Estudian relación entre células troncales y enfermedades de la sangre

Estudian relación entre células troncales y enfermedades de la sangre
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

El sistema hematopoyético está encargado de la producción de la sangre. Lo componen tres elementos principales: las células de médula ósea, la sangre y el sistema linfoide.

Las enfermedades que se presentan con mayor frecuencia son la leucemia, diversos tipos de cáncer hematológico; las anemias, caracterizadas por la baja concentración de hemoglobina; y los linfomas, conjunto de enfermedades que se desarrollan en el sistema linfático. El estudio de las células troncales o células madre de este sistema, ha llevado a poner especial atención las áreas específicas en las que éstas llevan a cabo sus funciones.

En el artículo “El nicho de las células troncales: los secretos de su código postal”, publicado por la Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM y escrito por Jannet Saldívar, Patricia Flores, Héctor Mayani –jefe de la Unidad de Investigación Médica en Enfermedades del Hospital de Oncología del Instituto Mexicano del Seguro Social y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC)–, y Eugenia Flores Figueroa, los autores señalan: “las células troncales se localizan en áreas muy específicas dentro de los tejidos, denominadas ‘nichos’. Los nichos proveen a las células troncales las condiciones necesarias para regular su fisiología, preservar su estado de célula troncal, además de participar en la regulación de su proliferación y diferenciación”.

Un nicho es la suma de elementos de un ambiente que le permite a una especie persistir y reproducirse, en el caso de las células troncales de la sangre se investiga si se puede inducir una “nichoterapia”, es decir, modificar el ambiente local con fines terapéuticos para combatir enfermedades de la sangre. Cabe destacar que las células madre o troncales son el foco de atención de laboratorios de todo el mundo, pues tienen la capacidad de renovar a las células descendientes, tienen una gran capacidad de proliferación y de diferenciación.

“Nuestro cuerpo posee en promedio 6 mil millones de células sanguíneas por kilogramo de peso que tienen una vida limitada, desde algunas horas, hasta varios días, por lo que se renuevan constantemente mediante el proceso denominado hematopoyesis”, destaca el artículo. A la cabeza de ese proceso se encuentran las células troncales hematopoyéticas que sólo se pueden reconocer por los antígenos (proteínas identificadas por el sistema inmune) presentes en su membrana”.

Y ¿dónde residen las células troncales hematopoyéticas?, los autores de esta investigación señalan que “las células inmaduras deben de permanecer en la médula ósea dentro de tres componentes celulares: el hematopoyético, el mesenquimal y el endotelial, además de estar asociadas a otros tipos celulares”. Dentro de esta clasificación, el nicho de las células troncales mesenquimales juega un papel muy importante en las enfermedades de la sangre.

“En modelos animales ha sido demostrado que la modificación en la expresión de algunas moléculas en las células troncales mesenquimales conduce a la generación de mieloproliferación, displasias hematológicas e, incluso, en la transformación leucémica de las células hematopoyéticas”. En ese sentido, el equipo del doctor Héctor Mayani fue el primero en demostrar que el 60% de los pacientes con alguna enfermedad de la sangre presentan alteraciones cromosómicas en las células troncales mesenquimales, que regulan la hematopoyesis en sitios específicos de la médula ósea y condicionan la aparición y curso de varias enfermedades de la sangre incluyendo la mielodisplacia y la leucemia”.

La ciencia en México debe reforzarse con un mejor sistema educativo: Mario Molina

La ciencia en México debe reforzarse con un mejor sistema educativo: Mario Molina
Nota publicada por Belegui Baccelieri en la Academia Mexicana de Ciencias (12 Agosto 2013)

Luego de convertirse en el primer mexicano en ser nombrado ganador de la Medalla Presidencial de la Libertad, que otorga el gobierno de Estados Unidos, el doctor Mario Molina está ahora más convencido que nunca de que es necesario impulsar la ciencia en México y el mundo.

“La ciencia es muy importante para resolver problemas enormes que tiene la sociedad como en las áreas ambientales y de la salud. Ha sido muy importante en la historia de la humanidad en la innovación, al generar nuevas tecnologías, y eso es evidente, basta ver cuánto se debe a la ciencia, sobre todo en décadas recientes –como la era digital–, y todo eso proviene de ciencia muy fundamental”, dijo el Premio Nobel de Química 1995.

Expuso que lo que “aunque cada vez parece ser más difícil, lo que tiene que seguir haciendo la sociedad es financiar y apoyar la ciencia fundamental la cual, posteriormente, da lugar a ciencia aplicada, la que mejora la calidad de vida a los habitantes del planeta. Por fortuna muchos políticos saben esto y por eso hay inversiones, pero el reto es que son a largo plazo, y muchas veces los sistemas políticos dan preferencia a los resultados a corto plazo”.

El presidente estadounidense Barack Obama realizó el miércoles pasado el anuncio de los personajes que este año se hicieron merecedores de la Medalla Presidencial de la Libertad , sobre el químico mexicano destacó su trabajo y visión en favor del bienestar no sólo de Estados Unidos sino del mundo.

“(Obama) es una persona muy interesada en la ciencia, por fortuna, aunque él no es científico, está muy consciente de la importancia que tiene para el desarrollo económico en Estados Unidos, por eso desde su primer periodo de mandato formó a este grupo de alrededor de 20 asesores, y nos reunimos con él periódicamente”, comentó el miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y de El Colegio Nacional.

“En los primeros cuatro años –resaltó- el esfuerzo más exitoso fue crear una norma de eficiencia para los automóviles, y recientemente se han realizado más acciones, entre ellas la más importante es con la EPA, (la Agencia de Protección al Medio Ambiente), para trabajar en que ya no se construyan más plantas de generación de electricidad a base de carbón y que, inclusive las que ya existen se empiecen a cerrar, sobre todo las más antiguas que son las que más emisiones tienen de dióxido de carbono. También se ha logrado mejorar en la eficiencia del uso de energía, pero insisto, son todas medidas que se pueden tomar a nivel presidencial sin involucrar al Congreso”.

doctor Molina ayuda en la elaboración de políticas públicas que permitan mitigar los efectos del cambio climático en México, apoyando al actual gobierno federal.

“En el Centro Mario Molina se trabaja con la administración actual, concretamente con el presidente Peña Nieto, pero es algo independiente de lo que se ha hecho en Estados Unidos. México sí es un país líder en tratar de resolver el problema, pero solo no lo puede hacer, porque es un problema global, se vio desde la administración anterior que se preparó una Ley de Cambio Climático; con el presente gobierno estamos trabajando para tomar una serie de medidas, sobre todo las llamadas ganar-ganar, usar la energía más eficientemente, pero planear también para el futuro, la clave está sobre todo, en el cómo”.

Sobre el impulso que la actual administración se ha comprometido a dar a la ciencia en México, el Premio Nobel mexicano consideró que se está dando un cambio positivo que se debe reforzar con un mejor sistema educativo.

“El presidente Peña Nieto ha mostrado su interés en la situación, se han tomado algunas medidas que no solamente consisten en elevar el presupuesto, sino en asegurarse de que esté bien gastado y que la ciencia comience a adquirir más y más importancia en nuestro país, que en última instancia será un beneficio para todos, para el desarrollo económico y para la competencia con otros países”.

Mario Molina subrayó la necesidad de mejorar el sistema educativo y de enseñarle ciencia eficientemente a los niños. Sostuvo que por fortuna hay varios programas pilotos que están funcionando en nuestro país en ese sentido y lo que falta es expandirlos, darles la importancia que tienen, incorporarlos a la cultura de nuestro país, y preparar cada vez más expertos para poder competir e incorporarnos a la economía global.