Llevan pensamiento científico al nivel preescolar

Llevan pensamiento científico al nivel preescolar
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias


Tras poco más de diez años en los que se ha capacitado y actualizando a miles de profesores de primaria y secundaria de México y Latinoamérica con el objetivo de mejorar sus prácticas docentes en ciencias y matemáticas, el diplomado La Ciencia en tu Escuela, que coordina la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), amplió recientemente su programa al nivel preescolar, con lo cual reafirma su compromiso por elevar la enseñanza de dichas disciplinas en todo el conjunto de la educación básica.

Este esfuerzo responde a que, “por un lado, las últimas tendencias de investigación en enseñanza de las ciencias recalcan que entre más temprano se empiece con la formación en ciencias y matemáticas, mejor se desarrollan las habilidades de pensamiento de los niños. Por otro lado, estamos actualmente en una reforma educativa cuyo plan de educación básica abarca desde el nivel preescolar obligatorio hasta la secundaria”, comentó Carmen Villavicencio, coordinadora del programa en su modalidad a distancia.

La Ciencia en tu Escuela para Preescolar es un curso presencial de 120 horas distribuidas en veinte clases sabatinas de cuatro horas de duración y 40 horas de trabajo práctico fuera del aula dirigido a los maestros y maestras. Su estructura y contenidos van acorde con el Programa de Educación Preescolar 2011, el cual está organizado en seis campos formativos: lenguaje y comunicación; pensamiento matemático; exploración y conocimiento del mundo; desarrollo físico y salud; desarrollo personal y social; expresión y apreciación artísticas.

No obstante, el diplomado se propone también desarrollar las competencias indispensables para generar en los docentes la capacidad y la posibilidad de trabajar los contenidos del programa oficial independientemente de los cambios que éste pueda tener.

“Para el diseño del diplomado también recurrimos a la experiencia de los maestros, a lo que ellos nos comentaron que les funcionaba”, comentó Alejandra Cruz González, terapista en comunicación humana y coordinadora general del diplomado en este nivel.

La etapa piloto del diplomado arrancó el pasado sábado 17 de mayo con un grupo de 25 maestras de preescolar procedentes de distintas escuelas del Distrito Federal. Este ciclo es importante, comentó Villavicencio, porque servirá para comprobar que las sesiones se realicen en tiempo y forma, que el contenido se ajuste al nivel de los docentes y que realmente impacte en su trabajo cotidiano y así, en los casos que sea necesario, se hagan las reestructuraciones pertinentes.

Villavicencio comentó que, a reserva de los ajustes finales al diplomado, por el interés que han mostrado los maestros desde ahora, se espera que la primera generación oficial esté compuesta por siete u ocho grupos de 25 docentes cada uno.

“La educación preescolar ha sido un área muy abandonada porque generalmente se piensa que la ciencia no está al alcance de los niños pequeños […] Por eso, la idea central de este diplomado es que los maestros comprueben que los temas se pueden trabajar de manera conjunta y que tan importantes son las matemáticas como la lengua, las ciencias, porque todas se apoyan”, comentó Alejandra Cruz.

Aprovechar la curiosidad infantil

La teoría detrás de La Ciencia en tu Escuela sigue la corriente pedagógica denominada Enseñanza de la Ciencia Basada en la Indagación, una forma de enseñar ciencia en donde se plantean problemas concretos e interesantes para los estudiantes, de manera que los aborden experimentalmente y se estimule su curiosidad y un aprendizaje más dinámico.

De acuerdo con Carmen Villavicencio, la curiosidad innata, característica de la edad en la que se encuentran los niños, favorece el trabajo con esta metodología. “Los niños chiquitos están en la etapa de creación de conceptos, en la de preguntar por aquello que les rodea. Todo eso ayuda para realizar las actividades y habilidades que necesitan y que preparamos para ellos.

“La metodología busca que los niños empiecen a preguntar, a razonar y a dar explicaciones sobre ciertos temas que tienen que ver con ciencia y matemáticas, no pretendemos que lleguen al concepto científico como tal, pero sí que se acostumbren a pensar sobre cuestiones a su alrededor que tienen que ver con ciencia”, aseguró.

Por su parte, Alejandra Cruz señaló que “por la edad y por el nivel de desarrollo de los niños, no es central que se lleven la respuesta correcta de por qué llueve o cómo se forma un arcoiris, por dar unos ejemplos; sino trabajar con ellos la parte de argumentación y escuchar cuáles son sus ideas pues los niños aprenden a través de la experiencia y de lo que saben”.

La etapa preescolar es una etapa clave, añadió, “si yo engancho a un niño desde preescolar la transición para primaria será más fácil y cuando lleguen a secundaria tendremos niños que logren argumentar, expresar y e indagar por ellos mismos”.

Invitan a la sociedad a sumarse a las investigaciones científicas del país

Invitan a la sociedad a sumarse a las investigaciones científicas del país
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

Con el objetivo de agilizar y dar un mejor enfoque a las investigaciones que se realizan sobre enfermedades respiratorias utilizando las actuales tecnologías en plataformas digitales, hoy se relanzó el portal Ciencia que se respira, una página web donde los científicos buscan obtener información de primera mano sobre la salud de los ciudadanos en México.

“La sociedad se ha mantenido alejada del desarrollo de la ciencia y de sus avances. Sin embargo, este programa de ciencia ciudadana le permite no solamente conocer elementos importantes de la investigación médica que se hace en nuestro país, sino también participar activamente y apoyar a nuestro cuerpo médico a generar soluciones futuras para las enfermedades respiratorias prioritarias”, dijo José Franco, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), a los representantes de los medios de comunicación.

En el relanzamiento del proyecto participaron además Jorge Salas Hernández, director general del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Ismael Cosío Villegas” (INER), Jesús Mendoza Álvarez, subdirector de Radio y Televisión del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt); y Lourdes Barrera, responsable del programa.

“Este proyecto es innovador porque busca llevar el conocimiento científico a la ciudadanía y la participación de los ciudadanos en los proyectos de investigación. Generalmente los investigadores trabajan exclusivamente con los clínicos y sus mismos colegas, pero este programa tiene la virtud de incorporar a la población, retribuyéndola con información de las principales enfermedades respiratorias”, comentó Jorge Salas.

En el portal Ciencia que se respira, los ciudadanos podrán informarse sobre las investigaciones que se realizan en los Institutos Nacionales de Salud y por medio de encuestas, uso de redes sociales y de aplicaciones que pueden descargarse en el teléfono celular, participar en cualquiera de los siete proyectos de investigación: 1) Mi historia de salud, 2) Cazando virus: influenza cero, 3) Sobrepeso y mi salud respiratoria, 4) Y tú, ¿fumas o te esfumas, 5) ¿Roncas o descansas, 6) Un enemigo inesperado y 7) Somos lo que respiramos.

De esta manera, podrán dar información valiosa respecto a su salud respiratoria, hábitos, la contaminación en la ciudad y otros aspectos.

Los datos que los ciudadanos proporcionen no se utilizarán para diagnóstico debido a que ese no es su objetivo, aseguró Lourdes Barrera, se harán uso de ellos para conocer la prevalencia de los diferentes padecimientos que aquejan a la población mexicana, de manera que, al interpretar dicha información en función de las condiciones y necesidades sociales se puedan enfocar y agilizar las investigaciones de manera más adecuada. “Esto permitirá tener una idea más clara de lo que se está enfrentando en el país”.

Los ciudadanos participantes se beneficiarán de la colaboración que ellos mismos hagan. Según la naturaleza de cada uno de los siete proyectos (arriba mencionados), explicó la investigadora, hay una retroalimentación distinta que puede ir desde recomendaciones generales, dependiendo del grado de compromiso con la enfermedad que se detecte en el participante, hasta información concreta sobre las instancias a las cuales acudir para que reciban atención especializada.

“La intención es que la gente tenga recomendaciones adecuadas tanto del grupo de investigadores, como de todo el equipo médico que está detrás de estos proyectos”, afirmó.

Al respecto, José Franco resaltó que “esta iniciativa no sustituye a las encuestas de salud, al contrario, es información complementaria que facilita el acceso y hace más dinámica la comunicación entre los investigadores y la gente que participa (…). Las nuevas generaciones son las que se verán beneficiadas de acciones de este tipo que utilizan a las redes sociales a favor de la salud”

El portal http://www.cienciaqueserespira.org se abrió al público en noviembre del año pasado con la colaboración de más de 40 investigadores especializados y recibió un financiamiento inicial del Conacyt de un millón de pesos por cada uno de sus siete proyectos.

Es una iniciativa del INER en colaboración con el Departamento Académico de Computación del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el Instituto Nacional de Cancerología (INCAN) y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán; está apoyado por la Academia Mexicana de Ciencias, el Conacyt, la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM y la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica.

Lourdes Barrera informó que hasta la fecha el proyecto ya cuenta con 500 participantes inscritos en el portal, su mayoría jóvenes entre 25 y 30 años, aunque también hay una representación significativa de la población de entre 40 y 45 años, interesados principalmente en las áreas de investigación sobre el tabaquismo y la apnea del sueño. ”Estas dos condiciones comunes en los ciudadanos parecen ser una preocupación importante de la población”, reconoció.

De ahí la importancia de que más ciudadanos se sumen a esta iniciativa, agregó José Franco. “Deseamos que la participación no sea de miles, sino de cientos de miles y, si es posible, de millones de personas. La parte difícil ya está, ya está el portal, los diferentes proyectos, los investigadores y toda la herramienta para tomar datos y examinarlos.

“Ahora es tarea de todos invitar a la gente a que se involucre con este esfuerzo en el Distrito Federal y el país entero para construir un mapa de las diferentes enfermedades respiratorias y de los síntomas que en territorio mexicano, agregó.

Súpercomputadoras, centrales en la investigación científica

Súpercomputadoras, centrales en la investigación científica
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

Ya sea que una computadora simule el flujo de aire sobre el ala de un avión, el doblamiento de una proteína o la evolución de una estrella, los cálculos requeridos para cada uno de estos casos son tan numerosos que con una máquina convencional tomaría meses o años realizarlos.

En cambio, las súpercomputadoras reducen ese tiempo drásticamente a horas o a minutos y es por eso es que se han convertido en instrumentos indispensables en el estudio de fenómenos y procesos que antes habrían sido demasiado grandes, lentos, complejos y difíciles de comprender.

Para las ciencias de la Tierra, en particular, se han vuelto indispensables porque muchos de los estudios en este campo dependen de redes espaciales muy finas y de la integración de muchísimos pasos para resolver ecuaciones que expresan matemáticamente los procesos físicos.

“En el Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México queremos entender cómo funciona la Tierra, por qué hay volcanes, dónde están, por qué están ahí y no en otro lugar; cómo se forman las cordilleras o por qué tenemos trincheras en el Océano Pacífico”, comentó Vlad Manea, investigador de dicha dependencia durante su participación en el en el Primer Encuentro de Ciencia y Humanismo Centro, realizado hace algunas semanas en Juriquila, Querétaro.

“Todas esas preguntas parecen difíciles de contestar y algunas de las herramientas que podemos usar para responderlas son las súpercomputadoras. Desde hace cinco años tuvimos la iniciativa de construir la nuestra, a la medida, la llamamos Horus y con ella hemos comenzado varias investigaciones”.

Una de estas, comentó el especialista en geodinámica computacional, consiste en hacer simulaciones numéricas sobre la dispersión de ceniza volcánica a partir de datos en tiempo real provenientes del Servicio Meteorológico Nacional de México y del Centro Nacional de Prevención de Desastres.

“Se hace una predicción a 72 horas hacia adelante para que en el caso de una erupción volcánica se pueda determinar por dónde va la ceniza y en qué concentración. Esto es muy importante para la aviación en particular y en general para que las autoridades pertinentes puedan tomar medidas al respecto”, afirmó en el evento organizado por la Academia Mexicana de Ciencias.

Con los modelos computacionales que utiliza Horus se pueden predecir tanto la concentración de cenizas en el aire como la cantidad de cenizas que se depositan en el suelo. Estos modelos también podrían ser utilizados para simular la dispersión de otro tiempo de contaminantes en terrenos complejos, tales como las partículas liberadas durante los incendios forestales, polvo fino y aerosoles inertes, o emisiones de las grandes chimeneas industriales.

Otra de las investigaciones en el Centro es sobre lahares –flujos de lodo y escombros en las faldas de los volcanes– que generalmente se disparan cuando llueve intensamente. Estudiar el movimiento de estos materiales, aseguró el también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, es importante porque para las comunidades que viven cerca de donde fluyen representan un riesgo pues generalmente bajan desde las cumbres a altas velocidades.

A partir de la simulación de estos flujos con Horus se han hecho mapas de riesgo por lahares que podrían ayudar a los tomadores de decisiones a planear y, con ello, a prevenir el peligro de desastre por este tipo de fenómenos.

Además, Horus ha sido implementada para realizar simulaciones numéricas complejas para estudiar el comportamiento de las zonas de subducción de las placas tectónicas (cuando una placa se desliza sobre otra) y vulcanismo para la predicción de escenarios eruptivos.

Monstruos informáticos

Las súpercomputadoras tienen muchas unidades centrales de procesamiento (más conocidas como CPU) para dividir un problema en partes más pequeñas y trabajar simultáneamente en su resolución, explicó Manea. Es así como son capaces de ejecutar cientos de millones de instrucciones por segundo. Esta velocidad de procesamiento se mide en FLOP/s (en español operaciones de coma flotante por segundo, que es básicamente una operación aritmética básica: sumar, restar, dividir y multiplicar).

Por su utilidad en la resolución de problemas científicos, además de sociales y económicos, en la década de los cuarenta se desató una carrera mundial por desarrollar súpercomputadoras más eficientes, que a la fecha continúa.

“Tan solo la última publicación es de noviembre del año pasado de Top 500, el sitio de internet que enlista las súpercomputadoras más eficientes y rápidas, colocaba a China como líder mundial pues tiene una máquina hecha con más de 3 millones de CPU que logran una velocidad de cómputo de 33 PetaFLOP/s, esto es 33 mil millones de millones de cálculos por segundo que gastan alrededor de 17 megawhats”.

“Es un monstruo inmenso. Luego siguen Estados Unidos y Japón, pero habría que sumar el poder de cómputo de varios de esos países enlistados para igualar a China”.

En México no hay máquinas tan poderosas pero se están haciendo varios esfuerzos al respecto, reconoció. “A la fecha, Horus tiene alrededor de 400 CPU, más de 1.5 terabytes de memoria RAM y 50 terabytes de almacenamiento de datos, además de arreglos de servidores de alto rendimiento conectados de una manera especial con la red de velocidad”, afirmó. Se espera que esta máquina alcance el pico de 1+TFlops próximamente.

En riesgo la soberanía alimentaria de México: Sarukhán

En riesgo la soberanía alimentaria de México: Sarukhán
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

Desde hace varias décadas, los recursos para hacer investigación agrícola en México se han reducido drásticamente y varias de las instituciones que la llevaban a cabo han sido desmanteladas, tal como sucedió con las extintas Productora Nacional de Semillas (Pronase) y la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), dijo José Sarukhán, coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Es por esto que actualmente no estamos generando realmente ciencia fundamental en muchos de los campos que son esenciales para la producción de alimentos en México, sostuvo durante su participación en la presentación del libro El maíz en peligro ante los transgénicos. Un análisis integral sobre el caso de México, el pasado 25 de febrero en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Esta situación, explicó el ex presidente de la Academia Mexicana de Ciencias, no ha sido exclusiva de nuestro país y comenzó luego de que se pensara que el problema de alimentación mundial había quedado resuelto con la revolución verde (como se le conoce al incremento drástico en la producción global de alimentos alrededor de la década de los 70 del siglo pasado por el uso masivo de agroquímicos, de extensos monocultivos y a la selección genética de variedades de plantas de alto rendimiento).

“A partir de esto, países como el nuestro empezaron a depender de quienes hacían investigación agrícola, que eran las compañías privadas internacionales”. Y lo seguirán haciendo, agregó el también ex rector de la UNAM, pues estas compañías controlan alrededor del 70% la producción de granos en el mundo.

Esta situación es grave porque es poco probable que estas compañías sepan lo que es adecuado para cada país y, por lo tanto, lo que México requiere para su territorio altamente complejo ecológica y culturalmente, añadió.

“Yo creo que esto es una pérdida de soberanía enorme y significa rendirse a la rectoría que el Estado debiera tener. Así como hay una rectoría para la salud, la cual depende de que el Estado tome una serie de medidas”.

Para José Sarukhán, la pérdida de la soberanía es el eje central en la controversia que envuelve el tema de los organismos genéticamente modificados en México. “Yo no tengo ningún problema con la biotecnología o con los transgénicos, pueden ser muy útiles, depende de para qué se ocupen; tengo un problema muy grande cuando la información que tiene que ver con cómo la gente puede adquirir semillas para producir los alimentos en este país se vuelve privada”.

Antes, cuando había mayor inversión pública y existían las entidades encargadas de atender estos temas –lamentó-, teníamos la capacidad de definir qué cultivos se necesitaban sembrar, en dónde y de qué manera producir esas semillas; por ello debemos exigir que el país regrese a asumir la obligación de hacer investigación propia en todo sentido, incluida la biotecnología y la producción de transgénicos.

José Sarukhán sostuvo que el tema de los transgénicos es un problema científico, político y económico, pero sobre todo, un problema que nos cuestiona sobre si el país asumirá realmente su responsabilidad de gestoría en la soberanía alimentaria del país.

En la presentación del libro, en la cual también participaron algunos de los autores del mismo, el biólogo señaló que en México otro problema en el tema de los transgénicos es más bien de tipo histórico. En su opinión, el gremio agronómico no ha tomado su responsabilidad social para manifestarse e intervenir en dicha controversia “Quienes salimos a decir estas cosas somos gente que ni somos agrónomos, ni trabajamos en esto, ni somos genetistas; ni trabajamos en cuestiones del maíz o de cualquier otro cultivo”.

El maíz en peligro ante los transgénicos. Un análisis integral sobre el caso de México, coordinado por Elena Álvarez-Buylla y Ama Piñeyro, compendia artículos escritos por científicos provenientes de diversas instituciones que abordan el tema de los transgénicos desde diferentes perspectivas. En su elaboración participaron varias dependencias de la UNAM en colaboración con la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Universidad Veracruzana.

Cómo ver lo invisible en el universo

Cómo ver lo invisible en el universo
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

En las últimas décadas se han descubierto objetos con masas de hasta miles de millones de veces la masa del Sol en el centro de prácticamente todas las galaxias que se han observado con cierto detalle. Estos candidatos a agujeros negros súper masivos se han detectado de manera indirecta observando cómo se mueven los gases o las estrellas cercanas ellos. A partir de su dinámica se ha podido deducir entonces la masa y el tamaño del objeto central alrededor del cual se mueven.

Así fue como en nuestra galaxia, al observar el movimiento de las estrellas más cercanas a su centro, se descubrió que existe un objeto compacto e invisible con una masa del orden de cuatro millones de masas solares al cual se le llamó Sagitario A* (Sgr A*), ubicado en la constelación de ese mismo nombre y alejado 26 mil años luz de nosotros.

Una de las cosas que se quisiera confirmar es que realmente ese objeto corresponde a un agujero negro, pues mediante ese tipo de estudios lo único que uno demuestra es que en ese punto de nuestra galaxia hay mucha masa, comentó Laurent Loinard, investigador del Centro de Radiastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, con sede en Morelia, Michoacán.

“La pregunta sigue siendo si esa concentración de tanta masa es un agujero negro o si es otro tipo de objeto exótico”, dijo durante su exposición en el Primer Encuentro de Ciencia y Humanismo Centro en Juriquilla, Querétaro, organizado por la Sección Regional Centro de la Academia Mexicana de Ciencias.

De estos cuestionamientos surgió un proyecto mundial llamado Telescopio de Horizonte de Eventos (EHT, por sus siglas en inglés) que tiene como objetivo estudiar y construir imágenes del ambiente inmediato a un agujero negro, en el cual participa el investigador quien es especialista en radioastronomía, astrometría de alta precisión y en el estudio del nacimiento de estrellas y sistemas estelares.

De acuerdo con la relatividad general, teoría que postuló Albert Einstein, la gran masa del agujero negro deforma a tal grado el tejido espacio-tiempo donde se encuentra que produce varios fenómenos extraños. Uno de ellos es lo que ocurre en el “horizonte de eventos”, la frontera en la cual se cree que los sucesos que ocurren en un lado de ella no afectan a un observador situado del otro lado y viceversa.

Esta región es el borde del agujero negro que marca la distancia mínima a lo que algo puede acercarse a él sin ser engullido pues cuando se rebasa este punto, ni siquiera la luz puede escapar de su potente atracción gravitacional, de ahí su nombre y la razón que los hace invisibles a nuestros ojos, explicó.

La deformación del espacio-tiempo que provoca un agujero negro también es la responsable de hacer que la luz se curve o se “doble” cuando pasa cerca de él, fenómeno que desde la Tierra se ve como distorsiones ópticas. Por ejemplo, dijo Laurent Loinard, las imágenes de objetos distantes pueden aparecer a nuestra vista en forma de arcos rodeando un objeto “invisible” masivo intermedio, o como sombras y anillos.

“Este tipo de efectos geométricos son los que realmente marcan la existencia de un agujero negro”, aseguró el también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.

Para estudiar estas distorsiones ópticas es necesario considerar el tamaño aparente que tiene Sgr A*, el cual ocupa en el cielo terrestre 50 micro segundos-arco, un punto extremadamente pequeño, agregó.

“Pero existe una técnica que permite resolver este tipo de estructuras, es una técnica de interferometría que combina la luz que captan diferentes telescopios repartidos en todo el mundo para reconstruir imágenes con una alta resolución”. Al coordinar las observaciones de tantos telescopios, el EHT funciona como un telescopio virtual del tamaño de la Tierra.

Esta combinación podría darnos una fotografía de altísima resolución de cómo el supuesto agujero negro que está en el centro de nuestra galaxia dobla la luz proveniente de los objetos que están en su lado más alejado y la convierte en un delgado anillo, o sombra alrededor de Sgr A*.

Una mejora importante de la capacidad de formación de imágenes del EHT vendrá cuando en los próximos años se incorporen al proyecto otros telescopios. “Estamos trabajando para que esto ocurra por ejemplo con el Gran Telescopio Milimétrico que está en Puebla”, comentó.

Durante su exposición, Loinard mostró ejemplos de observaciones que ya se hicieron y las cuales, “muestran cómo efectivamente uno puede medir el tamaño de la región alrededor de Sgr A*. De hecho, tenemos la esperanza de que en los próximos cinco años pudiéramos obtener por primera vez una imagen del entorno del agujero negro que hay en el centro de nuestra galaxia”.

Cómo ver lo invisible en el universo

Cómo ver lo invisible en el universo
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

En las últimas décadas se han descubierto objetos con masas de hasta miles de millones de veces la masa del Sol en el centro de prácticamente todas las galaxias que se han observado con cierto detalle. Estos candidatos a agujeros negros súper masivos se han detectado de manera indirecta observando cómo se mueven los gases o las estrellas cercanas ellos. A partir de su dinámica se ha podido deducir entonces la masa y el tamaño del objeto central alrededor del cual se mueven.

Así fue como en nuestra galaxia, al observar el movimiento de las estrellas más cercanas a su centro, se descubrió que existe un objeto compacto e invisible con una masa del orden de cuatro millones de masas solares al cual se le llamó Sagitario A* (Sgr A*), ubicado en la constelación de ese mismo nombre y alejado 26 mil años luz de nosotros.

Una de las cosas que se quisiera confirmar es que realmente ese objeto corresponde a un agujero negro, pues mediante ese tipo de estudios lo único que uno demuestra es que en ese punto de nuestra galaxia hay mucha masa, comentó Laurent Loinard, investigador del Centro de Radiastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, con sede en Morelia, Michoacán.

“La pregunta sigue siendo si esa concentración de tanta masa es un agujero negro o si es otro tipo de objeto exótico”, dijo durante su exposición en el Primer Encuentro de Ciencia y Humanismo Centro en Juriquilla, Querétaro, organizado por la Sección Regional Centro de la Academia Mexicana de Ciencias.

De estos cuestionamientos surgió un proyecto mundial llamado Telescopio de Horizonte de Eventos (EHT, por sus siglas en inglés) que tiene como objetivo estudiar y construir imágenes del ambiente inmediato a un agujero negro, en el cual participa el investigador quien es especialista en radioastronomía, astrometría de alta precisión y en el estudio del nacimiento de estrellas y sistemas estelares.

De acuerdo con la relatividad general, teoría que postuló Albert Einstein, la gran masa del agujero negro deforma a tal grado el tejido espacio-tiempo donde se encuentra que produce varios fenómenos extraños. Uno de ellos es lo que ocurre en el “horizonte de eventos”, la frontera en la cual se cree que los sucesos que ocurren en un lado de ella no afectan a un observador situado del otro lado y viceversa.

Esta región es el borde del agujero negro que marca la distancia mínima a lo que algo puede acercarse a él sin ser engullido pues cuando se rebasa este punto, ni siquiera la luz puede escapar de su potente atracción gravitacional, de ahí su nombre y la razón que los hace invisibles a nuestros ojos, explicó.

La deformación del espacio-tiempo que provoca un agujero negro también es la responsable de hacer que la luz se curve o se “doble” cuando pasa cerca de él, fenómeno que desde la Tierra se ve como distorsiones ópticas. Por ejemplo, dijo Laurent Loinard, las imágenes de objetos distantes pueden aparecer a nuestra vista en forma de arcos rodeando un objeto “invisible” masivo intermedio, o como sombras y anillos.

“Este tipo de efectos geométricos son los que realmente marcan la existencia de un agujero negro”, aseguró el también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.

Para estudiar estas distorsiones ópticas es necesario considerar el tamaño aparente que tiene Sgr A*, el cual ocupa en el cielo terrestre 50 micro segundos-arco, un punto extremadamente pequeño, agregó.

“Pero existe una técnica que permite resolver este tipo de estructuras, es una técnica de interferometría que combina la luz que captan diferentes telescopios repartidos en todo el mundo para reconstruir imágenes con una alta resolución”. Al coordinar las observaciones de tantos telescopios, el EHT funciona como un telescopio virtual del tamaño de la Tierra.

Esta combinación podría darnos una fotografía de altísima resolución de cómo el supuesto agujero negro que está en el centro de nuestra galaxia dobla la luz proveniente de los objetos que están en su lado más alejado y la convierte en un delgado anillo, o sombra alrededor de Sgr A*.

Una mejora importante de la capacidad de formación de imágenes del EHT vendrá cuando en los próximos años se incorporen al proyecto otros telescopios. “Estamos trabajando para que esto ocurra por ejemplo con el Gran Telescopio Milimétrico que está en Puebla”, comentó.

Durante su exposición, Loinard mostró ejemplos de observaciones que ya se hicieron y las cuales, “muestran cómo efectivamente uno puede medir el tamaño de la región alrededor de Sgr A*. De hecho, tenemos la esperanza de que en los próximos cinco años pudiéramos obtener por primera vez una imagen del entorno del agujero negro que hay en el centro de nuestra galaxia”.

Un país sin una comunidad científica vigorosa, condenado a la dependencia permanente: José Franco

Un país sin una comunidad científica vigorosa, condenado a la dependencia permanente: José Franco
Por Fabiola Trelles Ramírez y Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

Un país moderno que no cuenta con una comunidad vigorosa de científicos, ingenieros y promotores de la ciencia está condenado a una dependencia permanente, dijo José Franco, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), a los 170 estudiantes que concursarán a partir de hoy en Cuernavaca, Morelos en la XXIII Olimpiada Nacional de Biología y que estuvieron presentes en la ceremonia inaugural del certamen, que este año registró la mayor participación de estados en su historia.

Añadió que durante las últimas décadas los logros en el avance de la ciencia y tecnología no tienen paralelo en la historia de la humanidad, tanto por la rapidez del cambio que han generado como por las diferentes disciplinas que se han beneficiado con sus aportaciones revolucionarias.

Acompañado por una mesa de honor integrada por Francisco Bolívar Zapata, coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Presidencia de la República; Jesús Vera Jiménez, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), institución anfitriona de la olimpiada; Beatriz Ramírez Velázquez, secretaria de Educación del estado; María Cristina Revilla, coordinadora nacional de la olimpiada, entre otras personalidades, José Franco recordó a los presentes las labores que lleva a cabo la AMC para promover entre los niños jóvenes el interés por la disciplinas científicas.

“Las olimpiadas que organiza la Academia en biología, química, geografía e historia, así como los concursos de primavera y cotorra de matemáticas, los veranos de la investigación, además de uno de los buenos proyectos que espero tenga un impacto importante en Morelos, como son los cursos para profesores de primaria y secundaria que los capacita en ciencia, son algunos de los programas que realiza la AMC para estimular la curiosidad de nuestra juventud en estos temas”.

Franco hizo un reconocimiento especial a los delegados estatales a quienes consideró “motores incansables cuyo trabajo permite que hoy festejemos este vigésimo tercer aniversario de la Olimpiada Nacional de Biología”, y a las autoridades que intervinieron en la realización de este concurso, como son el Conacyt, la Secretaría de Educación Pública federal y local; la UAEM y el gobierno de Morelos.

El presidente de la AMC aprovechó el foro y sus conocimientos como experto en astrofísica para entusiasmar a los alumnos en el saber científico y les describió a grandes rasgos cuál había sido el origen del universo a partir de la teoría del Big Bang, de cuáles fueron los aspectos químicos y físicos ocurridos en los primeros segundos de la gran explosión y de los primeros elementos que aparecieron en el cosmos y como éstos y otros se encuentran en las estrellas.

“La vida – la química, la biología- es una consecuencia lógica de la actividad de las estrellas, un paso lógico en la evolución del universo. No es una exageración decir que somos polvo de estrellas. Ustedes, jóvenes, son la liga entre el origen de nuestro universo, el presente y son el futuro no solo
del país sino de todo el mundo”.

En su intervención, Francisco Bolívar Zapata, pionero a nivel mundial en el área de la biología molecular y la biotecnología, recordó a los estudiantes la importancia de utilizar el conocimiento biológico generado hasta ahora para contender con los diferentes problemas y necesidades que enfrenta la sociedad, para los cuales, dijo, la biología es una herramienta fundamental, como la producción de alimentos y medicamentos o la mitigación de la contaminación mediante la biorremediación.

“Hoy estamos en posibilidad de utilizar el conocimiento de manera responsable, sustentable e inteligente para resolver diversas problemáticas locales y globales de diferentes sectores de manera respetuosa con la naturaleza”, afirmó.

Por su parte, Jesús Vera agradeció que la UAEM sea sede de este importante certamen pues tiene una comunidad destacada de biólogos, distribuidos en la Facultad de Ciencias Biológicas y los tres centros de investigación dedicados a esta disciplina de dicha universidad.

Asimismo, deseó a los jóvenes una estancia formativa y los felicitó por su esfuerzo. ”No hay duda de que ustedes son personas talentosas por ello están aquí y tampoco hay duda de que han trabajado con dedicación, disciplina”.

Dedicar la vida a la ciencia, expresó a los jóvenes concursantes, no solo es darse la oportunidad de satisfacer nuestra curiosidad innata de conocer sino también, “de poseer habilidades y destrezas para mejor servir a nuestros semejantes, para estar en mejores condiciones de ser útiles a la sociedad de la cual somos parte y a la cual nos debemos”.

La secretaria de Educación, Beatriz Ramírez aprovechó su intervención para refrendar el interés del estado de Morelos de participar con los programas de la Academia para que, por un lado, los jóvenes se interesen en seguir carreras científicas y, por el otro, se acompañe a los profesores en los cambios que traerá la reforma educativa. “Tenemos que generar las condiciones para que ellos encuentren espacios de formación y de actualización”, dijo.

Al concluir el acto celebrado en el auditorio “Gral. Emiliano Zapata Salazar” de la UAEM, los 170 estudiantes, procedentes de 30 estados, se dirigieron a las aulas de la Facultad de Ciencias Naturales para presentar el examen teórico que constará de dos partes, una de opción múltiple y la otra de razonamiento. El 50% de aquellos que obtengan los mejores resultados avanzará a la etapa práctica, a realizarse mañana martes.

La reforma energética debe incorporar a las empresas mexicanas: Ernesto Marcos

La reforma energética debe incorporar a las empresas mexicanas: Ernesto Marcos
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias


Ante la aprobación de la reforma energética, no solamente debemos ser contratistas o proveedores de las empresas internacionales que vengan sino también es necesario darle la oportunidad a las empresas privadas mexicanas con ejercicios petroleros a que se conviertan en operadoras de petróleo y gas, participando en su exploración y producción. Para ello, se necesitarán programas de fomento a las empresas mexicanas, muchos más apoyos de la Banca del Desarrollo así como los instrumentos financieros que permitan realizar dicha inversión, señaló Ernesto Marcos, socio fundador de Marcos y Asociados, Infraestructura y Energía, S.C.

“Hay que reconocer que en procesos anteriores de apertura y de privatización hemos cometido errores. Nos ha faltado un proceso ordenado de transición y, en algunos casos, defender de manera muy clara el interés nacional”, afirmó ayer durante la presentación del libro La Reforma Energética en México 2013. Pensando el futuro, celebrada en el Club de Industriales.

Se debe cuidar de que no nos suceda lo mismo que pasó con las telecomunicaciones o con la apertura comercial que trajo la aprobación del Tratado de Libre Comercio hace veinte años que provocó la desaparición de muchas empresas privadas mexicanas pues no se les dio la oportunidad de dar el salto y de convertirse en proveedores más competitivos, recordó el también coautor de dicha obra.

Si la constitución establece un mercado libre para petrolíferos, petroquímicos y demás recursos necesarios para la generación de energía eléctrica, así como el libre acceso a la inversión extranjera en todos los eslabones de la cadena, agregó, “necesitamos pensar en una manera de transitar hacia ese objetivo pero de manera mucho más ordenada”.

En la presentación de la obra –publicada conjuntamente por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, la Sección Mexicana del Club de Roma y el Tecnológico de Monterrey- también participó Susana Chacón -coordinadora de la misma y editora de la revista Foreing Policy Edición Mexicana- quien dijo que ante el nuevo panorama energético global, nuestro país no pude limitar su mercado únicamente con Estados Unidos.

“Por vez primera en estos dos últimos años, México ha reducido sus exportaciones de hidrocarburos a Estados Unidos como nunca antes había sucedido. En 2013, las exportaciones de hidrocarburos a este país se redujeron un 17.2%, lo cual se debe en gran medida al incremento de la oferta estadounidense como resultado de la revolución energética global”, abundó.

Chacón subrayó que no se puede obviar que ya hay un menor interés en la compra de petróleo mexicano, pues Estados Unidos ya no lo necesita. “Entonces surgen las preguntas de qué haremos con nuestros excedentes; ¿los vamos a guardar, serán para consumo interno o tendremos la urgencia de buscar nuevos mercados y redefinir prioridades?”, cuestionó.

Por su parte, el senador David Penchyna, presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República e invitado al evento, señaló la que el debate energético debe abrirse a las múltiples fuentes de energía diferentes de los recursos fósiles para la generación de electricidad, pues gran parte de lo escrito se ha centrado en los hidrocarburos.

“La historia y el peso del petróleo en el país nos lleva a un debate que se centra en los hidrocarburos, pero la reforma en electricidad es más importante que la reforma energética porque es el mejor motor que le puede dar competitividad a la economía interna de México, veamos el sector energético desde el ángulo de la electricidad”, exhortó.

Finalmente, Gerardo Gil, también coordinador del libro y Presidente de la Sección Mexicana del Club de Roma, resaltó la incertidumbre que plantean las consecuencias de la reforma energética para muchos especialistas.

“Muchos de los que pensamos que esta es una reforma importante no dejamos de ver los enormes riesgos que conlleva un proceso de esta naturaleza. Estamos conscientes de que es muy importante la participación de la sociedad civil en todos y cada uno de estos procesos porque la toma de decisiones que se va a instrumentar afectará el futuro del país probablemente sin posibilidades de mayor cambio”, reconoció.

La aparición de nuevas islas, más que una curiosidad científica

La aparición de nuevas islas, más que una curiosidad científica
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias


Hacia finales del año pasado, el surgimiento de dos islas en medio del mar atrajo la atención mundial. Una nació tras el terremoto de 7.7 grados de magnitud en escala de Richter que el pasado mes de septiembre sacudió la costa de Pakistán; la otra es producto del material que arrojó en noviembre un volcán submarino activo ubicado a mil kilómetros al sur de Japón.

Varios medios de comunicación de distintas partes del mundo dieron a conocer estos acontecimientos como eventos extraordinarios, no obstante, su formación es un fenómeno relativamente común en los océanos, lo que nos recuerda lo cambiante que es la corteza terrestre sobre la cual vivimos, comentó Luca Ferrari Pedraglio, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los volcanes de lodo, que fue la masa de tierra que brotó en aguas paquistaníes, se forman en zonas del subsuelo donde la acumulación de gases genera un ambiente de sobre presión, explicó el experto en geodinámica. Generalmente se dan muy próximos a zonas de subducción, es decir, donde una placa tectónica se desliza sobre otra, comprimiendo así el material que está encima de la placa que subduce. El material estalla a través de fisuras que se abren en la corteza terrestre, arrastrando a su paso agua mezclada con sedimentos.

“En el Mediterráneo oriental hay muchos volcanes de lodo, por ejemplo. En el caso de Pakistán es una ubicación un poco anómala porque no hay una convergencia entre dos placas, se mueven lateralmente una respecto a la otra, es decir, se trata de una falla tectónica”. Las vibraciones que provocó el terremoto posiblemente hicieron que el material acumulado en el fondo marino se expandiera, aumentara aún más la presión y se fracturara la capa de corteza, agregó el también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.

La isla que brotó en aguas niponas se encuentra en la orilla oeste de lo que se conoce como El Cinturón de Fuego del Pacífico, el cual se caracteriza por concentrar algunas de las zonas de subducción más importantes del mundo, lo que ocasiona una intensa actividad sísmica y volcánica por donde pasa.

En particular, agregó Ferrari, al sur de Japón hay una zona de subducción entre dos placas tectónicas: la Pacífica y la de Filipinas, que da lugar a una cadena de volcanes, muchos submarinos, que llegan a formar islas por la acumulación del magma a lo largo del tiempo, incluso miles de años, como ocurre con la Cadena de Islas Bonin. “La erosión aérea como de las corrientes de agua marina pueden borrar del mapa a las nuevas islas, pero si las erupciones son continuas y hay suficiente lava, las islas permanecen”.

En la isla volcánica Nishino-Shima, que pertenece a dicha cadena y que está a unos cuantos metros de la isla recién formada el pasado mes de noviembre, hay un volcán submarino que emergió ya en la década de los setenta del siglo pasado por una serie de erupciones, ahora ha vuelto a formar otra pequeña isla.

Más que una curiosidad

La aparición de estructuras este tipo de va más allá de lo anecdótico o de la curiosidad científica, sostuvo Ferrari, pues en muchas de estas estructuras geológicas pueden tener importancia económica e incluso territorial. Por ejemplo, los volcanes de lodo pueden estar asociados a yacimientos de gases de interés comercial (como el gas natural) e incluso puede suceder que constituyan trampas de petróleo. “De hecho, hay varios volcanes de lodo a los cuales se les hacen perfiles sísmicos con fines de exploración petrolera”.

Por su parte, agregó, el interés de las islas de origen volcánico radica en que pueden convertirse en territorio de un país, y con ello, en un punto estratégico de control marítimo o ser una zona potencial de pesca.

“Si por ejemplo, el volcán de Japón hubiese surgido en una frontera territorial se convertiría no solo en un incidente geológico sino también diplomático”, tal como ocurre con las islas Diaoyu ubicadas en el Mar de China Oriental, cuya posesión se disputan China y Japón desde hace varias décadas.

Tiene progesterona efecto protector en infecciones gastrointestinales

Tiene progesterona efecto protector en infecciones gastrointestinales
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

Hasta hace un par de décadas se consideraba a la progesterona como una hormona relacionada principalmente con la conducta sexual femenina y las funciones reproductivas. No obstante, investigaciones recientes muestran que la progesterona, y otras hormonas tradicionalmente consideradas sexuales, participan en la regulación de numerosas funciones orgánicas en distintas especies.

Así lo muestran los estudios en los que participa Ignacio Camacho Arroyo, investigador de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que evalúan el efecto de la administración de la progesterona en hámsters infectados con el parásito Taenia solium, el causante de la teniasis y la cisticercosis en humanos y cerdos. Sus resultados muestran que la hormona mejora la inmunidad de la mucosa intestinal de los roedores y limita el alojamiento del parásito en ese órgano (sitio donde transcurre una parte de su ciclo de vida).

A pesar de que el modelo del hámster empleado aquí no necesariamente refleja todos los aspectos de la teniasis humana, se ponen en evidencia las interacciones entre el parásito y los sistemas inmune y endócrino, que definen el resultado de la infección causada por T. solium.

En dichos estudios, en los que han participado tanto investigadores de la UNAM como del Hospital General de México, se sugiere que los resultados podrían abrir brecha en el uso de hormonas parecidas o análogas a la progesterona, como sustancias que intensificarán la respuesta inmune de la vacunación anti-parasitaria.

Aunque esto es posibilidad futura, Camacho Arroyo, también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, aclaró que primero se deben investigar otros aspectos, como sus efectos en células de otros sistemas del organismo. “Creo que el punto importante es que hormonas que se han asociado sólo al aspecto reproductivo tienen un efecto en la regulación durante el inicio, el desarrollo y el término de de una infección”.

Progesterona y citocinas

Cuando un parásito ingresa al cuerpo humano, explica el especialista, las células especializadas del sistema inmunitario responden de inmediato a la amenaza del invasor, primero identificándolo y después atacándolo para eliminarlo del cuerpo. La acción conjunta de las células especializadas, así como la inflamación -proceso común de la respuesta inmunitaria-, son posibles debido a la comunicación que ocurre entre las células, la cual está mediada por un tipo de moléculas mensajeras llamadas citocinas.

Los resultados de los trabajos en los que participa Ignacio Camacho muestran que el tratamiento con la progesterona tiene la habilidad para inducir la producción de varios tipos de citocinas de la mucosa intestinal de los hámsters infectados, y favorecer así, una respuesta inflamatoria intensificada encargada de reclutar a varias células del sistema inmune para impedir el establecimiento y crecimiento de T. solium, y facilitar su eliminación del cuerpo.

El papel regulador de la progesterona frente a las infecciones ha sido probado en otros modelos animales y con otros parásitos. Hace seis años, Camacho Arroyo junto con investigadores del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” y de la Facultad de Química de la UNAM, encontraron que en las primeras etapas de la infección causada por Helicobacter pylori, bacteria asociada a la gastritis en gerbos -otro tipo de roedores-, la progesterona protege del daño ocasionado al estómago, mientras que el estradiol, otra hormona sexual, lo intensifica.

De acuerdo con sus investigaciones, mientras que el estradiol favorece una respuesta inflamatoria del sistema inmunitario, la progesterona es anti-inflamatoria y reduce el número de células productoras de gastrina; una hormona reguladora de la producción del jugo gástrico estomacal, que cuando es producida en abundancia -como durante una infección por H. pylori-, produce úlceras en el estómago y en el intestino delgado.

Ambiente hormonal e infecciones

“Hay un dimorfismo sexual en la ocurrencia y severidad de las infecciones. Así, una infección en particular se puede presentar más en hombres que en mujeres o viceversa, el punto es conocer cuáles son algunos de los factores biológicos que están involucrados en este fenómeno”, planteó el especialista en biomedicina.

Señaló que incluso en una misma persona habría momentos en que fuera más vulnerable o resistente a las infecciones: “Durante el embarazo hay una cantidad impresionante de estradiol y progesterona, lo que provoca cambios en la función reproductiva, del sistema nervioso central y en la función inmunológica. Entonces, para algunos casos de infección por bacterias, hongos o virus, un ambiente hormonal particular puede ser que favorezca el desarrollo de una infección mientras que en otros casos genere cierta protección”.

La investigación en la que trabaja Camacho Arroyo también ha dado luz sobre el papel de las hormonas sexuales en la formación de tumores cerebrales, el desarrollo del pulmón en el feto, enfermedades neurológicas y, recientemente, sobre la infección por el virus causante del SIDA.