Claroscuros sobre el origen de la vida

Claroscuros sobre el origen de la vida
Por Lucia López en la Gaceta UdeG Nº 822

El conocimiento sobre el origen de la vida, que ha sido siempre un tema de interés para la humanidad, tiene ya muchas claridades pero también muchos retos.

Sobre ello, el destacado científico Antonio Lazcano Araujo impartirá esta semana una conferencia en el marco del 35 aniversario de la carrera de Biología del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA).

Los avances que se van acumulando en distintas disciplinas (genómica, química, biología molecular y astrofísica), permiten “tener mucha claridad” en varios aspectos, dijo el especialista en biología evolutiva.

En torno a los compuestos que forman a los seres vivos y que se pudieron haber formado en la Tierra primitiva, existe una molécula (prima del DNA, Ácido desoxirribonucleico), el RNA, sobre la que “cada vez tenemos más claro que es una molécula que no sólo almacena información genética, sino que también actúa con actividad catalítica”, es decir que acelera o disminuye una reacción.

Por su parte, la investigación de cometas, meteoritos y asteroides demuestra que es muy abundante en el universo la síntesis abiótica (química y física, no biológica) de moléculas orgánicas. “Eso apoya también la idea que podrían haber ocurrido procesos similares en la Tierra misma”.

Uno de los obstáculos es “que no tenemos rocas sedimentarias que nos digan exactamente cómo era la Tierra cuando surgió la vida”. Al no tener estas rocas “no tenemos fósiles de cómo eran los primeros organismos ni de las estructuras que los precedieron, también impide saber cuál era la composición química de la atmósfera y la temperatura de los mares primitivos. Lo que vamos haciendo, son reconstrucciones parciales que vamos afinando en el tiempo”, dijo.

Cuando alguien trabaja con disciplinas históricas como la cosmología, el origen de la vida, la evolución biológica, la arqueología, o la lingüística, “trata de desarrollar narrativas históricas”, dijo y agregó: “Uno nunca va a tener la prueba de cómo surgió la vida, ese es el principal problema”.

Y qué es vida

Antonio Lazcano profundizó más: “Otro gran problema es que todavía no tenemos una definición de lo que es vida. Para algunos de nosotros en el momento en el que aparece un conjunto de moléculas del RNA que se pueden multiplicar con variación y por lo tanto evolucionar, ya tienen características esenciales de lo vivo. Hay otros colegas que piensan que es hasta que aparecen las proteínas y un código genético podemos hablar de un sistema vivo como tal”.

Tras esta explicación sobre las verdades y dudas, agregó: “Tenemos una mezcla de ambas”.

“Las grandes verdades son que la evolución es lo único que nos puede explicar el origen de la vida, que es muy fácil formar los compuestos que constituyen a los organismos, que se formen planetas en el universo; podemos reconstruir la evolución temprana de la vida y ver la importancia de algunas moléculas como el RNA y los lípidos. Las grandes dudas es que no sabemos cómo se dio ese proceso”.

Antonio Lazcano dictará una conferencia en el máximo recinto de la Universidad de Guadalajara, en el marco del natalicio de Charles Darwin y del 35 aniversario de la carrera de biología del CUCBA, explicó el director de la División de Ciencias Biológicas y Ambientales de este centro universitario, Carlos Beas Zárate.

La UdeG, agregó el funcionario, le entregará un reconocimiento a este especialista mexicano —ícono de la biología—, quien ha apoyado el desempeño de los estudiantes de esta Casa de Estudio, algunos de los cuales han hecho su posgrado con él.

A medir el desempeño universitario

A medir el desempeño universitario
Por Lucía López en la Gaceta UdeG Nº 774

Jamil Salmi, quien ha proporcionado consultoría a los gobiernos y líderes universitarios en más de 70 países, estuvo nuevamente en tierra tapatía. Durante su estancia, se tuvo la oportunidad de  entrevistarlo sobre diversos aspectos que afectan a la sociedad y cómo las universidades pueden contribuir para solventar los problemas que enfrenta hoy la población.

En el taller usted comentó que México tiene múltiples problemas y que las universidades pueden contribuir en sus soluciones, ¿podría profundizar al respecto?

La investigación de la universidad o los programas de capacitación pueden apuntar a la resolución de problemas de salud, seguridad, educación. Por ejemplo, en el tema de la seguridad, México está teniendo una crisis similar a la que vivió Colombia y ahí hay lecciones que se pueden aprender, por lo menos para no repetir los mismos errores. Hay que tener un buen vínculo con los gobiernos federal y estatal para aprovechar los insumos que la universidad puede ofrecer; Corea del Sur es un buen ejemplo de país donde hay vínculos muy estrechos entre ministerios, universidades e investigación.

¿Qué hay de la cobertura y la calidad educativa?

Es un gran desafío, porque hay una tensión entre ampliación de la cobertura, la mejora de la calidad y los recursos financieros; ese es un gran desafío que pocos países han logrado superar. En el caso de México se ha dado un crecimiento del número de estudiantes muy rápido, y no siempre los recursos públicos han podido  acompañar este crecimiento; se tienen islas de excelencia, pero hay aspectos en los que hay mucho que mejorar para resolver esta ecuación difícil.

¿Qué nos puede comentar sobre la importancia de la orientación vocacional?

Es un trabajo a nivel de educación media, de ayudar con buena información para que los jóvenes encuentren realmente la carrera que les atrae, motiva y conviene; ahí la responsabilidad de la  universidad es grande. Una cosa que veo en México y otros países, es que no siempre las universidades tienen vínculos fuertes con el mundo laboral para ver cuáles son las nuevas carreras que hay que desarrollar y las que hay que disminuir, a fin de asegurar que la pertinencia de los programas sea buena.

¿Y la deserción?

Ésta representa un costo de oportunidades, no sólo para el país sino para los propios jóvenes que invierten, pasan un año, dos años y luego no concluyen su tarea. Es muy importante que haya programas  de retención para asegurar que los jóvenes que entran a las universidades van a concluir sus estudios; estos programas deben contar con apoyos académicos, psicológicos y a veces económicos.

El empleo es otra preocupación de la sociedad.

El desarrollo económico va a influir en la creación de nuevos empleos, pero las universidades pueden ayudar en desarrollar competencias para que los jóvenes se vuelvan más emprendedores, que algunos puedan crear su propia empresa es lo que puede ayudar en la dinámica del mercado laboral.

¿Qué consejos tendría para las universidades mexicanas?

Hay que ser muy autoexigentes, no ser complacientes, buscar nueva información para medir su desempeño, qué pasa con los egresados, escuchar a la sociedad, a los empleadores, a los ex alumnos y egresados, hacer ajustes y desarrollar una visión; lo que la UdeG está haciendo ahora es muy positivo, el nuevo Plan de Desarrollo Institucional, para saber a dónde quieren ir.

Desafíos de la educación superior, ¿estamos listos?

Desafíos de la educación superior, ¿estamos listos?   
Por Lucía López en la Gaceta UdeG Nº 764

Para Jamil Salmi, la acelerada creación de conocimiento implica nuevas habilidades, ya no sólo lingüísticas y lógico-matemáticas, sino también corporales, espaciales y kinestésicas. Las nuevas competencias, afirmó, están relacionadas con la creatividad, que implica inventar, experimentar y cometer errores como parte del aprendizaje.

Los empleadores en todas las latitudes hacen hincapié en las competencias para comunicarse, trabajar en equipo y resolver  problemas. No hay que olvidarse, agregó, de las habilidades para la ciudadanía y la vida para comportarse como buenos ciudadanos.

El aprendizaje debe ser activo e interactivo, como es con la educación presencial y en línea, en la que internet permite estudiar donde y cuando se quiera. Resaltó también la educación continua, frente a los diversos ámbitos en los que las personas trabajan a lo largo de su vida.

Señaló que la equidad es importante para dar las mismas oportunidades; que la desigualdad tiene barreras financieras y no financieras, como son: falta de información, motivación y preparación académica.

Resaltó la importancia del financiamiento directo e indirecto frente a la limitación de los recursos económicos. En la sesión de preguntas, el consultor invitado a la UdeG se refirió a la relevancia del liderazgo para encauzar los cambios a través del consenso, la diversificación de fuentes de financiamiento, la resolución de las necesidades básicas y los problemas de la sociedad, así como el ser conscientes del sentido de urgencia para el impulso de los cambios.

Vinculación, tema prioritario

El Rector General, maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, explicó que en los próximos meses se estará llevando a cabo la actualización del principal instrumento de planeación, frente al cambio en el contexto social y los nuevos retos.

Desglosó las cinco etapas en las que está dividido el proceso, y que incluyen la participación de la comunidad universitaria y la sociedad, y los seis ejes que serán revisados: formación y docencia, investigación y posgrado, extensión y difusión, vinculación, internacionalización, así como gestión y gobierno. Si hay un eje que en este caso tendrá un particular énfasis, señaló, es justamente el de vinculación, sobre todo con los sectores productivo y social, además de estrechar el trabajo conjunto con el sector público.

Hizo referencia al documento que se espera obtener, basado en las experiencias y mejores prácticas de la Red universitaria de asi

20 años, con solidez académica, sustentado en datos relevantes del contexto nacional e internacional  y con amplia participación e la comunidad universitaria y la sociedad. A la conferencia asistieron los integrantes del Consejo de Rectores, funcionarios de la Administración General, funcionarios y académicos de la Red Universitaria y público en general.

De acuerdo con información de la Coordinación  General de Planeación y Desarrollo Institucional (COPLADI), la conferencia del doctor Jamil Salmi estará disponible en la página web del PDI. Además, se destaca que todas las dependencias de la Red han iniciado ya los trabajos para la actualización; empezaron con difusión y reuniones preparatorias para participar finalmente en los foros, que se realizarán del 30 de octubre al 19 de noviembre.

Virtudes de las universidades frente a los nuevos retos, de acuerdo con Jamil Salmi
Ser flexibles y tener capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios.
Tener buenos mecanismos de retroalimentación y planeación estratégica.
Tener vínculos estrechos con su entorno.
Colaborar internamente y con otras universidades.
Definir su visión de futuro.

Nuevos retos en indicadores de calidad educativa

Nuevos retos en indicadores de calidad educativa
Por Lucía López en la Gaceta UdeG Nº 760

Uno de los retos que actualmente tienen las autoridades educativas y las universidades para avanzar en la calidad de la enseñanza, es saber qué tanto aprende mejor un alumno si le enseña un profesor que tiene perfil PROMEP y posgrado, y si estudia en un programa acreditado por su calidad.

Los actuales indicadores de calidad en la educación superior, que tienen implicaciones para las universidades públicas que están sujetas a este modelo implementado por la autoridad educativa federal, han dado resultados. Se requiere, sin embargo, ajustarlos en aras de conocer más los procesos de enseñanza-aprendizaje. Lo anterior lo afirma el doctor Carlos Iván Moreno Arellano, titular de la Coordinación General de Planeación y Desarrollo Institucional (COPLADI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y uno de los expositores del taller “Construcción e innovación de indicadores institucionales en educación superior”, que organizó la Asociación Mexicana de Responsables de la Estandarización de la Información Administrativa y Financiera en las Instituciones de Educación Superior (AMEREIAF).

Logros y limitaciones

Los indicadores vigentes han ayudado a la consecución de asuntos muy importantes, tales como: mejora de la infraestructura académica, habilitación docente y para investigación, sistematización de información, cultura de evaluación y rendición de cuentas, así como la comparación entre ins tituciones, precisó el especialista en educación superior.

Estos indicadores, sin embargo, diseñados en los años noventa, tienen ya varias limitaciones: han cumplido su ciclo y ya no son un reto, no han sido revisados en más de 20 años y han desplazado el objetivo verdadero de la educación por el énfasis que se ha dado en el avance de los indicadores numéricos.

Las universidades, precisó, ya se acercan al tope en algunos indicadores: 81 por ciento de los programas ya están acreditados por su calidad; 91 por ciento de la matrícula ya estudia en estos programas; 51 por ciento de los profesores de tiempo completo tienen perfil PROMEP y 89 por ciento ya cuenta con posgrado.

Nuevos consensos

Ante este panorama, ahora se tiene que reflexionar, ser autocríticos sobre los alcances y las limitaciones de este modelo y generar propuestas para acercarnos más a la calidad académica a través de indicadores de segunda generación, que permitan aproximarse más a lo que sucede en el corazón del proceso académico, afirmó el titular de COPLADI. Para este paso, como ocurrió hace más de dos décadas, se requiere una reflexión profunda y el consenso entre universidades y autoridades educativas, a fin de definir otros indicadores. Éstos, además, deben incentivar la innovación y diferenciación.