El axolote en grave riesgo de desaparecer

El axolote en grave riesgo de desaparecer
Por Luz Olivia Badillo en FCCyT (Febrero 2014).

La población de axolotes se ha ido reduciendo drásticamente en los últimos años en los canales de Xochimilco. En el primer censo poblacional que realizó en 1998 la doctora Virginia Graue, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, había 6 mil ejemplares por kilómetro cuadrado (km²); el segundo lo realizó en 2003 el equipo encabezado por el doctor Luis Zambrano del Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México y había mil por km²; y en el tercero realizado en 2008, sólo se contaron 100 ejemplares por km².

Actualmente, el doctor Luis Zambrano y sus colaboradores se encuentran a mitad del último censo poblacional para tener una estadística real respecto a cuántos axolotes quedan. En 2013, durante tres meses se realizó una primera etapa del censo en el que no se no encontró ni un solo axolote, aunque este mes se reiniciará el muestreo. “El proceso se retoma en enero porque es más difícil pescarlos en tiempos de lluvias y para hacer una estimación final de cuántos axolotes quedan en los canales”, comentó.

En el censo de los axolotes se realizan viajes de campo a Xochimilco, un pescador lanza una atarraya (una red para pescar) al agua de los canales para capturarlos y así poder pesarlos, medirlos y marcarlos. Este proceso se repite varias ocasiones en los mismos canales seleccionados previamente por el equipo del doctor Zambrano. Una vez que se obtuvo la información, el sitio queda georreferenciado para tener detectados los lugares donde se encuentra a los axolotes con mayor frecuencia.

Refugios para axolotes

Adicionalmente a este censo, el especialista en ecosistemas urbanos y lacustres impulsa la recuperación del axolote en su hábitat natural: “En un análisis de viabilidad poblacional del Ambystoma mexicanum vimos que se iba a extinguir totalmente para 2018 si no hacíamos nada”, señaló. De ahí surgió la idea de construir refugios entre chinampas para que crezcan estas salamandras.

“Se ha comprobado que reproducirlos en peceras no es recomendable porque se introduce, por mencionar una cifra, a mil 500 hermanos gemelos y no hay variabilidad genética. Estos hermanos gemelos compiten por alimento contra otros que no son hermanos gemelos y a final de cuentas mueren. Nuestra propuesta es incrementar la cantidad de refugios sin introducir hermanos gemelos para que los pocos axolotes que quedan en ese sitio tengan lugar para reproducirse”, dijo.

En la red de canales de Xochimilco, cuya principal amenaza es la urbanización y la introducción de especies exóticas como la tilapia y la carpa, que son competidoras y depredadores de los diferentes estadios del axolote, el investigador trabaja de cerca con los dueños de las chinampas pues la idea es impulsar una producción libre de pesticidas y fertilizantes, contaminantes del agua donde viven estos anfibios.

El secretario ejecutivo de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel contó el proceso de recuperación del hogar de los axolotes: “se extrae el agua contaminada de los canales piloto, se llenan con agua de pozo con un filtro natural que consiste en plantar tulares, y otras plantas como la elodea y la cola de zorro que evitan la entrada de los peces y mejoran la calidad del agua, así como una costalera de piedra”.

El doctor en ecología comentó que “una vez que se mejoró la red trófica del refugio donde el zooplancton, fitoplancton e insectos pueden sobrevivir, se introdujo al axolote para ver si podía sobrevivir y reproducirse en ese ambiente. Al dar con la estrategia que funcionaba, se generó un modelo de refugio para que se reproduzca en tierras de diversos chinamperos”. Este modelo se implementó inicialmente con tres chinamperos y ahora están en pláticas con 10 más.

Una deidad azteca

El axolote fue muy apreciado por los aztecas. Relata Fray Bernardino de Sahagún en la Historia general de las cosas de la Nueva España que el dios Xólotl, hermano mellizo del dios Quetzalcóatl, se negó a sacrificarse en el fuego como los otros dioses para hacer que el Sol y la Luna giraran y así existieran el día y la noche. Xólotl trató de esconderse en los maizales pero fue descubierto, se refugió en los magueyes pero volvió a ser encontrado, hasta que se guareció en el fondo de un lago y se llamó axolotl; su suerte duró poco porque de ahí lo tomaron y lo mataron.

La palabra axolote proviene del náhuatl axolotl que tiene diversas traducciones, la más famosa es que es un monstruo acuático pero también puede ser gemelo del agua o juguete de agua. La historia está ligada al presente de esta salamandra, de acuerdo con el doctor Luis Zambrano “es casi irónico que después de tanto tiempo el castigo lo siga persiguiendo y lo mantenga al borde de la extinción”.

Con la llegada de los españoles a América, este animal despertó la curiosidad de naturalistas como Alexander von Humboldt, Georges Cuvier, José Antonio Alzate, quienes escribieron ensayos sobre sus características; el interés perdura hasta la fecha pues los axolotes tienen la capacidad de regenerar partes de su cuerpo como las branquias, patas o la cola. Aunque al nacer puedan ser confundidos con renacuajos, en realidad son salamandras que permanecen toda su vida en estado larvario, es decir, el proceso de la metamorfosis para convertirse en un animal terrestre nunca concluye; pese a su “inmadurez” tienen la capacidad de reproducirse y siempre conservan la cola.

El documento “Axolotl o Ajolote Mexicano” de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad establece que respiran de tres formas diferentes: la piel, pulmones y tres branquias en cada costado de la cabeza. Viven en aguas frías, entre 16 y 18 ºC, pesan hasta 110 gramos y en su hábitat natural llegan a vivir 30 años. Se alimentan de pequeños peces, insectos, lombrices, crustáceos, zooplancton y fitoplancton.

Investigadores mexicanos en la secuenciación del genoma del cáncer cérvico uterino

Investigadores mexicanos en la secuenciación del genoma del cáncer cérvico uterino
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

En un proyecto conformado por 56 investigadores provenientes de 15 instituciones, 4 de éstas mexicanas, el artículo Landscape of genomic alterations in cervical carcinomas, publicado el 25 de diciembre por la revista Nature, da a conocer dos nuevas mutaciones genéticas en el desarrollo de esta enfermedad que podrían aportar un mayor conocimiento y nuevas herramientas terapéuticas contra esta patología.

El Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Tecnológico de Monterrey sede Monterrey, la Facultad de Medicina y el Hospital de la Universidad Autónoma de Nuevo León, fueron las instituciones nacionales participantes en el proyecto. El doctor Jorge Meléndez Zajgla, uno de los 56 coautores e investigador del Inmegen, habló sobre esta aportación:

“Analizamos 115 tumores cérvico uterinos de dos poblaciones de mujeres, 100 de Noruega y 15 de México. Se analizó el exoma, la parte del genoma codificante de los genes que forma el ácido ribonucleico mensajero (ARN mensajero), que a su vez, dará lugar a las proteínas; se secuenció el transcriptoma de 79 casos y se analizó el genoma completo de 14 tumores con su contraparte de tejido sano”.

El Jefe de Laboratorio de Genómica Funcional del Inmegen y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) explicó que anteriormente se habían reportado algunas mutaciones específicas en cáncer cérvico uterino pero nunca se había hecho un estudio completo de todo el genoma. “Encontramos ocho genes que sabíamos que estaban involucrados en el cáncer en general pero no específicamente en el cérvico uterino y descubrimos dos genes nuevos MAPK1 y HLA-B que no se sabía que estaban involucrados en el cáncer”, señaló.

En el caso de cáncer cérvico uterino no hay ninguna terapia dirigida, con esta investigación, se encontró que el gen ERBB2, que es el mismo oncogén que está frecuentemente alterado en el cáncer de mama, se encuentra mutado en pacientes con cáncer cérvico uterino, lo cual abre la posibilidad de que un grupo de pacientes pueda ser tratado con el medicamento que se usa para el cáncer de mama. Aún no se ha probado pero da pie a la posibilidad de hacerlo, comentó el doctor Zajgla.

El en caso del gen MAPK1, presente en un porcentaje mayor de mujeres, el investigador comentó que puede ser un segundo blanco terapéutico ya que “es una cinasa que puede ser inhibida por drogas y existen algunos medicamentos que se hicieron específicamente para esta enzima que nunca se utilizaron en fase clínica porque no se había encontrado un tumor con esta mutación. Ahora que se ha hallado, se abre la posibilidad”.

El cáncer cérvico uterino es responsable del 15% de las muertes por cáncer en las mujeres en el mundo. En los países en desarrollo la cifra se dispara debido a que no hay una detección y tratamiento oportuno del Virus del Papiloma Humano (VPH), el virus presente en el 99.7% de los carcinomas cervicales, y es prevenible si se aplica la vacuna en la adolescencia y la prueba del Papanicolaou una vez iniciada la vida sexual.

Otras instituciones participantes en el artículo citado fueron el Instituto de Cáncer Dana-Farber y el Hospital Brigham and Women’s en Boston, Massachusets; el Hospital de la Universidad Haukeland y el Centro para Biomarcadores del Cáncer de la Universidad de Bergen, ambos de Noruega; el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad Harvard, entre otras.

El campo magnético del sol y su efecto en las telecomunicaciones

El campo magnético del sol y su efecto en las telecomunicaciones
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias


“El campo magnético del Sol afecta a la tecnología, las telecomunicaciones y la electricidad pues puede interrumpir la comunicación entre los satélites y la Tierra cuando hay mucha actividad solar”, dijo el doctor Alejandro Lara Sánchez, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), especialista en clima espacial y radioastronomía solar.

El también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias habló del clima espacial en el Sistema Solar, donde el Sol es el protagonista del vecindario, “es una estrella a altísimas temperaturas con una intensa actividad. Su calor provoca que pierda electrones y protones, se ionice y genere un campo magnético”, comentó.

El Sol tiene ciclos de actividad de 100 años compuesto por ciclos de 11 años, “ahora estamos en la parte baja de esa centuria, y sí, hay explosiones, pero es mínimo el efecto. Sin embargo, cuando el Sol acumula suficiente campo magnético, se deshace de éste por medio de las explosiones y tormentas solares con duración de 5.5 años en esta fase y regresa luego a un estado de mínima energía por 5.5 años más”, explicó Lara.

Estudiar los efectos de este fenómeno resulta prioritario para los gobiernos y militares pues perder la comunicación por minutos puede ser fatal, destacó el doctor en física espacial; además, los campos magnéticos pueden ocasionar corrientes eléctricas variables en conductores muy grandes; por ejemplo, una línea eléctrica que vaya de Chiapas al Distrito Federal puede ocasionar apagones en ciudades enteras tras quemar los transformadores.

El investigador también es responsable de la Unidad de Radio Interferómetro Solar del Observatorio Virtual Tierra-Sol de la UNAM, y explicó que la forma de estudiar la actividad del Sol es contando el número de manchas acumuladas en la estrella durante la intensa actividad magnética. Otra forma es a través de monitores con aparatos de rayos X que se envían en satélites al espacio.

El investigador estudia específicamente las eyecciones de masa coronal, que son “fragmentos de la atmósfera del Sol que salen volando a miles de kilómetros por segundo al medio espacial. Éstas pueden alterar la órbita de un satélite que se encuentra lejos de la atmósfera de la tierra y modificar su posición. Lo que ocasiona gastos en reajustes para regresarlo a su posición normal y desgaste de su vida útil”, explicó.

El campo magnético del Sol termina a una distancia de 100 unidades astronómicas (UA) –una UA es la distancia entre el Sol y la Tierra. A los seres humanos nos protege la atmósfera y el campo magnético de la Tierra de partículas, como los rayos X, gamma y la radiación infrarroja. En cambio, en Marte, si se intentara introducir algún tipo de vida, como no tiene atmósfera sufriría las consecuencias de las eyecciones de masa coronal y las tormentas solares.

Estudian relación entre células troncales y enfermedades de la sangre

Estudian relación entre células troncales y enfermedades de la sangre
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

El sistema hematopoyético está encargado de la producción de la sangre. Lo componen tres elementos principales: las células de médula ósea, la sangre y el sistema linfoide. Las enfermedades que se presentan con mayor frecuencia son la leucemia, diversos tipos de cáncer hematológico; las anemias, caracterizadas por la baja concentración de hemoglobina; y los linfomas, conjunto de enfermedades que se desarrollan en el sistema linfático. El estudio de las células troncales o células madre de este sistema, ha llevado a poner especial atención las áreas específicas en las que éstas llevan a cabo sus funciones.

En el artículo “El nicho de las células troncales: los secretos de su código postal”, publicado por la Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM y escrito por Jannet Saldívar, Patricia Flores, Héctor Mayani –jefe de la Unidad de Investigación Médica en Enfermedades del Hospital de Oncología del Instituto Mexicano del Seguro Social y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC)–, y Eugenia Flores Figueroa, los autores señalan: “las células troncales se localizan en áreas muy específicas dentro de los tejidos, denominadas ‘nichos’. Los nichos proveen a las células troncales las condiciones necesarias para regular su fisiología, preservar su estado de célula troncal, además de participar en la regulación de su proliferación y diferenciación”.

Un nicho es la suma de elementos de un ambiente que le permite a una especie persistir y reproducirse, en el caso de las células troncales de la sangre se investiga si se puede inducir una “nichoterapia”, es decir, modificar el ambiente local con fines terapéuticos para combatir enfermedades de la sangre. Cabe destacar que las células madre o troncales son el foco de atención de laboratorios de todo el mundo, pues tienen la capacidad de renovar a las células descendientes, tienen una gran capacidad de proliferación y de diferenciación.

“Nuestro cuerpo posee en promedio 6 mil millones de células sanguíneas por kilogramo de peso que tienen una vida limitada, desde algunas horas, hasta varios días, por lo que se renuevan constantemente mediante el proceso denominado hematopoyesis”, destaca el artículo. A la cabeza de ese proceso se encuentran las células troncales hematopoyéticas que sólo se pueden reconocer por los antígenos (proteínas identificadas por el sistema inmune) presentes en su membrana”.

Y ¿dónde residen las células troncales hematopoyéticas?, los autores de esta investigación señalan que “las células inmaduras deben de permanecer en la médula ósea dentro de tres componentes celulares: el hematopoyético, el mesenquimal y el endotelial, además de estar asociadas a otros tipos celulares”. Dentro de esta clasificación, el nicho de las células troncales mesenquimales juega un papel muy importante en las enfermedades de la sangre.

“En modelos animales ha sido demostrado que la modificación en la expresión de algunas moléculas en las células troncales mesenquimales conduce a la generación de mieloproliferación, displasias hematológicas e, incluso, en la transformación leucémica de las células hematopoyéticas”. En ese sentido, el equipo del doctor Héctor Mayani fue el primero en demostrar que el 60% de los pacientes con alguna enfermedad de la sangre presentan alteraciones cromosómicas en las células troncales mesenquimales, que regulan la hematopoyesis en sitios específicos de la médula ósea y condicionan la aparición y curso de varias enfermedades de la sangre incluyendo la mielodisplacia y la leucemia”.

Estudian relación entre células troncales y enfermedades de la sangre

Estudian relación entre células troncales y enfermedades de la sangre
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

El sistema hematopoyético está encargado de la producción de la sangre. Lo componen tres elementos principales: las células de médula ósea, la sangre y el sistema linfoide.

Las enfermedades que se presentan con mayor frecuencia son la leucemia, diversos tipos de cáncer hematológico; las anemias, caracterizadas por la baja concentración de hemoglobina; y los linfomas, conjunto de enfermedades que se desarrollan en el sistema linfático. El estudio de las células troncales o células madre de este sistema, ha llevado a poner especial atención las áreas específicas en las que éstas llevan a cabo sus funciones.

En el artículo “El nicho de las células troncales: los secretos de su código postal”, publicado por la Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM y escrito por Jannet Saldívar, Patricia Flores, Héctor Mayani –jefe de la Unidad de Investigación Médica en Enfermedades del Hospital de Oncología del Instituto Mexicano del Seguro Social y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC)–, y Eugenia Flores Figueroa, los autores señalan: “las células troncales se localizan en áreas muy específicas dentro de los tejidos, denominadas ‘nichos’. Los nichos proveen a las células troncales las condiciones necesarias para regular su fisiología, preservar su estado de célula troncal, además de participar en la regulación de su proliferación y diferenciación”.

Un nicho es la suma de elementos de un ambiente que le permite a una especie persistir y reproducirse, en el caso de las células troncales de la sangre se investiga si se puede inducir una “nichoterapia”, es decir, modificar el ambiente local con fines terapéuticos para combatir enfermedades de la sangre. Cabe destacar que las células madre o troncales son el foco de atención de laboratorios de todo el mundo, pues tienen la capacidad de renovar a las células descendientes, tienen una gran capacidad de proliferación y de diferenciación.

“Nuestro cuerpo posee en promedio 6 mil millones de células sanguíneas por kilogramo de peso que tienen una vida limitada, desde algunas horas, hasta varios días, por lo que se renuevan constantemente mediante el proceso denominado hematopoyesis”, destaca el artículo. A la cabeza de ese proceso se encuentran las células troncales hematopoyéticas que sólo se pueden reconocer por los antígenos (proteínas identificadas por el sistema inmune) presentes en su membrana”.

Y ¿dónde residen las células troncales hematopoyéticas?, los autores de esta investigación señalan que “las células inmaduras deben de permanecer en la médula ósea dentro de tres componentes celulares: el hematopoyético, el mesenquimal y el endotelial, además de estar asociadas a otros tipos celulares”. Dentro de esta clasificación, el nicho de las células troncales mesenquimales juega un papel muy importante en las enfermedades de la sangre.

“En modelos animales ha sido demostrado que la modificación en la expresión de algunas moléculas en las células troncales mesenquimales conduce a la generación de mieloproliferación, displasias hematológicas e, incluso, en la transformación leucémica de las células hematopoyéticas”. En ese sentido, el equipo del doctor Héctor Mayani fue el primero en demostrar que el 60% de los pacientes con alguna enfermedad de la sangre presentan alteraciones cromosómicas en las células troncales mesenquimales, que regulan la hematopoyesis en sitios específicos de la médula ósea y condicionan la aparición y curso de varias enfermedades de la sangre incluyendo la mielodisplacia y la leucemia”.

El universo, de lo simple a lo complejo

El universo, de lo simple a lo complejo
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

A sus 13 mil 700 millones de años el Universo tiene su historia, sólo que en ésta no hay un principio ni un final sino constantes cambios que los cosmólogos, tomando conceptos prestados de la biología, llaman evolución. El investigador Vladimir Ávila Reese, del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), habló de las etapas más importantes por las que ha pasado el Universo y cuáles son algunas de las ideas que se tienen en la actualidad acerca de su estructura.

“En el Universo hay una evolución de lo sencillo a lo complejo. En épocas extremadamente tempranas se encontraba en un estado en el que ni siquiera existían la materia y la energía como tales; era una ebullición de partículas virtuales formando lo que se llama el vacío cuántico. Luego de su desintegración y la expansión inflacionaria del espacio que ésta produjo, el Universo pasó a ser una “sopa” caliente de partículas, antipartículas y radiación en estrecha interacción; las partículas se aniquilaban con sus antipartículas originando radiación gamma que a su vez creaba nuevos pares de partículas y antipartículas”, explicó el cosmólogo.

“A medida que se expande el Universo, la radiación se enfría ya no siendo capaz de generar nuevos pares; quedó sólo la ínfima fracción de materia que no tenía antimateria y sí mucha radiación. Después de los primeros minutos, pudieron formarse los primero núcleos atómicos y después de 380 mil años, los primeros átomos”, comentó el doctor Ávila, quien también es integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

En el pasado, el Universo era muy homogéneo pues no habían ni regiones más densas, ni más calientes ni con más presión. De ahí que no hubiera una Gran Explosión o Big Bang; el nombre de esta teoría se hizo popular cuando en una entrevista de radio para la BBC, el astrofísico Fred Hoyle, quien propugnaba la teoría del Universo estacionario, no cambiante, se burló de la propuesta del Universo en expansión y la llamó “Big Bang” pero no hubo tal.

“Una explosión, desde el punto de vista físico, es cuando hay una diferencia de presiones y temperaturas; por ejemplo, cuando estalla una granada la pólvora en el centro se calienta y la temperatura es más alta, lo que crea un gradiente de presión que empuja a las partes más frías de la granada y provoca que salgan volando las esquirlas, liberando energía hacia afuera. Como el Universo no tiene centros ni ejes de rotación, y todas las regiones tienen las mismas propiedades en cualquier posición, además de que no hay un afuera hacia dónde liberar la energía, el concepto de una explosión es totalmente incorrecto”, explicó el investigador.

El Universo se encuentra en expansión y en enfriamiento constante. Esta propuesta estaba presente desde 1917 cuando Albert Einstein aplicó su Teoría de la Relatividad General al Universo y el resultado fue que tiene que estar cambiando, ya sea en contracción o expansión, de ninguna manera podría ser estacionario. Esta teoría fue corroborada por el astrónomo Edwin Hubble en 1929, quien fue el primero en descubrir la existencia de las galaxias, y luego usó sus movimientos para trazar la dinámica del Universo a gran escala y descubrir que se alejan unas de otras.

El investigador Ávila Reese comentó que “con la expansión y enfriamiento del Universo se dieron cambios radicales en las propiedades de las partículas y de los campos, rompiéndose simetrías y surgiendo cada vez más familias de partículas, para luego unirse en átomos, mismos que atraídos por la gravedad de tenues grumos de materia oscura, formaron las primeras galaxias y estrellas dentro de ellas”.

En las estrellas, el hidrógeno y el helio se transforman en elementos químicos más pesados y cuando éstas explotan, enriquecen el medio interestelar para formar nuevas generaciones de estrellas, ya con sistemas planetarios alrededor, en muchos de los cuales la vida puede surgir y evolucionar a seres con conciencia. El Universo está en constante cambio. Las observaciones muestran que vivimos en un Universo infinito que se está expandiendo y se va a expandir por siempre, comentó el cosmólogo.

Hoy se sabe que las galaxias se agrupan en paredes y filamentos, en las intersecciones de los cuales se encuentran los cúmulos de galaxias, que son conglomerados de cientos o miles de galaxias. La estructura a gran escala del Universo se asemeja a una esponja, con filamentos y grandes huecos.

Las observaciones astronómicas muestran que sólo 5% de la materia es bariónica u ordinaria, es decir, “la que forma átomos, planetas, galaxias y todo lo que interactúa con la radiación. Un 25% está en forma de materia oscura o invisible, misma que no interactúa con la radiación, no brilla ni forma átomos, pero produce estructuras que con su gravedad atrapan al gas de materia ordinaria para formar así a las galaxias. Y el restante 70% es energía oscura que ocasiona la aceleración de la expansión”, dijo el investigador.

El doctor Vladimir Ávila Reese y su grupo han trabajado en el desarrollo del escenario cosmológico actual y colaboran en el proyecto Sloan Digital Sky Survey en el observatorio Apache Point en Nuevo México, donde se firmó un acuerdo con la UNAM para participar. Su trabajo se centra en el tipo y propiedades de las partículas de materia oscura que constituyen las estructuras donde se forman las galaxias.

Cuatro miradas sobre la ciencia en México

Cuatro miradas sobre la ciencia en México
Por Luz Olivia Badillo, Mariana Dolores y Mónica Genis en la Academia Mexicana de Ciencias

Durante la mesa titulada “Ciencia y Tecnología” que se realizó como parte de la conmemoración de los 70 años de El Colegio Nacional, Ruy Pérez Tamayo, Luis Felipe Rodríguez, Pablo Rudomín y Ranulfo Romo, todos ellos miembros de la Academia Mexicana de Ciencias, compartieron sus ideas sobre la situación actual y el futuro de la ciencia en nuestro país.

La primera intervención la hizo Ruy Pérez Tamayo, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y miembro de El Colegio Nacional, quien planteó tres posibles escenarios para el futuro de la ciencia: El pesimista, donde prevalecería el estancamiento económico y como consecuencia se frenaría el crecimiento de la comunidad científica. En uno optimista, habría una masa crítica integrada por jóvenes capacitados para ser el motor de esta sociedad, y la ciencia y la tecnología serán un tema prioritario para el país. El tercer escenario para Pérez Tamayo es el realista, “reconociendo que el crecimiento de la ciencia y la tecnología en la segunda mitad del siglo XX no puede caracterizarse como una revolución sino más bien como la evolución natural de la sociedad”, se vuelve fundamental su participación más activa e interesada sobre el tema de la ciencia.

“Ni la indiferencia de las autoridades, ni las crisis económicas pudieron evitar el crecimiento de la ciencia en nuestro país en la segunda mitad del siglo XX. La fuerza del sector de la sociedad civil que lo promovió aparece como considerable y permite sugerir que de conservarse las mismas condiciones, en el futuro la ciencia tendrá más peso e influencia. De ser así, se refuerza la hipótesis de este escenario realista y la primera mitad del siglo XXI no serán diferentes, o sea que la ciencia en el país seguirá creciendo a pesar y en contra de las crisis.”

Continuar la descentralización

La segunda mirada fue la de Luis Felipe Rodríguez, director del Centro de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, Unidad Morelia, quien habló de los retos y oportunidades de la descentralización de la ciencia y con ello evitar su concentración en la ciudad de México. En ese sentido, dijo que la astronomía ha sido pionera al requerir estar lejos de la contaminación lumínica que predomina en las urbes. Como ejemplo, citó al Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica de Tonantzintla, en Puebla, que fue inaugurado en 1942 por el presidente Manuel Ávila Camacho.

Con la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en 1971, se dio un mayor impulso a la investigación en el resto del país. En 1973 se inauguró en Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada. Y hoy en día hay 27 Centros Conacyt distribuidos en diferentes estados. Asimismo ha aumentado la cantidad de universidades y centros que realizan investigación.

No obstante, el destacado radioastrónomo comentó, que “de acuerdo con el Institut for Scientific information de 2010, el Distrito Federal sigue concentrando la mayor cantidad de artículos publicados en revistas arbitradas con 59 mil 575 y 165 mil 634 citas, seguido de Morelos con 7 mil 509 artículos y 29 mil 557 citas; el último estado en este ranking lo ocupa Querétaro con 3 mil 098 artículos y 7 mil 222 citas”. El tema pendiente es, sin duda, aumentar la producción y calidad de la ciencia que se realiza en toda la República Mexicana.

Generar conceptos e ideas

La tercera mirada fue la de Pablo Rudomín, eminente investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), quien presentó un resumen de las grandes ideas que han aportado los neurocientíficos mexicanos al mundo, y afirmó que “lo importante es generar conceptos, generar ideas. Es fundamental que todos las iniciativas que se tengan para promover la ciencia se apoyen y logremos formar escuelas de pensamiento más fuertes”.

Por su parte, el doctor Ranulfo Romo habló sobre las distintas visiones que se tienen sobre la ciencia en México, calificada en la opinión pública, como una característica de los países del primer mundo, mientras que en la esfera política llega a ser considerada como innecesaria. ¿Pero qué significa hacer ciencia en México? -planteó el investigador- significa trabajar en un tiempo récord, especialmente para graduar doctorados, y desarrollar la investigación con bajos presupuestos. Con estas condiciones ¿cabe la posibilidad de hacer ´buena ciencia´?, Romo afirmó que sí, a pesar de esos obstáculos se hace investigación de nivel internacional.

Además, aseguró que un país que no puede garantizar la educación científica desde sus inicios si no favorece el crecimiento de la comunidad científica, y por lo tanto de la ciencia. Romo concluyó que las claves para incrementar los grupos de investigadores y la investigación en sí, depende de dos factores: un apoyo económico que no dependa de los periodos sexenales y la creación de comunidades de investigación. Así como dejar de priorizar lo urgente sobre lo importante. Finalmente compartió con el doctor Rudomín lo necesario de formar escuelas de pensamiento y para eso, también se necesita apoyo, concluyó.

Las participaciones terminaron con un comentario final del doctor Manuel Peimbert, quien moderó esta mesa y afirmó, “es difícil hacer ciencia en México, pero lo hacemos porque queremos un México menos desigual”.

De la Herrán: Por una sociedad que sepa hacer

De la Herrán: Por una sociedad que sepa hacer
Nota publicada por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

Pionero de la radio de frecuencia modulada y la televisión en México, José Antonio Ruiz de la Herrán, mejor conocido como el ingeniero José de la Herrán considera que en el país no sólo hacen falta científicos e investigadores sino gente que sepa hacer. “Tengo en mente un museo que se llame El museo del saber hacer, porque es lo que todos necesitamos”, comentó.

El también pionero de la divulgación de la ciencia en México explicó “Los países que hacen ciencia y tecnología están por encima de México en lo industrial y en lo científico por un factor de cien por su habilidad de saber hacer. Y Estados Unidos es la nación que se encuentra en primer lugar en el mundo con esa capacidad porque allá cualquier idea que tiene un investigador, al día siguiente alguien invierte dinero para ponerla en marcha, lo que da como resultado que el país progrese”.

El ingeniero José de la Herrán desde pequeño experimentaba en las instalaciones de la XEW-AM donde su papá era el encargado de dar mantenimiento a la estación de radio. Cuando creció fue el responsable de montar y poner en marcha el canal 2 de televisión, XEW-TV, que se inauguró formalmente el 21 de marzo de 1951 con la transmisión de un partido de béisbol. En adelante, se desempeñó como director técnico de Televicentro durante 14 años, de 1948 a 1962, cuenta con una larga trayectoria como divulgador de la ciencia y se autodefine como tecnólogo.

“Yo siempre divido entre ciencia, técnica y tecnología. Los científicos, y en general la ciencia, tienen por objeto averiguar el por qué de las cosas, las leyes que rigen el universo; la técnica (por eso me considero tecnólogo) consiste en demostrar cómo el pensamiento científico tiene base en el mundo material, y para ello hay que hacer experimentos y construir aparatos que corroboren las leyes que los científicos proponen, vemos el cómo; la tecnología es una actividad que se dedica a la construcción en serie de los aparatos. Este conocimiento no es divulgable, vale mucho y por eso se patentiza”.

La ciencia a la Cámara de Diputados

El ingeniero José de la Herrán ha ocupado cargos variopintos, trabajó en la industria del acero en la empresa Campos Hermanos, de ahí fue contratado por el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para construir el principal telescopio del Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir, en Baja California, fue presidente de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica de 1989 a 1990, director de la extinta revista Información científica y tecnológica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), pero habló de un cargo en especial:

“Fui diputado federal de 1991 a 1993 en la LV Legislatura. Acepté ser diputado no porque me interesara personalmente sino como una experiencia interesante para promover la ciencia, tecnología y la divulgación, pues no figuraban en el lenguaje político de este país. Actualmente, ya en las leyes y en la Constitución se ven las palabras ciencia, técnica, tecnología y divulgación. Hemos avanzado mucho, por lo menos, en que exista la conciencia de la necesidad de trabajar en esos campos”.

En su periodo como diputado se hizo una presentación en la Cámara Baja desde el punto de vista de las ciencias, “se expuso lo importante que es la ciencia ante un México en desarrollo que necesita de la ciencia para poder, con la ayuda de la técnica, desarrollar la industria en todos los campos. En esa presentación, recuerdo, también estuvieron presentes el ex rector de la UNAM José Sarukhán y otros científicos”.

El ingeniero de la Herrán ha sido acreedor del Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el área de Tecnología y Diseño en 1983 y Premio Universidad Nacional, en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura en 2005, entre otros premios.

Lamenta el descenso del liderazgo de México en las últimas décadas en materia de ciencia y tecnología: “Yo pensaba que después de la Segunda Guerra Mundial, México se encontraría en una rampa de ascensión en todos los aspectos técnicos, de desarrollo tecnológico y crecimiento. Pero ahora, cuántos años han pasado y no estamos en el nivel para participar siquiera en el lanzamiento de satélites. La trayectoria de nuestro país, desde el punto de vista científico y técnico, ha ido perdiendo terreno. Durante una larga temporada fuimos el primer país de América Latina y ahora ya nos ganó Brasil por mucho. Tenemos que salir de ahí”.

Faltan políticas que protejan los conocimientos tradicionales

Faltan políticas que protejan los conocimientos tradicionales
Nota publicada por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias (9 Septiembre 2013)

En México no existe ningún mecanismo legal que promueva la conservación de los conocimientos tradicionales; señaló el doctor León Olivé, investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); en contraste, en Europa, “se toma en cuenta el conocimiento tradicional y local en cuestiones agrícolas, producción de vinos y quesos. Para un país como el nuestro, con una enorme riqueza de conocimientos que han probado ser efectivos, tenemos que tomarlos en cuenta para construir un modelo de sociedad de conocimientos”.

León Olivé es miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y director del Seminario de Investigación sobre Sociedad del Conocimiento y Diversidad Cultural de la UNAM, espacio que busca propiciar la investigación inter y multidisciplinaria que rescate y promueva políticas públicas para proteger, conservar y fomentar la enorme riqueza de conocimientos tradicionales que hay en México.

Aunque desde 1992, con las conmemoraciones de la Conquista, muchos países de América Latina, –incluyendo el nuestro–, modificaron sus constituciones políticas y se plasmó que somos un país multicultural; no hay sin embargo otras legislaciones ni reglamentaciones adecuadas para llevarlo a la práctica, ni políticas públicas que sean coherentes.

“Necesitamos políticas públicas que fomenten el desarrollo local, que fomenten la articulación de conocimiento científico con conocimientos tradicionales es sistemas locales de innovación. Esto puede ocurrir en casos de explotación forestal, agricultura, pesca, restauración de ecosistemas donde se tome en cuenta a la gente que vive en ese lugar”, destacó.

Los conocimientos tradicionales y locales, agregó Olivé “han probado ser efectivos desde hace siglos. Hay una diversidad de formas de generar conocimientos y por lo tanto una diversidad de formas en las éstos que deberían ser evaluados. En filosofía lo llamamos pluralismo epistemológico, quiere decir que se reconoce que hay distintas formas de producir conocimiento: la realidad y el mundo pueden ser conocidos de distintas maneras y todas son legítimas”.

El portal http://www.compartiendosaberes.org reúne un acervo de conocimientos tradicionales documentados a través de los grupos de trabajo que se han formado en el seminario. Se analizan, por ejemplo, las características del conocimiento, las prácticas y las tecnologías pesqueras y acuícolas de la presa El Tejocotal, en Hidalgo, o cómo proteger y cultivar la medicina tradicional mexicana, tomando en cuenta los recursos terapéuticos y alimenticios de esas plantas.

De acuerdo con el investigador: “Hay farmacéuticas transnacionales que saben del conocimiento tradicional sobre plantas medicinales y se ahorran millones de dólares en investigación simplemente por ir a comunidades a preguntar a curanderos qué tipo de hierbas utilizan para tal o cual padecimiento; con eso se focaliza en dónde se pueden encontrar determinados recursos que posteriormente son explotados comercialmente sin retribuir de ninguna manera a las comunidades poseedoras de dicho saber”.

En otros países se han podido revertir patentes a empresas porque se ha demostrado que estaban basadas en conocimiento tradicional, pese a que una de las condiciones para que se otorgue una patente es que sea resultado de una investigación original y novedosa. Recientemente, países como India, China o Perú han puesto en marcha bases de datos que recogen conocimientos tradicionales que permiten hacer búsquedas para casos en los que se pretende hacer una apropiación indebida.

En el país se han dado los primeros pasos al trabajar de la mano con las comunidades; sin embargo, es necesario, entre otros factores, “mejorar el sistema de educación desde el nivel básico hasta el universitario para que se incluyera una conciencia de que somos un país multicultural, que produjera un cambio de actitud en los ciudadanos de respeto la diversidad cultural y un reconocimiento a que ese conocimiento puede generar una riqueza económica y social”, destacó Olivé.

La enseñanza de las ciencias en contextos interculturales

La enseñanza de las ciencias en contextos interculturales
Nota publicada por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias (21 Agosto 2013)

Luego que la Organización Panamericana de la Salud pronosticara que 2013 será un año epidémico del dengue, pues en el continente se han registrado 1.5 millones de casos, el doctor Humberto Lanz Mendoza, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, precisó que en los últimos años especialistas han observado una tendencia ascendente en los casos de dengue en México con brotes epidémicos que se repiten cada 3 a 5 años, casi de manera estable.

El director del área de Infección e Inmunidad del Centro de Investigación sobre Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública, señaló que “la causa de este comportamiento no es muy clara pero puede deberse a diversos factores, incluyendo la virulencia y patogenicidad de las cepas de virus dengue circulantes y también a factores ambientales que hacen que incremente la presencia del vector transmisor (el mosquito Aedes aegypti)”.

“Definitivamente hay que estar alerta ante el incremento de casos y mantener las estrategias de prevención”, eliminando los criaderos al barrer charcos, quitar maleza, tapar todos los recipientes que contengan agua, colocar boca abajo los recipientes vacíos, evitar acumular llantas, agujerar macetas y lavar floreros; usar repelentes, mosquiteros y cuando sea necesario insecticidas, consideró el especialista en enfermedades transmitidas por vector.

El mosquito Aedes aegypti, también transmisor de la fiebre amarilla, se ha expandido a varias áreas geográficas con un creciente número de casos. Actualmente, solo en Sonora, expertos han reportado más de 35 casos. “Este insecto puede alimentarse con sangre de cualquier mamífero (incluyendo al hombre), además de aves y reptiles”, comentó el investigador.

Debido a la imposibilidad de que las personas sepan a priori si un mosquito es o no transmisor del dengue, las recomendaciones principales son usar repelentes, mosquiteros en puertas y ventanas, camisas con mangas y pantalón largo al atardecer (cuando el mosquito busca alimentarse con sangre), aunque se ha observado que aunque los mosquitos prefieren buscar alimento en horario vespertino, pueden comer en cualquier momento.

Subrayó que en la actual temporada de lluvias es cuando se presentan las condiciones para la formación de criaderos y, por lo tanto, en el incremento del mosquito vector, por lo que es necesario mantener todas las medidas prevención posibles.

Avances en la investigación científica sobre el dengue

El doctor Lanz Mendoza indicó que el Instituto Nacional de Salud Pública tiene una larga trayectoria en investigación, tanto básica como aplicada sobre enfermedades producidas por vector (portador), particularmente en malaria, chagas y dengue. En lo que respecta al dengue, dijo, se han hecho esfuerzos de investigación horizontal que van desde la investigación fundamental hasta el trabajo comunitario, y ahora se trabaja en un nuevo proyecto sobre eco-salud.

De la investigación básica, el especialista explicó que los trabajos están dedicados a entender la interacción del virus dengue con el mosquito vector, especialmente para analizar la respuesta inmunitaria del insecto durante la infección con el virus dengue para tratar de evitar que este se pueda replicar en el mosco.

“También estamos investigando y hemos tenido éxito en el desarrollo del primer mosquito transgénico resistente a la replicación del virus dengue y estamos por finalizar esta etapa del proyecto”, dijo Humberto Lanz, quien añadió que de manera paralela se analizan, a través de trabajos de genómica y proteómica, los principales genes y proteínas involucradas en esta interacción.

Sobre esta reciprocidad, mencionó que hay avances en el desarrollo de esta investigación, los cuales indican que la interacción del virus con el mosquito es compleja y depende de varios factores, pero al mismo tiempo se ha podido observar que hay mecanismos particulares del mosquito que deben analizarse y que también se ha podido inducir un estado de resistencia en el mosco.

Humberto Lanz Mendoza destacó que otra investigación que se realiza y que hace algún tiempo fue apoyada por la Fundación Bill y Melinda Gates es en la que se estudia la capacidad para desarrollar memoria inmunológica en el mosquito vector.

“Es así que podemos inducir un estado de resistencia sin que el mosquito sea transgénico, sin hacerle ninguna modificación genética, y él, por sí mismo, puede ser capaz de impedir la replicación del virus; esto se conoce científicamente como ‘Respuesta adaptativa en el mosquito’. De lo que se trata –explicó- es que se pueda inducir ese estado de resistencia y cuando el mosquito es infectado ya no permite la replicación del virus”.

El integrante de la Academia Mexicana de Ciencias subrayó que esta relación no solo incluye al mosquito y al virus, sino también al humano como otro elemento más de este ciclo, y que incluye también al ambiente.

“Es una interacción compleja y estamos tratando de encontrar los puntos clave en ella, la relación del patógeno con el vector, en este caso del virus dengue con el mosquito vector”. Hemos tenido éxito en inducir este estado de resistencia a través de la memoria inmunológica del mosquito, lo que rompe una serie de paradigmas pues no se creía que los insectos fueran capaces de desarrollar memoria inmunológica”.

El investigador por otro lado, sostuvo que el dengue, si se trata adecuadamente y con la experiencia que ha adquirido México en el tema, no tiene porqué ser mortal.

“No hay una vacuna para combatirlo, hay varias compañías en México que están desarrollando algunas de ellas, esperamos que se tengan resultados el próximo año”.

Sobre la calidad de la investigación científica mexicana sobre el dengue, el doctor Lanz Mendoza indicó que el Instituto Nacional de Salud Pública es líder nacional en el estudio de insectos vectores de enfermedades y goza de una gran reputación a nivel internacional.