Las explosiones que mueven al mundo

Las explosiones que mueven al mundo
Por el Dr. Efraín Mejía Beltrán, Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) en la Gaceta de Ciencia y Tecnología EMISIÓN (Conacyt)

Al incendiar un gas altamente inflamable como la mezcla de oxigeno con gasolina, se libera una gran cantidad de energía que es aprovechada en los motores de gasolina para mover a los vehículos. A estos motores se les llama “motores de combustión interna de cuatro tiempos”. Veamos su funcionamiento: en la parte superior de un cilindro se abre una abertura (válvula) que recibe una mezcla de aire con gasolina (gas) que es succionada por un embolo (o pistón) que se desplaza dentro de un cilindro. Este es el tiempo 1 y termina cuando el pistón completa su recorrido hacia abajo y se cierra la válvula de admisión.

En seguida comienza el tiempo 2 (compresión) en el cual el pistón se desplaza hacia arriba comprimiendo al gas. Con el gas comprimido, un alto voltaje aplicado a los electrodos de una bujía produce una chispa que hace explotar al gas, este es el tiempo 3 (de explosión) en el que se impulsa al pistón hacia abajo.

En este paso es donde se transforma la energía química del gas a la energía mecánica que se transmite a través de un brazo (o biela) hacia una pieza (cigüeñal) que recibe la energía de varios pistones.

El cigüeñal  está en rotación constante y su movimiento se conecta a las ruedas del vehículo para desplazarse. Después de la explosión, el pistón regresa impulsado por el cigüeñal que en ese instante es impulsado por la explosión en otro cilindro. Este es el tiempo 4 (de escape) durante el cual el contenido del cilindro es empujado a salir a través de otra válvula que se abre para conducir el residuo hacia el tubo de escape. Esta secuencia se repite mientras el motor está encendido.

El cigüeñal es similar al sistema de pedaleo de una bicicleta. Las piernas del ciclista serían las bielas que aplican el movimiento a la estrella que transmite el movimiento a las ruedas por medio de un cadena. Si cada pierna es un pistón, una bicicleta tiene dos pistones. Los coches tienen al menos cuatro pistones y por cada pistón hay un cilindro. La Figura 2 muestra un dibujo de un motor de cuatro cilindros.

Para darnos una idea de la energía generada por las explosiones pensemos en lo siguiente. Un caballo que camina durante ocho horas jalando una carga con la que apenas puede, aplica una potencia de “un caballo de fuerza”. Ahora, un hombre muy fuerte y sano podría hacer lo mismo durante tres segundos antes de fatigarse.

Un motor de un coche compacto de cuatro cilindros puede proporcionar hasta 80 caballos de fuerza (80 HP) sin fatigarse; de hecho, se fatiga más rápido el conductor. Esto significa que el motor puede contrarrestar la fuerza de 80 caballos jalando juntos y se fatiga mucho después que éstos. Sin embargo,  de la potencia total que producen las explosiones solo entre el 14 y el 26% se aprovecha, lo demás se desperdicia principalmente en forma de calor. Entonces, solo aprovechamos una pequeña cantidad de la energía generada. Aun así, estas explosiones han contribuido de una manera muy importante para el progreso de la humanidad desde el siglo pasado.

¿Que pasará cuando aprovechemos casi el 100% de esta energía?  Aunque dichas explosiones contaminan, no cabe duda que el beneficio ha sido muy importante para nuestro desarrollo y que un mejor aprovechamiento de dichas explosiones nos ayudara a disminuir la contaminación y al mismo tiempo nos llevará a una nueva etapa de nuestro desarrollo.

El Conocimiento y la Competitividad

El conocimiento y la competitividad
Por Dr. Valentino Morales López  (INFOTEC) en la Gaceta de Ciencia y Tecnología EMISIÓN (Conacyt)

Fondo de Información y Documentación para la Industria INFOTEC

El conocimiento es un insumo importante para las organizaciones que buscan trascender y tener competitividad. La anterior idea ha sido expresada de manera recurrente por investigadores y profesionales interesados en el estudio y aplicación del conocimiento en las organizaciones. Hay que añadir que saber aprovechar el conocimiento se ha vuelto más importante para las organizaciones a partir del desarrollo de la Tecnología de la Información y Comunicación (TIC) y ante fenómenos como la competencia globalizada. Sobre todo porque la integración del conocimiento con la tecnología implican la transferencia de conocimiento y no sólo de información. El presente artículo tiene el objeto de plantear algunas ideas que permitan entender aspectos claves del conocimiento que ayudan a la competitividad de las organizaciones

El conocimiento interno y externo es acumulable y es valioso de acuerdo a su organización y al contexto que enfrenta la organización. La acumulación del conocimiento por sí misma, puede representar un alto riesgo, porque no todo el conocimiento ofrece un valor agregado, de manera que la organización debe tener criterios que le permitan seleccionar el conocimiento que es clave y el momento en el que lo es. Por otra parte la organización para aprovechar el conocimiento que está acumulando requiere tener herramientas basadas en TIC que le permitan organizar, almacenar, transferir y crear conocimiento, de manera que este sea accesible de manera oportuna.

A causa de que gracias a la TIC el conocimiento está disponible de manera prácticamente equitativa a todas las personas y organizaciones, la organización requiere asegurarse que aprovecha el conocimiento. Entre las alternativas para lograrlo debe contar con el desarrollo de una infraestructura de hardware y software que asegure la adecuada transferencia del conocimiento, así como con personas que tengan las habilidades y capacidades para aprovechar las oportunidades que brinda el conocimiento. La experiencia profesional y de investigación en INFOTEC permite aseverar que los recientes desarrollos de la Web 2.0 y la Web semántica son la base en el desarrollo de programas cada vez más potentes para administrar el conocimiento.

Asimismo, la organización necesita de directivos y líderes con una visión global y estratégica para saber aprovechar el conocimiento en la operación cotidiana, hacia un posicionamiento protagónico futuro. El líder de conocimiento es una persona que de forma proactiva participa en el proceso de conocimiento y tiene la capacidad de incentivar de diversas maneras a sus compañeros para la colaboración en la creación de conocimiento.

Pensamiento matemático para sistemas embebidos

Pensamiento matemático para sistemas embebidos
Por Mtro. José Francisco Rodríguez Arellano (INFOTEC) en la Gaceta de Ciencia y Tecnología EMISIÓN (Conacyt)

Como parte del programa “Educación Continua” previo al lanzamiento de la Maestría en Sistemas Embebidos, la Dirección Adjunta de Innovación y Conocimiento (DAIC), investiga las necesidades e inquietudes de los diseñadores y desarrolladores de sistemas embebidos (sistemas de hardware y software), con la finalidad de proponer cursos que satisfagan dichas necesidades.

Dos de las necesidades que más inquietan a los diseñadores de sistemas embebidos son, por un lado, las matemáticas utilizadas en estos sistemas, y por el otro, los procesos que están involucrados en la creación de un producto basado en sistemas embebidos, es decir, un esquema de procesos para sistemas embebidos.

Para crear un curso que pueda cubrir estas necesidades se deben de cumplir los siguientes requerimientos:

  • La base teórica matemática impartida debe ser útil para el diseño de sistemas de hardware y software.
  • La aplicación  debe poder ser realizable durante el tiempo en el que se imparta el curso.
  • La aplicación debe ser llevada hasta la etapa de la construcción de un prototipo que pueda ser sometido a pruebas alfa.

Después de varias reuniones con expertos en diferentes temas INFOTEC propuso el diplomado llamado “Pensamiento matemático para sistemas embebidos“, el cual tiene dos dimensiones de formación:

  • El pensamiento matemático como herramienta de diseño para definir los algoritmos de funcionamiento de los sistemas embebidos.
  • El proceso de diseño y producción de los sistemas embebidos, fundamentado en el trabajo creativo de su definición, con una visión amplia que incluye el diseño del empaque y la producción en serie de un producto específico: el Monitor de Variabilidad de Frecuencia Cardiaca (MVFC).

Para el diseño del diplomado fue necesaria la participación de dos matemáticos, uno teórico y otro práctico, un diseñador de hardware, uno de software industrial y un diseñador gráfico.

El diplomado fue impartido en las instalaciones del Cinvestav Guadalajara, con una duración de 84 horas. Inicialmente el cupo del curso era para 24 personas, pero debido a la demanda se tuvo que ampliar hasta 30. Entre los participantes se encontraban ingenieros, maestros y doctores con experiencia en la industria de los sistemas embebidos.

Probablemente lo que llamó la atención a un público tan diverso, fue proponer a los sistemas embebidos como sólo una parte de la solución al modelado matemático de un problema físico, tal como lo menciona Edward Ashford en su libro Cyber-Physical Systems.

El reto que enfrentó el participante y las metas que tenía que lograr al finalizar el curso  fue: diseñar,  crear, y evaluar  un prototipo de hardware y software que monitoreara la variabilidad de la frecuencia cardiaca.

Finalmente, los estudiantes comprendieron el esquema de procesos para sistemas embebidos propuesto y registrado por INFOTEC, notaron la importancia de incluir los requerimientos necesarios para la producción en serie de un producto basado en hardware y software desde la conceptualización del sistema, y  utilizaron los conocimientos matemáticos adquiridos en clase para la creación de un dispositivo que permite medir la frecuencia cardiaca del corazón (MVFC).

La inseguridad de los migrantes

La inseguridad de los migrantes
Nota publicada por María Dolores París Pombo (COLEF) en la Gaceta de Ciencia y Tecnología EMISIÓN (Conacyt) (Septiembre 2013)

Con 1,951 millas de longitud, la frontera entre México y Estados Unidos constituye una línea que transita por regiones físico-geográficas y socioeconómicas muy diversas. Lo único que define casi toda esa línea es el contraste entre el norte y el sur: la marcada desigualdad en términos de desarrollo y bienestar social, mucho más visible en las zonas urbanas.

Resulta también cada vez más impactante la diferencia en infraestructura de seguridad, control y vigilancia fronteriza. Del lado estadounidense, el gobierno ha edificado largos tramos de muro que suman actualmente 651 millas. En alguna zonas metropolitanas, este muro está constituido por tres vallas: una de acero corrugado, otra de elevadas columnas, la tercera de láminas coronadas por alambre de púas.

La infraestructura comprende además 33 sistemas de vigilancia por video, detectores de movimientos y 9 drones o aviones no tripulados. Desde 2003 hasta la actualidad, la Patrulla Fronteriza ha doblado el número de agentes y suman actualmente 21,400, el 85% de ellos desplegados en la frontera con México. Otras decenas de agencias del DHS, del Departamento de Defensa y del Departamento de justicia custodian y vigilan la región fronteriza con México[2].

En cambio, del lado mexicano el crimen organizado ha logrado imponer su hegemonía y controla territorios asolados donde raramente se aventuran los cuerpos de seguridad.

Desde fines de los años noventa, la intensificación de la vigilancia en las zonas tradicionales de cruce ha obligado a los migrantes a transitar por rutas mucho más largas y por territorios muy peligrosos, tanto por condiciones geográficas y climáticas extremas como por la violencia criminal. Uno de los resultados más graves de esa estrategia ha sido el aumento de las muertes de migrantes a lo largo de la frontera. Como lo han demostrado varios académicos y numerosos informes de organizaciones de la sociedad civil, este aumento de las muertes está claramente relacionado con el crecimiento de la infraestructura de vigilancia.

De tal manera, a pesar de que en los últimos cinco años los flujos migratorios de México a Estados Unidos han disminuido drásticamente y el número de aprehensiones realizadas por la Patrulla Fronteriza está a los niveles de la década de 1970, no se han reducido las muertes de personas que cruzan la frontera. Es decir, el cruce se ha vuelto más mortífero que nunca.

En el año fiscal 2012 la Patrulla Fronteriza reportó haber encontrado 463 cuerpos de migrantes que intentaban cruzar la frontera, 23% más que en 2011. El crecimiento del número de muertes se debe fundamentalmente a un año particularmente peligroso en el sur de Texas: en el sector de la Patrulla Fronteriza Rio Grande Valley (antes Mc. Allen) se reportaron 150 muertes en 2012, frente a 66 en 2011[3].

Estas muertes son debidas en su mayoría a las condiciones climáticas y del terreno por donde tienen que transitar los migrantes y en segundo lugar por ahogamiento en el Río Bravo. No comprenden los cuerpos que son hallados del lado mexicano.

Como lo han reportado también organizaciones de derechos humanos, México se ha convertido en un territorio extremadamente peligroso para los migrantes.

Si bien la mayor parte de los informes se han enfocado en las condiciones de peligrosidad que enfrentan los centroamericanos al transitar por el territorio mexicano, los riesgos de migrantes y deportados mexicanos en la región fronteriza norte del país son también muy altos y han aumentado considerablemente desde 2007.

En 2010, entre los migrantes entrevistados por la Encuesta de Migración en la Frontera Norte (EMIF-Norte) que habían sido devueltos por autoridades estadounidenses, 27.3% dijo haberse enfrentado a una situación que pusiera en riesgo su vida al cruzar la frontera. Esas cifras son mucho más elevadas en el caso de los migrantes que cruzaron por la región sureste de la frontera, en los estados de Coahuila y Tamaulipas. En esta región, el 69.1% percibió que había corrido algún riesgo que pusiera en peligro su vida. Los migrantes señalaban como mayor riesgo el de ahogarse en el río y en segundo lugar, las temperaturas extremas[4].

La llamada guerra contra los cárteles de las drogas, anunciada por el gobierno de Felipe Calderón al poco tiempo de asumir la presidencia, en diciembre de 2006, da una perspectiva totalmente nueva de la migración. Esta guerra provocó un aumento inmediato y acelerado de la inseguridad, la corrupción de autoridades y de cuerpos de seguridad, las violaciones a derechos humanos y la violencia.

Esto puede observarse en el rápido crecimiento de la tasa de homicidios, en particular en algunas regiones del norte del país, afectadas por los conflictos entre organizaciones criminales que se pelean el control del territorio fronterizo.

Desde 2007 a 2010, el número de homicidios en México pasó de 8 por cada 100 mil a 22.9 por cada 100 mil, de acuerdo con cifras oficiales, y el número de homicidios promedio en ciudades de la frontera norte fue de 96 por cada 100 mil en ese último año. El caso más extremo fue Juárez, con 280 homicidios por cada 100 mil, que fue la ciudad con mayor tasa de homicidios en el mundo[5].

Los migrantes han sido particularmente afectados por el aumento de la criminalidad. Esto se debe, por un lado, a la mayor injerencia de las organizaciones criminales en el tráfico de personas y por el otro, al aumento de los abusos cometidos por las propias autoridades en su despliegue por el territorio nacional. El control territorial por parte de algunas organizaciones criminales ha generalizado la extorsión a los migrantes al transitar por esas regiones o al intentar cruzar la frontera. Por ejemplo, el cruce por la frontera entre  Tamaulipas y el sur de Texas implica el pago de “cuotas” de 300 a 500 dólares por migrante, a los criminales que custodian las orillas del Río Bravo.

Otro delito grave que se ha multiplicado es el secuestro. De tal manera, en su Informe sobre Secuestro de Migrantes de 2011, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos contabilizó en seis meses (de abril a septiembre de 2010), 214 casos de secuestros masivos con un total de 11,333 víctimas.[6]

En la frontera, el secuestro tiene características diferentes según las regiones. Por ejemplo en Baja California, los testimonios de migrantes, entrevistas con miembros de organizaciones civiles y del Grupo Beta (del Instituto Nacional de Migración) indican una alta incidencia de secuestros que consisten en mantener encerrados a los migrantes en casas de seguridad bajo el pretexto de esperar a que se junte un grupo bastante numeroso o a que existan condiciones para realizar el viaje de manera segura.

En ocasiones, los coyotes se comunican con los familiares exigiendo el pago del traslado  por adelantado bajo amenaza de dañar, desaparecer o asesinar al migrante. Para las mujeres, estas condiciones de detención pueden resultar también en abuso sexual o violación por parte del coyote o de otros migrantes.

En cambio en Tamaulipas, el secuestro tiene características extremadamente violentas que terminan muchas veces en el asesinato de los migrantes, como se comprobó con las 47 fosas comunes con 196 cadáveres de migrantes mexicanos y extranjeros, halladas en ese estado a lo largo de 2011[7].

En las ciudades fronterizas, los mexicanos deportados se han vuelto también particularmente vulnerables al secuestro y a la extorsión por parte de autoridades debido a que la mayoría de ellos carece de documentos de identidad.

Además, su vestimenta, su gestualidad o sus tatuajes son señas muy visibles de los años que han pasado “al otro lado”. En este sentido, resulta preocupante que al tiempo que crece la inseguridad y la violencia en Tamaulipas, las autoridades estadounidenses han aumentado considerablemente las deportaciones por ese estado: mientras que en 2006 sólo el 4.8% de los mexicanos eran repatriados por las ciudades de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo, en 2011 estas ciudades recibieron el 30.8% de las repatriaciones de migrantes mexicanos[8].

Los riesgos que corren los migrantes en el cruce de la frontera son construidos por el contexto político, las interacciones sociales y las relaciones de poder a nivel regional y binacional. Participan en esa construcción tanto los Estados como los diversos actores que, de alguna manera, intervienen en el proceso migratorio, tales como organizaciones criminales, transportistas y coyotes.

La obsesión de los políticos estadounidenses por “aumentar la seguridad en la frontera” ha provocado un crecimiento sin precedentes de los peligros que acechan a las personas que cruzan la frontera sin autorización. En ese sentido, la noción de seguridad sobre la que se enfoca la discusión legislativa de la reforma migratoria en Estados Unidos, parece estar reñida con la seguridad de las personas.

Los peces de las profundidades del Golfo de California

Los peces de las profundidades del Golfo de California
Nota publicada por Eduardo F. Balart (CIBNOR), Beatriz Mejía Mercado, Oscar Sosa Nishizaki y Alejandro Hinojosa Corona (CICESE) en la Gaceta de Ciencia y Tecnología EMISIÓN (Conacyt) (Agosto 2013)

Quizás la mayoría conozca que el Golfo de California, situado en el noroeste de México, es un área con una de las mayores productividades biológicas del país. Los procesos oceánicos que allí concurren así como la variedad de ecosistemas presentes como arrecifes rocosos y coralinos, manglares, playas, bajos y montañas submarinas, bosques de macroalgas, y praderas de pastos marinos entre otros, favorece la presencia de una gran variedad de especies y permite el sostenimiento de una gran cantidad de recursos marinos masivos como sardinas, jureles por no hablar de otros más discretos pero de gran valor económico como los camarones, callos de hacha, almejas y un sin fin mas.

Todos ellos los conocemos en mayor o menor grado gracias a que son accesibles a nuestra observación directa, si somos afectos a visitar nuestras costas, darnos un buen chapuzón con snorkel o con equipo de buceo si somos más aventureros, o sencillamente porque las artes de pesca nos los hacen llegar a los mercados y eventualmente a nuestra mesa.

Lo que pocos saben es que hay otro mundo en las profundidades de este gran mar interior, poco accesible precisamente porque lo cubre un manto de oscuridad y misterio, y donde pocos han incursionado para documentar la biodiversidad allí presente. Bajo los 200 metros de profundidad la luz desaparece y la profusión de vida de las aguas superficiales cambia, pero no desaparece, encontrando variadas formas a más de 3,500 metros, donde las temperaturas llegan a 1.9°C.

Las investigaciones de los peces de aguas profundas en el Golfo de California han avanzado lentamente. A finales del siglo XIX la celebrada expedición a bordo de la fragata “Albatross” a lo largo del golfo registró cerca de 180 especies de peces, muchas de las cuales fueron nuevas para la ciencia. A finales del siglo XX este número solo había aumentado a 195 especies, lo que nos habla de las dificultades técnicas para su observación y registro.

Considerando que el número de especies actualmente registradas en todo el Golfo de California es de 911, tenemos que los peces de profundidad representan un 21% del mismo. El modo de vida y los sitios donde habitan solo se interpreta a partir de la morfología que los organismos presentan, el análisis de su contenido estomacal, y retazos del hábitat que son izados a superficie junto a ellos.

Afortunadamente para nosotros, la tecnología nos ofrece hoy en día nuevas herramientas para acercarnos al estudio de los organismos en las profundidades marinas. Una de estas es el uso de sumergibles no tripulados operados desde superficie en un barco nodriza. Estos pequeños y móviles submarinos van provistos de potentes focos que permiten captar, mediante videocámaras, a los organismos en su medio natural, así como sensores que nos permiten medir las condiciones que imperan ahí.

Nosotros tuvimos la fortuna de acceder y analizar las videograbaciones del sumergible no tripulado “Jason” en una de las expediciones del buque de investigación oceanográfica “Atlantis” de la Universidad de California. En mayo de 2008 este vehículo realizó 26 inmersiones entre 373 y 3,800 metros de profundidad en las principales cuencas oceánicas del golfo, obteniéndose cerca de 400 horas de video de cada una de las 3 cámaras que operan simultáneamente, además de un millar fotos.

Lo que observamos es impresionante. Las profundidades definitivamente no son los desiertos que algunos imaginan ya que existe una gran variedad de vida. Cerca de 3,000 peces fueron contabilizados pertenecientes a diferentes grupos como babosas de mar, rayas, tiburones, quimeras y peces óseos. Los diseños de estos habitantes van desde las formas convencionales hasta las más bizarras y estilizadas. Los peces óseos son los más abundantes y diversos, y de ellos destacan los pejeratas pertenecientes a la familia Macrouridae, característicos por su cola terminada casi en filamento, sus grandes ojos y rostro terminado en punta.

La mayoría de los peces se encuentran asociados a los escarpes o paredes submarinas y en menor magnitud a los fondos oceánicos. Las mayores abundancias y número de especies se encuentran en el estrato de los 1000 a 1500 m de profundidad aunque a 3,800 metros también estuvieron presentes. Fue posible identificar más de 40 especies o formas diferentes; algunas otras, todavía bajo análisis, probablemente representan nuevos hallazgos para la biodiversidad del Golfo de California. Esto nos da pauta para apreciar el potencial que posee la técnica de video-identificación así como también estimar sus limitaciones.

Próximamente esperamos acceder a otros cruceros. Esto no solo es interesante por si mismo, sino que también relevante para el futuro de la vida marina del Golfo de California. Necesitamos saber cómo se estructuran las comunidades de las profundidades, evaluar su riqueza, fragilidad y resiliencia si queremos conservar y legar este rico patrimonio a las generaciones futuras.

¿Migración de jubilados extranjeros o turismo residencial en Baja California Sur?

¿Migración de jubilados extranjeros o turismo residencial en Baja California Sur?
Nota publicada por Diego Armando Casas-Beltrán en la Gaceta de Ciencia y Tecnología (Conacyt) (Junio 2013)

La migración de jubilados extranjeros en México ha aumentado, especialmente en Los Cabos, donde los asentamientos tipo tráiler están aumentando y se desplazan a zonas rurales costeras de alto valor ecológico, con el desconocimiento de los implicaciones ambientales que puedan generarse. Así, el objetivo de este trabajo es contribuir al conocimiento de este tipo de asentamientos, documentando mediante un caso de estudio, las características de su comunidad, sus implicaciones tanto ambientales como de dotación de servicios públicos.

Concluimos que la localidad se convertirá en un sitio de retiro en el corto plazo, si bien no presenta altas densidades, sus implicaciones ambientales son significativas y de una cobertura amplia. Su demanda actual de servicios es mínima, pero puede producir conflictos a futuro especialmente con el agua.

Introducción

El turismo se define “Como todas las actividades que realizan las personas al viajar y al estar en lugares fuera de su lugar de origen, por no más de un año consecutivo” (OMT, 2005). Esta actividad es muy diversa, por lo que hay distintas formas de abordar su estudio, por ejemplo por el tipo de actividad preferencial de los turistas en el destino, por citar, el turismo recreacional, donde sus actividades se centran en el buen clima, la playa y los parajes de ‘interés turístico’. El turismo cultural, incluye lo pintoresco, el colorido local, y el folklore de comunidades rurales. El turismo histórico que hace una revisión de las glorias del pasado, representadas en museos, catedrales, monumentos y ruinas. Turismo medioambiental, realizado en espacios naturales, como parques cuyo principal atractivo es el conocimiento de la flora y fauna de los sitios receptores.

Dentro de esta gama de tipos de turismo se encuentra el turismo residencial, el cual se define como “Aquel por el cual las personas acuden a un destino o una localidad que no es forzosamente turística per se, donde tienen la posesión por compra, renta o prestamo de un inmueble en el cual pernoctan y realizan actividades de ocio y esparcimiento” (Hiernaux-Nicolás, 2005).

Así, en los últimos años, un flujo de turistas residenciales estadounidenses ha aumentado aceleradamente hacia América Latina, en especial hacia México. Estos turistas, se caracterizan, por ser en su mayoría jubilados con alto poder adquisitivo, lo que les permite vivir por largas temporadas fuera de casa, con importantes impactos socio-económicos en las localidades de destino, debido al poder adquisitivo que poseen, dándose un reordenamiento socio espacial del espacio urbano (Lizárraga-Morales, 2009). Actualmente este flujo turístico y migratorio toma mayor relevancia en las localidades receptoras por la jubilación masiva de la generación babyboomer (personas nacidas durante la explosión de natalidad posterior a la segunda guerra mundial entre 1946 y principios de la década de los 60´s) (Kiy y McEnanie, 2010). Lo que mundialmente es más del 60% de la población actual, con más de 6,700 millones de personas (UNFPA, 2008); y en el caso de los estadounidenses son 76 millones (Dailey, 2005).

En México, se estima que entre 1996 a 2006, la población estadounidense que vivía en el país bajo alguna forma migratoria aumentó de 200,000 a 1,000,000 (Lizárraga-Morales, 2009). Sin embargo, se desconoce el número exacto de estos ciudadanos, al no existir un consenso entre autoridades mexicanas y estadounidenses en su registros, debido a que la mayoría de estos ciudadanos entran al país como turistas, aun cuando viven por largas temporadas en los destinos (Lizárraga-Morales, 2009).

Hasta la fecha, el fenómeno había recibido poco interés en la literatura académica y su investigación había sido limitada en su alcance y proveniente de disciplinas como la gerontología, la geografía del turismo, la salud pública, políticas ambientales y estudios de la migración. Lo anterior con énfasis en la investigación futura, por el posible impacto que se va producir entre las personas y las localidades receptoras a causa del crecimiento exponencial de jubilados norteamericanos y canadienses en América Latina (Schafran y Monkkonen, 2011).

Situación en los Cabos

Baja California Sur es el segundo estado con mayor captación de turistas extranjeros residenciales en México, especialmente el municipio de Los Cabos (Lizárraga-Morales, 2008; Kiy y McEnany, 2010). La tendencia actual de desarrollo en Los Cabos es la construcción y venta de viviendas y condominios para extranjeros, presentándose en dos grandes ramas, la de asentamientos compuestos, de megadesarrollos residenciales en las costas (Guido, 2007) y asentamientos tipo tráiler, estos últimos, constituidos por viviendas aisladas y dispersas, de tamaño variable, que se extienden más allá de los centros urbanos, en zonas costeras ecológicamente sensibles como las dunas (Lizárraga-Morales, 2010). Estos asentamientos se clasifican como “ex-urbanos”, porque aunque están cerca de los pueblos, en realidad no son parte de ellos, y a menudo sin todas las instalaciones, carecen de referencias locales y se definen como espacios colonizados que surgen en la misma forma en distintos sitios (Huber, 2005).

Esta tipología de asentamiento es una alternativa viable para personas de clase trabajadora y media proveniente de Estados Unidos y Canadá que planeen jubilarse en el corto y mediano plazo, misma que puede acentuarse por la recesión en EU y la pérdida del poder adquisitivo. Esto, conjugado con la falta de regulación de autoridades locales sobre la gestión del uso de suelo, torna preocupante a las zonas costeras rurales, ya que tarde o temprano estos nuevos asentamientos demandaran infraestructuras y servicios (especialmente agua, recurso escaso en la entidad), elevando los gastos corrientes y de inversión, rara vez compensado por los ingresos que generan estos turistas (Bernier, 2003), además de las implicaciones ambientales sobre sitios sensibles como las dunas.

Así, el objetivo del trabajo es contribuir a profundizar el conocimiento de las características e implicaciones ambientales y en la dotación de servicios públicos que generan los asentamientos turísticos residenciales tipo tráiler, de jubilados extranjeros, mediante un caso de estudio en una zona rural costera.