Científicos del IPN crean algoritmo para reducir falsos positivos en casos de cáncer de mama

Científicos del IPN crean algoritmo para reducir falsos positivos en casos de cáncer de mama
En la gaceta del Instituto Politécnico Nacional Año LI, Vol. 17, Núm. 1201

Científicos del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA), Unidad Querétaro, desarrollan un algoritmo que servirá como asistente computarizado para detectar con mayor precisión masas y asimetrías en mamografías homogéneas, lo que permitirá evitar resultados falsos positivos.

Sandra Lucía de la Fuente­Bermúdez, estudiante de maestría, señaló que en estudios previos se ha establecido que al detectar el cáncer de mama en fases tempranas se reduce el índice de mortalidad; sin embargo, determinar masas y asimetrías en mamografías homogéneas es un reto a superar.

“La detección temprana de cáncer de mama es un desafío que requiere de segundas lecturas o asistentes computarizados para optimizar la detección de lesiones en mamografías, incrementar el hallazgo de lesiones pequeñas, reducir el índice de mortalidad por cáncer de mama y producir ahorros para el sector salud”.

A través del prototipo Asistente Computarizado para la Detección de Masas y Asimetrías en Mamografías: estudio por zonas de profundidad, se busca ayudar a los radiólogos a detectar lesiones sospechosas en menor tiempo y evitar complicaciones por cáncer.

Hasta ahora la optimización del diagnóstico de lesiones con mamografías se logra a través de lecturas adicionales de radiólogos, pero como el trabajo sobrepasa a los especialistas, no es una opción viable. Mientras que la asistencia mediante la tecnología politécnica constituye una alternativa con amplio potencial para el sector médico.

Con este prototipo se realizó un análisis estadístico de características para obtener un algoritmo computarizado que funcione con distintos patrones de tejido mamario, se busca optimizarlo al cien por ciento y fortalecer la etapa de clasificación, así como evaluar los resultados de las lesiones.

De la Fuente­Bermúdez informó que hasta el momento se han procesado mil 500 mamografías con este desarrollo en el Hospital de Salamanca, Guanajuato, y en la Unidad de Especialidades Médicas para la Detección y Diagnóstico del Cáncer de Mama de Querétaro.

En esta última unidad ha sido posible evaluar las mamografías y entrenar el algoritmo para la búsqueda de nuevas lesiones.

Esta aportación ha sido aceptada por médicos y radiólogos como una nueva oportunidad para optimizar la detección temprana del cáncer de mama

UNAM desarrolla biosensores ópticos con nanomateriales

UNAM desarrolla biosensores ópticos con nanomateriales
Por Fernando Guzmán en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 740

Investigadores de la UNAM estudian nanomateriales para crear biosensores ópticos de alta precisión y especificidad que posibiliten la detección de compuestos biológicos, los que ayudarían a dar un diagnóstico temprano de padecimientos como cáncer y diabetes.

Con ese objetivo, Beatriz de la Mora Mojica, del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET), mediante una cátedra Conacyt, sintetiza y caracteriza materiales que permiten localizar moléculas orgánicas de interés biomédico como proteínas, insulina y silimarina, un antioxidante y antiinflamatorio que se extrae de una planta conocida como cardo mariano, tiene un efecto protector en el desarrollo del Mal de Parkinson y se usa en la medicina tradicional china para curar afecciones hepáticas.

En colaboración con los doctores Mayo Villagrán, José Saniger, Citlali Sánchez Aké y Crescencio García, del CCADET; Tupak García, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, y Alejandro Reyes Esqueda, del Instituto de Física de la UNAM, De la Mora Mojica trabaja en la elaboración de tres tipos de biosensores ópticos.

Económicos

Las microprobetas, que son orificios micrométricos formados por depósitos de películas muy delgadas de oro, se rellenan con nanopartículas metálicas coloidales que detectan diferentes sustancias, de preferencia orgánicas, y tienen un espectro de absorción característico que se modifica cuando hay un cambio de índice de refracción en el medio en que se encuentran que permite ubicar, con gran precisión, la presencia de alguna molécula de interés.

“La meta es crear bionsensores de alta sensibilidad y especificidad, una de cuyas propiedades ópticas, como su color o su absorción, cambie sólo ante un estímulo específico. Un ejemplo de una de sus potenciales aplicaciones es en la investigación de patologías como el cáncer, en la que se requiere que detecten cantidades pequeñísimas de un tipo específico de proteína que, se sospecha, está relacionada con el desarrollo de algún tipo de tumor maligno”, apuntó De la Mora Mojica.

Además, se busca que compitan en precio con los más utilizados en la actualidad, como la prueba de Elisa (para determinar la presencia del VIH o Virus de Inmunodeficiencia Humana, causante del sida) y los de inmunohistoquímica (para el cáncer de mama).

Mediante métodos químicos y electroquímicos, la pulverización catódica y la ablación láser, la universitaira y sus colaboradores sintetizan materiales nanométricos y caracterizan sus propiedades ópticas con el propósito de establecer cuál es el más apropiado para ubicar moléculas orgánicas específicas.

Ellos esperan probar las microprobetas con arreglos nanométricos de oro, las nanopartículas metálicas coloidales y los cristales fotónicos de silicio poroso para decidir cuál de estos biosensores ópticos se puede modificar con miras a mejorar su respuesta.

Las pruebas se realizarán en colaboración con la doctora Anahí Chavarría, de la Facultad de Medicina, quien estudia en un modelo animal el efecto protector de la silimarina en el desarrollo del Mal de Parkinson; “no cura esta enfermedad, pero sí detiene sus síntomas, según evidencia experimental en ratones a los que se ha inyectado dicha sustancia”, aclaró.

Con los biosensores ópticos creados en el CCADET –que eventualmente podrían ser usados en institutos de salud y de investigación biomédica– se intentará descubrir cómo los ratones metabolizan la silimarina, qué camino sigue esta sustancia en la citada afección, dónde se pega y por qué funciona de manera protectora.

Fabricación en serie

De los tres tipos de biosensores ópticos, los más fáciles de fabricar en serie son las microprobetas con arreglos nanométricos de oro. Las nanopartículas metálicas coloidales también lo son, relativamente. En cambio, la producción a gran escala de los cristales fotónicos de silicio poroso implicaría medidas de seguridad más rigurosas, pues en ella se utilizaría ácido fluorhídrico, que es muy corrosivo.

“Estos últimos igualmente pueden servir como espejos secundarios para concentrar rayos solares, porque son muy reflectivos y selectivos. Tienen, además, una gran área superficial, lo que los hace atractivos para aplicaciones de almacenamiento de energía”, señaló De la Mora.

Proyecto de planetario en Guadalajara

Proyecto de planetario en Guadalajara
Por Lucía López en la Gaceta UdeG Nº 857

La existencia de un planetario en una ciudad tan importante como Guadalajara, tiene varios aspectos relevantes que van desde cuestiones educativas hasta turísticas, “en las que todos saldríamos ganando”, señaló el director del Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM), Hermes Ulises Ramírez Sánchez, en entrevista sobre la necesidad de un proyecto de esta índole.

Significaría “sembrar la semilla del conocimiento de la ciencia y la tecnología en las nuevas generaciones”. Sería un sitio turístico muy importante: “En las grandes ciudades del mundo uno de los atractivos son los planetarios”, que atraen a la población del lugar y a los turistas que desean divertirse conociendo aspectos del universo y del planeta Tierra. Refleja el interés y la cultura de un pueblo por el desarrollo de la ciencia y la tecnología y contribuiría a fortalecer la Agencia Espacial Mexicana de reciente creación.

“La cultura científica en este país necesita ser más impulsada”.

Se pueden hacer y difundir temas científicos y tecnológicos de manera divertida. Hoy existen muchos ejemplos en diversos países, en la Ciudad de México, y en Guadalajara hay algunos espacios como el Museo Trompo Mágico.

En el mundo hay gran cantidad de planetarios; en Iberoamérica, por ejemplo, en España, Cuba y Argentina, que en Buenos Aires “tiene uno muy interesante con muchos atractivos que inician desde su edificio futurista y vanguardista”. En el país hay varios en la Ciudad de México y en otras ciudades, como en Monterrey.

Un posible proyecto de parque de la ciencia-planetario en Guadalajara “tendría muchas ventajas y sería un ganar-ganar para todos: sociedad, instituciones, gobiernos y particulares”. La capital de Jalisco es la segunda ciudad más grande del país, es punta de lanza del Occidente, tiene gran tradición e importancia en la cultura y la ciencia y el estado es uno de los más desarrollados del país.

“Es una pena que la ciudad no cuente con un planetario”, apuntó, al ya no estar el que se tuvo (Centro de Ciencia y Tecnología Planetario Severo Díaz Galindo). “La capital tapatía tiene una oportunidad muy importante para impulsar este tipo de proyectos que van a beneficiar no solo a la capital jalisciense sino a toda la región Occidente del país”.

Cómo sería

Actualmente no sería tan atractivo “sólo tener un domo donde hubiera proyecciones sobre el universo, tendría que ser algo un poco más robusto, como un parque de las ciencias”, del universo en general y del planeta Tierra en particular, afirmó Ramírez Sánchez.

El funcionario del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías  (CUCEI)  apuntó  que  un  nuevo  proyecto  sería  conveniente que contara con un planetario, aulas, auditorios, salas de exposiciones permanentes e itinerarias y jardines temáticos.

Que sea una experiencia más sensorial, que actualmente es un aspecto que está en boga.

Tendría proyecciones del universo, del planeta, documentales, películas, exposiciones y conferencias con expertos nacionales y extranjeros. También sería adecuado que tuviera espacios amplios de estacionamiento y sistemas de transporte colectivo adecuados.

Lo ideal es que fuera una inversión en conjunto de entidades públicas, de los niveles federal y estatal, y privadas, “quienes también son impulsores de proyectos importantes que se hacen efectivos y funcionan”. Este tipo de proyectos puede atraer recursos de organismos internacionales como la Organización para las Nacionales Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dependencias nacionales como la Secretaria de Educación Pública (SEP), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y dependencias del ámbito estatal. “Hoy los esquemas que se manejan son colaborativos y productivos”.

Alimentos funcionales podrían modificar patologías

Alimentos funcionales podrían modificar patologías
En la gaceta del Instituto Politécnico Nacional Año LI, Vol. 17, Núm. 1198

Especialistas participantes en el Primer Congreso Internacional de Investigación y Desarrollo Científico en Ciencias Médico Biológicas coincidieron en señalar que los alimentos funcionales (con efectos benéficos para la salud y que se dirigen a patologías específicas) intervienen en la modificación de la expresión genética, la cual puede ser heredable.

Durante la mesa redonda Nutrición y Epigenética, los investigadores de la Escuela Superior de Medicina (ESM), Ángel Miliar García y Aarón Domínguez López, así como el experto en Ciencias Médicas del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, Fausto Sánchez Muñoz, explicaron que la epigenética es el estudio de cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en la secuencia del Ácido Desoxirribonucleico (ADN).

Los ponentes mencionaron que existen muchos mecanismos para entender cómo actúan los alimentos funcionales en la modificación genética y uno de ellos es la epigenética, ya que a través de ella es posible saber cómo modulan los genes su expresión, dependiendo del tipo de alimentos que se consumen.

Ángel Miliar destacó que existen muchos tipos de componentes de los alimentos que modulan y regulan la expresión de genes. Por ello, consideró que los alimentos funcionales representan una alternativa para modificar patologías como las relacionadas con el metabolismo.

“Es importante tomar en cuenta qué tipo de comida consumimos y qué podría provocar en la población. Por ejemplo, estudiar el nivel de procesamiento de los alimentos y ver el grado de modificación que tienen en la expresión genética”, acotó.

Aarón Domínguez aclaró que un individuo puede poseer importante carga genética para desarrollar alguna enfermedad, pero factores como la alimentación y el estilo de vida pueden postergar la manifestación de ésta.

“Por ejemplo, si alguien tiene una carga genética para desarrollar hipertensión pero se alimenta adecuadamente, realiza ejercicio y no fuma ni bebe alcohol, en lugar de que la afección se presente a los 50 años puede ocurrir hasta los 70”, concluyó.

Académicos del IPN diseñaron Sistemas Microelectromecánicos para los sectores de Salud e Industrial

Académicos del IPN diseñaron Sistemas Microelectromecánicos para los sectores de Salud e Industrial
En la gaceta del Instituto Politécnico Nacional Año LI, Vol. 17, Núm. 1198

Académicos del Centro de Investigación en Computación (CIC) diseñaron y fabricaron Sistemas Microelectromecánicos (MEMS, por sus siglas en inglés) con la finalidad de producir biosensores o aparatos biomédicos que se emplean para el desarrollo de implantes cocleares (pequeños dispositivos electrónicos para escuchar).

Los MEMS son considerados una revolución científica y tecnológica porque se sustentan en la capacidad de medir, manipular y organizar la materia a escala micro y nanométrica. Por ello están presentes en diferentes áreas comerciales de los sectores industrial, salud, automotriz y telecomunicaciones, entre otros.

El Subdirector Académico del CIC, Víctor Hugo Ponce Ponce, destacó que este Centro desarrolla desde la microestructura hasta la fabricación de los MEMS, así como el tratamiento de la señal y procesamiento computacional, con el objeto de disminuir la importación de esta tecnología.

Este desarrollo tecnológico se lleva a cabo en el Laboratorio de Microtecnología y Sistemas Embebidos (MICROSE) del CIC, único en el Politécnico que ha logrado diseñar y fabricar Sistemas Microelectromecánicos. Esto se realizó con la ayuda del Centro de Nanociencias y Micro y Nanotecnologías (CNMN) del IPN.

Detalló que los Sistemas Microelectromecánicos constituyen una tecnología de microdispositivos innovadores, generados principalmente con sustratos de silicio que integran elementos mecánicos y de microelectrónica tradicional.

En el MICROSE se cuenta con desarrollos de estructuras ciento por ciento fabricadas en el CIC-CNMN, pero también hay otros que se realizaron a través de convenios firmados con los Laboratorios Nacionales Sandia de Estados Unidos.

Un resultado positivo de este acuerdo es que cualquier diseño que se elabore en el Centro se puede mandar a producir.

El especialista hizo hincapié en que con el desarrollo de los MEMS se puede estar en la posibilidad de crear un mercado de dispositivos basados en esta tecnología. El mérito principal del CIC es que puede completar todo el ciclo de realización e incluso hay pocos lugares en el país donde es posible tener esa capacidad.

Polifenoles del mango prevendrían el cáncer colorectal

Polifenoles del mango prevendrían el cáncer colorectal
En el semanario de la UAM Vol. XXII, Núm. 12

Investigadores de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) desarrollan un proyecto enfocado a la extracción de polifenoles contenidos en el mango de la variedad ataulfo para determinar su efecto en la prevención de cáncer colorectal.

El maestro en ciencias Casibe Fuentes Matus, estudiante del Doctorado en Ciencias Agropecuarias de la citada sede universitaria, explicó que en la literatura científica se ha reportado la existencia de una correlación directa entre el contenido de polifenoles de un vegetal o fruta y su capacidad antioxidante.

Esto significa que la cantidad de polifenoles se corresponde con la capacidad antioxidante del alimento “y es justamente lo que hemos encontrado en la investigación sobre el mango”.

Al comparar el Ataulfo y el Tommy Atkins “vimos que la especie con mayor contenido de polifenoles es la primera, además de que tiene denominación de origen mexicano”.

El proyecto Polifenoles contenidos en mangos (Mangifera indica I.) de producción orgánica y convencional y su efecto ante el desarrollo celular de adenocarcinoma colorectal in vitro está en la etapa final de desarrollo, que consiste en hacer inoculaciones en la proliferación celular de adenocarcinoma colorectal.

El doctor Fuentes Matus anticipó que “en no más de dos meses tendremos resultados no concluyentes, pero sí concretos respecto de la investigación”.

Una vez determinada la capacidad antioxidante de esta variedad de mango pudo establecerse también que el manejo agronómico que se realiza en los huertos de esta fruta contribuye al contenido de los compuestos antioxidantes, que son benéficos para la salud.

En ese sentido, una conclusión es que el mango cultivado bajo un manejo orgánico brinda mejores resultados… Los pasos siguientes en la investigación serán extraer estos polifenoles de la variedad ataulfo –inocular en una línea celular específica que es cancerígena de colon– y esperar la inhibición en el desarrollo celular.

Los investigadores inocularán con el extracto de mango ataulfo de alto contenido de polifenoles en la línea celular especificada para observar si prolifera o se inhibe el desarrollo celular cancerígeno; entonces podría concluirse que “al menos en un modelo in vitro, nosotros encontramos que los extractos polifenólicos de la variedad ataulfo de denominación de origen mexicano inhibe la proliferación celular de carcinoma colorectal”.

La línea celular con la que trabajarán es la HT29 de adenoma colorectal en fase 1, correspondiente a un adulto de 44 años de sexo femenino y origen caucásico. El criterio para la elección de esa línea celular fue que si bien hay investigación sobre el efecto de polifenoles en otras, no la hay para el “adenoma colorectal con información que poseemos hasta el momento”.

Estrés oxidativo

En el Laboratorio los científicos cuentan con equipo para el conteo celular por respiración celular, es decir, las células muertas no respiran y, por ende, “podemos cuantificar únicamente las vivas mediante un colorimétrico específico, midiendo la intensidad de color mediante un lector de ELISA”.

Por lo tanto, al hacer una incubación celular “vamos a elaborar el cultivo celular de nuestras células de esa línea cancerígena; la proliferamos, inoculamos con tres dosis de nuestros polifenoles extraídos del mango ataulfo, la incubamos por 12, 24 y 48 horas, y en ese proceso trataremos de encontrar la viabilidad celular del cultivo”.

En todas las células del organismo hay una generación constante de radicales libres, por tanto “se requiere un balance en automático” a partir de los antioxidantes que consumimos en la dieta.

Cuando hay un desequilibrio existe estrés oxidativo, es decir, al generar demasiados radicales libres es necesario balancearlos con antioxidantes –polifenoles– que poseen dos o más compuestos aromáticos ampliamente distribuidos en el reino de las frutas y las verduras.

Estos alimentos contienen actividades antioxidantes potentes y un marcado efecto en la prevención de enfermedades asociadas al estrés oxidativo –el cáncer, entre otras– además de que poseen una estructura química ideal para “barrer” la actividad de los radicales libres.

Los factores que intervienen en los contenidos de polifenoles en matrices de vegetales son de índole climática, medioambiental, geográfica, agronómica y de producción. También juega un papel la diferencia entre variedades, que es una condición genética.

El maestro Fuentes Matus enfatizó la importancia de la relación directa entre el contenido de polifenoles de un vegetal o una fruta, y la capacidad antioxidante, lo que quiere decir que a mayor cantidad de polifenoles, mayor potencial antioxidante, en este caso en el mango ataulfo.

El investigador expuso que México es cuarto productor y primer exportador mundial de mango por lo que su cultivo da empleo a buena parte de la población económicamente activa.

Sobre los efectos positivos para la salud humana afirmó que una vez que “como investigadores podamos decir que el mango ataulfo previene el desarrollo de enfermedades degenerativas, esto va a contribuir al consumo y a un mayor cultivo, lo que resultará en una reacción en cadena”.

El maestro Fuentes Matus dijo que el desarrollo del estudio en torno de alimentos funcionales ha surgido “con fuerza impresionante”, dado que es parte de la dieta, es decir, no se requiere un gasto adicional para cuidar la salud porque los mismos alimentos ofrecen beneficios.

Los Microdatos son esenciales para el diseño de políticas públicas en México

Los Microdatos son esenciales para el diseño de políticas públicas en México
Por Luz Olivia Badillo en la Academia Mexicana de Ciencias

La forma de estimar los ingresos y patrones de consumo de la población basada en microdatos se generalizó en el país hasta la década de 1990 con las encuestas hogar por hogar, indicó Genaro Aguilar Gutiérrez, investigador de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN), lo cual representó una revolución en la forma de diseñar políticas públicas, pues se pasó de programas homogéneos a programas específicos acordes a las necesidades de cada entidad del país o región.

“Hoy sabemos que para diseñar una política pública eficiente y efectiva para combatir la pobreza y la desigualdad, se tienen que tomar en cuenta las características estructurales socioeconómicas de la población en cada estado del país y eso solo se puede hacer cuando se trabaja con microdatos de las encuestas de hogares para encontrar cuáles son las variables económicas, sociales, políticas de cada entidad, porque un programa público puede tener efectividad en un estado pero puede ser totalmente ineficiente en otro”, explicó.

El cruce entre cifras macroeconómicas y microeconómicas fue propuesto en 1980 por el economista y matemático Angus Deaton, galardonado en 2015 con el Premio Nobel de Economía “por sus análisis de consumo, pobreza y bienestar”. Deaton diseñó el Sistema Casi Ideal de Demanda (AIDS, sus siglas en inglés) que ha servido para analizar con certeza la forma como distribuyen los consumidores sus gastos entre diferentes bienes, cuánto gastan y cuánto ahorran, así como la medición y estudio del bienestar y la pobreza mundial.

A partir de 1984 en México se empezó a realizar cada dos años la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, basado en AIDS, que revela los hábitos de consumo mexicano por mexicano, hogar por hogar. Ese cambio metodológico fue muy relevante pues los economistas pasaron de trabajar exclusivamente con datos macroeconómicos a combinarlos con datos microeconómicos; es decir, millones de datos y variables mucho más pormenorizadas.

Hoy, se conocen a detalle las condiciones en las que vive la sociedad mexicana; por ejemplo, en temas relacionados con equidad de género, Aguilar indicó que sus investigaciones demuestran que en igualdad de condiciones los hombres ganan sistemáticamente alrededor del 40 o 50% más que una mujer, “es más, pueden trabajar en la misma empresa desempeñando la misma actividad y se da esta situación”.

Sus estudios han contribuido en las últimas dos décadas a generar políticas públicas dirigidas a revertir la desigualdad de género en México, empezando por exigir que se cumpla el Artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que entre sus ordenamientos prohíbe “toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad…”.

Las encuestas basadas en AIDS también han revelado la disparidad de la pobreza en México. El estado de Veracruz, por ejemplo, contabiliza 3.8 millones de pobres, en tanto Chiapas tiene 3 millones, sin embargo, “cuando uno hace el cálculo a partir de las encuestas de hogares encontramos que la intensidad de la pobreza es mayor en Chiapas; es decir, a los pobres de Veracruz les falta muy poco para salir de la pobreza, a los de Chiapas les falta mucho porque viven en situación de pobreza extrema desde hace siglos”.

Ello se explica no sólo por los bajos niveles de educación, “un tema que por sí mismo significa una solución real para salir de la pobreza, también se deben poner en marcha programas públicos que proporcionen a la gente créditos para poner pequeñas empresas, construir infraestructura como vialidades, centros culturales, educativos y de atención sanitaria, corredores industriales, centros de desarrollo económico integral. Seguramente por eso el gabinete presidencial implementó las Zonas Económicas Especiales para Michoacán, Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Chiapas”, destacó.

El investigador del IPN desde su tesis de licenciatura se interesó por analizar algunos determinantes de la pobreza; en su tema de maestría analizó los factores causantes del aumento sistemático de la desigualdad en México a lo largo del tiempo basado en el modelo de Angus Deaton, a partir de ese estudio se dio cuenta que un factor del incremento de la pobreza era el componente salarial: había una política salarial que impedía que los sueldos de la mayoría crecieran, en contraparte, los salarios de unos cuantos, altos ejecutivos y la alta burocracia, crecían exorbitantemente.

Para su tema de doctorado, realizado en la Universidad de Campinas, Sao Paulo, Brasil, Genaro Aguilar desarrolló una investigación en la que “se aborda por primera vez la magnitud de la pobreza en México, estado por estado, donde se comparan las diferencias entre los pobres de una región y otra, así como la pobreza de zonas urbanas y rurales”. Su tesis doctoral más tarde se publicó con el título Desigualdad y pobreza en México: ¿son inevitables?

El especialista en desarrollo ciencias económicas se ha enfocado en los grupos más vulnerables de la población porque son los que se encuentran en situación de pobreza extrema: obreros, albañiles, jornaleros, trabajadoras domésticas, y ha propuesto esquemas para proteger sus derechos laborales. En sus investigaciones también ha promovido que se implemente una política salarial activa para recuperar progresivamente los salarios mínimos, estancados desde los años ochenta del siglo pasado. “Si esa iniciativa la hubiéramos empezado hace veinte años hoy en día el salario mínimo debería estar en alrededor 5 680.00 pesos en lugar de los 2 100.00 pesos”, señaló.