El auge de las matemáticas entre la población no es una moda pasajera

El auge de las matemáticas entre la población no es una moda pasajera
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

Cine, televisión y literatura crean mitos y leyendas de científicos y matemáticos. Algunas todavía están en desarrollo o simplemente son ya material fílmico. Stephen Hawking y Alan Turing, los más recientes, por ejemplo.

A veces películas como Beautiful mind, que aborda la vida del matemático John Nash, exponen a estos personajes con algún problema de esquizofrenia, depresión u otro desorden mental. En ocasiones introducen situaciones y diálogos que no aparecen en las fuentes originales. “Pero no es culpa de los guionistas o directores, puesto que existe cierta libertad de distorsionar la realidad para hacerla más atractiva a las personas”, refiere Alejandro Garciadiego Dantan, historiador de las matemáticas.

Este fenómeno es una muestra de que la popularización de las ciencias y las matemáticas ha tenido un auge a nivel mundial, encaminado a desmitificar que son cada vez más abstractas e incomprensibles. “Ha habido una reacción para acercarse a conocer sus bases y verlas desde una perspectiva más humana”, refiere en entrevista el académico de la UNAM y académico distinguido del Departamento de Física y Matemáticas de la Universidad Iberoamericana.

Garciadiego refiere además que esta situación es nueva, de un auge con cerca de una década, y puede encontrarse en todo el mundo, donde los mayores ejemplos que ha hallado son en EU, Inglaterra, Argentina y España. “Cuando yo era estudiante esto no existía y si bien había uno que otro divulgador, eran despreciados. Ahora no, puesto que hay mucha gente interesada”.

Y cada vez habrá más, añade, como consecuencia del aumento de jóvenes que estudian matemáticas y después se especializan en otras áreas de su interés: hacen posgrados en periodismo, divulgación de la ciencia o se dedican a la enseñanza. “Cada vez hay más jóvenes, con una formación matemática sólida, dedicados a estas actividades y son quienes enriquecen la visión de que las matemáticas están en todas partes”.

Garcia Diego agrega que la popularización de las matemáticas entre las sociedades no es una moda pasajera, sino que se mantendrá y demostrará que son más humanas y cercanas a la vida diaria de las personas, de lo que uno se imagina. “Además, en el corto o mediano plazo beneficiará el desarrollo mismo de las matemáticas”.

VOCACIÓN

Desde el primer semestre de la licenciatura en matemáticas en la Facultad de Ciencias de la UNAM, de la que ahora es profesor, Alejandro Garciadiego se interesó por la historia de éstas y pensó que era una forma de mejorar su enseñanza. Desde entonces comenzó a comprar, por influencia de su hermano, libros. Mientras Javier buscaba libros en ciencias sociales o historia, él compraba de matemáticas, así como sobre su historia y filosofía.

Uno de los primeros libros por el que se interesó fue Los grandes matemáticos, de Eric Temple Bell, publicado por primera vez en 1937. “En EU es un libro con mucho impacto entre los jóvenes y obligatorio en preparatoria. Pero Bell no es historiador y su objetivo no es ser fiel a la historia; su propósito es entretener, divulgar y entusiasmar a los jóvenes y generar vocaciones en las matemáticas”.

Su interés por la historia, filosofía, pedagogía y comunicación de las matemáticas se remonta al inicio de la década de los setentas; al terminar su licenciatura fue a Canadá donde realizó su posgrado en historia de las matemáticas dentro del Instituto para la Historia y Filosofía de la Ciencia y la Tecnología de la Universidad de Toronto. Ahí continuó sus investigaciones en Bertrand Russell, filósofo y matemático británico, cuyos archivos se encontraban en Canadá. Estudió e indagó cómo desarrolló sus aportaciones en lógica matemática y teoría de conjuntos.

Ese interés no fue una ilusión efímera o de adolescente, refiere, sino que se convirtió en una forma de vida: lo que quería hacer era historia de las matemáticas de forma profesional. “En la UNAM llevo más de 35 años ofreciendo cursos relacionados con la historia de las matemáticas y realizando investigación original en estas áreas de estudio”.

MÚSICA Y FUTBOL

Por caminos distintos, pero Alejandro y su hermano Javier, actual presidente de El Colegio de México, encontraron en la historia su vocación. Curiosamente, refiere, ninguno de los dos comenzó esa licenciatura. “Javier inició estudiando ciencias políticas y ya en la Facultad se encaminó hacia la historia de la Revolución Mexicana; yo inicié estudiando matemáticas. Pero no fue una influencia recíproca, más bien las ramas del conocimiento eran tan diferentes que nosotros no platicábamos sobre lo que estudiábamos en la escuela, sino de futbol, cine, música (nos gusta mucho el rock and roll y el blues), como a casi todos los jóvenes”.

En su casa no se repitieron vocaciones, acota, sus otros hermanos estudiaron temas también muy diferentes entre ellos, como administración, enfermería y filosofía. “En casa cada uno desarrolló un interés diferente”. A pesar de estas diferencias vocacionales en la familia, los temas de conversación en sus reuniones siguen siendo los mismos desde que eran jóvenes: fútbol, música, política, y, en general, la situación actual del país. “Eso, no ha cambiado”.

México y EUA fortalecen cooperación en educación, ciencia y tecnología

México y EUA fortalecen cooperación en educación, ciencia y tecnología
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

En el marco de la reciente reunión entre los presidentes Barack Obama y Enrique Peña, el Departamento de Estado de EU publicó una declaración conjunta en la que los gobiernos de ambos países se comprometen a mejorar sus acciones en el programa del Foro Bilateral de Educación Superior, Innovación e Investigación (Fobesii), lanzado en mayo de 2013.

De acuerdo con el documento, entre los avances destacan la creación de un Plan de Acción para 2015, en cuyo diseño participaron más de 450 especialistas provenientes del gobierno, academia, sociedad civil y sector privado, de ambos países. Los ejes a desarrollar este 2015 serán la Movilidad Académica, Adquisición del Lenguaje, Desarrollo de la Fuerza de Trabajo, e Investigación e Innovación Conjuntas.

Como parte de los trabajos realizados conjuntamente en 2014, este año también se prevé continuar los trabajos de construcción de un campus universitario de la Universidad de Arkansas en Querétaro –que se inauguraría hasta 2016—, así como un centro de investigación del agua para la agricultura de la Universidad de Colorado en Baja California Sur.

Otro avance importante, refiere el texto, fue el número de estudiantes mexicanos que estudian en EU, que se incrementó a 27 mil en 2014, con lo que se duplicó la cifra alcanzada en años anteriores.

La declaración afirma que respecto a las asociaciones de investigación científica, la National Science Foundation (NSF) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt) han fortalecido sus alianzas bilaterales a través Fobesii.

El documento refiere además que durante 2015 se buscará ampliar el modelo Innovation Corps (I-Corps), de la NSF, y los programas Centros de Investigación Cooperativa Industria-Universidad, de EU, en nuestro país a través de la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (Fumec).

“Dos talleres y un simposio que reunió a más de 240 participantes de Estados Unidos y México provenientes del gobierno, la academia y el sector privado, fueron los foros para adaptar el modelo I-Corps a México y poner en marcha la Iniciativa de Manufactura Inteligente. Un programa de programa de formación I-Corps de siete semanas está previsto para 2015”.

Además se plantea la coordinación de programas de investigación relacionados con energía, agua y riesgos. “Nuestro enfoque en el 2015 será en el logro de los objetivos estratégicos identificados en plan de acción del Fobesii 2014” –menciona el texto–. “Se prestará especial atención a nuestras metas de desarrollo laboral, incluidos los esfuerzos en sectores clave como la energía, la tecnología y manufactura avanzada. Vamos a trabajar juntos en cuestiones estratégicas a través de las Academias de Ingeniería y Ciencia de los dos países”.

El documento finaliza enfatizando el interés de ambas naciones en incrementar la vinculación y cooperación con el sector privado en ambos lados de la frontera.

A su vez, Conacyt, refiere, continuará sus esfuerzos para firmar acuerdos con universidades de Estados Unidos, en particular en los sistemas universitarios estatales, como la Universidad de California, la Universidad de Texas y la Universidad de Arizona. “Esto permitirá que más estudiantes mexicanos cursen sus estudios de posgrado y posdoctorado en Estados Unidos”.

Somos títeres de nuestras neuronas

Somos títeres de nuestras neuronas
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

Pensamos que los seres humanos somos los únicos en tomar decisiones de manera consciente, pero los primates no humanos lo hacen tan bien como nosotros, de acuerdo con Ranulfo Romo, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, quien realiza experimentos en monos para develar los circuitos cerebrales que actúan en la toma de decisiones conscientes.

Desde hace tres décadas, el científico ha emprendido esta búsqueda para entender cómo las neuronas del cerebro se organizan para procesar información y guardarla en forma de memorias y cómo la usan para tomar decisiones conscientes y racionales.

Los resultados de su trabajo podrían relacionarse con la búsqueda de respuestas a preguntas como ¿Existe el libre albedrío? o “¿es una ilusión creada pensar que tenemos las riendas de nuestras mentes para darnos una sensación de autoconfianza, que tanto necesitamos?”, dice.

Nuestras limitaciones nos impiden explicar todo esto, añade en conferencia, pero la investigación científica en el área puede darnos una aproximación. De algo que está más seguro es que el hombre es títere de sus propias neuronas, aunque la explicación que ofreció de ello en días pasados en El Colegio Nacional podría ser también una aproximación a esto.

Hace un par de décadas, el científico buscaba algunas respuestas dentro de neuronas dopaminérgicas en los movimientos voluntarios de los monos. Encontró que se alcanzaban a activar suavemente mucho tiempo antes de que el sujeto iniciara los movimientos voluntarios.

De esta forma, su grupo de investigación describió un circuito de neuronas conectadas entre la corteza cerebral y otras partes del cerebro. Debido a que este proceso antecede hasta en ¡dos segundos antes del movimiento voluntario!, los científicos calcularon que esta actividad significaba una circulación neuronal de hasta 29 veces por ese circuito.

“De alguna forma, hay una perturbación en algún punto de nuestros circuitos cerebrales, algo detrás que puede iniciarlo suavemente, donde las neuronas comienzan a comunicarse y activarse poco a poco hasta generar un movimiento voluntario”, apuntó dentro del simposio “Los circuitos cerebrales de la conciencia” en El Colegio Nacional.

Si bien a los monos –en quienes emplean sondas con microelectrodos que mapean la actividad del estímulo generado en una zona muy precisa de la corteza cerebral, y que son registrados en computadoras– no se les puede preguntar en qué momento tuvieron el deseo de iniciar el movimiento voluntario, Ranulfo Romo ha buscado otros caminos para comprobar la fiabilidad de las reacciones en ellos.

“Quiero pensar que los monos no son muy diferentes a nosotros: tienen intencionalidad, memoria de trabajo, experiencia y toman decisiones”. Eso lo ha comprobado en experimentos posteriores. “El cerebro del hombre y monos utilizan los mismos procesos neuronales para resolver tareas simples. Así que si nosotros somos títeres de nuestras neuronas, pues los monos también”.

Entre las conclusiones a las que ha llegado el grupo de investigación del científico, miembro de El Colegio Nacional y la Academia Mexicana de Ciencias, es que la corteza cerebral tiene la capacidad de generar una copia neuronal de los eventos del mundo externo, susceptibles de convertirse en un reporte consciente.

“Nuestra hipótesis es que estas representaciones, que dan pie a este tipo de decisiones, tienen que ser conscientes, no pueden ser de otra forma porque el animal está consciente, está prestando atención, y sus circuitos cerebrales tienen que deliberar si un segundo estímulo es mayor o menor que el primero”.

NEUROPRÓTESIS. Al hurgar el cerebro de los monos, los científicos lograron excitar artificialmente el circuito neuronal del movimiento voluntario, generando la ilusión de estar vibrando la punta de los dedos del animal. Sin querer, estaban inaugurando una línea de investigación muy interesante relacionada con las neuroprótesis, que tienen una filosofía muy sencilla: “si podemos decodificar algo de la actividad de nuestras neuronas, podríamos usarla como un código neural para mover lo que queramos, como máquinas, apagar o encender la luz, o incluso encender circuitos cerebrales mediante la activación artificial”.

Actualmente, el científico hace cada vez más específica su búsqueda, tal es el caso de cómo surge la experiencia subjetiva de la actividad de las neuronas, para lo cual están registrando diversos sitios y enlaces cerebrales que den algunas pistas.

Quizá este tipo de investigación no logre determinar si el hombre está en lo correcto al pensar que tiene control sobre su propio destino, pero sí podrá responder preguntas menos filosóficas y más científicas. En tanto, podremos seguir creando falsos conceptos sobre libre albedrío, autonomía, azar y control.

Escudriñarán agujero negro el GTM y otros radiotelescopios

Escudriñarán agujero negro el GTM y otros radiotelescopios
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

Para echar un “vistazo” hacia el agujero negro que se encuentra en el interior de la Vía Láctea, nuestra galaxia, se necesitan recursos telescópicos de todo el planeta. La contribución de México en esta misión astronómica será por medio del Gran Telescopio Milimétrico (GTM) “Alfonso Serrano”, ubicado en el Volcán Sierra Negra, de Puebla, a más de 4 mil 500 metros de altura.

El proyecto forma parte de la iniciativa Event Horizon Telescope, que conectará las antenas de los principales telescopios milimétricos del planeta con el desempeño necesario para medir la sombra y forma del agujero negro en el centro de nuestra galaxia, llamado Sagitario A. El objetivo es simular un inmenso observatorio con una antena conectada entre Hawái, Estados Unidos, México, Antártida y Europa.

El proyecto enlazará a los observatorios, que sincronizarán sus relojes atómicos y apuntarán al mismo objeto celeste a la vez. Esto potenciaría arriba de 200 mil veces las capacidades del GTM para asomarse a Sagitario A, que tiene una masa de un millón de masas solares, explica David Hughes, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y director del Gran Telescopio.

De esta forma, los astrónomos buscarán obtener “imágenes” ––a través de la interpretación de datos estadísticos de la composición química del objeto— del agujero negro para conocer mejor su forma y tamaño. El experimento realizará pruebas de física y Relatividad General “en uno de los laboratorios más extremos del universo”, apunta Hughes.

Este tipo de observaciones no pueden realizarse a través de telescopios ópticos ni infrarrojos, puesto que hay mucha materia impidiendo que esa radiación del espectro electromagnético alcance sus lentes. Pero el material circundante puede ser analizado por el GTM, puesto que éste emite radiación en ondas milimétricas.

“El agujero negro es un objeto con un disco de acreción –un disco giratorio de gas y polvo súper calientes que rota a casi la velocidad de la luz– donde hay una explosión de radiación  que no nos permite verlo. Pero las frecuencias milimétricas son un punto óptimo, emitidas lejos de donde la dispersión de materia es un problema”, añade el director del GTM.

Si bien este año algunos de los radiotelescopios participantes del proyecto llevaron a cabo una prueba de conexión exitosa y una primera medición a una frecuencia de 3 milímetros (de longitud de onda) con telescopios en EU y Hawái, será hasta la primavera de 2015 cuando el proyecto realice una prueba más fina a 1.3 milímetros y donde se sumarían radiotelescopios en Antártida y Europa. Ahora los directores de los telescopios planean la ruta de la nueva conexión el próximo año, así como las subsecuentes.

El 17 de noviembre de 1994, el INAOE y la Universidad de Massachusetts (UMass) firmaron el acuerdo con el cual concretaban el colosal proyecto de construir un enorme telescopio milimétrico en Sierra Negra. Después de 20 años, la proeza de ingeniería, construcción y desarrollo tecnológico, realizados en su mayoría con instituciones y empresas mexicanas, el INAOE y la UMass celebraron el aniversario con un telescopio, que apenas está por alcanzar su mejor momento.

El GTM, que tendrá una vida científica del más alto nivel de hasta más de 30 años, permitirá conocer los objetos más fríos del Universo cercano: estrellas, planetas, y sistemas protoplanetarios en nuestra galaxia, así como galaxias cercanas y lejanas: las que están en formación en el universo temprano, durante los últimos 14 mil millones de años.

“El GTM está funcionando y es un telescopio competitivo. Está en proceso de culminar la construcción de su superficie y mejorar los sistemas para ofrecer comunidad científica una infraestructura de clase mundial”, dijo su director.

Crean software para mejorar educación y aprendizaje de lenguas indígenas

Crean software para mejorar educación y aprendizaje de lenguas indígenas
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

“Ndo nudya dyopjú ko ra xitsi ni xopúte” y así será. Los pequeños escriben en el teclado lo que el juego les ha solicitado: “Nu tata pixi kimi…”, ellos dicen que “el papá fue mordido por una serpiente” en respuesta a lo que requiere la historia en la que están inmersos a través de un programa de computadora.

Hay otros programas con más juegos en mazahua, donde aprenden los diversos tipos de hongos que pueden abundar en su comunidad, ampliar su vocabulario o simplemente donde crean historias, situaciones y personajes conforme ésta avanza.

“Hace tres años, antes de que empleáramos estos materiales, en nuestra comunidad estaba por perderse nuestra lengua entre los niños”, señala Matilde Hernández, profesora de Zitácuaro, Michoacán. “Ahora hablan y cantan en mazahua como si eso nunca hubiera pasado”.

Este software fue creado por el Laboratorio de Lengua y Cultura Víctor Franco (LLCVF) del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y el departamento de Ciencias Computacionales del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), ambos centros de investigación del Conacyt.

Fue creado por los investigadores como una herramienta para contrarrestar el rezago educativo en poblaciones indígenas –que si bien es multifactorial, se debe en buena medida a la falta de contenidos apropiados— y emplear las tecnologías de la información para que los niños aprendan de manera lúdica temas del plan de estudios, el reforzamiento de su lengua materna y su cultura.

“Este software —dividido en tres metodologías para tres conjuntos distintos de aplicaciones— está realizado por investigadores comprometidos y con experiencia con grupos indígena”, señala la doctora Frida Villavicencio, coordinadora del laboratorio de lenguas LLCVF, durante la presentación en sus instalaciones al sur de la ciudad. “Debemos impactar en los niños, ofrecerles mejores metodologías para aprender su lengua materna, así como para aprender el español, así como  apoyar su educación básica de manera lúdica”.

LENGUAS. Guillermina Ramírez trabaja en uno de los albergues escolares de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en la región cercana a Atlacomulco, donde se habla mazahua del Estado de México. Me explica cómo a través de este tipo de centros se brinda este tipo de plataformas tecnológicas a comunidades de la zona.

Los niños prueban y juegan con las computadoras, al lado de nosotros la maestra Matilde supervisa a sus pequeñas que hacen lo propio. Ambas plataformas están en lengua mazahua aunque hay variaciones regionales.

Sin embargo, la profesora nos señala que los pequeños junto a nosotros que hablan el mazahua del Edomex han entendido bien la plataforma sin mucha supervisión. Ellos siguen mientras nosotros deliberamos.

Y es que el software diseñado por los investigadores abarcan casi la totalidad de las familias lingüísticas de nuestro país (11), lo que facilita que no obstante la región los niños puedan emplear el programa. La tecnología comprende así lenguas como seri, mazahua, purépecha, hñahñu, chinanteco, amuzgo, náhualt de Puebla, tzeltal, ch’ol, tzotzil, ngiva, mixteco, mixe, zapoteco y chatino, entre otros.

Villavicencio, artífice del proyecto, explica además que este tipo de programas informáticos no son traducciones del español, sino desarrollados a partir de las mismas lenguas y en conjunto con los propios hablantes. La especialista refiere que trabajarán contenidos para más lenguas conforme cuenten con el presupuesto necesario, en tanto que los prototipos existentes ya están a disposición de la Secretaría de Educación Pública. A su vez, trabajan con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali) para realizar software adaptado a otros dialectos, como el chinanteco, considerado de los más complicados en Mesoamérica.

De acuerdo con el Inali, la principal razón por la que las lenguas indígenas desaparecen o son susceptibles a hacerlo es porque cada vez menos niños y jóvenes las hablan. “Necesitamos niños bilingües —y por qué no, que sepan otros idiomas— solo así podremos preservar sus lenguas”, dice la especialista.

Vivimos un nuevo paradigma de la ciencia y la investigación

Vivimos un nuevo paradigma de la ciencia y la investigación
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

La gestión y análisis de millones de datos en la investigación asientan una nueva forma de hacer ciencia. Llamado mundialmente el “Cuarto Paradigma”, el computar y sacar provecho a esa información permite a la ciencia obtener resultados de proyectos de la física como el Gran Colisionador de Hadrones u otros en genómica y astronomía.

Crónica ofrece un panorama sobre este modelo que implica multi e interdisciplina entre ramas del conocimiento frente a un número abrumador de datos, de la inconmensurabilidad de ellos. Esto en el marco de la traducción al español de El cuarto paradigma. Descubrimiento científico intensivo en datos, que reúne las ideas propuestas por Jim Gray —científico computacional de Microsoft desaparecido en 2007—, y que es editado en México por Conacyt y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Jim Gray considera que la investigación científica ha atravesado cuatro grandes paradigmas: el empírico, el teórico, el de la simulación por computadora, y, ahora, el de tecnologías y técnicas necesarias para desarrollar la ciencia intensiva en datos.

“La ciencia se hizo en un inicio de forma experimental bajo la percepción de todo lo que nos rodeaba; posteriormente la ciencia se teorizó a través de la generación de información”, señala Harold Javid, director de Microsoft Research, durante la presentación del libro en la Casa Rafael Galván de la UAM. El tercer paradigma parte de la Revolución industrial y el inicio del cómputo de información.

El cuarto paradigma consiste en generar los datos, analizarlos y emplearlos para generar conocimiento útil, acota. “Ahora vemos un nuevo modo de hacer investigación y retos en nuevas formas de ver el esquema del desarrollo científico, basado en la interdisciplinariedad, la sistematización de información y pasarla de un área a otra”.

Para comprender mejor el tema, Manuel López Michelone, especialista en inteligencia artificial y bases de datos inteligentes por la Universidad de Essex, explica que hay que tener claros dos temas: 1. Ya tenemos capacidad técnica para generar mucha información. El Gran Colisionador, por ejemplo, produce mil terabytes por día de información para analizar y “eso ya no se puede hacer a mano, no acabarías nunca”.

2. Las bases de datos son tan grandes que se requiere cómputo de mucha precisión. “Para el Cuarto Paradigma si bien acumulamos mucha información, además necesitamos infraestructura para saber cómo la vamos a almacenar, qué hacer con ella y jerarquizar. Después se tiene que procesar para ver qué dicen esos datos y así sacar una conclusión de esa información”, añadió el revisor técnico de la publicación. El gran reto utilizar esa información de manera efectiva.

EN LA SOCIEDAD. Pero este paradigma continúa en definición si bien es capaz de modelar grandes retos en temas como la salud y el medio ambiente, hay que enfocar la forma en la que se saca riqueza de la información y lograr la toma de decisiones, refiere por su parte Luis Alfonso Villa Vargas, director de Centro de Investigación en Computación del IPN.

Para dar coherencia a este proceso, apunta que la forma de hacer investigación debe de concentrarse y eficientarse, de preocuparse por el análisis de los datos y no por tener una supercomputadora para obtenerlos. El almacenamiento, por otra parte, puede tener soluciones como el de las “nubes”. “Nos distraemos pensando adquirir algo cuando lo importante es el proyecto y la investigación. Hay que concentrarnos en qué hacemos con los grandes volúmenes de datos”.

Pero ¿el Cuarto Paradigma es sólo asunto de científicos, astrónomos, físicos…? Para responder a ello Harold Javid proyectó la imagen de un mapa satelital de la ciudad de Beijín hecho por taxistas que recorrían la urbe en cada uno de sus resquicios. Esto a través de las señales enviadas por sus GPS. Fue la gente y no los cartógrafos quien generó esos datos para hacer los mapas.

“No se trata sólo de un tema de investigación, nos involucra a todos, es como un proceso civilizatorio nuevo”, señala Luis Hernández Olivares Sandoval, director de Redes Temáticas del Conacyt. “Esos mapas precisos fueron hechos por taxistas, y es que esta transdisciplinariedad también engloba a la gente para generar conocimiento”.

Las ciencias sociales tienen mucho que decir en el diseño de políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación

Las ciencias sociales tienen mucho que decir en el diseño de políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

Gabriela Dutrénit rompió la inercia que llevaba la dirección del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), constituido en 2002. Y es que ella fue la primera mujer en ocupar el cargo, provenía de la investigación social y de una universidad que no era la UNAM, características que fueron común denominador en el cargo durante una década.

Ahora ella ha impreso su sello característico, ponderando temas como el desarrollo de la investigación social y las humanidades, el desarrollo de las perspectivas de género y el desarrollo de la innovación dentro del aparato nacional de ciencia y tecnología.

De origen uruguayo, Dutrénit llegó a México en 1982, “junto con la crisis”, donde realizó estudios en la UAM en temas de organización industrial y su relación en áreas de desarrollo con la innovación. Se convertiría en investigadora y docente del Posgrado en Economía y Gestión de la Innovación de esta casa de estudios.

Posteriormente, obtuvo el doctorado en Economía de la Innovación en el Science Policy Research Unit de la Universidad de Sussex, Inglaterra, donde se especializó aún más en los temas de innovación y políticas de ciencia, tecnología e innovación (CTI).

Regresó a México y realizó varios estudios de estos temas y en 2003 se incorporó a la red Globelics —que analiza los papeles que juegan los sistemas de innovación en el desarrollo económico y social— para después entrar en su ramal latinoamericano: Lalics.

La también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias se dedicó a estudiar la vinculación entre universidades y empresas, y del sector industrial con el agropecuario, entre otros.

“Ahora estudio políticas sobre CTI y los aspectos para fomentar la vinculación y articulación entre actores. Recientemente he abordado el análisis del Sistema Nacional de Innovación con el objetivo de que contribuya a un desarrollo inclusivo: porque si bien, estos temas se relacionan con el desarrollo económico y social, vivimos en sociedades donde hay muchos excluidos, principalmente en México y Latinoamérica”.

HETEROGÉNEO. Con toda esta experiencia y especialización en el tema, no debería sorprender que la académica hubiera llegado a la coordinación del Foro. Parecerían hechos el uno para el otro, aunque sea la primera mujer, de la UAM, y de un área social, en el cargo.

“Sí, no es lo mismo ser mujer que hombre, he aprendido que la perspectiva de género es un tema en todos los ámbitos y también lo es en la CTI.

Soy la primera que viene de una institución que no es la UNAM, del área de ciencias sociales además, pero esto me ha permitido darle un toque distinto a algunas actividades del Foro, que ha acumulado capacidades desde que se creó en 2002”.

La especialista de la UAM refiere que además ha levantado temas de ciencias sociales y humanidades, dentro de un sector donde debe discutir y planear proyectos con físicos, químicos, astrónomos… cuya perspectiva es distinta. Pero en el Foro se ha aprendido a interactuar entre distintas disciplinas y sectores productivos. Hay heterogeneidad dentro del mismo organismo, dice.

“Esto ha facilitado que ya hay espacios de interacción entre distintos sectores, disciplinas y perspectivas para empujar otros temas que estaban olvidados, porque cada coordinador pone la atención a distintos temas y pone sus propios toques”.

En entrevista acota que además de este tema ha puesto énfasis en los aspectos de la innovación y de perspectiva de género, “que están dentro del Plan Nacional de Desarrollo y nos permite coordinarnos mejor, pero además como mujer tenía que levantar este tema”.

TOQUE PARTICULAR. A lo largo de su estancia en la coordinación del FCCyT, Dutrénit Bielous espera dejar bien planchados estos temas dentro de la articulación del organismo, enfatizando el relacionado con las áreas sociales y las humanidades.

“Porque son muy importantes y tienen mucho que decir en el diseño de las políticas de CTI, porque si lo que buscan es afectar, cambiar y entender el comportamiento de los actores (academia, empresa y gobierno), se necesita de esta área del conocimiento”.

Sobre el tema de género, “no te voy a decir que el sector de CTI es donde está más marcada la discriminación, pero sí que hay espacios de mejora, muchos. Uno lo ve en el porcentaje de directores universidades, centros de investigación y directores de Conacyt, por ejemplo. Un género distinto te da una perspectiva distinta más allá de la ciencia en sí misma, te permite abordar los problemas de manera distinta.

Sobre lo que respecta al área de innovación, menciona que ha sido lenta su incorporación dentro del Foro, porque, inicialmente, “era de dominio absoluto de la parte académica. Hubo cambios en la ley hace unos años que permitió incorporar a las cámaras empresariales”. También, añade, se ha preocupado por dar más espacios de interacción con el sector productivo y llevar muchos temas de la innovación que pasan por la mejora articulación de CTI.

Otro aspecto central que han desarrollado con Gabriela Dutrénit en el FCCyT ha sido su posicionamiento y visibilidad dentro de la comunidad mexicana. “Debemos ser voz de las comunidades pero antes comunicarnos mejor con ellas. Hemos avanzado porque ahora llegamos a un público mayor –con cuenta en diversas redes sociales, tan sólo en Twitter han alcanzado más de 22 mil seguidores—. Aún así tenemos un espacio de mejoramiento amplio”.

Objetivos de un órgano autónomo

El Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) es una instancia autónoma e imparcial que se encarga de analizar el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) en el país. Es un órgano coadyuvante de las actividades del Estado. Fue creado en junio de 2002 a partir de la publicación de La Ley de Ciencia y Tecnología.

Forma parte del Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, encargado de regular los apoyos que el Gobierno Federal está obligado a otorgar para impulsar, fortalecer y desarrollar la investigación científica, tecnológica y las actividades de innovación.

Coordina diversos grupos de trabajo especializados en los que participan expertos provenientes de organismos e instituciones científicas, tecnológicas, gubernamentales y empresariales a fin de diagnosticar, analizar y proponer diversos esquemas para el fortalecimiento y desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación.

Entre sus funciones sustantivas destaca fungir como organismo asesor autónomo y permanente del Poder Ejecutivo, del Conacyt y del Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación. También atiende al Poder Legislativo federal y estatal. Las actividades de asesoría incluyen el diseño de políticas, la construcción del presupuesto y la evaluación de políticas.

Desaparecen abejas mayas por competencia con las africanas

Desaparecen abejas mayas por competencia con las africanas
Por Antimio Cruz en la Crónica

Debido a la deforestación, a la llegada a México de abejas africanas (Apis mellifera scutullata) y a la pérdida de diversidad de plantas que generan polen y néctares, se ha desatado una dura competencia entre especies de polinizadoras y la muerte de miles de colonias de abejas mayas sin aguijón, de la especie Xunan-Kab (Melipona beecheii). Lo anterior fue informado a Crónica por Rogel Villanueva, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

La tercera parte de todos los alimentos que se consumen en el planeta depende de la polinización de las plantas y también la reproducción de vegetales silvestres, como los que forman a las selvas, depende de esos insectos. La abeja Xunan-Kab es originaria de México y fue manejada por los mayas para obtener miel desde hace miles de años.

Desde hace 500 años las abejas nativas de México sufrieron fuertes presiones por la llegada de la abeja europea (Apiss mellifera) pero lograron sobrevivir. Desde 1987 empezó una nueva presión ecológica por la llegada de la abeja africana, que es agresiva y desplaza a las abejas sin aguijón.

El doctor Villanueva Gutiérrez indica que las abejas mayas han buscado polen y néctares de plantas en las que no compitan con sus familiares africanas, pero esas plantas también han disminuido en número y variedad por la destrucción de ecosistemas.

“La deforestación en la península de Yucatán, la llegada de las abejas africanas y el menor número de apicultores mayas que sabían reproducir esta especie han provocado la desaparición de miles de colonias de estos insectos y la reducción drástica de la especie. La única opción que tienen para sobrevivir es buscar polen de especies que no usan sus competidoras. Esto es un ejemplo de por qué es muy importante conservar la biodiversidad pues eso les puede dar opciones para sobrevivir”, dijo el investigador a Crónica.

El científico del Ecosur explica que las abejas africanas polinizan pocas especies de plantas, por ejemplo las leguminosas o las malváceas. Esto hace que un amplio abanico de otras plantas no sean polinizadas. Al desaparecer las abejas mayas también podrían desaparecer otras especies de plantas nativas de la península de Yucatán.

“Este es un ejemplo de por qué es importante la biodiversidad porque cuando hay sólo unas cuantas especies de vegetales, la competencia entre sus polinizadoras es tan fuerte que pueden llegar a desaparecer. Esto no sólo puede pasar con la abeja maya Melipona sino con otras abejas nativas que viven en colonias o individualmente”, indica el especialista que obtuvo su doctorado en la Universidad de Gales.

Rogel Villanueva añadió que un factor importante para la pérdida de colonias de abeja maya es que el ser humano puede ayudar a que se reproduzcan con métodos tradicionales pero cada vez hay menos jóvenes que adquieren el conocimiento y practican estos métodos pues muchos de ellos abandonan la apicultura y  prefieren irse a la ciudad.

Megaproyecto de Conacyt busca mejorar el uso de la energía solar

Megaproyecto de Conacyt busca mejorar el uso de la energía solar
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

Uno de los retos científicos y tecnológicos más importantes en el empleo de las energías renovables se relaciona con el desarrollo de formas eficientes de colección, conversión, almacenamiento y utilización de energía solar.

Bastaría con cubrir sólo el 0.22% de la superficie terrestre con celdas fotovoltaicas con una eficiencia del 8% para abastecer la demanda de energía mundial total.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Energía Solar, la radiación solar promedio en México es de cinco kilowatts hora por metro cuadrado (kwh/m2), lo que ubica al país como el tercer lugar a nivel mundial para desarrollar el potencial de este recurso renovable, sólo detrás de China y Singapur.

Si bien no hemos logrado aprovechar esta fuente de energía, o hacerlo mucho menos que otros países con menor potencial, como Alemania, investigadores nacionales estudian los procesos y ciencia requerida para generar tecnología como celdas solares más eficientes o colectores solares más asequibles, granjas cosechadoras de Sol y otros dispositivos.

Como parte del conjunto de Megaproyectos que ha emprendido Conacyt con sus centros de investigación, ahora muchos de estos esfuerzos serán coordinados y enfocados en una iniciativa común de energías renovables que tiene como eje central la energía solar. “Pensamos en atacar aquellas fuentes de energía donde el sistema de centros Conacyt tiene capacidades de incidir”, señaló David Ríos Jara, director del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT), durante la presentación de los megaproyectos en diciembre pasado.

De acuerdo con el director del IPICyT, que participa en este megaproyecto con centros como el Cimav, CICESE, Ciatecy CIO, entre otros, se eligió a la energía solar como eje principal debido a que en muchos centros Conacyt, y otros en universidades e institutos del país, existe una capacidad probada del desarrollo que han tenido en esta área a nivel internacional.

BIOENERGÍA. El proyecto contempla a grandes rasgos la producción eficiente de energía mediante la radiación solar y la creación de redes y mini-redes para su aprovechamiento. Pero además, los centros de investigación realizarán estudios para la utilización de energía residual y el mejoramiento de la eficiencia energética.

De acuerdo con Ríos Jara, el país además ha generado una experiencia notable en el desarrollo de bioenergía: aprovechando desechos y obteniendo biocombustibles, por ejemplo. Incluso, añadió, en estos procedimientos se pueden obtener otros productos de alto valor agregado mediante técnicas de química fina.

A su vez, Inocencio Higueras, director adjunto de Centros Conacyt, refirió entonces que el proyecto en esta área contempla también modificaciones a tecnologías ya disponibles para eficientar su uso en la generación de energía.

PROYECTOS EN CURSO. El doctor Elder de la Rosa Cruz, director del Centro de Investigaciones en Óptica (CIO), es coordinador del eje de energía solar en el megaproyecto, quien ha insistido en generar nuevos esquemas para aprovechar este recurso energético.

De acuerdo con el especialista, la óptica encaja muy bien en esta área, sobre todo en lo referente a la radiación y a luz. Lo fundamental es desarrollar colectores solares que utilizan diseños ópticos. Explicó que el principio solar bajo el cual operan las celdas solares es un proceso, pero alrededor de esto surgen otras necesidades como hacer que la luz llegue de mejor manera al dispositivo, para lo cual hay que desarrollar componentes ópticos para poder lograrlo.

Además, refirió que el CIO tiene uno de los grupos más sólidos en el desarrollo de celdas solares con materiales orgánicos, el único en el país. Pero el centro también ha trabajado en el tema de ahorro de energía, un área que busca crear fuentes de luz más eficientes y para ello desarrolla dispositivos que emiten luz de forma más eficaz y económica.

Para De la Rosa Cruz, desarrollar proyectos que no solamente generen ciencia básica de primer nivel, sino también resuelvan los problemas nacionales, es un reto importante al que se deben sumar los centros de investigación. “Siempre es difícil y en la comunidad científica hay una discusión permanente al respecto, ciencia básica pareciera una cosa y la tecnología pareciera ser otro mundo. La realidad es que la ciencia per se no tiene ningún sentido, por lo que debe resolver problemas, de otra manera no llega a ningún lugar”.

Centros Conacyt desarrollarán tics para mejorar calidad de la educación

Centros Conacyt desarrollarán tics para mejorar calidad de la educación
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

En el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 del gobierno federal se menciona decenas de veces el concepto de tecnologías de la información y comunicación (tics) en diferentes acciones, entre éstas su aplicación para fines educativos y seguridad. Con base en ello, diversos Centros Públicos de Investigación del Conacyt han diseñado tres ejes dentro de su Megaproyecto Diseño, desarrollo y aplicación de tics, encabezado por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT) y por el Fondo de Información y Documentación para la Industria (Infotec).

Ésta es una de las siete iniciativas que ha emprendido el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a través de sus centros de investigación, todas ellas permeadas por el PND. Este Megaproyecto ha sido dividido en tics para el Sistema Educativo, Gobernabilidad y Análisis de Información en sistemas de alerta temprana y cada uno estará dividido en tres etapas (una por año): prototipos, programas piloto y funcionamiento del sistema aprobado.

En el tema educativo, el equipo multidisciplinario de investigadores identificó las capacidades de sus centros para apoyar en la generación de modelos, contenidos y plataformas digitales, mencionó en entrevista David Ríos Jara, director del IPICyT. “Mejorar la calidad educativa es un tema clave para el país”.

COORDINACIÓN CON LA SEP. Este año, el IPICyT, Cicese, Cidesi, Ciesas, CIO, Colsan, Centro Geo e Infotec desarrollarán materiales educativos para crear laboratorios digitales que evaluarán y retroalimentan las experiencias de aprendizaje con estudiantes y docentes. En su tercer año, el proyecto realizará una plataforma con carácter interdisciplinario para ponerlo en práctica en planteles educativos.

De acuerdo con Cynthia Lezama, investigadora del IPICyT y responsable de este módulo, han tenido acercamientos con la Secretaría de Educación Pública para la creación de los laboratorios digitales que acerquen la ciencia y el trabajo de los investigadores con los estudiantes y profesores. “Además, la planeación está vinculada con programas como Mi Compu-mx y el de inclusión de tabletas en las aulas que iniciará como pilotos en algunos estados”.

El diseño de la plataforma multiusos, explicó Ríos Jara, está pensada para dispositivos móviles o fijos, e integrará los contenidos desarrollados para la consulta de estudiantes, profesores y padres de familia.

De acuerdo con Lezama Canizalez, durante la planeación del proyecto se contempló el mantenimiento y actualización de la plataforma acordes a los programas educativos y las nuevas disposiciones de la SEP. De esta forma, los especialistas evitarán que el proyecto termine como el de Enciclomedia, además de que será una plataforma que permitirá la retroalimentación de los estudiantes, que podrán interaccionar con los investigadores contactados.

En la etapa piloto del programa se contemplarán contenidos en matemáticas, español e historia, focalizados en los grados 5° y 6° de primaria y 3° de secundaria. El objetivo es que pueda ser aplicado en otros grados a nivel nacional.

GOBERNABILIDAD Y ALERTAS. Por otra parte, el eje de Gobernabilidad, donde participarán 15 centros de investigación, considerará dos acciones principales: el E-gobierno y una red social de seguridad. El primero tendrá como objetivo facilitar al usuario y público la realización de trámites y documentación en oficinas de diferentes niveles de gobierno, mediante una plataforma digital que ahorrare tiempos y costos.

El otro proyecto, señaló David Ríos, es diseñar una especie de Facebook de seguridad, con información alimentada por la ciudadanía, filtrada y analizada en tiempo real para apoyar toma de decisiones en materia de seguridad, Además estará conectado con sistemas policiacos.

“Si generamos plataformas similares a redes ya conocidas, además de poderla procesar de manera adecuada por las autoridades, también serán de fácil manejo para los usuarios, quienes generarán una red de vigilancia ciudadana de delitos”.

Finalmente, el módulo sobre Análisis de información en sistemas de alerta temprana, que conjuntará a 12 centros Conacyt y otras 5 instituciones, coordinado por José Antonio de la Peña, director del Cimat, desarrollará una plataforma para fortalecer las capacidades de anticipación, monitoreo y reacción ante posibles amenazas naturales.

“El sistema integrará información generada por diferentes dependencias que tengan que ver con la atención de desastres naturales y permitan tomar decisiones a tiempo y reduzca los daños ocasionados por alguna emergencia”.

De acuerdo con el director del IPICyT, el futuro de este megaproyecto —al igual que de los otros seis— será afinar las propuestas y buscar fuentes de financiamiento, que aún no están definidas.

“Los responsables de los proyectos debemos gestionar con instancias públicas o privadas la consecución de recursos. Nosotros, por ejemplo, estamos en contacto con la SEP, que sería el destinatario natural de nuestra primera iniciativa; en tanto que Sergio Carrera, director de Infotec, gestiona el de Gobernabilidad con otras instancias federales”.

Para finalizar la charla, David Ríos agregó que este tipo de iniciativas encabezadas por Conacyt son muy importantes porque, por primera vez, aglutinan las capacidades de una serie de centros de investigación dentro y fuera del sistema del Consejo. “Y lo hacemos alrededor de proyectos que tienen un claro impacto para ser exitosos en diferentes aspectos de la vida del país”.