Cumplirá 26 años divulgando ciencia y tecnología en el Metro del D.F.

Cumplirá 26 años divulgando ciencia y tecnología en el Metro del D.F.
Por Laura Gómez Flores en La Jornada

El primer museo científico en el mundo construido en las instalaciones de un medio de transporte colectivo: el Túnel de la Ciencia, cumple 26 años de ser un espacio destinado a la divulgación de la ciencia y la tecnología.

El Sistema de Transporte Colectivo (STC) celebrará este aniversario con talleres gratuitos y conferencias de ciencia, paleontología, cultura, medicina y temas lúdicos, con el apoyo de instituciones de educación superior, organismos públicos y asociaciones civiles.

Ubicado en la estación La Raza, en las correspondencias de las líneas 3 y 5 del Metro, cada vez más pasajeros son atraídos por los temas y talleres que se imparten en este museo, inaugurado el 30 de noviembre de 1988.

Los interesados podrán escuchar ahora lecturas en voz alta o participar en talleres de reciclaje de desechos materiales y orgánicos, guiados por representantes de las universidadades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM).

Este lunes, el Banco Nacional de Cerebros, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, impartirá la conferencia Modelos animales para el estudio de la enfermedad del Alzheimer, de las 12 a las 13 horas.

Después, la Secretaría de Cultura ofrecerá lectura en voz alta, mientras de las 15 a las 16 horas, catedráticos de la UAM hablarán sobre estrés y sicopatología en el transporte público.

El martes, a las 11 horas, funcionarios del Sistema de Transporte Colectivo inaugurarán el Libro Club Mónica Lavin, en la zona de talleres del Túnel de la Ciencia, que incluirá un minimaratón de la lectura de la obra del escritor Efraín Huerta.

Una hora después, la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, de la UNAM, impartirá la conferencia prevención de factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónico-degenerativas.

En los siguientes cuatro días, el Túnel de la Ciencia mantendrá una cartelera de divulgación de temas de interés actual e histórico, como las conferencias Prevención de la violencia en el noviazgo, Los fósiles y la historia de la vida, y Mitos y realidades del cáncer.

Los pequeños, además, podrán participar en los talleres de alebrijes creativos, origami, tarjetería y manualidades con materiales recuperados; o disfrutar de la bóveda celeste, fotografías astronómicas, la sala de hologramas o la zona de exposiciones temporales, colocados en una superficie de 6 mil 177 metros cuadrados.

La publicidad distrae y afecta el sistema nervioso central

La publicidad distrae y afecta el sistema nervioso central
Por Emir Olivares Alonso en La Jornada

El bombardeo de imágenes publicitarias aturde día a día a millones de personas en las urbes más importantes del país, en particular en la ciudad de México.

Cualquier espacio público se ha vuelto nicho para la colocación de promocionales: calles, avenidas, segundos pisos, azoteas y paredes de los edificios, vallas, bardas, taxis y camiones, andenes y escaleras del Metro, e incluso adentro de los vagones, en estaciones del Metrobús y muchos otros sitios.

Se trata de un caos con diversos contenidos: una rubia de promimente escote anunciando cerveza; un galán con el pectoral desnudo, donde lo que menos se observa es el reloj que porta en la muñeca izquierda y que es el motivo del anuncio; promesas que ahora sí cumplirán los políticos; bebés de ojos azules comiendo papillas y un sinnúmero de ocurrencias que lanzan los creativos, como se llaman a sí mismos los publicistas.

Durante el primer Congreso sobre Derechos Humanos y Publicidad Exterior, Baldomero Mendoza, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indicó que la publicidad exterior debe ser regulada, pues se ha comprobado que no sólo es una distracción para los ciudadanos, sino que incluso llega a alterar el sistema nervioso central.

En el foro realizado en la Antigua Escuela de Jurisprudencia de la UNAM, el cual fue organizado por la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano y el proyecto Grado Cero de la Facultad de Derecho, el presidente de dicha fundación, Jorge Negrete, detalló que aun cuando en la ciudad de México existe una regulación para este tipo de publicidad, no se respeta.

Se trata de un negocio que genera 6 mil 500 millones de pesos anuales en el país, de los cuales 3 mil millones corresponden exclusivamente a las ganancias en el Distrito Federal. Por ello, Negrete consideró que sería irresponsable demandar la erradicación de la publicidad exterior, pero si demandó su regulación y el respecto a la normativa.

La Ley de Publicidad Exterior en el Distrito Federal, publicada en 2010, asienta la cantidad y la distancia para colocar dichos anuncios, entre otras cosas. Por ejemplo, dijo, en el caso de los espectaculares, si se encuentran en la misma acera debe haber una distancia mínima de 500 metros entre ellos, y si se ubican en la acera de enfrente son 250 metros de distancia.

Otro punto de esta norma señala que en el caso de las vallas publicitarias debe existir una separación de al menos un metro entre cada una.

Pese a ello, “hoy vemos espectaculares a menos de la distancia marcada en la ley, o edificios con un anuncio, y en ese mismo inmueble, a menos de dos metros de distancia, otra imagen de publicidad, y de inmediato, en el siguiente edificio, otra más.

Anuncia Peña apoyos económicos para la investigación en el país

Anuncia Peña apoyos económicos para la investigación en el país
Por Rosa Elvira Vargas y Roberto González Amador en La Jornada

Respaldar a los estudiantes, académicos e investigadores del país resulta fundamental para encontrar ‘‘nuevas respuestas a los desafíos de nuestro tiempo’’, aseguró el presidente Enrique Peña Nieto.

El mandatario federal anunció ayer un presupuesto de 37 mil millones de pesos en 2015 para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), como parte de la propuesta de Egresos enviada a la Cámara de Diputados.

Sin embargo, una revisión al Proyecto de Egresos de la Federación 2015, enviado a San Lázaro por la Secretaría de Hacienda, considera un monto de 33 mil 706 millones de pesos como presupuesto para el Conacyt (ramo 38).

Durante la entrega del Premio Nacional de Investigación ‘‘Impulso al desarrollo de las finanzas estatales’’, el Presidente resaltó que, de aprobarse el monto por él mencionado, el consejo dispondría de 15 mil millones de pesos más que lo ejercido en 2012, ‘‘es decir, significaría un incremento real de 64 por ciento’’. Para este año, el gasto federal destinado a ciencia y tecnología es de 32 mil 86 millones de pesos.

En su mensaje, Peña dijo confiar en la capacidad de los casi 3.5 millones de estudiantes de licenciatura y posgrado del país, así como en los más de 21 mil 300 científicos y tecnólogos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

De ahí el respaldo de esta administración para financiar tanto a las universidades públicas como al Conacyt, ‘‘y el próximo año no habrá de ser la excepción’’. Serán recursos ‘‘bien invertidos’’ para la comunidad académica y científica que diariamente genera conocimiento en favor del país, aseguró.

A propósito de la temática del certamen, también se refirió a la importancia de tener en México un federalismo coordinado y articulado. ‘‘Queremos entidades más fuertes y eficaces’’ y con capacidad suficiente para cumplir a cabalidad sus responsabilidades constitucionales.

Al ponerse en marcha la reforma hacendaria, mencionó enseguida, los estados y municipios recibirán este año 578 mil millones de pesos por concepto de participaciones federales, lo cual es 5.1 por ciento más en términos reales de lo recibido en 2013.

Además, se ha fortalecido la operación de los fondos de Aportaciones y Participaciones Federales y se creó el Fondo de Fiscalización y Recaudación para incentivar la capacidad de las entidades y los ayuntamientos para fortalecer sus ingresos propios.

Otras medidas en el mismo sentido, añadió Peña Nieto, fueron la mejoría en la distribución, destino, ejercicio y transparencia de los recursos distribuidos a través del Fondo de Participaciones Federales y para incentivar el cobro del impuesto predial; a partir del próximo año se distribuirán recursos del Fondo de Fomento Municipal a las entidades que se coordinen con sus municipios en la administración de esa obligación fiscal.

Y con la Plataforma de Transparencia de Proyectos de Inversión en Entidades Federativas y Municipios, se apoya con más de 55 mil millones de pesos en la ejecución de proyectos de infraestructura, de apoyo a migrantes y sus comunidades, de desarrollo de zonas metropolitanas y fronterizas, de accesibilidad para personas con alguna discapacidad, de combate a la pobreza y de impulso a instalaciones deportivas y culturales.

‘‘Queremos –insistió finalmente el tutular del Ejecutivo– que en México haya un federalismo fuerte a partir de entidades federativas más responsables, eficaces y sólidas’’.

Crece número de mujeres matemáticas en México

Crece número de mujeres matemáticas en México
Por Arturo Sánchez Jiménez en La Jornada

En México, los matemáticos son pocos y las mujeres que se dedican a este campo son muchas menos, pero su presencia está creciendo. Así lo considera Dolores Lara Cuevas, profesora del departamento de Computación del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), quien fue distinguida con el premio Sofía Kovalévskaia 2014, dirigido a impulsar la labor de jóvenes matemáticas en el país.

No hay muchas mujeres haciendo esto (matemáticas) en el país, pero sí hay bastantes jóvenes. Es ahí donde está la masa crítica. En el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) la mayoría estamos en el estatus de candidatura. Esto significa que la participación femenina por fortuna está aumentando, agregó.

Investigación novedosa

Dolores Lara Cuevas se ha interesado por desarrollar líneas de investigación que se ubican entre la matemática discreta (estudia conjuntos que pueden ser finitos o infinitos) y la computación teórica: son la geometría combinatoria y computacional.

El proyecto que sometí pretende estudiar una estructura que se conoce como gráfica, que se dibuja en el plano, explicó.

“Después de dibujarla asignamos colores a esta gráfica, que puede visualizarse con el ejemplo de Internet: por cada computadora tenemos un vértice y podemos unirlas para formar una conexión.

Esas computadoras se dividen en grupos: si dos de ellas no se pueden comunicar, deben estar en grupos distintos. Eso lo reflejamos dando un color diferente a la arista (unión), precisó la joven académica. Dijo que pocas publicaciones en el mundo estudian las gráficas geométricas.

Estos estudios de teorías de gráficas pueden aplicarse a resolver problemas en un sinnúmero de campos, que van desde la biología o las redes de cómputo hasta la optimización (por ejemplo, para determinar una valla perimetral con la menor longitud).

El galardón obtenido por la investigadora –instituido por la Sociedad Matemática Mexicana (SMM) y la Fundación Sofía Kovalévskaia– otorga apoyo financiero para que jóvenes científicas desarrollen investigaciones que no han sido solventadas con el presupuesto regular de los centros de estudios o universidades.

Proponen revertir la baja del gasto en ciencia y tecnología

Proponen revertir la baja del gasto en ciencia y tecnología
Por Roberto Garduño y Enrique Méndez en La Jornada

La reducción de gasto gubernamental para el impulso de investigadores, propició que la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados replantee un incremento y la redistribución del gasto público, para el Sistema Nacional de Investigadores, el desarrollo de las ciencias básicas y los estímulos a la innovación.

Durante un encuentro con el titular del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero Mendoza, integrantes de la comisión legislativa asumieron las preocupaciones del funcionario, pues detener los esfuerzos en el sector de ciencia y tecnología sería un gran error.

Sobre el particular, el presidente de la comisión, Rubén Benjamín Félix, refirió que en el programa Cátedras Conacyt, que busca integrar a los jóvenes investigadores en proyectos nacionales de ciencia y tecnología, el número de plazas se redujo de 574 en 2013 a 250 para este año. El requerimiento mínimo se ubica en la creación de 700 plazas para el impulso de los jóvenes investigadores.

En el terreno de las ciencias básicas, los catedráticos y académicos pretenden que el gobierno cumpla con su responsabilidad y otorgue un techo presupuestal de mil millones de pesos.

El diputado Félix, quien preside la Comisión de Ciencia y Tecnología, recordó que el Programa de Emprendedores e Innovación (TEEI)no es uno de los mejores vistos o ejecutados por el gobierno federal. En 2013, 700 proyectos aprobados, por un valor de 3 mil millones de pesos, no se apoyaron.

En el encuentro con el director del Conacyt se expuso que el Sistema Nacional de Investigadores, observa un decremento para su inversión en el Presupuesto de Egresos de la Federación, pese a que en los años anteriores, los recursos para ese efecto fueron mayores.

Enrique Cabrero ejemplificó la circunstancia que enfrenta el estado de la ciencia e innovación en México.

Somos un país de muy bajo nivel de patentes, ya que en 2012, Estados Unidos registró 500 mil, las cuales se dividieron entre universidades y empresas, mientras que en México se registraron 14 mil en el mismo año y sólo 8 por ciento fueron generadas en universidades o empresas mexicanas.

Bióloga rompe falsas ideas y atrae a niñas a estudiar ciencias

Bióloga rompe falsas ideas y atrae a niñas a estudiar ciencias
Por Ciro Pérez Silva en La Jornada

Entusiasmar a las niñas en la ciencia y la tecnología implica romper con la falsa idea de que esta área del conocimiento es exclusivamente masculina. Es cierto que hay en el camino muchos obstáculos, pero todos se pueden superar, afirma en entrevista Alicia Santiago, bióloga por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y doctora en biología celular y del desarrollo por la Universidad de California, en Davis.

Entre los ocho y los 13 años, precisa, hay una etapa crítica en la que niñas interesadas en la ciencia y la tecnología dejan esos temas, las razones son muchas, una puede ser que la sociedad considera que el rol de la mujer es otro, se guían por estereotipos y cortan de tajo su desarrollo en estas áreas, que son fundamentales para el desarrollo de cualquier país, insiste tras señalar que el déficit de mujeres en esas áreas en México es notable.

Trae programas a México

Alicia Santiago vive desde hace algunos años en el área de Washington, donde se interesó en la educación científica a nivel informal. Desde entonces se involucró en el desarrollo, implementación y ejecución de programas de educación científica y de extensión comunitaria innovadoras para toda la comunidad, aunque con un énfasis particular en la comunidad latina.

Vuelve a México para promover el estudio de la ciencia mediante el programa SciGirls y FabFems, que se dedican a entusiasmar a las chicas a través de diferentes estrategias basadas en estudios de qué es lo que motiva específicamente a las niñas a interesarse en esa área.

FabFems, explica, es un grupo de mujeres profesionales de la ciencia y la tecnología que se vuelven en un modelo a seguir por todas aquellas niñas que muestran interés por estas áreas. Dedican parte de su tiempo a comentar, guiar, enseñar a las niñas que se ponen en contacto con ellas a través de Internet y tratar de reducir los estereotipos que les impiden dedicarse a la ciencia.

En México, dice, más de la mitad de la población son mujeres,imagínate todos los cerebros que se están perdiendo cuando no incorpora a la mujer en la ciencia y la tecnología.

Por qué son necesarios más recursos para la ciencia en 2015

Por qué son necesarios más recursos para la ciencia en 2015
Por Javier Flores en La Jornada

Crear nuevas herramientas terapéuticas para enfrentar y combatir el cáncer es el propósito de la doctora Ruth Ruiz Esparza Garrido. La búsqueda de nuevas rutas para acceder a las células malignas en los tumores de mama y del cerebro, con el fin de identificar los blancos contra una de las principales causas de muerte en México, es la motivación principal de esta joven investigadora.

Después de estar sin empleo por más de dos años, desde que concluyó su doctorado, y a punto de dejar nuestro país en busca de las oportunidades que aquí no se le brindaban, logró por fin obtener trabajo gracias a las recientemente creadas Cátedras Conacyt para jóvenes investigadores.

Tuve la oportunidad de platicar con Ruth durante un receso de una reunión realizada el jueves pasado en el auditorio de la Academia Mexicana de Ciencias, en la que el director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero, acompañado por todos los directores adjuntos de ese organismo, dio la bienvenida a los 574 jóvenes científicos seleccionados este año en este programa.

Ruth me comentó que al principio estuvo decepcionada, como muchos de sus compañeros, por no poder conseguir trabajo y con ello las condiciones para realizar su proyecto de investigación; pero ahora la invade una gran motivación: Todos (los jóvenes recientemente contratados) tenemos una gran expectativa, para nosotros es una gran alegría formar parte de este proyecto y poder mostrar todo nuestro potencial, me dijo.

Este programa es una novedad en la administración pública de la ciencia y la tecnología. Además de buscar el rejuvenecimiento de la planta de investigadores en el país, está alineado con otras metas, como la creación de centros de investigación y el fortalecimiento de los existentes, así como la descentralización y desarrollo regional, pues las nuevas plazas se distribuyen preferentemente –aunque no de manera exclusiva– entre las instituciones científicas de las entidades federativas de menor desarrollo en estas áreas.

La convocatoria para la primera edición de las Cátedras Conacyt arrojó información muy interesante, como la inscripción en el padrón de alrededor de 3 mil jóvenes, lo cual da una idea de la gran potencialidad que tiene nuestro país, que, lamentablemente, está siendo desaprovechada (o aprovechada por otras naciones).

Las plazas otorgadas este año representan aproximadamente la cuarta parte de las que se necesitarían para cubrir la demanda. Si a esto se agrega que cada año se gradúan en México unos 8 mil jóvenes en el nivel de doctorado, podemos darnos idea del trabajo que queda por hacer en nuestro país. Estas cátedras son en realidad un experimento que muestra un camino que, en mi opinión, debe seguirse.

La creación de las Cátedras Conacyt ha sido complicada. Los jóvenes investigadores no son contratados por las instituciones en las que van a trabajar, pues son personal del Conacyt. La primera dificultad fue convencer a algunos funcionarios y políticos de que no se trataba de personal para aumentar la burocracia en ese consejo, sino de científicos que van a realizar proyectos en beneficio del país. Otra dificultad han sido las instituciones, para las que puede resultar incómodo tener personal que no está bajo su mando (aunque los jóvenes tienen que ceñirse a todas las reglas institucionales). Esto ha llevado a realizar contratos individualizados.

Pero la razón de lo anterior es muy simple: se trata de proteger a los jóvenes para que puedan dedicarse íntegramente a sus proyectos pues, como ha señalado en diversas ocasiones el director general del Conacyt, hay una edad en la que los científicos deben tener la posibilidad de desplegar al máximo su potencial. Cada investigador recién contratado (y la institución) recibe además un apoyo por 500 mil pesos para poner en marcha sus proyectos.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con el presupuesto de ciencia? El proyecto de presupuesto para ciencia, tecnología e innovación (CTI) para 2015, que analizará en breve la cámara de Diputados, es de 88 millones de pesos. Si bien hay un incremento de aproximadamente 4 por ciento en términos reales respecto del del año previo, se trata de un aumento moderado, el cual, como ya he señalado aquí (La Jornada, 9/9/14), pone en duda la meta planteada por el presidente Enrique Peña Nieto de alcanzar uno por ciento del producto interno bruto para estas actividades en 2018.

Ante los crecientes rumores de ajustes a la propuesta enviada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Púbico dada la reducción transitoria de los precios del petróleo, el presupuesto para CTI no sólo debe mantenerse, sino incrementarse en algunos rubros. Uno de ellos es precisamente el de las Cátedras Conacyt. La propuesta de Hacienda prevé la creación de tan sólo 225 nuevas plazas (contra 574 en 2014).

Los diputados pueden contribuir de manera decisiva a corregir estas deficiencias en la propuesta presupuestaria, y acortar la brecha respecto de las metas planteadas por el gobierno federal.

Lejos de la ciencia

Lejos de la ciencia
Por José Blanco en La Jornada

Entre otros pensadores, Nietzsche, en La gaya ciencia(1882), dio muerte a Dios, como única forma de alcanzar la fuerza, la libertad y la independencia de pensamiento, de mente, de conocimiento, perdidos por los hombres debido al cristianismo. Nietzsche conocía el pasado y los primeros brotes del Renacimiento, especialmente del Cinquecento (siglo XVI), con el surgimiento de una nueva relación con la naturaleza, unida a una concepción realista de la ciencia que fue configurando lentamente el humanismo. La aspiración de acceder a la verdad de la naturaleza no se orientaba más hacía el conocimiento del fenómeno casual, sino hacía la penetración de la idea.

Han pasado mucho siglos y la gaya ciencia la poseen muy pocos aún, y prevalecen en grandes áreas de la geografía planetaria mentes nebulosas, prejuicios sin fin, morales bárbaras, incomprensión de las culturas del mundo, miedo del otro e impulsos por eliminarlo. No es asunto del subdesarrollo ni mucho menos, el mundo desarrollado está repleto de esas calamidades, que allá son de una peor ralea debido a su poder tecnológico, y a la lógica de la dominación política y económica.

Impresiona ver cómo se ha vuelto una nota de intenso revuelo, y cómo son cada vez son más numerosos los programas de la televisión estadunidense en los que ha aparecido el fenómeno Ann Coulter, la intensa, estridente abogada comentarista de televisión, autora de seis libros. A juzgar por su presencia en redes sociales y en la televisión, no es una voz aislada, sino un botón de muestra.

El rotativo Publimetro, que se distribuye en Chile, Colombia, Brasil y Perú y pertenece al holding sueco con sede en Luxemburgo llamado Metro Internacional, hizo acopio sucinto de algunas de las opiniones de esta descollante belcebú que navega en el mar de ignorancia de Estados Unidos: 1) Si quitamos el derecho de las mujeres a votar, no tendremos que preocuparnos por otro presidente demócrata. Es un sueño que tengo; 2) Sobre un discapacitado de Vietnam:por gente como tú perdimos la guerra; 3) Cualquier interés [de Estados Unidos] en el soccer es señal de la decadencia moral de la nación; 4) Sobre Medio Oriente: Debemos invadir sus países, matar a sus líderes y convertirlos al cristianismo; 5) Sobre la depredación de los recursos naturales: “Dios nos dio la tierra. Tenemos dominio sobre las plantas, los animales, los árboles. Dios dijo: ‘La tierra es suya, tómenla, viólenla, es suya’”; 6) Sobre el doctor Kent Brantly: fue un idiota por irse a marinar en una enfermedad medieval del tercer mundo; 7) En una larga declaración:Estados Unidos debería aplicar las mismas medidas que Israel ha puesto en marcha en la franja de Gaza para resolver el problema migratorio, bombardeando a México. En nuestra frontera se han encontrado cientos de túneles en los que pasan: drogas, armas, inmigrantes. Nos están invadiendo; 8) Es inútil ayudar a los enfermos de ébola en Centroáfrica, ya que no merecen ese tratamiento por ser negros. ¿Son chistes cretinos de una grogui delirante, o habría que poner cercana atención a lo que está sucediendo en la sociedad estadunidense?

Eso, en el país que invierte más en la investigación científica y el desarrollo tecnológico. No tendremos futuro si no aceleramos, sin cuartel, nuestro propio espacio de generación de conocimiento para su distribución social.

Hace una semanas el mundo volvió su atención hacia América Latina (AL); en particular hacia Brasil, con motivo del Mundial de Futbol. Pero las visitas de Putin, Xi Jinping, Shinzo Abe, y la reunión del grupo BRICS en Fortaleza, Brasil, revelan que AL comienza a ser una pieza relevante en el juego geopolítico ­mundial.

Nature, una de las más antiguas y más reconocidas publicaciones científicas, también volvió su atención a AL en fechas cercanas, pero no para ver el Mundial, sino el estado de su investigación científica. En Brasil: el gobierno y el sector privado invierten unos 27 mil millones de dólares por año en ciencia, tecnología e innovación (invirtió 15 mil millones de dólares en el Mundial).

La inversión en Argentina y Brasil en investigación y desarrollo (I+D) se ha disparado incluso más rápido de lo que han crecido sus economías, pero Brasil es el único que aporta más del 1 por ciento de su economía a este sector. Con 46 mil 306 estudios publicados en 2013, Brasil abarca dos tercios de todas las investigaciones científicas de la región, aunque en términos de artículos per cápita es similar a Argentina, ¡Uruguay! y Chile. De los trabajos académicos, los artículos de Perú son los que tienen más impacto internacional: son los más citados de la región.

Cuatro de los mejores jugadores: sólo Chile ha conseguido tener un papel protagonista en el campo de la astronomía internacional. Sólo la Fundación para el Apoyo a la Investigación de Sao Paulo, institución pública, 
en 2013 invirtió 512 millones de dólares en financiación científica, más que muchas naciones de la región. El Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) en el Valle del Cauca, Colombia, miembro de un consorcio internacional de investigación en agricultura, da empleo a 325 científicos y tiene un presupuesto anual de 114.4 millones de dólares.

El laboratorio del biólogo molecular argentino Alberto Kornblihtt lidera internacionalmente la investigación sobre uno de los mecanismos de modificación del ácido ribonucleico llamado splicing alternativo.

El gasto en el programa de ciencia y tecnología

El gasto en el programa de ciencia y tecnología
Por Javier Flores en La Jornada

El pasado 20 de mayo se reunió nuevamente el Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación. Esto es en sí mismo un acontecimiento relevante, pues dicho Consejo –el cual legalmente debe ser encabezado por el presidente de la República– se había convertido en algo inexistente a causa del desdén y menosprecio de las anteriores administraciones por la investigación científica y tecnológica. Se trata entonces de una noticia positiva, ya que el órgano máximo en este sector, de acuerdo con la Ley de Ciencia y Tecnología, no solamente está vivo, sino en plenas funciones.

El Consejo se reunió el martes pasado para aprobar un documento muy esperado: el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014-2018 (PECITI), al que en un acto posterior realizado ese mismo día en Los Pinos (en el que se anunciaron diversas reformas legales en esta materia), el presidente Enrique Peña Nieto se refirió como “(…) una hoja de ruta para que este sector pueda alinear los esfuerzos con las dependencias y entidades del gobierno de la República, con los gobiernos estatales, así como el de las empresas que realizan o apoyan la investigación científica o la innovación. A través de este programa, fomentaremos la vinculación con el sector productivo, el desarrollo regional y la formación de mayor capital humano de alto nivel”.

Se trata, ni más ni menos, que del programa para la ciencia en lo que resta del sexenio, el cual, una vez que sea publicado en el Diario Oficial, quedará a disposición de los especialistas e interesados para su análisis. Por lo pronto, el doctor Enrique Cabrero Mendoza, director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), destacó algunos aspectos de este documento, uno de los cuales se refiere al gasto en ciencia:

“Se confirma –dijo– el compromiso de este Gobierno de llevar a México a un nivel de inversión en ciencia y tecnología del uno por ciento del producto interno bruto (PIB), y poner así a México en la ruta hacia una sociedad y economía basadas en el conocimiento”. Aunque se ha hablado mucho sobre este tema, reafirmar la citada promesa a la hora de anunciar el programa nacional de ciencia y tecnología del sexenio es a mi juicio algo muy importante.

En esa ceremonia también habló el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien actualizó algunos datos acerca del gasto en este sector. Señaló que la inversión en ciencia y tecnología pasó de 0.43 por ciento en 2012 a cerca de 0.5 por ciento del PIB en 2014. Sin intentar minimizar el esfuerzo realizado hasta ahora, lo anterior significa que si bien el gasto se encuentra en ascenso (con un aumento aproximado de siete centésimas) todavía estamos en una franja muy pobre y habrá que realizar esfuerzos extraordinarios para lograr la meta del uno por ciento. ¿Es factible alcanzar este objetivo?

El secretario de Hacienda aclaró, como lo han venido haciendo otros funcionarios, que la meta se refiere a la inversión conjunta de los sectores público y privado. Si suponemos que se mantiene la tendencia actual de crecimiento, para 2018 se alcanzaría alrededor de 0.8 por ciento del PIB. El gobierno puede comprometerse con sus propias acciones, pero no se puede comprometer a nombre del sector privado, el cual no sabemos cómo va a reaccionar en el futuro inmediato. Entonces el 0.2 por ciento faltante tendría que salir de algún lado. Significa que tiene que aumentarse el ritmo de crecimiento del gasto gubernamental, el del gasto privado, o ambos.

Pero lo que no puede suceder, es un estancamiento o una caída de la inversión, pues eso impediría alcanzar la meta a la que se ha comprometido el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Los científicos, una especie en extinción; no hay dónde trabajar

Los científicos, una especie en extinción; no hay dónde trabajar
Por Eirinet Gómez en La Jornada

El problema de la ciencia en México no es de calidad, sino de cantidad, dijo Ruy Pérez Tamayo, profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante la presentación de su libro Diez razones para ser científico, que tuvo lugar en la Feria Internacional del Libro Universitario (Filu 2014), que organiza la Universidad Veracruzana, y que en esta edición está dedicada a la ciencia y la tecnología.

Nosotros tenemos científicos del mejor nivel internacional, la calidad no es problema nuestro; es la cantidad, es el número de gente que se dedica a la ciencia, dijo.

En México, hay un promedio de cinco científicos por cada 10 mil personas económicamente activas, mientras países como Japón tienen un promedio de 70 por cada 10 mil habitantes.

Y el problema no es sólo que haya poca difusión y poca oferta de trabajo, sino que no hay dónde trabajar. La mitad de los alumnos que he tenido laboran en el extranjero, porque se fueron a hacer estudios de posgrado, regresaron a México, y no hay dónde trabajar. No se abren nuevas plazas, no se crean nuevas instituciones.

De las 10 razones para ser científico, que plantea su libro, y luego de un recuento personal sobre las inquietudes que lo llevaron a seguir el camino de la ciencia, Pérez Tamayo hizo alusión a la razón número ocho: la necesidad de incrementar la masa crítica de científicos que hay en México.

“Los científicos somos una especie en extinción, y la solución para nosotros, para alcanzar a los países desarrollados, sería que nuestro himno nacional, en lugar de decir piensa ¡oh Patria, querida! que el cielo un soldado en cada hijo te dio, dijera piensa ¡oh Patria, querida! que el cielo un científico en cada hijo te dio. No obstante, reconoció que lo último, es poco probable.

Ruy Pérez dijo que México necesita impulsar el número de personas que se interesan en la ciencia. Y para lograrlo hay que convencer a la población de la importancia de dedicarse a ella.

Pero, ¿cómo los convencemos en un mundo donde lo que cuenta es lo que se tiene y no lo que es; en el que cuánto tienes es más importante que el cuánto sabes; en el que el cuánto te va beneficiar es más importante que el cuánto contribuyes? La única respuesta que se me ocurre a esta pregunta, que me parece legítima, es hacer luchar, con todo lo que tenemos, todo el tiempo, contra todo lo que se oponga a esto.

En la presentación de su libro, Ruy Pérez Tamayo hizo un recuento de su historia personal. Contó que en su infancia él no pensaba en ser científico ni en estudiar medicina, “yo sólo quería ser como mi hermano mayor, que me llevaba año y medio. Para mí él siempre fue un gran personaje: si él hubiera sido bombero, yo lo hubiera sido, pero decidió ser médico, y entonces yo fui detrás de él.

Éramos una familia muy pobre. En 1943 todos los libros de medicina estaban en francés, de modo que si yo estudiaba lo mismo que mi hermano, no sería necesario comprar nuevos libros, ya los teníamos. Y esa fue la razón por la que mi hermano menor estudió medicina también.

Recuerdos de universitario

De su época universitaria, Pérez Tamayo destacó su amistad con Raúl Hernández Peón –uno de los primeros neurofisiólogos de México–, a quien su papá le había construido un pequeño laboratorio de fisiología en el sótano de su casa, en la colonia Roma de la ciudad de México.

“Una de las cosas que me enseñó fue a cazar gatos, porque esos animales trabajábamos; como no los podíamos comprar, me enseñó la técnica para cazarlos en las azoteas de la casas de esa colonia, en las noches.

“Raúl tomaba un gato, lo anestesiaba, lo amarraba a la mesa de cirugía, lo operaba, le medía la presión, el pulso, la respiración, estimulaba los nervios alrededor de la arteria renal… era extraordinario, algo insospechado, muy pronto yo ya quería ser investigador como él”.

Durante la presentación del libro Diez razones para ser científico, se informó que el 23 de marzo, el Consejo Universitario General de la Universidad Veracruzana formalizó la Cátedra Ruy Pérez Tamayo, ejercicio académico que inició en 2005, a propuesta de la Dirección General de Investigaciones.