Se avanza en la caracterización de los diferentes tipos de cáncer de ovario

Se avanza en la caracterización de los diferentes tipos de cáncer de ovario
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

El cáncer epitelial de ovario constituye el 90% de los casos de todos los tumores de ovario y por el cual 125 mil mujeres mueren al año en el mundo, según cifras del Instituto Nacional de Cancerlogía (INCAN). En México, el cáncer de ovario es un tema que adquiere importancia ya que los otros padecimientos cancerígenos de tipo ginecológico como el cérvico-uterino, aun cuando se encuentra entre las principales causas de muerte, su incidencia está disminuyendo, lo que no ocurre con el de ovario.

Aunque existen estudios sobre el tema, todavía no se ha logrado definir qué lo origina o qué alteraciones son clave para combatirlo, por lo que el doctor Enrique Pedernera Astegiano, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, ha enfocado su investigación a la caracterización de los distintos tipos de cáncer de ovario para obtener más información acerca de ellos.

“Los diferentes tipos de cáncer de ovario –explicó- reciben los nombres de las células de las que derivan. No se puede hablar sólo de un cáncer de ovario. En realidad se pueden nombrar los cuatro más comunes: seroso, endometroide, mucinoso y células claras y cada uno tiene características propias. Ahora estamos estudiando las diferencias que hay entre los tipos de tumores epiteliales en cuanto a la presencia de los receptores a los esteroides sexuales (estradiol, testosterona), su respuesta al tratamiento y entender por qué un tipo tumoral responde y otro no acierta terapia. Algunas características ya están establecidas pero en otros falta investigación”.

Para determinar las características de las distintas variedades de cáncer epitelial, los investigadores han tomado muestras de unos cien tumores -proporcionados por el INCAN. Se utiliza una muestra para estudiar las proteínas características de cada uno, otra para observar la expresión de los ácidos ribonucleicos y una más para hacer un cultivo primario. Para ésta última se toma parte del tumor, se disocian las células y se cultivan por cuatro semanas, posteriormente se estudia la respuesta a los tratamientos hormonales. Los esteroides sexuales como estradiol, testosterona y progesterona se agregan al medio de cultivo y así se está en posibilidad de medir la proliferación celular en cultivo, los fenómenos de apoptosis y la expresión de proteínas de interés.

El cáncer de ovario con más incidencia es el de tipo seroso, colocándose por arriba del 55% entre la población mundial. Sin embargo, en México los investigadores realizaron un estudio en el que se analizaron cerca de mil expedientes clínicos, en ellos se pudo observar que la frecuencia del cáncer epitelial de ovario seroso estaba por debajo del 46%, mientras que el tumor de tipo endometroide es el segundo más frecuente.

Además, el investigador miembro de la Academia Mexicana de Ciencias señaló que la incidencia de algunos tumores se da en mujeres 12 años más jóvenes a diferencia de lo que establece la estadística mundial – 45/75 años -, y el 70% de los mil casos de tumores que hasta ahora han estudiado están en estadio III y IV; es decir, se encuentra un cáncer muy avanzado, “lo que representa que no todos los resultados son iguales en la distribución de los tipos de tumor”.

Además, el especialista y su equipo utilizan técnicas de bioquímica y biología molecular para conocer la expresión de proteínas, lo que les ha permitido asentar algunas características como la presencia de la proteína P53 –que controla la proliferación celular- en todos los tumores. Sin embargo, otras características no se pueden generalizar, por ejemplo, los científicos estudian una proteína de membrana denominada CA 125, la cual se utiliza como marcador para identificar la presencia de tumores de ovario, no es específica del cáncer de ovario, pero sí está presente.

“En cáncer seroso, el promedio de esa proteína –CA 125-, es de mil 500 unidades por mililitro medido en suero, si se tiene esta proteína alta y hay una imagen sospechosa en un ultrasonido de ovario, será necesario revisar con mayor profundidad. El nivel normal de esta proteína en la sangre es menor a 35 unidades. Para el tumor de tipo endometrioide la medida de esta proteína son 250 unidades por mililitro. Esto reafirma que cada tipo de cáncer tienen características distintas y se comportan diferente”, aseguró el doctor Pedernera.

Agregó que un aspecto interesante es que el ovario no posee mucho epitelio (capa de células que lo recubre), y el 90% de los tumores de ovario son epiteliales, entonces la pregunta que se ha planteado el investigador es cuál es el origen de dichas células cancerígenas. Una teoría, tal vez la más sustentada internacionalmente, indica que las células provienen de otro lado y migran hacia los ovarios porque es un lugar adecuado para su crecimiento. Por ejemplo, se han encontrado células parecidas a las que hay en el endometrio pero alojadas en los ovarios y son causantes del cáncer de tipo endometrioide, y otras células cancerígenas que producen tumores de tipo mucinoso son parecidas a las que se identifican en el cuello del útero.

Aunque persisten varias preguntas por resolver sobre el cáncer de ovario, los investigadores han detectado tres factores constantes: la mortalidad de las células disminuye, aumenta el crecimiento y algunas células se sueltan, lo que les permite migrar hacia otros órganos, sin embargo, la cantidad de las mutaciones, incluso en los más benignos, son cerca de 300, que según el experto en biología de desarrollo son demasiadas como para poder generar un patrón.

A lo anterior se agrega la necesidad de responder por qué el cáncer de ovario aparece en mujeres mexicanas más jóvenes que la media mundial, pero Pedernera Astegiano sostuvo que es también por esta razón por la que se realizan estudios en varias líneas para obtener la mayor información posible.

Descubren procesos de circulación de aguas oceánicas favorables para la pesca

Descubren procesos de circulación de aguas oceánicas favorables para la pesca
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

El océano siempre está en constante movimiento y las corrientes oceánicas que transitan por todo el mundo generan, en algunos casos, fenómenos como las denominadas surgencias, un proceso de ventilación o reciclaje del agua de mar, de manera que el agua profunda asciende hacia las capas superficiales del océano y como la temperatura de dichas aguas es menor, son muy ricas en nutrientes permitiendo con ello la formación de zonas de pesca.

Este proceso ha sido estudiado alrededor del mundo debido a que provoca una riqueza marina sin igual. Sin embargo, se creía que las surgencias sólo se daban en aguas superficiales, y no es así. Investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) demostraron que este fenómeno también se da en la subsuperficie del océano del norte de Baja California, a unos 150 metros de profundidad.

La importancia de conocer este fenómeno y el periodo en el que se presenta durante el año permitirá tener una actividad pesquera con mayor rendimiento.

El doctor José Gómez Valdés, quien encabeza esta investigación, explicó que hasta antes de iniciar su estudio se sabía que en zonas donde hay surgencias costeras había una circulación de agua vertical, pero ninguna investigación oceanográfica, a nivel internacional, había observado que también esta circulación vertical ocurre en la subsuperficie.

El especialista en oceanografía física, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias, comentó que el propósito, en un inicio, era conocer cómo operaba este fenómeno de surgencias costeras en épocas del año con vientos moderados, ya que el viento es esencial para que se dé este tipo de fenómeno. “Observamos que cuando se presentan las surgencias costeras en Baja California se generan dos circulaciones verticales”, una y a conocida, la que ocurre a nivel superficial, y otra recientemente descubierta por el investigador.

“Encontramos que esta circulación se generaba por la presencia conjunta de una corriente superficial hacia el ecuador, provocada por el proceso mismo de surgencias, y de una contracorriente subsuperficial, cuyo origen aún es motivo de investigación. Lo novedoso fue hallar dos corrientes oceánicas, una que va sur-norte y otra norte-sur, dando lugar a una circulación subsuperficial como el de las manecillas del reloj”.

En la región costera de las corrientes limítrofes orientales, como la Corriente de California, la Corriente de Perú-Chile, la Corriente de las Canarias y la Corriente de Benguela, se dan las surgencias y el proceso elemental es el siguiente:

“Si estamos en la costa oeste de Baja California y el viento sopla del norte a sur -un evento que ocurre normalmente en la zona y el cual se denomina vientos del noroeste- aunado a la rotación de la Tierra, hace que el agua de la superficie del mar cercana a la costa vaya mar afuera produciendo una corriente extensa. Como en el océano no hay huecos, en nuestro equipo nos preguntamos cuál era la procedencia de esa agua y nos planteamos la hipótesis que ésta viene del fondo del océano donde los nutrientes están guardados, por lo que al llegar (subir) estas aguas vienen cargadas de nutrientes (nitritos y fosfatos). En la superficie el Sol actúa para producir más fitoplancton, lo que hace se active la cadena trófica del océano siendo este un fenómeno conocido, sin embargo, no se sabía que éste también se producía en zonas subsuperficiales”, explicó Gómez Valdés.

Para conocer la manera cómo asciende el agua, el grupo de investigación utilizando un barco elaboró un plan de observación cada cinco kilómetros para tener visualizaciones a pequeña escala. Lo que hizo la diferencia para conocer el fenómeno –y resolver la hipótesis- fue el uso de la teoría cuasigeostrófica, la cual ayudó a entender la circulación de la vertical y dilucidar las diferencias en el afloramiento de corrientes ascendentes y la relajación del comportamiento del océano.

José Gómez destacó la utilidad del uso de modelos matemáticos a través de computadora para poder procesar los datos recabados en la observación y resolver las ecuaciones necesarias.

Dado que el origen de las surgencias está relacionado con la fuerza que ejerce el viento sobre la superficie del mar, la forma y orientación de la costa, y los rasgos del fondo sumergido, los investigadores analizaron la influencia de los vientos en dicho fenómeno considerando que los vientos más fuertes ocurrían en primavera, casi 20 metros por segundo, y los más débiles o cambiantes en invierno, por lo que pudieron concluir que este fenómeno se puede dar casi todo el año, excepto en invierno.

Esta metodología observacional ha permitido detectar este fenómeno en la subsuperficie del océano y los investigadores del CICESE están a la espera de que este fenómeno sea corroborado en otras partes del mundo donde también se dan las surgencias costeras.

Aprovechan bioproductos derivados del camarón

Aprovechan bioproductos derivados del camarón
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

En los últimos años, la ciencia, la tecnología y la innovación han jugado un papel preponderante en la transformación de los desechos del procesamiento de la materia prima en subproductos de alto valor. Tal es el caso de la utilización de la cabeza de camarón, de la que se obtienen tres principales bioproductos que sirven, unos como fertilizantes, y otros como productos de consumo de alto valor nutrimental.

Hace algunos años, en el sur de Sonora, los desechos del camarón eran un problema de contaminación ambiental, razón por la que la doctora Dalia Sánchez Machado, junto con su equipo de investigación en el Departamento de Biotecnología y Ciencias Alimentarias en el Instituto Tecnológico de Sonora, desarrolló una metodología limpia para aprovechar los desechos de este crustáceo decadópodo.

Dicho proceso consiste, básicamente, en fermentar los residuos del camarón para evitar su rápida descomposición y después centrifugarlo para separarlo en las tres fases que componen el proceso de fermentación: un licor rico en proteínas, un residuo sólido -quitina cruda- y una fase lipídica.

Para lograr que el proceso de fermentación se lograra, los investigadores realizaron un análisis para identificar la temperatura y el pH adecuados, aunque el punto clave fue el conglomerado de lactobacilos que se usa para degradar la carga bacteriana presente en las cabezas de camarón.

“Como el camarón tiene una gran cantidad de nutrientes propicia el desarrollo de otros microorganismos. Nosotros agregamos un grupo de microorganismos, que por competencia biológica -en este caso, lactobacilos-, van a predominar y harán que se llegue a una fermentación deseable. El consorcio de microorganismos induce un proceso de fermentación benéfica que se realiza en apenas 24 horas”, explicó la especialista en biotecnología alimentaria, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

Las fases de la fermentación se dividen en tres. La primera de ellas es la lipídica, que es una grasa que contiene el pigmento característico del camarón denominado astaxantina, y de ella se obtiene un aceite de camarón que se puede incorporar a las dietas de pescado, ya sea para intensificar el sabor o el color de algún alimento; además de que contiene lípidos, posee un antioxidante mejor que la vitamina E.

En la parte intermedia está la fase acuosa, rica en aminoácidos libres, fuente de nitrógeno y que puede comercializarse como fertilizante. La última etapa, que se refiere a los residuos sólidos, los cuales corresponden a la quitina cruda, que por ser un polisacárido natural y uno de los biopolímeros más abundantes, tiene aplicaciones biomédicas; adicionalmente se utiliza en procesos agrícolas ya que al pulverizarse –la quitina-, se incorpora al suelo a manera de abono.

El desarrollo de esta metodología y la optimización del proceso tomó al equipo de científicos que encabeza Dalia Sánchez, más de diez años de investigación. Sin embargo, este trabajo ha sido un cimiento para el impulso de la economía local, ya que la colaboración entre los investigadores y empresarios locales dio paso a la creación de la empresa Bioderpac, la cual hace uso de este proceso de fermentación para degradar la cabeza del camarón y aprovechar sus subproductos, los cuales también comercializa.

Fundamental, la vinculación ciencia-empresas

“La investigación que se hace en torno a los desperdicios del camarón cae justamente en el campo de la biotecnología. Los productos que están arrojando esas pesquisas permiten la apertura de empresas que ahora son ejemplos de éxito en cuanto a la necesaria vinculación que debe registrarse entre la investigación básica (biotecnología), el sector público y privado, misma que se expresa en la generación de empresas competitivas como Bioderpac”, señaló Sánchez Machado.

Indicó que la función de dicha empresa es recibir los residuos del camarón de las congeladoras del sur de Sonora, que como ya se explicó líneas arriba, los investigadores aceleraron dicho proceso, aunque inicialmente se optimizó el pH y la temperatura, el fermentado se obtenía luego de cuatro días, ahora entre 24 o 36 hrs”.

Informó que los productos generados se empezaron aplicar en el área agrícola y hubo especial atención en la fase acuosa y sus aminoácidos libres por parte de empresarios noruegos, quienes ahora ya distribuyen la tecnología desarrollada por los investigadores mexicanos en Europa. “A ellos le intereso la fase acuosa, una fuente de nitrógeno para el suelo y las plantas lo que permite aumentar la productividad”, agregó.

La especialista recalcó que una de las acciones necesarias para lograr que la ciencia y la tecnología se convierta en un motor de la innovación es el fortalecimiento de la interacción de los diferentes agentes que integran un sistema productivo de base científica y tecnológica: instituciones de educación superior y centros de investigación, empresarios, gobiernos locales, incluso alianzas con la sociedad civil.

“Es necesario, además, promover canales de comunicación que agilicen la transferencia de conocimientos y/o tecnología. En síntesis, se requiere conformar a mediano y largo plazos un tándem de investigación-desarrollo-producción-comercialización”, indicó.

Investigadores logran fortalecer la lengua Huichol

Investigadores logran fortalecer la lengua Huichol
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

Las lenguas son como ciudades en movimiento: sistemas dinámicos que realizan diversas funciones, cuya infraestructura sirve para canalizar una gran variedad de actividades u operaciones, y cuando dejan de satisfacer esas funciones, desaparecen. El trabajo de lingüistas como el que lleva a cabo el doctor José Luis Iturrioz Leza, de la Universidad de Guadalajara, es más que un simple análisis de la estructura de aquéllas, traspasa esa labor y se convierte en “reforestador” de lenguas indígenas.

Desde hace treinta años el especialista se ha enfocado a estudiar la lengua huichola “wixárika” -que se habla principalmente en Jalisco, Nayarit, y en algunas partes de Durango y Zacatecas- de la que ha escrito una exhuaustiva gramática desde un modelo operacional, así como recopilado y definido alrededor de 130 mil palabras que, como él mismo dice, por sí solas no dicen nada, pero si se toma en cuenta que el Diccionario Universal Alemán registra 70 mil artículos y el de la Real Academia 80 mil, se habla de una riqueza sin igual e indica que la obra esté todavía lejos de concluirse.

“México es un país orgulloso de sus pirámides, pero el valor de una pirámide comparado con el de una lengua, es de un valor depreciable. Una lengua es un tesoro infinitamente más valioso que una pirámide, pues si conservamos un dibujo de la construcción, los arquitectos pueden reconstruirla igual, pero si una lengua muere, muere para siempre, no hay manera de reconstruirla partiendo de unos cuantos fragmentos”, dijo el doctor Iturrioz Leza.

Lo anterior significa que se tienen que hacer más esfuerzos para conservar y transferir las lenguas a las generaciones siguientes, a las que no se les haría ningún favor permitiendo que desaparezcan, sostuvo. Es por esta razón que está próximo a publicarse el diccionario de la lengua huichola, así como el inicio de la publicación de la gramática de esta lengua –en sus dos versiones: científica y didáctica-, la cual se prevé abarque casi 10 volúmenes.

En este campo de la lingüística indígena mexicana, en opinión del especialista, la investigación es todavía insuficiente y una buena parte de las lenguas que se hablan en el país (de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI, en México se hablan 89 lenguas indígenas) disponen a lo sumo de gramáticas elementales.

“Para la creación del diccionario huichol fue sencillo llegar a las cinco mil palabras, pero ir más allá fue un trabajo lexicográfico titánico, pues implicó penetrar en muchos dominios culturales complejos. No digo que no nos falte nada, pero lo que tenemos representa una parte de lo que es la grandeza del lenguaje huichol. En cada lengua las palabras hay que buscarlas de diferente manera, así como la gramática es diferente, los léxicos también están estructurados de manera distinta; la investigación de la gramática y la lexicografía deben ser paralelas porque se complementan”, explicó el investigador del Departamento de Estudios en Lenguas Indígenas.

El proceso de recopilación y definición de palabras que realizó el doctor José Luis Iturrioz Leza fue a través de la lengua viva, principalmente, más que con textos, porque la lengua empleada en la comunicación directa es una parte de la conducta humana y resulta importante analizarla. Esa comunicación se cristaliza en textos pero estos quedan descontextualizados y no revelan todos los datos que los lingüistas requieren para investigar una lengua. “Si los textos se toman en serio podemos inducir un gran acervo de conocimientos, pero la lingüística no puede dejar de lado el habla directa y la conducta verbal”, dijo el también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

La creación del lenguaje

Para poder reforestar una lengua es necesario entender antes el proceso de construcción del lenguaje humano, el cual se investiga en tres grandes niveles: el origen y desarrollo del lenguaje en el proceso de hominización (de primates a humanos) y de desarrollo diacrónico de nuevas lenguas, llamado filogénesis del lenguaje; el siguiente nivel es la ontogénesis, que significa la manera en cómo construye cada ser humano su lengua particular a partir del nacimiento, y en tercer lugar la logogénesis, el estudio de los procesos que llevan a la producción de textos o conversaciones.

“En esos tres niveles nos movemos los lingüistas, en un nivel muy general que sería el lenguaje, esa capacidad del ser humano para hablar con signos organizados en sistemas complejos, en segundo lugar la estructura de cada lengua y su adquisición, y en tercer lugar, el habla, el discurso y el texto como producto del lenguaje”.

A lo anterior se puede añadir que en cada conversación el lenguaje se está recreando, continuamente tienen lugar modificaciones y variaciones de las reglas; la historia de una lengua es una historia de cambios graduales. Por ejemplo, planteó el investigador que hace unos cuantos años no se decía “se detuvieron a los ladrones”, se habría considerado una construcción agramatical, lo correcto era “se detuvo a los ladrones”; y ahora es muy frecuente, en diversos países de habla española, decir “se detuvieron a los ladrones”. Muchos cambios como éste están teniendo lugar en la actualidad sin que apenas nos demos cuenta.

“En este ejemplo tenemos una construcción extraña, aparentemente el verbo concuerda con el objeto, no con el sujeto, como era la regla tradicional. Ante este fenómeno caben dos actitudes: por un lado considerarlo como error y prescribir que no hay que hablar así, hay instituciones que se encargan de condenarlo, pero creo que nadie se atreve ya a condenar una estructura de ese tipo porque se ha impuesto, es normal en toda la comunidad hablante. Hay cambios de este tipo constantemente en la lengua, y cuando se acumulan ya no resulta fácil entender textos de un estadio anterior. Un texto clásico como Don Quijote, escrito a principios del siglo XVII, resulta difícil de entender, ya no digamos el poema del Mío Cid, sólo los filólogos lo entienden completamente y con toda su riqueza”, sostuvo.

Iturrioz Leza apuntó que es necesario recordar que así como hay lenguas que cambian y se adaptan, hay otras que desaparecen, y la pérdida de una lengua es la pérdida irrecuperable de un tesoro invaluable. “Debemos aprender todos los mexicanos en sentirnos ricos por el hecho de que haya pueblos que hablan otras lenguas aunque nosotros no las hablemos, y abandonar la postura egoísta de ´y a mí para qué me sirve´. La investigación de cada lengua aporta al conocimiento de la humanidad, es tesoro de conocimientos”.

Niños piel mariposa

Niños piel mariposa
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

Caracterizada por una marcada fragilidad de la piel y mucosas de todo el cuerpo provocando la formación de ampollas y úlceras de manera espontánea o bien ante el menor traumatismo, la epidermolisis bullosa (EB) es una enfermedad de la piel hereditaria que se presenta en el nacimiento y no tiene cura, por lo que científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León profundizan en sus estudios sobre las mutaciones de los genes causantes de este padecimiento con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

“Este proyecto comenzó en 1994 y desde entonces hemos tratado de detectar las mutaciones que afectan a la población mexicana”, comentó el doctor Julio César Salas Alanís, investigador líder del proyecto, quien agregó que estos trastornos congénitos están caracterizados por deficiencias o mal funcionamiento de las proteínas que mantienen unida la epidermis con la dermis o, incluso, a las uniones que se encuentran dentro de la epidermis.

La frecuencia de esta enfermedad a nivel nacional no se conoce, comentó el especialista en dermatología, sin embargo la Fundación DEBRA México -organización de la que es fundador y está dedicada a promover la investigación y la educación sobre la epidermolisis bullosa- registra alrededor de 500 familias con algún antecedente o integrante afectado con este padecimiento tan solo en la zona norte de México. Se estima que alrededor del mundo hay 500 mil enfermos.

El protocolo para el seguimiento de la enfermedad en las personas comienza a partir de la realización de la historia clínica detallada para orientar el diagnóstico inicial. “Posteriormente se practica una biopsia de piel, se tiñe con inmunoflorecencias cutánea directas para medir la cantidad de proteína faltante y/o defectuosa en la piel y con el objetivo de detectar las mutaciones se toma sangre periférica para extraer el ADN (ácido desoxirribonucleico) de los pacientes. Se buscan las mutaciones por medio de la secuenciación automática directa utilizando técnicas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para amplificar el ADN y también se recurre a estudios de haplotipos”, explicó el también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias y de la Academia Nacional de Medicina.

La EB es un padecimiento –conocido también como ¨piel mariposa o ¨niños de cristal”- en el que están involucrados 18 pares de genes. Cada uno de los genes dicta la producción de una proteína específica en la piel, pero cuando falta uno de los dos genes o los dos, la enfermedad se presenta. “Existen cuatro tipos principales de esta enfermedad: simple, de unión, distrofia y mixta. Cada tipo tiene una proteína faltante específica; por ejemplo, en la forma distrofia falta la proteína de colágeno VII, mientras que en la simple, la más benévola, hay alteraciones en las citoqueratina 5 y 14”. Es debido a esta especificidad que aún no existe un blanco terapéutico que sea eficiente, por lo que el único camino a seguir por ahora es un diagnóstico oportuno.

Con este objetivo, Salas Alanís ha podido detectar hasta ahora 36 familias mexicanas que reportan mutaciones en sus genes para el tipo distrofia. También informó que lleva a cabo un trabajo en coordinación con la Universidad de Jefferson, en Estados Unidos, para realizar una detección masiva de mutaciones en todas las familias mexicanas en nuestro país. El propósito del proyecto es acrecentar el banco de ADN que inició el especialista hace 20 años y el cual cuenta hasta ahora con alrededor de unas 400 muestras de genes de familias mexicanas.

Para identificar a la EB en etapas tempranas, el equipo de científicos colaboradores de Salas Alanís desarrolló un sistema de diagnóstico durante el embarazo. “Si hay antecedentes de un paciente en una determinada familia y conocemos el gen y su mutación causante, durante el siguiente embarazo podemos saber si el producto estará enfermo o no a través de una biopsia de la vellosidad coriónica –que presentan la misma constitución genética que el feto en desarrollo y pueden analizarse para detectar anomalías cromosómicas y genéticas-, se trata de una prueba que consiste en tomar una muestra de placenta para saber si el producto porta la enfermedad o no”.

De esta manera, se busca anticipar la aparición del padecimiento detectando a las familias o individuos portadoras de este gen para brindarles información y ayuda.

Producción de hidrógeno a partir de materiales cerámicos

Producción de hidrógeno a partir de materiales cerámicos
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

Desde su descubrimiento en 1776, el hidrógeno se ha ubicado como uno de los vectores energéticos del futuro, ya que por sus características se le considera un combustible limpio que puede aliviar la dependencia energética de los hidrocarburos, por lo que se trabaja en proponer distintas formas para producirlo.

En la actualidad, el hidrógeno se obtiene a partir de procesos como la electrólisis y la gasificación, sin embargo, estos desarrollos requieren a su vez de grandes cantidades de energía y generan contaminantes. Un método alternativo para la producción limpia y sustentable de hidrógeno es a través de la conversión fotocatalítica del agua, en ésta se contempla el uso de materiales cerámicos semiconductores que son activados por luz.

En particular, desde hace 15 años un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León ha estudiado y caracterizado materiales cerámicos, que son sólidos inorgánicos producidos mediante diversos procesos térmicos y se les utiliza como catalizadores en diversos procesos fotocatalíticos, entre ellos la producción de hidrógeno.

“Hemos explorado muchos materiales de distintas familias de elementos químicos de la tabla periódica para tratar de encontrar las características idóneas en un material que nos permita obtener una alta eficiencia en la producción de hidrógeno.

“Los principales materiales con los que estamos trabajando son óxidos semiconductores, principalmente con metales de transición, entre ellos algunos compuestos que están basados en titanio, tungsteno, entre otros, a los cuales les agregamos algún elemento metal-alcalino como sodio o potasio”, explicó el doctor Isaías Juárez Ramírez, investigador y responsable de la Coordinación de Investigación del Departamento de Ecomateriales y Energía de la UANL.

La técnica utilizada por este equipo de especialistas en ingeniería de materiales cerámicos para la producción de hidrógeno se llama fotocatálisis heterogénea y consiste en irradiar con luz visible o ultravioleta un reactor herméticamente cerrado al cual se le coloca previamente agua purificada y el catalizador cerámico, que puede ser en forma de película o polvo.

“Cuando el reactor se coloca frente a una lámpara de luz ultravioleta o un simulador solar y esta fuente de luz se enciende ocurre la reacción de fotocatálisis, es decir, se activa el material semiconductor produciendo el fenómeno del par hueco-electrón, lo que genera la separación del agua en hidrógeno y oxígeno”, explicó Juárez Ramírez, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias, quien precisó que son los materiales cerámicos los iniciadores del proceso de fotocatálisis.

El material que se coloca previamente en el agua es un semiconductor que tiene dos bandas, una de valencia y una de conducción. Cuando el material cerámico recibe energía los electrones que están en la banda de valencia comienzan a excitarse porque buscan pasar a la banda de conducción, y dependiendo de la intensidad de esa energía es que esos electrones pueden desplazarse de una manera más rápida o más lenta, el detalle está en que los electrones y los huecos se mueven a la superficie del semiconductor, pero en el camino se pueden volver a recombinar, disminuyendo con ello la actividad del fotocatalizador. Los electrones y huecos que lleguen a la superficie provocarán la reacción de reducción y oxidación del agua en hidrógeno y oxígeno, respectivamente, ese es el mecanismo que opera.

Los resultados que han obtenido los investigadores de la UANL son por demás interesantes, porque entre los distintos materiales que se han reportado a nivel mundial para la producción de hidrógeno, los elaborados en esta universidad estatal han superado los resultados de algunos de esos trabajos. “Hay algunos fotocatalizadores que presentan mejores resultados que otros, pero en muchos de los reportes a nivel mundial utilizan un agente de sacrificio, es decir, recurren a compuestos como pueden ser metanol u otros con plata, algo adicional al agua, además del catalizador cerámico para que se incremente la producción de hidrógeno. Nosotros no solo utilizamos agua, un catalizador y la fuente de luz”.

Aun cuando los científicos utilizan de manera regular la técnica de fotocatálisis heterogénea, recientemente vienen explorando otros métodos como los de fotoelectrocatálisis y fotoelectroquímica para determinar cuánto hidrógeno se está produciendo y calcular cuánta energía se requiere para producirlo.

Información y educación: Aspectos centrales ante el Ébola

Información y educación: Aspectos centrales ante el Ébola
Por Alejandra Mosiváis, Noemí Rodríguez, Mariana Dolores y Elizabeth Ruiz en la Academia Mexicana de Ciencias

Con el objetivo de abordar desde diferentes enfoques la actual crisis por la enfermedad producida por el virus del Ébola, así como dar a conocer algunos de los esfuerzos de investigación que se están realizando tanto en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como en otras instituciones de los sectores público y privado del país, la Facultad de Medicina organizó el seminario “Ébola: ¿dónde estamos?”.

El evento realizado ayer convocó a 11 especialistas que abordaron los aspectos moleculares, estructurales y evolutivos del virus del Ébola; las manifestaciones clínicas y la respuesta inmune de las personas infectadas; aspectos epidemiológicos sobre cómo se ha expandido la enfermedad en el mundo y qué medidas se han tomado en cuanto al cuidado y la vigilancia para limitar su transmisión; estimaciones del costo económico mundial que podría provocar la actual epidemia si llegara a extenderse; los tratamientos que actualmente se usan y ejemplos de los que están en desarrollo; así como las implicaciones éticas de su empleo y del diagnóstico de la enfermedad.

“Nuestra casa de estudios es muy grande y alberga a muchos investigadores que a veces trabajan de manera dispersa, por eso era importante una sesión en donde confluyeran especialistas en cada una de las áreas para compartir puntos de vista no solo al interior de la universidad, sino también con expertos de otras instituciones que también están haciendo trabajos en ese sentido”, dijo Carlos Arámburo de la Hoz, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, encargado de elaborar las conclusiones de dicho encuentro académico.

Arámburo comentó que hace varias semanas el rector de la UNAM, José Narro Robles, manifestó su preocupación por saber si la sociedad mexicana está preparada para contender con la epidemia actual y, en semejanza a lo que ha ocurrido en otras ocasiones ante crisis de salud pública, solicitó que se convocara y al mismo tiempo coordinaran los esfuerzos que se están haciendo en esta institución en este ámbito.

Arámburo aseguró que ejercicios de esta naturaleza son valiosos y ponen a disposición de la sociedad conocimiento confiable y sistematizado sobre el tema; además, permiten el acercamiento entre expertos, de manera que se puedan establecer redes de colaboración e intercambio que potencien las capacidades instaladas de investigación.

Sobre este punto, hizo notar que todos los ponentes coincidieron en que la transmisión de información y la educación en torno a lo que está sucediendo con la enfermedad producida por el virus del Ébola son centrales para un adecuado manejo de este grave problema de salud, lo cual permitirá disminuir el efecto de distorsión de la información en el que han incurrido algunos medios de comunicación.

“Sería conveniente mantener este núcleo de expertos y seguir ampliándolo con otros participantes, de manera que este trabajo nos permita ser un elemento de asesoría para los tomadores de decisiones en este país”, y por otro lado para crear apoyos de financiamiento nacionales (con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, por ejemplo) e incluso para buscar una colaboración internacional.

¿Dónde estamos?

Entre los ponentes convocados estuvieron otros cuatro miembros de la Academia Mexicana de Ciencias, así como representantes del sector privado y público.

El doctor Carlos Arias Ortiz, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, presentó algunos aspectos de la biología del virus del Ébola, explicó que pertenece a la familia de los filovirus, que su material genético consiste en ARN (ácido ribonucleico) de cadena sencilla; su genoma tiene aproximadamente 19 mil nucleótidos, y codifica para siete diferentes proteínas estructurales, cada una se sintetiza a partir de un ARN individual. Además de las proteínas estructurales se han identificado dos no estructurales que durante el proceso de infección son secretadas al torrente sanguíneo.

Parte de su plática la enfocó a un tipo de proteínas llamas glicoproteínas, las cuales están ancladas en la membrana del virus. Estas moléculas tienen dos formas distintas: GP1, que se ancla a la célula huésped, y GP2, que media la fusión de las membranas virales con las del hospedero, por lo que pueden ser un posible blanco para tratamientos contra la infección.

El doctor Samuel Ponce de León, de la Facultad de Medicina de la UNAM, y coordinador del evento, señaló que el virus del Ébola infecta rápidamente las células, inhibe el sistema inmunológico y provoca alteraciones en la coagulación. En cuanto al diagnóstico, éste tiene que ser diferenciado pues los síntomas que provoca la enfermedad pueden ser confundidos con los del paludismo, la fiebre tifoidea, el cólera, distintas fiebres hemorrágicas, entre otros padecimientos. En general, el tratamiento contra esta enfermedad consiste en la rehidratación, la transfusión de plasma, analgésicos, diálisis y antivirales experimentales.

Por su parte Yolanda López Vidal, investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM, habló sobre la respuesta inmune del virus del Ébola y explicó algunos tipos celulares sensibles a la infección por este virus. La especialista admitió que la repuesta inmune de este virus no ha sido del todo caracterizada porque los plasmas que han sido estudiados contenían sub poblaciones capaces de emitir una respuesta inmune.

Hizo énfasis en la proteína VP35, una de las más estudiadas porque es capaz de inhibir la al gen regulador de interferón de tipo tres y se examinan los efectos de dicho bloqueo sobre la respuesta inmune. Finalmente, dijo que gracias al gran número de estructuras virales y la red que constituye el virus del Ébola, éste ha podido evadir toda respuesta inmune.

En su participación, Alejandro Alagón Cano, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, propuso utilizar la gran experiencia que se tiene en anti-venenos y aplicarla para producir un anti-Ébola que pudiera utilizarse como profiláctico y/o como recurso terapéutico. Indicó que se pretende utilizar alguna forma recombinante de la glicoproteína de Ébola como inmunógeno tal cual o como vector.

También habló de permitir el acceso a los plasmas hiper-inmunes o los productos experimentales a la comunidad internacional para cualquier tipo de prueba preclínica o clínica. “Ya estamos concretando algunas de estas colaboraciones que no involucra manejar el virus para estudiar la respuesta inmunológica”, apuntó.

Crean nuevas tecnologías para mejorar la extracción de hierro

Crean nuevas tecnologías para mejorar la extracción de hierro
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

Uno de los materiales que más se emplea en el mundo es el acero, tan sólo en México se producen seis millones de toneladas por año. El componente principal del acero es el hierro, siendo una de sus fuentes primarias más importantes el mineral llamado magnetita, un compuesto integrado por hierro y oxígeno que se encuentra comúnmente en minas. El 55% de las reservas nacionales de mineral de hierro se encuentran distribuidos entre Colima, Jalisco y Michoacán.

Sin embargo, a medida que las minas se van explotando, a la par se va disminuyendo la calidad en grados de hierro, por ejemplo, en una de las principales minas de las que se extrae este metal en Colima se observó que en 2008 el tramo de hierro por magnetita era de 30%; en 2014 este porcentaje bajó a 25%, así que para mantener la capacidad de producción en términos de toneladas es necesario minar más mineral de hierro.

Debido a que la magnetita (constituido por óxido ferroso-diférrico) posee muchas impurezas, el trabajo para eliminarlas hace que aumenten los costos para conseguir más concentrado de hierro de calidad. El doctor Alejandro López Valdivieso y sus colaboradores Armando Encinas y Yuri Nahmad Molinari, del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, diseñaron, a través de varios proyectos de investigación –los cuales concluyeron con tesis de maestría y doctorado de sus estudiantes– una tecnología para procesar el mineral de hierro magnetita con más eficiencia, con menor costo y menor consumo de agua a diferencia de la tecnología convencional.

“El proceso que se utiliza en la mina de Colima para concentrar el hierro se inventó en 1911 y consiste en la utilización de tambores magnéticos que al procesar el mineral molido éste termina adhiriéndose a la superficie del tambor debido a la atracción magnética en su interior. Los tambores al estar girando arrastran las partículas que están pegadas y después, en la parte de la tina donde no hay campo magnético, se despegan; los silicatos no se pegan a la superficie del tambor y son arrastrados. Lo que hace posible este proceso es la diferencia de susceptibilidad magnética entre la magnetita y las impurezas”, explicó el especialista en metalurgia.

Al estudiar este proceso, los investigadores notaron que el uso de agua de lavado era muy importante para disminuir el grado de sílice, pero el flujo de agua que utiliza tiene un cierto límite, insuficiente para eliminar el sílice; además notaron que la funcionalidad de las tinas no es la mejor.

Por esta razón, “estudiamos cómo las partículas de sílice aparecían en el concentrado de hierro y definimos tres maneras por las cuales aparecen en el mismo. La primera por heterocoagulación, en la que las partículas muy finas de silicato se adhieren a partículas más grandes de hierro o a la inversa, cuando la magnetita se pega a la superficie del tambor arrastra las partículas finas de silicato; la segunda es por asociación mineralógica; y la tercera pormecanismo de entrampamiento de silicatos, que por estar a un tamaño muy fino se adhieren fácilmente en las cadenas de partículas de magnetita.

El que contribuye más a la aparición de mayores silicatos en la superficie del concentrado es este último mecanismo”, explicó el experto en minerales durante la charla “Desarrollo Científico y Tecnológico en Concentración de Minerales”, que ofreció en el Segundo Encuentro Ciencia y Humanismo de la Academia Mexicana de Ciencias, organizado por la Sección Centro de esta asociación en octubre pasado, en Morelia, Michoacán.

López Valdivieso y su equipo de trabajo encontraron que las partículas de magnetita se forman con una baja fuerza del campo magnético, del orden de 30 Gauss; mientras que los tambores en la planta funcionan de 300 a 1500 Gauss, por lo que las partículas de magnetita en los tambores tienden a formar conglomerados más grandes promoviendo la formación de agregados muy grandes de partículas de magnetita y, por ende, el aumento de entrampamiento de silicatos finos en los agregados de magnetita.

“Este conocimiento nos llevó a diseñar un equipo para inducir un campo magnético uniforme que provocara que las partículas de magnetita formaran las cadenas y rápidamente se sedimentaran al fondo del equipo, al tiempo que las partículas de silicato que no se magnetizan fueran desalojadas con agua hacia la parte superior del equipo. Adicionalmente descubrimos que no es necesario utilizar campos magnéticos tan altos y aprovechar la velocidad de sedimentación de estas partículas las cuales pueden desalojarse con fuentes de agua”.

Así, el equipo diseñado por López Valdivieso, llamadoMagnefloc, logró disminuir el consumo de agua en el proceso, además fue mejor que los tambores magnéticos porque los 24 magneflocs procesan 14 mil 200 toneladas por día y tiene una marcada ventaja en la disminución del sílice en un 0.3%, con una alta recuperación de hierro y sustituye a los tambores.

Los magneflocs se consolidan como una tecnología nueva para la concentración de material y como una tecnología que solo marca el inicio en el desarrollo de nuevos procesos para la industria de mineral de hierro. En la actualidad, el doctor López Valdivieso trabaja en una nueva generación de la tecnología Magnefloc buscando disminuir aún más el consumo de agua y aumentar la eliminación de sílice en el proceso de concentración de magnetita; también estudia el desarrollo de tecnologías para el proceso de extracción de la plata con reactivos que no sean tóxicos con el objetivo de sustituir el cianuro de sodio.

Buscan en hormonas femeninas el alivio al dolor crónico

Buscan en hormonas femeninas el alivio al dolor crónico
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México descubrieron que la progesterona, una hormona presente en mayores concentraciones en las mujeres, puede aliviar el dolor crónico en algunas enfermedades como la artritis reumatoide o el dolor de la neuropatía diabética causado por la sobreactivación de un canal llamado TRPV1.

Lo que inició como el proyecto posdoctoral de la doctora Sara Luz Morales Lázaro, terminó por convertirse en un gran hallazgo sobre cómo puede modularse el dolor percibido a través del canal TRPV1, por medio de algunas hormonas producidas por el cuerpo humano y que son capaces de disminuir el dolor en el que participa este canal.

En el cuerpo humano existe una vasta cantidad de sensores moleculares que permiten percibir sensaciones como calor, frío, presión o vibraciones, y están distribuidos a lo largo de las terminales nerviosas. Estos sensores evalúan estímulos nocivos y su función es salvaguardar la vida. Sin embargo, en algunas enfermedades como la artritis reumatoide estos sensores permanecen muy activos causando un dolor crónico.

El receptor de potencial transitorio V1, también conocido como TRPV1, es una proteína localizada en la cubierta externa o membrana de las células en el sistema nervioso central y periférico. En general, los canales ionicos regulan el paso de elementos con carga eléctrica como sodio, potasio, magnesio, o calcio al interior de las células. En este caso en particular, determinan que se activen los circuitos neuronales relacionados con el dolor.

“Comenzamos por investigar la función del canal TRPV1, uno de estos vastos sensores que tenemos en el cuerpo y que registran sensaciones especificas. Se conocen muchos componentes que activan este canal pero pocos que lo inhiben, así que nuestro propósito es encontrar qué lo puede inhibir y en un futuro ayudar a pacientes con enfermedades como la artritis reumatoide en la que este canal está sobre activado”, especificó Morales, investigadora del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.

Cómo se percibe el dolor y la función del canal TRPV1

Para que la información llegue al cerebro, explicó Morales Lázaro, se requiere de sensores moleculares que perciban estímulos nocivos como por ejemplo, temperaturas elevadas o compuestos químicos irritantes. Estos sensores, como se dijo líneas arriba, se encuentran en todas las terminales nerviosas del cuerpo que transmiten la señal a través de fibras nerviosas hasta llegar a la medula espinal, situada en la columna vertebral, generándose una serie de señales eléctricas a través del sistema neuronal que se encarga de enviar la información al cerebro, una operación que ocurre en segundos.

“El canal TRPV1 se activa a temperaturas nocivas por arriba de los 42° centígrados y por la presencia de compuestos químicos irritantes como la capsaicina, –sustancia responsable del picor de los chiles. También lo activa un compuesto lipídico llamado ácido lisofosfatídico, de hecho este laboratorio fue el pionero en descubrir que este ácido activa al canal. Este ácido es importante porque cuando existe una lesión en los tejidos el cuerpo lo produce en cantidades importantes y, al ocurrir esto, se activa el canal TRPV1 y se siente dolor. Definimos, de inicio, que la activación de este canal es un mecanismo de alerta y protección”, explicó.

Después de este hallazgo, la investigadora y su equipo pensaron en encontrar un compuesto que fuera producido por el cuerpo para aliviar el dolor crónico. Se partió de la hipótesis o suposición basada en la idea generalizada de que las mujeres sienten menos dolor que los hombres, así que realizaron ensayos de conducta en ratones de diferentes sexos.

Dichos ensayos consistieron en inyectar el activador por excelencia del canal TRPV1, la capsaicina (compuesto activo del chile), en las patas de ratones machos y hembras. Al lamerse la pata el animal se consideró como una respuesta de dolor. “Observamos que la hembra se lamió menos que el macho, lo cual se interpretó que sintió menos dolor. A esa hembra se le inyectó únicamente capsaicina y respondió con menor intensidad de dolor, probablemente por su mecanismo natural de defensa. Atribuimos que es el componente hormonal parte de ese mecanismo de defensa porque la progesterona está en mayor proporción en una hembra en comparación con el macho”.

El paso siguiente fue inyectar a los ejemplares de ratón macho capsaicina y progesterona al mismo tiempo y resultó que se lamieron lo equivalente a las hembras. La conclusión a la que llegó el equipo de trabajo de Sara Morales fue que la presencia de progesterona da un efecto protector natural contra el dolor causado por estímulos nocivos, precisamente lo que el canal TRPV1 detecta.

“Ahora estamos evaluando al precursor de la progesterona pues para que estas hormonas se produzcan se requiere de la presencia de colesterol; pero hay un compuesto intermedio entre la progesterona y el colesterol que es la pregnenolona, que el cuerpo produce de manera endógena y parece también ser efectiva para disminuir la expresión del canal”.

La investigación de la doctora Morales Lázaro se ubica en un nivel de ciencia básica pero es, desde ahora, importante para la comprensión de cómo se percibe e inhibe el dolor. Por sus hallazgos y alcance de su investigación, la científica fue reconocida con una de las Becas para las Mujeres en la Ciencia L´Oreal-UNESCO-AMC 2014.

“Ya encontramos los compuestos esteroideos –hormonales– que son capaces de disminuir la expresión del canal TRPV1. Ahora queremos saber cómo lo hace. En el caso de la progesterona ya sabemos que reduce la cantidad de los canales en las terminales nerviosas pero no sabemos por qué, y en el caso de la otra hormona, la pregnenolona, se está empezando a entender su mecanismo de acción”.

Vigilancia: El primer muro de contención ante epidemias

Vigilancia: El primer muro de contención ante epidemias
Por Mariana Dolores en la Academia Mexicana de Ciencias

Entre las principales enfermedades infecciosas que afectan a la población infantil en México, se encuentran las respiratorias, las cuales ocupan el primer lugar entre las patologías de este tipo; les siguen los padecimientos diarreicos y en tercer lugar las infecciones en las vías urinarias. Los porcentajes de estas enfermedades son muy semejantes a los de otros países más desarrollados, y representan un problema muy importante para la salud infantil en México.

En este escenario la vigilancia es un tema primordial, advirtió el doctor Ernesto Calderón Jaimes, investigador del Hospital Infantil de México. “Ahora que estamos cerca de los meses fríos y que traen consigo una mayor presencia de enfermedades respiratorias por el cambio de clima, se debe mantener una vigilancia personal, pues en mi opinión, el principal problema de persistencia de algunas enfermedades es que no existe una cultura real de autocuidado”.

En entrevista para la Academia Mexicana de Ciencias, el infectólogo pediátrico explicó que han cambiado muchos patrones en la conducta en el área de la salud lo que ha permitido disminuir los casos de muerte por diarrea. por ejemplo. Ahora las personas saben en qué momento deben acudir al médico o con algún oficial de salud en las áreas periféricas de las poblaciones. Se sabe, dijo, que cuando un niño padece de diarrea sus familiares hacen uso del suero oral para mantenerlo hidratado. Estas son, añadió, acciones sencillas que han permitido disminuir las muertes por esa enfermedad y reducir en forma importante las hospitalizaciones, lo que demuestra que no siempre el tema son los medicamentos, sino la educación.

El especialista en resistencia antibacteriana, hizo hincapié en que la solución a las infecciones comunes no necesariamente se obtiene por el uso de antibióticos. Por el contrario, la automedicación es un problema grave que se debe enfrentar.

¿Virus nuevos?

“Hace dos meses se inició un rumor sobre una nueva enfermedad viral que afecta a poblaciones importantes, me refiero a la fiebre chikungunya, una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos infectados. Además de fiebre y fuertes dolores articulares, produce otros síntomas. Son padecimientos muy limitantes, agresivos al inicio y no hay tratamiento para aliviarlo, generalmente se confunde con el dengue”. En la actualidad, se han registrado pequeños brotes en El Salvador y Guatemala. La movilidad de las poblaciones de los mosquitos, que son la principal vectores de transmisión, obliga a las comunidades en riesgo a controlar los criaderos. Tanto el dengue como la fiebre chinkungunya, son viejas enfermedades que ahora repuntan en diferentes latitudes”.

Recientemente se ha reportado un “nuevo virus” que produce un cuadro respiratorio viral progresivo y severo de tipo epidémico, muy parecido a la gripe, a causa de un agente llamado enterovirus D-68 y que se expresa agresivamente afectando en forma primaria las vías respiratorias en niños de entre seis meses a 16 años, algunos de estos casos requieren intervenciones hospitalarias para apoyos ventilatorios.

En Estados Unidos existe en este momento un brote epidémico que se extiende de costa a costa. “En algunos casos se han presentado manifestaciones de tipo paralítico semejantes a lo que se ha experimentado con otros enterovirus. De los cientos de casos comprobados, se han presentado de cuatro a cinco muertes, de las cuales hasta ahora solo una se relaciona directamente con el D-68”.

Ernesto Calderón sostuvo que las variaciones cíclicas estacionales son factores que permiten a los expertos tomar decisiones ante algunas contingencias, pero existen casos en donde los virus tienen muchos cambios y algunos se modifican originando cepas virales desconocidas. Estos cambios sin embargo, no se perpetúan porque no favorecen la estabilidad de la partícula viral. El D-68, que fue caracterizado en 1962 “ahora reaparece, no es que sea un nuevo virus como afirman en los periódicos, es sólo una reaparición”.

Por la recombinación de virus y la epidemiología de contacto por vía respiratoria, ambos inevitables, se requiere establecer una vigilancia epidemiológica, dijo el especialista. “En México tenemos un excelente sistema, cada semana la Dirección General de Epidemiología del país emite un boletín en donde informa cuántos casos ha habido de enfermedades infectocontagiosas, en este caso, respiratorias.

Esta vigilancia permite saber en apenas unas horas o pocos días la información sobre eventos que afecten a diferentes grupos de población. Mantiene información constante a nivel internacional y facilita la toma de decisiones que alerten a la población sobre las medidas que es necesario adopta.

El doctor Calderón aseguró que con mucho la prevención es el principal paradigma de la salud y advirtió que aun cuando algunos virus, como el de ébola presente en algunos países de África Occidental, por ahora se encuentra lejos, pone en alerta de las autoridades sanitarias para establecer con oportunidad las medidas que deben adoptarse, pues la posibilidad de que se introduzca a México está presente