Análisis académico de la economía mexicana

Análisis académico de la economía mexicana
Por Iván Moreno en la UNAM Núm. 4, 674

El estancamiento de la economía mexicana es resultado de una nueva macroeconomía que controla la inflación a la baja, al igual que la política cambiaria para mantener la estabilidad de precios mediante bajos salarios, aun cuando haya una mayor productividad, aseguraron especialistas en economía de la UNAM. A pesar de dichas condiciones, agregaron, es pertinente un aumento salarial sin efectos negativos para el país.

En el seminario Política de Empleo y Salarios de la Ciudad de México, Ignacio Perrotini Hernández, tutor en el Programa de Posgrado en Economía de la UNAM, explicó que se trata de la coexistencia de dos modelos contrapuestos: el primero, basado en el crecimiento económico a partir de exportaciones, y el segundo, con la meta de mantener la inflación a la baja y el control de precios.

Política monetaria

Perrotini Hernández dijo que en ambos la política monetaria desempeña un papel interesante, pues para las exportaciones se busca una moneda competitiva, es decir, barata frente a otras divisas, y para el control inflacionario y de precios una moneda apreciada o con más valor, lo que, aparentemente, ocasiona un desequilibrio. “Ante este conflicto, la solución echa mano de la distribución del ingreso para hacer el ajuste; la apreciación del tipo de cambio que resta competitividad a las exportaciones consigue la meta inflacionaria, pero desalienta las exportaciones. Para compensar la pérdida de competitividad que implica un tipo de cambio apreciado, se deprimen los salarios respecto a la productividad con el propósito de que haya una compensación, entonces los salarios intervienen como la verdadera ancla de la inflación”, detalló.

Este mecanismo, utilizado por los bancos centrales de varios países, logra mantener una inflación baja y un control de precios; además, permite una mayor productividad a costa del ingreso de la clase trabajadora, afirmó el economista Santiago Capraro Rodríguez.

Así, consideró, esta nueva macroeconomía ha generado un crecimiento económico magro, así como bajos salarios, empleos cada vez más precarios, temporales, aumento del empleo informal, la eliminación de sindicatos, pero con mayores índices de producción para las empresas.

No obstante, mencionó que ante este panorama es posible pensar en un incremento salarial como una palanca del desarrollo, “en el corto plazo lo que tiene que hacer México es incrementar la inversión pública y los salarios medianos. Esa es la mejor política para disminuir la pobreza y la desigualdad”, sin temor a una espiral inflacionaria.

Asimismo, en el largo plazo sería conveniente plantear un nuevo modelo económico fundamentado en el desarrollo del mercado interno por medio del incremento de los salarios medios reales.

Incremento pertinente

Jaime Ros Bosch, de la Facultad de Economía, comentó que el aumento a los salarios en México es pertinente, porque la intervención gubernamental en la fijación de un salario mínimo puede ayudar a un problema de coordinación entre empresas, moviendo la economía del equilibrio con salarios bajos hacia uno con salarios más altos y con mayor productividad”.