Ciencias, artes y humanidades, en las Matemáticas

Ciencias, artes y humanidades, en las Matemáticas
Por Jorge Iglesias y Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 642

En honor a su formación musical y matemática, el director de orquesta Enrique Barrios convirtió su conferencia Música y Matemáticas, en el marco para el inicio del 76 Encuentro de Ciencias, Artes y Humanidades Barrios sorprendió a los reunidos en el Auditorio Alfonso Nápoles Gándara, del Instituto de Matemáticas, al mostrar de qué manera se conjugan ambas disciplinas.

El ejemplo que más impactó fue presentar la obra Musikalishes Würfelspiel (Dados musicales), de Wolfgang Amadeus Mozart. “En realidad lo que el músico creó fue un generador de minuetos, equivalente al número 11 elevado a la potencia 16”, señaló al iniciar su explicación.

“Si tocáramos cada uno de esos minuetos de manera continua, cada 30 segundos, día y noche, hay combinaciones suficientes para tocar minuetos durante 728 millones de años. También podemos ver que una de las combinaciones menos probables, la que contiene 2222… ocurriría en promedio cada 126 millones de años.”

Mozart dejó dos tablas de 176 compases escritos, y dos más para que las personas, mediante el uso de un par de dados, elíjanlos a como dos. Todos los que dejó planeados funcionan como un trío y un minueto.

Para explicar cómo funcionan las tablas, Barrios repartió dados entre los asistentes, para elegir minuetos y tríos.

Una vez completados, con el apoyo de un programa de computadora, los asistentes pudieron escuchar la composición que hicieron al azar.

Béla Bartók

Ante José Seade Kuri, director del Instituto de Matemáticas, Barrios hizo referencia al compositor Béla Bartók, quien en 1915 creó un método para integrar todos los elementos de la música (escalas, estructuras de acordes, con los motivos melódicos apropiados, proporciones de longitud, tanto de la obra en general como los de la exposición, desarrollo, re-exposición, frases de conexión entre movimientos), basado en la sección áurea , la cual establece una relación de tamaños con la misma proporcionalidad entre el todo, dividido en mayor y menor.

Resultó interesante escuchar una pieza musical, mientras en la pantalla del auditorio podía observarse cómo se aplica el concepto de tal sección en la composición.

En el encuentro estuvieron, entre otros, Antonio del Río y Renato González Mello, directores de los institutos de Energías Renovables y de Investigaciones Estéticas, respectivamente, así como Mireya Cali Jorda, rectora de la Universidad Politécnica de Morelos, y un representante de Alejandro Caballero, rector de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata L a Alhambra, la ciudad palatina andalusí del siglo XII, es un ejemplo portentoso de simetría, pero no la edificaron matemáticos sino artesanos. Sin embargo, en sus milenarios muros se encuentran 18 grupos cristalográficos que pueden analizarse de distintas maneras, explicó José Antonio de la Peña Mena, investigador del Instituto de Matemáticas.

Diversos puntos de vista

En el conversatorio, dedicado a las distintas visiones sobre la simetría, (en el que también participó Aubin Arroyo, joven investigador de la Unidad Cuernavaca del mismo Instituto), De la Peña propuso incorporar temas de simetrías a la carrera de Matemáticas “para que el egresado cuente con una noción adecuada del tema”.

Asimismo, planteó que las simetrías pueden tratarse desde diversos puntos de vista. “Es integral a muchos niveles de las matemáticas y también a la biología y a la física. Es transversal a las ciencias”.

El exdirector de esa entidad universitaria citó a Herman Weyl: “La simetría: tan amplia o estrechamente como quiera uno definir su significado, es una idea por la cual el hombre a través de las edades ha tratado de comprender, de crear orden, belleza y perfección”.

En su momento, Aubin Arroyo explicó cómo construyó, por medio de computadora, la imagen de un nudo salvaje. Tomó un triángulo equilátero, el Triángulo de Sierpinski (que es un fractal que puede construirse a partir de cualquier triángulo) como modelo para anudar un número finito de esferas y obtener un collar de esferas reflejantes.

La reunión transcurrió también con la obra de teatro Encuentro en el parque peligroso, de Rodolfo Santana, montada por el grupo Máscara Negra, integrado por egresados del Colegio de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras, seguido por el divertimento grupal ¡Armemos un mosaico de Penrose gigante!

Avance en tratamiento de enfermedades coronarias

Avance en tratamiento de enfermedades coronarias
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 542 (Septiembre 2013)

Desde hace décadas no cesan los intentos de mejorar las técnicas de tratamiento de las enfermedades coronarias, primera causa de muerte en el mundo.

Según datos publicados este año por la Or-ganización Mundial de la Salud, 17.3 millones de personas fallecieron en 2008 por afecciones cardiovasculares, lo que representa 30 por ciento de todas las muertes en el mundo. De éstas, se estima que 7.3 millones ocurrieron como conse­cuencia de males coronarios. Y se espera que, en 2030, el número de decesos por esa causa y derrames cerebrales ascienda a 23.3 millones.

Así, las arterias coronarias obstruidas por placas de colesterol o trombos (coágu­los sanguíneos) se han convertido en una preocupación central de médicos, cirujanos y, en los últimos años, físicos.

Por lo que se refiere a México, la mortalidad ocasionada por afecciones del corazón asciende a 22 por ciento, según datos de 2009 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

Actualmente, para prevenir o tratar este problema se aplica la angioplastia, una técnica que consiste en insertar un globo en las arterias, con el propósito de restablecer el flujo sanguíneo, aunque se sabe que con dicha técnica hay una recurrencia de estenosis, es decir, las arterias se vuelven a cerrar.

“Asimismo, se ha empezado a poner en práctica, con relativo éxito, una técnica conocida como braquiterapia intravascular (BTIV), intro­duciendo en las arterias fuentes radiactivas para eliminar adherencias. Sin embargo, el uso de la radiación siempre tiene su beneficio y su contra­parte”, advirtió Guerda Massillon, investigadora del Departamento de Física Experimental del Instituto de Física.

 

Dosis exacta

De acuerdo con la especialista, para aplicar semi­llas radiactivas en el tratamiento o la prevención de padecimientos coronarios se necesita cono-cer la dosis exacta (energía depositada por unidad de masa: Joule/kilogramo). “Pero esto es difícil porque las semillas tienen dimensiones muy pequeñas: del orden de 0.6 y 0.8 milíme­tros de diámetro, y de entre 2.5 y hasta tres milímetros de largo”, y deben introducirse en las arterias del corazón, las cuales miden entre dos y cinco milímetros de diámetro.

 

Parecido al agua

Tras diversas pruebas de laboratorio en el National Institute of Standards and Technology (NIST, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos –reportadas en artículos publicados en revistas especializadas y en cuya elaboración participó Massillon–, pudo comprobarse que, al interaccionar con la radiación ionizante, un dosímetro con esas características tendría un comportamiento más o menos similar al del agua.

“Sin experimentar en pacientes, se debía encontrar un medio lo más parecido al ser humano (es decir, equivalente al agua), de tamaño pequeño y con una alta resolución espacial. Así podría verse cómo la dosis se distribuye dentro de una dimensión reducida”, apuntó la experta.

En esa línea de estudios, el grupo de inves­tigadores del NIST utilizó un gel tridimensional (3D), compuesto por 70 por ciento de agua, 12 por ciento de gelatina, seis por ciento de ácido metacrílico y 12 por ciento de un componente de alta viscosidad, con el que fue posible determinar la distribución espacial de dosis de radiación ionizante alrededor de varias semillas radiactivas que se usan en BTIV.

Este gel la ventaja que presenta es que sirve como un detector de radiación ionizante y al mismo tiempo como una figura que puede simular un corazón con una arteria. “Es como si se pusiera una semilla radiactiva en el corazón y pudiera visualizarse la distribución de la dosis alrededor de una arteria coronaria”.

La experimentación con este gel ha permi­tido también depurar los rangos de resolución espacial de los detectores utilizados en ex­perimentos previos. “Lo que se observa con los instrumentos habituales es que, a cierta distancia de las arterias, hay poca dosis, mien­tras que con éste se precisa que aún hay una cantidad significativa que puede ser de más de 20 por ciento a una distancia por debajo de dos milímetros del centro de la semilla radiactiva. Además, con dicho gel se ha podido detectar cierta contaminación de las semillas con otros radionúclidos durante la etapa de su producción, porque permite ver lo que sucede a cada cien micrómetros de distancia desde el centro de aquéllas”, informó la investigadora.

 

Medición

Luego de una estancia posdoctoral en el mismo NIST, Massillon propuso usar este gel para verificar la distribución de dosis de radiación ionizante en torno a las semillas radiactivas utilizadas en braquiterapia intravascular y no sólo para hacer cálculos teóricos por medio de la simulación de Monte Carlo, como se proponía en el pro-tocolo de la Asociación Estadunidense de Físicos en Medicina.

“Con un rayo láser con una longitud de onda de 635 nanomilímetros se mide la dispersión de la luz causada por la diferencia en el cambio del índice de re­fracción (se modifica la densidad debido a la generación de nanopartículas) del gel después de ser expuesto a la radiación ionizante. Para ello se usa un tomógrafo óptico que permite obtener una imagen en 3D y que, mediante un detector, va midiendo la luz para saber con precisión la cantidad de radiación ionizante que absorbe el medio.”

El resultado (tasa de dosis) es lo que se aprovecha para determinar cuánto tiempo debe permanecer una semilla radiactiva en el órgano vivo, dependiendo de la dosis prescrita. Dicha técnica puede ser aplicada para las diferentes semillas que se usan actualmente en BTIV, como fósforo 32, estroncio 90, itrio 90 e iridio 192.

La experimentación con este gel ha permitido afinar la técnica de BTIV y derivarla al procedi­miento de cáncer de próstata, usando la técnica de braquiterapia de baja tasa de dosis. En este tipo de tratamiento se inyecta la semilla radiactiva en la próstata, donde permanece de manera permanente; cabe decir que el paciente puede realizar su vida normal, sin problemas.

El macehual, entre el cielo y la tierra mexica

El macehual, entre el cielo y la tierra mexica
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 527 (Julio 2013)

¿Cómo era la vida cotidiana de los antiguos mexicanos? Según las crónicas de los frailes evangelizadores y sus informantes indígenas, la civilización mexica poseía una visión del mundo sagrada y sacralizada y, por lo tanto, ésta se reflejaba en la actividad diaria.

Hoy, los historiadores continúan con sus indagaciones sobre aspectos de la vida cotidiana de la época prehispánica en las fuentes disponibles: los códices mexicanos, de singular lectura y sorprendente lenguaje porque son imágenes que relatan historias, conocimientos y sentimientos, es decir, otra manera de registrar los hechos sociales trascendentes.

Patrick Johansson, del Instituto de Investigaciones Históricas, señaló que aun cuando el macehual (clase social que estaba por encima de los esclavos) no pertenecía al grupo de los tlamatinime (término áhuatl que significa los que saben algo o los que saben cosas), que poseían la fuerza del poder y del saber, estaba sumergido en el mundo sagrado y vivía al unísono con él. Todo era significativo: los colores y la textura de la tierra, el rumor del viento, el canto de las aves, en particular el del búho que podía ser nefasto.

La educación

El día empezaba al levantarse temprano. Los macehuales tomaban el neuhcayotl (desayuno en náhuatl) en la casa, cerca del fogón; de los alimentos, correspondía media tortilla para el niño. Se dirigían al campo y con la ayuda del hijo comenzaban a sembrar. Había rituales con oraciones: sembraban palabras, a la vez que semillas. Todo estaba lleno de espiritualidad, lo que nos falta a nosotros actualmente, lamentó Patrick Johansson.

Esa escena se repetía en todos los oficios: el artesano, el carpintero o el comerciante, tal como está plasmado en el Códice Mendocino. Sin embargo, la vida del macehual era difícil. En el proceso educativo había castigos para los jóvenes que consistían, entre otras cosas, dormir en el piso húmedo o en aspirar humo de chile, aseguró.

En el Códice Mendocino se destaca, de manera especial, la preocupación de los antiguos mexicanos por la educación. Las imágenes de los padres exicas que dedicaban a sus hijos al Techpolcalli o al Calmécac (las universidades mexicas) son elocuentes. “La educación, huapahualiztli, era el punto clave del mundo cotidiano hasta los 15 años”, indicó el historiador universitario. “Era importante educar, tarea que recaía en el padre o la madre y luego en la escuela, en función de lo que iban a ser después: sacerdotes o guerreros; y castigaban, eventualmente, lo que no estaba bien para enderezar el camino”.

Respecto a la fiesta, presente en la cotidianidad ancestral mexicana, Patrick Johansson dijo que hay dos palabras para designar el conceptodía: tonalli, que remite al Sol y a la carga de un día del destino, e ilhuitl, día. Fiesta también se dice ilhuitl. De manera que sorprende que día signifique fiesta, todos los días son de fiesta. Aún más: festejar en náhuatl se dice ilhuiquixtia, cuyo significado, sacar el día, era para ayudar al astro rey.

Otro aspecto de la vida diaria era el respeto, sobre todo a los ancianos y a los padres, mencionó el académico, cuyo testimonio más fehaciente se encuentra en el Huehuetlatolli. Frente a la enfermedad, la respuesta era singular, además, había menos, advirtió el investigador. “Si enfermaban iban con el ticitl, un sacerdote o sacerdotisa”.

La relación ticitl-paciente tenía algo de consulta psicoanalítica. “Con las fuerzas del mundo van a buscar el alma en diferentes lugares, pero desafortunadamente hay cosas que se pierden porque no tenemos ningún testimonio de la práctica de un ticitl precolombino”.

Una buena costumbre

En cuanto a la comida, los antiguos mexicanos disponían de diversos alimentos, por ejemplo, el cacao que bebían con agua, era frío. “Comían poco y su fuente de alimentación era el maíz, por razones religiosas, ya que el cuerpo del hombre es maíz; incluso no poner sal a la comida era una penitencia. La fiesta de cada ocho años, la de los tamales sin sal, Atamalcuaaliztli, también era una penitencia”. Ingerir carne no era habitual porque los animales eran sagrados, aunque se permitían esos sabores.

Los macehuales están muy cerca de la naturaleza y desde la perspectiva de Patrick Johansson comer poco representa una filosofía. “Bernal Díaz miente, o por lo menos exagera, cuando dice que Motecuhzoma tenía como 300 platillos, porque por mucho que fuera el tlahtoani, tenía la filosofía de no quitar al mundo demasiado”.

Si el indígena iba al bosque por leña o madera, pedía permiso; en un acto de respeto solamente tomaba lo que necesitaba para el día, incluso cuando la comida del macehual era muy variada. No acumulaba. Alimentarse poco, lo suficiente para su cuerpo era una buena costumbre. De ahí que el historiador esté convencido de que ganaron los productos mexicas.

Actualmente la comida en México es más indígena que española. “El guiso y el sabor es de las dos culturas; pero me parece que el genio de la comida mexicana está más cerca del México antiguo sin ser igual, concluyó.

Modelo meteorológico previene incendios forestales

Modelo meteorológico previene incendios forestales
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 525 (Junio 2013)

Ante los riesgos económicos, ambientales y sociales que representan los incendios forestales, 90 por ciento de ellos ocasionados por el hombre, se requieren métodos de alerta temprana para prevenirlos y controlarlos.

Con el propósito de establecer un sistema de monitoreo forestal, Lourdes Villers Ruiz, del Centro de Ciencias de la Atmósfera, desarrolla un sistema de prevención a partir de variables meteorológicas (precipitación pluvial, dirección y velocidad del viento, radiación solar y temperatura) asociadas al proceso de secado de la hojarasca y los troncos caídos en los bosques, así como a la humedad del suelo, lo cual facilita su combustión. “Mi propuesta tiene como base un modelo desarrollado hace 30 años por el Servicio Forestal de Canadá, cuyo éxito relativo consiste en formular pronósticos de corto plazo, para dos o tres días, sobre la probabilidad de un incendio, tal como se hace el pronóstico del tiempo”, dijo la investigadora.

Cinco estaciones

Una primera fase del proyecto consistió en realizar los ajustes pertinentes al esquema con los parámetros mexicanos porque son distintos; dependen de la latitud, longitud y volúmenes de precipitación pluvial.

Posteriormente, con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, se establecieron cinco estaciones meteorológicas en el Parque Nacional La Malinche, a tres mil metros sobre el nivel del mar, hecho inusitado en la región, debido a que no había en la montaña. Desde entonces, ella y su equipo han recolectado los datos arrojados por las estaciones, que se registran en una base acumulada durante ocho años, trabajo que ha sido reportado en revistas especializadas.

En la actualidad, la bióloga analiza diferentes parámetros con el objetivo de determinar condiciones de propensión a incendios: información para determinar el grado de humedad en el suelo en ciertas condiciones, la rapidez con que se secan los combustibles (material del bosque) y su diámetro, entre otros, que también permiten validar los datos meteorológicos y el modelo.

Si en un tiempo específico ocurren cantidades de lluvia bajas o nulas, temperatura, radiación solar o viento, es posible formular una especie de semáforo de prevención a incendios, basado en datos meteorológicos validados en campo, puntualizó Lourdes Villers. Contrario a lo que pudiera suponerse, no se trata de hacer predicciones.

Se pretende establecer un indicador para mostrar que existen las condiciones meteorológicas, validadas con cifras recientes e históricas para alertar, con alta probabilidad de que haya un incendio en un área extensa del bosque que ha sido monitoreado, reiteró.

Concretar una alarma

Respecto a las causas que los originan, Villers enumeró las actividades antropogénicas. “Noventa por ciento son causados por el hombre. Se debe considerar que las zonas agrícolas y las boscosas son limítrofes; además, la práctica tradicional de la quema de esquilmos agrícolas, el turismo y la temporada de secas (cuatrimestre que va de febrero a mayo) aumentan el riesgo”.

La investigadora aseguró que una fase que representa un avance sustantivo es haber validado la humedad del material boscoso. “Obtuve datos de cómo se secan los combustibles y el suelo de la zona de La Malinche. Podemos precisar en cuántas horas seca un leño de tres centímetros, al igual que uno más grueso”.

Una de las expectativas de Villers es la idea de concretar una alarma para prevenir incendios, y que cada Área Natural Protegida cuente con un semáforo. Por lo pronto, inició una red de datos de estaciones meteorológicas cercanas a los parques nacionales del centro de México.

El área empieza en el Nevado de Toluca, pasa por el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, La Malinche –base de referencia– y abarca hasta el Pico de Orizaba, en la vertiente interior, la parte tradicionalmente seca. “Lo deseable es que cada parque nacional sea monitoreado de manera independiente”, concluyó.

Medio ambiente y derechos humanos, relacionados

Medio ambiente y derechos humanos, relacionados
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 521 (Junio 2013)

La relación entre dere­chos humanos y la protección del ambiente es cada vez más clara, por lo que instancias sociales y gubernamentales suman objetivos comunes para avanzar en la agenda del desarrollo sustentable con equidad y justicia, consideró Mireya Imaz Gispert, coordinadora del Programa Universitario de Medio Am­biente (PUMA), en el Foro Ciudad Sustentable, orga­nizado por dicha instancia universitaria y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).

Carácter estratégico

En la Sala Digna Ochoa y Plácido de dicha comisión, Luis Armando González Placencia, presidente de ésta, destacó que eventos así representan un carácter estratégico para la institución.

Desde hace tres años, la Tercera Visitaduría orientó su función a los temas ambien­tales, con lo que inició un proceso de vinculación con miembros de la academia y de las organizaciones de la sociedad civil que cuentan con puntos de vista califica­dos, informó.

En cuanto al papel de la CDHDF para dar respuesta a la solicitud de ciudadanos en la protección de dere­chos humanos desde la perspectiva ambiental, González Placencia reconoció la opinión de los expertos.

No puede autorizarse vivienda en donde están los mantos freá­ticos, resolver los problemas de transporte, movilidad, basura o agua si no se tiene una perspec­tiva de los efectos a largo plazo. Incluso, temas considerados en una visión sociocultural terminan por impactar el ambiente. Por ello, para la comisión es estratégico contar con espacios de discusión como este encuentro.

El ombudsman capitalino adelantó que con el intercambio académico se pretende que los temas plantea-dos “se recuperen en los proyectos de recomendaciones”.

 

Urbe vulnerable

En la primera mesa de discusión sobre El Aire, María Amparo Mar­tínez Arroyo, directora del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, consideró acertado analizar el concepto ciudad sus­tentable desde varias vertientes y aspectos, como parte de los derechos humanos.

La atmósfera, dijo, “es un bien público del que no puede prescindir­se y, por tanto, se pensaría que es imposible privatizarse. Sin embargo, si se permite que por intereses par­ticulares o sectoriales se deteriore la calidad del aire a niveles que repercuten en la calidad de vida de la población, en realidad se atenta contra ese derecho”.

La investigadora universitaria sostuvo que los habitantes de una urbe vulnerable a contingencias ambientales y naturales de diversa índole, como la nuestra, tienen derecho a conocer, entre otros, qué tipo de aire respiran.

Al referirse a la responsabilidad sobre el ambiente y la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México, Martínez Arroyo planteó que debe ser compartida por los gobiernos federal y locales de las ciudades conurbadas, así como el capitalino, en primer término. A su vez, los habitantes de la megaurbe deben asumir las medidas acor­dadas por la autoridad y adoptar conductas compatibles con el cuidado ambiental.

 

Partículas suspendidas

Posteriormente, Telma Glo­ria Castro Romero trató el fenómeno de las partícu­las suspendidas (PM10 y MP2.5), ponencia elaborada en colaboración con Óscar Peralta y Arroyo Martínez, todos del Centro de Ciencias de la Atmósfera.

La contaminación por partículas en el aire es un pro­blema real y actual en la Ciudad de México, afirmó. Datos históricos muestran que la con­centración aérea de partículas menores a 10 micrómetros ha disminuido progresivamente desde 1989.

En cambio, la tendencia de las llamadas partículas MP2.5 no es clara, debido a que los registros datan apenas de 2004.

Por otra parte, en 2008 la concentración promedio anual excedió la máxima permisible en la norma mexicana de 15 microgramos por metro cúbico, expresó Castro Romero.

 

La ZMVM

Víctor Hugo Páramo, director general de Seguimiento de la Calidad del Aire, de la Secre­taría del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal, citó el Informe especial de la CDHDF de 2008, en el cual se establece que la mala calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es violatoria al de­recho humano a un ambiente sano, debido a que no asegura los niveles adecuados.

Por último, Fátima Masse, consultora en el Instituto Mexi­cano de la Competitividad, aseveró que la contaminación del aire viola el derecho a la salud y al medio ambiente sano, con lo que aumentan enfermedades y decesos en la población,  lo que ocasiona pérdidas económicas.

La educación virtual, suma de conocimientos

La educación virtual, suma de conocimientos
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 519 (Junio 2013)

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) tienen un papel fundamental en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Por eso, no hay duda de que la próxima meta será desarrollar la educación virtual hasta alcanzar la fase del aprendizaje electrónico, o e-aprendizaje, como lo denominan algunos profesionales. “Para lograr ésta, basada totalmente en recursos de información electrónicos, se requieren espacios de aprendizaje o aulas virtuales donde se encuentren todos aquellos elementos que le faciliten al propio alumno la generación de conocimiento”, dijo Filiberto Felipe Martínez Arellano, especialista del Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información.

De acuerdo con él, la educación virtual presenta una serie de ventajas; la principal es que le permite al alumno estudiar y aprender a su propio ritmo en cualquier lugar y a cualquier hora, sin necesidad de desplazarse. Sin embargo, para que éste sepa crear su propio conocimiento, debe tener acceso a los recursos de información necesarios y dominar las herramientas que le posibiliten comunicarse con sus compañeros, tutores y otras comunidades de aprendizaje. “Actualmente la información se ha incrementado y no sólo se presenta en forma impresa, sino también en otros formatos (discos, videos y multimedia, entre otros), y para aprender, la gente tiene que realizar ciertas actividades que pueden resumirse en una sola: localizar, evaluar y utilizar información”, señaló el experto.

Metadatos

Los materiales sobre determinada temática pueden encontrarse en una biblioteca tradicional y, por supuesto, en Internet. Sin embargo, la gente debe tener ciertos elementos o atributos para considerar su valor y beneficio: ¿quién los produjo, cómo tratan la temática a que se refieren, qué grado de seriedad y confiabilidad poseen, es necesario contar con un permiso especial para acceder a ellos o son de libre acceso? “Esos elementos, que ayudan a tomar la decisión acerca del valor o la utilidad de dichos materiales, persisten hasta nuestros días desde que el filósofo Calímaco estableció la primera biblioteca en Alejandría. Hoy en día se les conoce como metadatos”, explicó el investigador.

Para describir cada uno de los recursos de aprendizaje se usan esquemas de metadatos (es decir, datos sobre las características y atributos de los mismos recursos), como el Dublin Core o Núcleo de Dublín, que enumera sólo 15 atributos, entre los que destacan autor del material, lugar donde se creó éste, fecha, tema y características físicas (video o texto). Se han formulado otros esquemas más extensos, como el Learning Object Model (LOM), que cuenta con 72 posibilidades para la descripción de recursos de aprendizaje (una de ellas indica el nivel al cual está destinado el material).

Ontologías

Por otro lado, para localizar la información necesaria, la nueva expansión del conocimiento obliga a utilizar otras herramientas, como las ontologías, las cuales se definen como un conjunto de conceptos organizados jerárquicamente. Así, por ejemplo, una ontología sobre el concepto pintura incluirá nombres de pintores, escuelas de pintura, pinturas famosas, así como otros aspectos que permitirán localizar y asociar todos los objetos relacionados con esa área temática.

La construcción de las ontologías ha dado lugar a otro nuevo término: la web semántica, que no es más que un conjunto de recursos interrelacionados de la web surgido a partir de las capacidades de interrelación automática de los sistemas. “Si el establecimiento de los puntos de acceso y la descripción de los objetos de la información se efectúan adecuadamente, habremos logrado una organización de los recursos de aprendizaje que apoyen este nuevo modelo de educación.

De otro modo, seguiremos creyendo que la red de redes puede solucionar todos los problemas y dando traspiés. Internet, claro, ofrece recursos de información valiosos para apoyar el aprendizaje, aunque si no se describen adecuadamente sus atributos para identificar su confiabilidad y su utilidad pedagógica, habrá dificultades. Se ha dicho muchas veces que poseer grandes cantidades de información sin organizar equivale a no tener absolutamente nada”, advirtió Martínez Arellano.

Bibliotecas, recurso importante

Desde la perspectiva del especialista, los espacios del e-aprendizaje deben contar con contenidos de libre acceso y con otros adquiridos por compra, al igual que las bibliotecas tradicionales. “En la era de la información impresa, los acervos de las bibliotecas tenían innumerables materiales donados por instituciones científicas y educativas, pero también con una gran cantidad que son comprados.

En la esfera del aprendizaje virtual sucederá lo mismo: se contará con materiales de acceso libre, aunque también habrá la necesidad de tener otros recursos electrónicos adquiridos por compra.” El éxito o fracaso del nuevo modelo de educación dependerá tanto de las habilidades del profesor para plantear estrategias didácticas que le posibiliten al alumno construir su propio conocimiento, como de la debida selección y organización de los recursos de aprendizaje para que éste pueda localizarlos, evaluar su utilidad y acceder fácilmente a ellos.

Acceso

 

Por lo que se refiere al acceso a la información electrónica, Martínez Arellano reconoce la existencia de la llamada brecha digital impuesta por factores económicos, sociales y educativos, entre otros. “Sin embargo, la sociedad tiene un recurso importante para cerrar esa brecha: las bibliotecas, particularmente las públicas, gracias a las cuales cualquier ciudadano puede tener acceso a la información. Obviamente éstas tendrían que organizar los recursos para apoyar el e-aprendizaje. Esto da margen para desarrollar políticas públicas que faciliten el acceso a la información digital en las que hay en el país”, afirmó.

Asimismo, en los esfuerzos por reducir la citada brecha deben trabajar conjunta e interdisciplinariamente bibliotecólogos, educadores y responsables del establecimiento de las políticas públicas. “Estamos en el umbral de un nuevo modelo educativo: el e-aprendizaje, donde intervienen dos elementos sustanciales: el profesor y el bibliotecólogo.

El primero diseña las estrategias pedagógicas, mientras el segundo selecciona y organiza la información con el propósito de que el alumno construya y aprenda a desarrollar su propio conocimiento, no únicamente para un momento, sino además, para toda la vida”, concluyó.

La infidelidad adolescente, búsqueda de emociones

La infidelidad adolescente, búsqueda de emociones
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 515 (Mayo 2013)

¿Quiénes ponen el cuerno: ellos o ellas? Hasta hace poco tiempo, ésta era una conducta socialmente permitida y justificada para los hombres, pero ahora la situación está cambiando y las mujeres aceptan que también son infieles.

Algunos estudios indican que 45 por ciento de las encuestadas han sido infieles alguna vez en su vida en pareja. En otra investigación realizada en el Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Oriente, 55 por ciento de los hombres y 43 por ciento de las mujeres admitieron haber engañado a su pareja.

Razones culturales

Datos de la consulta clínica han revelado que, por razones culturales, las jóvenes son quienes más recurren a la terapia de pareja debido a una circunstancia así.

“Sin embargo, para hablar de infidelidad entre los jóvenes de ambos sexos se requiere tomar en cuenta dos condiciones: que haya una promesa de fidelidad previa y que la pareja sea consciente de sus decisiones, esto es, que cada uno sepa con qué se está comprometiendo”, indicó Julia Hernández Hernández, psicóloga de la Dirección General de Orientación y Servicios Educativos.

De acuerdo con la especialista, si el concepto infidelidad se aplica al grupo de adolescentes, hay que decir que hasta cierto punto resulta normal en ellos, porque lo que en realidad hacen es experimentar, investigar emociones. Más que infidelidad en sí, están explorando relaciones y vínculos fuera del núcleo familiar.

“Esto es un fenómeno social que siempre ha estado presente a lo largo de la historia y del cual dan cuenta el cine, las novelas y los medios de comunicación. Se asocia a los valores y creencias de las familias de origen de los miembros de la pareja, por lo que el significado con el que se percibe tiene un componente cultural, añadió.

Etapa de experimentación

Al referirse a los efectos de la infidelidad en los jóvenes, la psicóloga alertó sobre las crisis individuales y de pareja, acompañadas de cambios en lo afectivo, que viven como un engaño y con sentimientos de minusvalía.

“Hay una etapa que se inicia cuando aparece un malestar en la pareja (expectativas incumplidas, por ejemplo) y no se tiene el valor para hablarlo. La fractura en la comunicación no permite tratar con claridad sobre lo que ocurre.”

A veces aparece alguien que representa una tabla de salvación para quien se siente incomprendido, no valorado o insatisfecho. Y si esta persona no se atreve a hablar del problema con su pareja, la relación entre ellos se torna difícil y complicada.

La siguiente etapa llega cuando la otra persona descubre la infidelidad. Entonces aparece la crisis: ella no supo leer las señales que le iban dejando. Generalmente es en este momento cuando se busca ayuda.

Y una vez que pasa la tormenta, la tempestad, es hora de saber si ambos están dispuestos a aclarar lo sucedido, si vislumbran alguna posibilidad de reconstruir la relación y comenzar un proceso de reparación del vínculo.

“Al final, después de un largo y doloroso recorrido, puede sobrevenir el perdón. No obstante, no todas las parejas recorren este camino. En ocasiones, en la primera o la segunda etapa, alguno de los dos desaparece porque no es capaz de afrontar lo que sucedió.

Cerrar el ciclo

Según Hernández, pocos jóvenes están dispuestos a atravesar por un proceso de duelo para cerrar el ciclo y dar inicio a una nueva relación sin arrastrar una situación inconclusa. “Si ésta no concluye, se tiende a reproducir la historia, a buscar una pareja con las mismas deficiencias en la comunicación o en el vínculo”.

En términos generales, quienes sobrellevan mejor la crisis de este proceso son las mujeres. Aún más, como ya se dijo: ellas, que tienen más arraigado el valor de la fidelidad, recurren con más frecuencia a la ayuda profesional, mientras que los pocos hombres que asisten a terapia lo hacen por sentimientos de culpa.

Regularmente los jóvenes de ambos sexos buscan una relación estable, pero se ha encontrado que cuando los chicos son inseguros, necesitan confirmar su rol de género (masculinidad o feminidad); por eso tienen varios vínculos y con ninguno se comprometen, ya que todavía se sienten incapaces de mantenerlos.

“En términos de salud mental, es más sano que la vivencia de la infidelidad se experimente en la adolescencia y no cuando se adquiere el compromiso de una relación, llámese de matrimonio o de pareja estable”, agregó.

Finalmente, sugirió que lo óptimo, es hablar honestamente con la pareja cuando algo está pasando en la relación. “Y si no se llega a un acuerdo, se debe cerrar el ciclo, lo cual les evitará situaciones dolorosas a ambas partes”.

Análisis de las políticas ambientales en la estrategia de vivienda y desarrollo

Análisis de las políticas ambientales en la estrategia de vivienda y desarrollo
Nota publicada por Raúl Correa y Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 499 (Marzo 2013)

Los efectos de haber dejado la conducción de las políticas públicas de vivienda en manos de los mercados respectivos, la

necesidad de prever los efectos ambientales derivados de los elevados consumos energéticos en este ámbito, así como las consecuencias de los crecimientos urbanos irregulares, fueron temas fundamentales en la etapa final del Congreso Nacional de Vivienda 2013.

La aplicación de políticas ambientales no ha sido prioritaria para la estrategia de desarrollo nacional; ha dejado de lado la defensa real de zonas de protección y conservación, pues ha permitido el crecimiento de la mancha urbana en esos territorios, plantearon los expertos en la sede del Posgrado de Economía.

Espacios protegidos

De acuerdo con un estudio efectuado por la Unidad de Cómputo de El Colegio de México, en los últimos años cerca de 600 mil personas habitan espacios protegidos y se encuentran “del otro lado de la línea que se supone no se podía ocupar, y avanzan los asentamientos irregulares”, aseguró Martha Schteingart, investigadora de esa unidad. “A pesar de los avances en materia de legislación ambiental en los ámbitos nacional y local, esta investigación mostró limitaciones que han atentado contra una adecuada protección de los recursos naturales en áreas periurbanas”, subrayó.

En ese sentido, Clemencia Santos, del Instituto de Geografía de la UNAM, señaló que la forma en que se realiza este tipo de ocupación evidencia el incremento en la exposición de riesgos.  En la mayoría de los casos ocurre por las condiciones socioeconómicas precarias que tiene la gente. El suelo de conservación y las áreas naturales protegidas tienen como objetivo limitar la urbanización, por lo que deben resguardarse, además de la riqueza de recursos o servicios ambientales que ofrecen.

Sin embargo la Ciudad de México ha tenido un patrón expansivo de crecimiento periférico de asentamientos irregulares  en su mayoría de estratos pobres), sobre todo en el suelo de conservación, abundó.

Aumentan los desechos

Por su parte, Gian Carlo Delgado, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, indicó que los patrones de consumo de la sociedad han aumentado; en 20 años, el gasto de energía per cápita creció 27 por ciento para el caso de los mexicanos.

Asimismo, mostró la tendencia en ascenso de los residuos sólidos municipales recolectados de 1930 a 2010. “A partir de la mitad del siglo pasado, esencialmente en la década de los 70, se dispara la generación, que tiene que ver también con un incremento no sólo en la población sino además en los patrones de  consumo per cápita”.

El universitario explicó que al mismo tiempo que se eleva el consumo de energía y materiales, se incrementa el excedente de desechos. “Las proyecciones de lo que sucederá para 2025, con tres mil millones de habitantes adicionales, es que duplicaremos la cantidad generada”, dijo.

En su oportunidad, el investigador del Instituto de Biología, Luis Zambrano González, se refirió a la pérdida de servicios ecosistémicos por la urbanización de la Ciudad de México, que son los beneficios que la naturaleza provee y que son destruidos. Algunos de ellos son: filtración de aire, regulación de microclima, reducción de sonido e infiltración de agua, entre otros. Perdemos esos servicios que antes eran gratis, y ahora los tenemos que pagar; además, su menoscabo nos reduce la calidad de vida”.

Burbujas inmobiliarias

En su momento, Thomas Angotti, profesor del Hunter College and Graduate Center, City University of New York, habló de los mitos e implicaciones del financiamiento y creación de  burbujas inmobiliarias; la construcción de un mercado internacional del suelo y las implicaciones que tiene no sólo para la vivienda sino  también para las ciudades. El fracaso de la campaña para dar a cada habitante una casa tiene que ver con la financiación del sector de la vivienda y la desregulación de la banca. “Se dejó a ésta vender sus hipotecas al mercado secundario y, entonces, los dueños que están en todo el mundo y no tienen una relación real y física con las comunidades, vendieron a su vez a personas de escasos recursos”.

A su vez, Ricardo Tapia, profesor del Instituto de Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad  de Chile, aludió a los desafíos del desarrollo urbano y el derecho a la vivienda. Mencionó la relevancia de la ciudad de Santiago con respecto a sus fortalezas, debilidades  y desafíos de políticas públicas en algunos programas emblemáticos.

Además, reconoció que la vivienda, más que un producto económico, es el lugar donde se reproduce la vida.

Una cuestión pública

En su momento, Joáo Sette Whitaker, profesor e investigador de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, consideró que la política en la materia debe ser una cuestión pública conducida por el Estado. “Si se hace una estrategia en que se exige capacidad de crédito ya no es de tipo social, pues deja fuera una parte importante de la población, en general a la más pobre”. En ese sentido, el urbanista comentó que lo que actualmente se tiene es una estrategia de mercado, protegida y disfrazada de una de corte social.

Enrique Ortiz, presidente de Habitat International Coalition, apuntó que si la construcción de vivienda es considerada motor del desarrollo económico o detonador de la economía, la producción social de la misma también asume estas características. Edgar Rodolfo Olaiz Ortiz, de Fomento  Metropolitano de Monterrey, presentó la experiencia exitosa de esa entidad pública, destinada a adquirir vivienda en  Nuevo León.

En un periodo de 40 años, ha desarrollado 258 fraccionamientos; asimismo, ha regularizado, con escrituración, asentamientos humanos y creado proyectos de vivienda bajo la divisa de ser incluyente y fomentar la autoproducción. Elena Solís, del Centro de Apoyo Mejoremos, expresó la preocupación que despierta el futuro de la producción social de vivienda asistida.

Entre las limitantes enumeró la escasa oferta de suelo apto. Esta situación ha sido suplida por la gente que adquiere terrenos de forma irregular. Jaime Rello, de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata, relató la experiencia de esa organización urbana, que ha concluido una etapa de lucha por  la adquisición de vivienda con la firma de un compromiso con el Gobierno del Distrito Federal, plasmado en la Carta  de la Ciudad de México por el Derecho a la Ciudad.

Debate nacional

En la ceremonia de clausura, y al presentar la relatoría del Congreso Nacional de Vivienda 2013, Alicia Ziccardi, directora del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, señaló la importancia de que este esfuerzo trascienda el ámbito universitario y contribuya a un debate nacional para la necesaria reestructuración de la actual política de vivienda.

Al respecto, dijo que se trata de recuperar su carácter de política social y  garantizar el ejercicio pleno del derecho constitucional a la vivienda. Por su parte, Alejandro Nieto Enríquez, director de la Comisión Nacional de Vivienda, hizo referencia a los retos que enfrenta la política en la materia y a los nuevos lineamientos de la actual administración, e invitó a la comunidad universitaria a participar en las reuniones  que sobre esta materia se realizarán para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo.

En el cierre estuvieron, entre otros, Leonardo Lomelí, director de la Facultad de Economía; Marcos Mazari, titular de la Facultad de Arquitectura, y Mireya Ímaz, directora del Programa Universitario de Medio Ambiente.

El libro impreso prevalecerá durante mucho tiempo

El libro impreso prevalecerá durante mucho tiempo
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 492 (Febrero 2013)

Ante las nuevas tecnologías y la consecuente evolución del libro hacia una textualidad y un soporte distintos del impreso en papel, lectores, libreros, educadores y bibliotecarios se preguntan qué impacto tendrán aquéllas en los procesos educativos y de información y, por supuesto, en las prácticas de lectura.

Luego de una primera evaluación de cómo se lee en México, derivada de sus investigaciones y sus reflexiones, Elsa Margarita Ramírez Leyva, especialista del Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información, aseguró que el libro impreso aún persistirá mucho tiempo. “Nos encontramos en la etapa del incunable electrónico. Claro, han surgido diferentes tipos de escritura electrónica que propician modalidades de lectura distintas de las que han prevalecido en los medios impresos, pero estamos en una etapa inicial.”

Interactividad

El libro electrónico todavía conserva la mayor parte de las características del impreso, aunque presenta una variante: la interactividad; además, ya han empezado a desarrollarse versiones que incluyen imágenes, sonido y vínculos con otros textos multimedia. El imperio del volumen impreso y las maneras de  leer que se han estructurado a partir de un tomo escrito continúan; a la vez, éste convive con las innovaciones originadas por la tecnología electrónica, que han dado lugar a la hipertextualidad.

Experiencia

Ramírez Leyva, autora de La lectura en los tiempos de internet, ha estudiado la experiencia de esta actividad intelectual   y recreativa. En cuanto a la lectura en una pantalla, la experiencia difiere: los jóvenes dicen que leer en una computadora de escritorio cansa, sobre todo  cuando la lectura es prolongada. “Sin embargo, los colegas del área científica conforman un sector que produce y consume revistas  electrónicas; es más, las prefieren a las impresas porque como su proceso editorial es más breve, les permiten estar actualizados en menor tiempo con respecto a los avances y les facilitan el trabajo en equipo y el acceso a los contenidos desde cualquier lugar”, comentó Ramírez Leyva.

Otros soportes como los diferentes tipos de tabletas favorecen la lectura de un texto largo, ya que su formato tiende a semejarse cada vez más al del libro. Con ciertas  ventajas, sus aplicaciones permiten manipular el tamaño de la letra, hacer anotaciones, consultar el diccionario,  incluso enlazarse a otros sitios, si se tiene conexión a internet.

“Es más, algunos libros electrónicos cuentan con aplicaciones para realizar la denominada lectura social, que favorece la comunicación entre lectores, autores,  profesores y editores; de este modo, las barreras de comunicación pueden diluirse y el texto se convierte en un espacio de trabajo y aprendizaje, y, también, lúdico”, dice Ramírez Leyva.

Efectos nocivos

Frente a las opiniones conservadoras sobre la calidad de la información que se ofrece en internet, la especialista apuntó:

“El problema de la calidad de los contenidos y de los posibles efectos nocivos de éstos en los lectores no es nuevo”. Hoy en día, los temores se renuevan por la libertad para comunicar y acceder a una gran variedad de contenidos. Sin embargo, éste no  es el verdadero problema, sino las deficiencias en las capacidades de lectura y escritura.

“Los involucrados en la formación de lectores (profesores, padres de familia y bibliotecarios) tendríamos que pensar en cómo formar no sólo a las nuevas generaciones, sino también a los adultos, para que puedan escoger los mejores contenidos escritos y audiovisuales, aprovecharlos y disfrutarlos; en  cómo hacer de la lectura una experiencia que les permita formarse y transformarse.”

En una investigación efectuada por Ramírez Leyva entre estudiantes de bachillerato de la UNAM, ellos dijeron preferir las fuentes digitales de información cuando se trata de sus tareas y el libro impreso cuando el cometido es leer. Incluso, algunos expresaron preocupación por el tiempo que sus hermanos menores dedican a navegar por el ciberespacio  o a jugar videojuegos. “Aún más: pese a que pertenecen a la denominada generación digital, se observa que no aprovechan el potencial que les ofrecen los medios impresos y electrónicos, como la biblioteca digital de la UNAM. Y lejos de pensar que dominan las tecnologías de la información y la comunicación, es necesario integrar a su proceso educativo programas para el desarrollo de habilidades informativas.

Así podrán utilizar  con mayor provecho fuentes y recursos que amplíen su universo informativo.

Más angustia y depresión en mujeres que en varones

Más angustia y depresión en mujeres que en varones
Nota publicada por Rafael López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 485 (Enero 2013)

En México, padecimientos como angustia y depresión, así como ciertos trastornos alimenticios (anorexia y bulimia), afectan más a las mujeres que a los hombres, indica la reciente Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sitúa en ocho por ciento el número de casos de depresión entre la población. La prevalencia en el segmento femenino es una tendencia compartida por muchas sociedades y, para entenderla, hay que analizar los datos desde una perspectiva que tome en consideración el género, aseguró Teresa Ordorika Sacristán, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM.

De acuerdo con la investigadora, esos malestares aparecen en momentos históricos precisos y en sociedades específicas; por tanto, no pueden ser explicadas únicamente por las características individuales, psicológicas o biológicas de quienes las presentan, sino en relación con contextos sociales. “Es en la articulación con lo social donde aparece el padecimiento, no sólo en lo individual. Existen grupos, como las mujeres, que presentan prevalencia a cierto tipo de problemas mentales como angustia, depresión y trastornos alimenticios; este fenómeno se observa más en ellas que en varones.”

Explicaciones

Hay varias explicaciones al respecto, apuntó. Si lo analizamos desde una sociología con perspectiva de género, podemos concluir que vivimos en un sistema patriarcal que asegura formas de opresión, violencia y dominación sobre las mujeres,  que enferman, y una de esas consecuencias es la depresión. “Experimentan violencia de distintas maneras: puede ser económica, psicológica, física, o todas a la vez; lo mismo en las relaciones de pareja, que de otro tipo, y esa condición se  relaciona con la depresión”, reiteró.

Si se habla, por ejemplo, del abuso infantil –un tema poco tratado a fondo– son más niñas, y ello puede producir padecimientos mentales importantes. En cuanto a los hombres, Ordorika señaló que están expuestos a otras formas de violencia que los afectan de manera diferente. Otro estudio de la OMS, con datos de 15 países, analiza la influencia de los roles de género en la salud mental. Ahí se muestra que en sociedades donde los roles femeninos son menos  tradicionales decrece la brecha entre los sexos, en la categoría de depresión mayor en las generaciones jóvenes.

Todo indica que, en efecto, si ellas tienen más oportunidades de equidad social, su salud se fortalece.

Asunto complejo

Por otro lado, la cuestión no es simplista. A la persona deprimida se le dice ¡anímate!, como si todo se resolviera con voluntad. “En nuestro medio aún pensamos que es un problema de decisión. Si se está frente a una enfermedad física, hay claridad en cómo y dónde se trata, pero no ocurre así con una mental”. Desde la perspectiva de la especialista, las personas que padecen más depresión, ansiedad, trastornos alimenticios –además de violencia en el hogar o en pareja, y hasta feminicidio– son las mujeres. “El nuestro es un sistema patriarcal, una sociedad machista. Ha habido avances importantes en algunos sectores, pero se viven relaciones que causan problemas mentales, como depresión, que tiende a crecer, o distimia, que afectan la calidad de vida de ellas”.

Para abundar en la argumentación sociológica, sugirió un cambio en el término padecimiento mental, por dolencia. “El primero se usa en sociología porque ayuda a comprender la influencia de lo social y de lo cultural en este tipo de manifestaciones; sin embargo, tiene una connotación pasiva. En cambio, dolencia permite entender que la enfermedad y su terapéutica no necesariamente son sólo del cuerpo, que esto no se resuelve nada más con medicamentos, y recoge el carácter reflexivo y activo de las personas”.

La opción

Asimismo, la socióloga cuestionó las terapias como método para mantener a las mujeres en situaciones que causan los cuadros depresivos. “Para ellas esto es terrible, porque las adaptan a lidiar con las condiciones que enferman. Aquéllas deben ayudar a empoderarlas, a dotarlas de recursos materiales y simbólicos para trascender relaciones de opresión y,   por supuesto, a salir”.

La opción, no obstante, se encuentra en una serie de medidas clínicas y sociales. En primera instancia, “por supuesto, el acceso a los servicios de salud con una visión de género más acorde, que no pretenda adaptar a las y los sujetos a las circunstancias. La medida debe ir acompañada de políticas públicas y de la búsqueda de la equidad en todos los terrenos. De no ser así, las terapias son paliativos. “Además, se requieren políticas públicas que contribuyan a generar equidad. Eso no acabará con las dolencias mentales, aunque podría reducirlas considerablemente”, concluyó Ordorika.