Científicos del IPN crean algoritmo para reducir falsos positivos en casos de cáncer de mama

Científicos del IPN crean algoritmo para reducir falsos positivos en casos de cáncer de mama
En la gaceta del Instituto Politécnico Nacional Año LI, Vol. 17, Núm. 1201

Científicos del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA), Unidad Querétaro, desarrollan un algoritmo que servirá como asistente computarizado para detectar con mayor precisión masas y asimetrías en mamografías homogéneas, lo que permitirá evitar resultados falsos positivos.

Sandra Lucía de la Fuente­Bermúdez, estudiante de maestría, señaló que en estudios previos se ha establecido que al detectar el cáncer de mama en fases tempranas se reduce el índice de mortalidad; sin embargo, determinar masas y asimetrías en mamografías homogéneas es un reto a superar.

“La detección temprana de cáncer de mama es un desafío que requiere de segundas lecturas o asistentes computarizados para optimizar la detección de lesiones en mamografías, incrementar el hallazgo de lesiones pequeñas, reducir el índice de mortalidad por cáncer de mama y producir ahorros para el sector salud”.

A través del prototipo Asistente Computarizado para la Detección de Masas y Asimetrías en Mamografías: estudio por zonas de profundidad, se busca ayudar a los radiólogos a detectar lesiones sospechosas en menor tiempo y evitar complicaciones por cáncer.

Hasta ahora la optimización del diagnóstico de lesiones con mamografías se logra a través de lecturas adicionales de radiólogos, pero como el trabajo sobrepasa a los especialistas, no es una opción viable. Mientras que la asistencia mediante la tecnología politécnica constituye una alternativa con amplio potencial para el sector médico.

Con este prototipo se realizó un análisis estadístico de características para obtener un algoritmo computarizado que funcione con distintos patrones de tejido mamario, se busca optimizarlo al cien por ciento y fortalecer la etapa de clasificación, así como evaluar los resultados de las lesiones.

De la Fuente­Bermúdez informó que hasta el momento se han procesado mil 500 mamografías con este desarrollo en el Hospital de Salamanca, Guanajuato, y en la Unidad de Especialidades Médicas para la Detección y Diagnóstico del Cáncer de Mama de Querétaro.

En esta última unidad ha sido posible evaluar las mamografías y entrenar el algoritmo para la búsqueda de nuevas lesiones.

Esta aportación ha sido aceptada por médicos y radiólogos como una nueva oportunidad para optimizar la detección temprana del cáncer de mama

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Alimentos funcionales podrían modificar patologías

Alimentos funcionales podrían modificar patologías
En la gaceta del Instituto Politécnico Nacional Año LI, Vol. 17, Núm. 1198

Especialistas participantes en el Primer Congreso Internacional de Investigación y Desarrollo Científico en Ciencias Médico Biológicas coincidieron en señalar que los alimentos funcionales (con efectos benéficos para la salud y que se dirigen a patologías específicas) intervienen en la modificación de la expresión genética, la cual puede ser heredable.

Durante la mesa redonda Nutrición y Epigenética, los investigadores de la Escuela Superior de Medicina (ESM), Ángel Miliar García y Aarón Domínguez López, así como el experto en Ciencias Médicas del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, Fausto Sánchez Muñoz, explicaron que la epigenética es el estudio de cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en la secuencia del Ácido Desoxirribonucleico (ADN).

Los ponentes mencionaron que existen muchos mecanismos para entender cómo actúan los alimentos funcionales en la modificación genética y uno de ellos es la epigenética, ya que a través de ella es posible saber cómo modulan los genes su expresión, dependiendo del tipo de alimentos que se consumen.

Ángel Miliar destacó que existen muchos tipos de componentes de los alimentos que modulan y regulan la expresión de genes. Por ello, consideró que los alimentos funcionales representan una alternativa para modificar patologías como las relacionadas con el metabolismo.

“Es importante tomar en cuenta qué tipo de comida consumimos y qué podría provocar en la población. Por ejemplo, estudiar el nivel de procesamiento de los alimentos y ver el grado de modificación que tienen en la expresión genética”, acotó.

Aarón Domínguez aclaró que un individuo puede poseer importante carga genética para desarrollar alguna enfermedad, pero factores como la alimentación y el estilo de vida pueden postergar la manifestación de ésta.

“Por ejemplo, si alguien tiene una carga genética para desarrollar hipertensión pero se alimenta adecuadamente, realiza ejercicio y no fuma ni bebe alcohol, en lugar de que la afección se presente a los 50 años puede ocurrir hasta los 70”, concluyó.

Polifenoles del mango prevendrían el cáncer colorectal

Polifenoles del mango prevendrían el cáncer colorectal
En el semanario de la UAM Vol. XXII, Núm. 12

Investigadores de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) desarrollan un proyecto enfocado a la extracción de polifenoles contenidos en el mango de la variedad ataulfo para determinar su efecto en la prevención de cáncer colorectal.

El maestro en ciencias Casibe Fuentes Matus, estudiante del Doctorado en Ciencias Agropecuarias de la citada sede universitaria, explicó que en la literatura científica se ha reportado la existencia de una correlación directa entre el contenido de polifenoles de un vegetal o fruta y su capacidad antioxidante.

Esto significa que la cantidad de polifenoles se corresponde con la capacidad antioxidante del alimento “y es justamente lo que hemos encontrado en la investigación sobre el mango”.

Al comparar el Ataulfo y el Tommy Atkins “vimos que la especie con mayor contenido de polifenoles es la primera, además de que tiene denominación de origen mexicano”.

El proyecto Polifenoles contenidos en mangos (Mangifera indica I.) de producción orgánica y convencional y su efecto ante el desarrollo celular de adenocarcinoma colorectal in vitro está en la etapa final de desarrollo, que consiste en hacer inoculaciones en la proliferación celular de adenocarcinoma colorectal.

El doctor Fuentes Matus anticipó que “en no más de dos meses tendremos resultados no concluyentes, pero sí concretos respecto de la investigación”.

Una vez determinada la capacidad antioxidante de esta variedad de mango pudo establecerse también que el manejo agronómico que se realiza en los huertos de esta fruta contribuye al contenido de los compuestos antioxidantes, que son benéficos para la salud.

En ese sentido, una conclusión es que el mango cultivado bajo un manejo orgánico brinda mejores resultados… Los pasos siguientes en la investigación serán extraer estos polifenoles de la variedad ataulfo –inocular en una línea celular específica que es cancerígena de colon– y esperar la inhibición en el desarrollo celular.

Los investigadores inocularán con el extracto de mango ataulfo de alto contenido de polifenoles en la línea celular especificada para observar si prolifera o se inhibe el desarrollo celular cancerígeno; entonces podría concluirse que “al menos en un modelo in vitro, nosotros encontramos que los extractos polifenólicos de la variedad ataulfo de denominación de origen mexicano inhibe la proliferación celular de carcinoma colorectal”.

La línea celular con la que trabajarán es la HT29 de adenoma colorectal en fase 1, correspondiente a un adulto de 44 años de sexo femenino y origen caucásico. El criterio para la elección de esa línea celular fue que si bien hay investigación sobre el efecto de polifenoles en otras, no la hay para el “adenoma colorectal con información que poseemos hasta el momento”.

Estrés oxidativo

En el Laboratorio los científicos cuentan con equipo para el conteo celular por respiración celular, es decir, las células muertas no respiran y, por ende, “podemos cuantificar únicamente las vivas mediante un colorimétrico específico, midiendo la intensidad de color mediante un lector de ELISA”.

Por lo tanto, al hacer una incubación celular “vamos a elaborar el cultivo celular de nuestras células de esa línea cancerígena; la proliferamos, inoculamos con tres dosis de nuestros polifenoles extraídos del mango ataulfo, la incubamos por 12, 24 y 48 horas, y en ese proceso trataremos de encontrar la viabilidad celular del cultivo”.

En todas las células del organismo hay una generación constante de radicales libres, por tanto “se requiere un balance en automático” a partir de los antioxidantes que consumimos en la dieta.

Cuando hay un desequilibrio existe estrés oxidativo, es decir, al generar demasiados radicales libres es necesario balancearlos con antioxidantes –polifenoles– que poseen dos o más compuestos aromáticos ampliamente distribuidos en el reino de las frutas y las verduras.

Estos alimentos contienen actividades antioxidantes potentes y un marcado efecto en la prevención de enfermedades asociadas al estrés oxidativo –el cáncer, entre otras– además de que poseen una estructura química ideal para “barrer” la actividad de los radicales libres.

Los factores que intervienen en los contenidos de polifenoles en matrices de vegetales son de índole climática, medioambiental, geográfica, agronómica y de producción. También juega un papel la diferencia entre variedades, que es una condición genética.

El maestro Fuentes Matus enfatizó la importancia de la relación directa entre el contenido de polifenoles de un vegetal o una fruta, y la capacidad antioxidante, lo que quiere decir que a mayor cantidad de polifenoles, mayor potencial antioxidante, en este caso en el mango ataulfo.

El investigador expuso que México es cuarto productor y primer exportador mundial de mango por lo que su cultivo da empleo a buena parte de la población económicamente activa.

Sobre los efectos positivos para la salud humana afirmó que una vez que “como investigadores podamos decir que el mango ataulfo previene el desarrollo de enfermedades degenerativas, esto va a contribuir al consumo y a un mayor cultivo, lo que resultará en una reacción en cadena”.

El maestro Fuentes Matus dijo que el desarrollo del estudio en torno de alimentos funcionales ha surgido “con fuerza impresionante”, dado que es parte de la dieta, es decir, no se requiere un gasto adicional para cuidar la salud porque los mismos alimentos ofrecen beneficios.

La cirugía robótica incorpora importantes avances en la medicina

La cirugía robótica incorpora importantes avances en la medicina
En la gaceta del Instituto Politécnico Nacional Año LI, Vol. 17, Núm. 1195

Los paradigmas del aprendizaje están cambiando y aunque los robots jamás sustituirán los conocimientos de un cirujano, se prevé que en los próximos 10 años esta tecnología se usará cotidianamente en los hospitales. Por ello, los especialistas necesariamente tendrán que entrenarse en cirugía robótica”, afirmó el Director del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, Luis Ernesto Gallardo Valencia.

Al dictar la conferencia Cirugía robótica ginecológica, durante el Primer Congreso Internacional en Investigación y Desarrollo Científico en Ciencias Médico Biológicas, el especialista indicó que la cirugía robótica ha cambiado la sala de operaciones, ya que ahora es posible realizar intervenciones cada vez menos invasivas y con reducción del dolor de hasta 80 por ciento.

Gallardo Valencia informó que con la ayuda del robot estadounidense Da Vinci realizó a principios de 2015 la primera cirugía robótica en la historia del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), que consistió en una histerectomía para extirparle a una paciente de 33 años el útero por vía vaginal.

Mediante la cirugía robotizada se garantiza mayor confort a los pacientes, ya que el dolor disminuye 80 por ciento, hay escasa pérdida sanguínea, incisiones y cicatrices mínimas y, por lo tanto, la estancia hospitalaria es mínima.

A diferencia de la cirugía laparoscópica, la robótica ofrece la ventaja de que los instrumentos pueden rotar en el interior del paciente y no es necesario hacer movimientos inversos de alta dificultad. El robot además tiene la capacidad de detectar cuando las tijeras o las pinzas para cauterizar pierden su vida útil.

El cirujano controla completamente los brazos robóticos, los cuales pueden rotar hasta 360 grados, y poseen siete grados de movimiento, lo que hace posible imitar o mejorar la movilidad de la muñeca, incluso realizan desplazamientos altamente precisos que las manos no pueden realizar.

El robot Da Vinci cuenta con visión estereoscópica de alta definición en 3D y está programado para realizar suturas con alto nivel de precisión. “Todo ello permite que el cirujano tenga menor fatiga y mayor rendimiento, ya que se coloca a poco más de un metro de distancia del paciente frente a una consola para ver el procedimiento”.

Luis Ernesto Gallardo precisó que en México sólo existen siete robots Da Vinci, cuatro de ellos se ubican en instituciones privadas y tres en instituciones de salud pública, una de ellas es el Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE, nosocomio que aplicará esta tecnología en las áreas de ginecología, urología, oncología, cardiología y cirugía general.

Investigadores de la UAM producen molécula útil para prevenir infartos y embolias

Investigadores de la UAM producen molécula útil para prevenir infartos y embolias
En el semanario de la UAM Vol. XXII, Núm. 10

Investigadores de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma  Metropolitana  (UAM)  trabajan en  la  producción  de  lovastatina, molécula  obtenida  del  hongo Aspergillus terreus en  la  que  se  ha encontrado  actividad  para  bajar los niveles de colesterol en sangre y, por consiguiente, prevenir la ocurrencia de infartos y embolias.

Además, la lovastatina es el precursor de la simvastatina, con propiedades  similares,  explicó  el  doctor Javier Barrios González, especialista del Departamento de Biotecnología de esta casa de estudios.

En  entrevista  precisó  que  su grupo  científico  se  ha  dedicado  a la generación de metabolitos secundarios microbianos, que emanan de microbios a los que se les ha  encontrado  una  impresionante variedad de actividades farmacológicas y gracias a los cuales se han obtenido la penicilina y la estreptomicina, entre otros antibióticos.

La investigación se propuso desde  un  principio  la  obtención  de antibióticos, sin embargo se ha observado que estos metabolitos pueden desempeñar otras actividades, por ejemplo, como plaguicidas en la agricultura.

También  hay  otros  capaces  de regular las contracciones del útero  o  las  pulsaciones  del  corazón. “Como investigadores nos preguntamos entonces ¿qué hace un microbio  produciendo  este  tipo  de actividades?”.

Los expertos de la UAM estudian un metabolito secundario llamado lovastatina, cuya acción “consiste en bajar el colesterol en sangre,  lo  que  deriva  en  la  prevención de padecimientos que se encuentran  entre  las  principales causas de muerte en el país: embolias e infartos.

“Utilizamos la lovastatina como modelo de metabolito secundario de  hongo;  una  de  las  cuestiones que estudiamos en nuestro laboratorio es el desarrollo de sistemas novedosos de cultivo en los que el hongo Aspergillus terreus produzca más lovastatina”.

En  la  Unidad  Iztapalapa  “tenemos fama a nivel mundial de hacer fermentación en estado sólido y recientemente  patentamos  un  sistema en poliuretano para producir metabolitos  secundarios”,  aunque pueden producirse también proteínas o enzimas. En este sistema se genera  30  veces  más  lovastatina que por los métodos convencionales con base en cultivos en medio líquido utilizados en la industria.

Por lo tanto, la investigación de  la  UAM  busca  establecer  por qué  se  obtienen  más  metabolitos secundarios microbianos en un medio sólido que en uno líquido, apuntó el doctor Barrios González.

Señales medioambientales

Los  ingenieros  están  interesados en cómo alcanzar escalas mayores y “eso también nos interesa a nosotros, pero además queremos saber por qué se comportan diferente en distintos medios.

“Es lógico que, por ejemplo, los hongos  y  actinomicetos  que  son productores  de  metabolitos  secundarios evolucionaron para vivir afuera, es decir, en una cáscara de melón, en una hoja podrida, en un tronco y no en un medio líquido”.

En el artículo propuesto para el Premio a la Investigación que confiere la UAM, el académico señala que si el hongo está en un medio sólido,  tiene  que  adaptarse  y  en ese proceso “enciende unos genes y  apaga  otros”,  lo  cual  arroja  un funcionamiento diferente.

Pero  además  ¿cuáles  son  las señales  del  medio  ambiente  que el microorganismo capta y causan el  cambio  en  expresión  genética y  fisiología?  Después  de  estudiar este factor “vimos que el contacto directo con el aire era un estímulo  ambiental  importantísimo  para desatar  la  fisiología  –del  organismo– en el medio sólido”.

Otro factor relevante es el denominado  “estímulo  del  soporte”: cuando  el  hongo  encuentra  uno al cual “se agarra, explora a su alrededor y empieza a ver qué hay para  comer;  en  cambio  en  un  reactor normal de medio líquido está dando vueltas y el hongo no tiene necesidad de explorar ni de adherirse; entonces vimos que esto lo tenía en el medio sólido y lo hacía producir más, aunque su efecto no es tan grande como el del contacto con el aire”.

Una vez establecido el efecto del contacto con el aire se pensó que  dicha  reacción  –que  incrementa  la  producción  de  lovastatina, entre otras cosas– puede estar mediada por especies reactivas de oxígeno llamadas también radicales libres.

Es sabido que si la concentración de estos radicales es alta, las moléculas oxidantes pueden dañar las células, pero si son bajas servirían como señales metabólicas. “Logramos  medir  las  especies reactivas de oxígeno dentro del hongo  y  creímos  que  iba  a  haber una  explosión  de  especies  reactivas de oxígeno que encendiera los genes y luego disminuirían rápidamente. Pero no, lo que sucedió y está  publicado  en  el  artículo  “es que  hubo  gran  acumulación  de esas especies reactivas de oxígeno (EROs)  durante  toda  la  etapa  de producción”.

El incremento de especies reactivas de oxígeno coincide con la mayor producción y con el encendido del  gen  “maestro”  de  los  genes  de biosíntesis de lovastatina, agrupados en el genoma del hongo. Los niveles de EROs no son tan altos como para matar  al  hongo,  “más  bien  envían señales a los genes de que enciendan que ya es hora de producir”.

Así “demostramos que los genes de biosíntesis de lovastatina son regulados por las EROs a nivel transcripcional,  es  decir,  que  mandan la  señal  para  encender  los  genes y  aparentemente  es  necesaria  –el alto  nivel  de  EROs–  para  mantenerlos encendidos durante toda la fase  de  producción.  Esto  es  muy importante  porque  se  trata  de  un mecanismo que regula el metabolismo secundario”.

El conocimiento de estos mecanismos tiene trascendencia en ciencia básica, pero además puede ser la base para diseñar y desarrollar sistemas  novedosos  de  producción  o cultivo, en este caso de lovastatina, pero probablemente se puede aplicar a otros metabolitos secundarios.

Además  esto  puede  aplicarse al  mejoramiento  genético  “para construir cepas que sean superproductoras de lovastatina u otro metabolito”,  señaló  el  doctor  Barrios González.

La Malaria es una enfermedad en proceso de erradicación en México

La Malaria es una enfermedad en proceso de erradicación en México
Por Elizabeth Ruiz Jaimes en la Academia Mexicana de Ciencias

La malaria o paludismo es una enfermedad que está considerada por las autoridades sanitarias en una etapa de pre-erradicación en nuestro país, ya que el número de casos que se reportan oficialmente no llegan al millar por año.

Sin embargo, señaló Filiberto Malagón Gutiérrez, jefe del Laboratorio de Malariología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estas cifras no incluyen los casos que ocurren en zonas de conflicto donde hay focos de transmisión y que se ubican en las costas del Pacífico y Golfo de México.

“Debido a esa situación, en algunos estados los datos oficiales con los que se cuentan son parciales porque no hay forma de internarse en dichas entidades de manera confiable”, señaló en entrevista.

De acuerdo con datos publicados por el Departamento de Microbiología y Parasitología de la UNAM, la malaria es causada por organismos microscópicos del género Plasmodium. En México, los casos que se reportan son casi exclusivamente Plasmodium vivax y raros son los dePlasmodium falciparum. En el año 2013, el país reportó 499 casos.

Malagón Gutiérrez, quien fundó el Laboratorio de Malariología en 1970, mencionó que los puntos de infección se encuentran en: Chiapas (frontera con Guatemala), Campeche, sur de Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Jalisco, así como en el límite fronterizo de Durango y Nayarit, Sinaloa y Sonora.

El trabajo que lleva a cabo el investigador es una de las vertientes de la investigación que se realiza sobre la malaria, una enfermedad cuya mortalidad se ha podido reducir significativamente gracias a las investigaciones que realizó hace 40 años Tu Youyou quien fue reconocida con el Premio Nobel de Fisología o Medicina 2015.

A la química-farmacéutica china se le premió por el descubrimiento de un compuesto clave para combatir a la malaria. Youyou analizó la eficacia de 380 extractos de plantas en animales infectados de paludismo, el mejor compuesto fue la artemisinina, la cual pudo extraer al cocer plantas de ajenjo chino (Artemisia annua). En la actualidad, la artemisinina se sigue extrayendo del ajenjo y es usada junto con otros fármacos permitiendo reducir la mortalidad de la malaria un 20% en adultos y hasta un 30% en niños.

El Nobel de Medicina 2015 Youyou lo compartió con el irlandés William Campell y el japonés Satoshi Omura, quienes fueron premiados por el diseño de terapias contra enfermedades causadas por gusanos.

La malariología

Filiberto Malagón tomó la decisión de iniciar investigaciones sobre malaria cuando volvió de la Universidad de Londres, donde hizo un posgrado con el profesor Percy Granham, quien pidió al investigador mexicano traer a su regreso a México la cepa dePlasmodium berghei, debido a que un amigo suyo, Rodolfo Pérez Reyes, de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, la requería para trabajar.

“Llegué a México con un tubito con la sangre de un ratón en el bolso y para que la cepa sobreviviera se inocularon tres ratones en el laboratorio”. Después de varios días el científico observó a través del microscopio que los parásitos habían infectado con éxito a los ratones.
Una vez que llevó uno de esos ratones a Pérez Reyes con la cepa que necesitaba para sus estudios, “me quedé con dos ratones, y para no matar la cepa decidí dedicarme a la investigación de la malaria”.

La incursion inicial del grupo de investigación de Malagón Gutiérrez fue estudiar la factibilidad de una vacuna contra la malaria. El primer problema con el que se encontró fue que para producir una vacuna de aplicación generalizada era necesario contar con grandes cantidades de antígeno y para obtenerlo se requería aprender a cultivar los plasmodios. Una vez que revisó él junto con su equipo de trabajo la literatura sobre el tema, se dieron cuenta que nadie hasta ese momento había cultivado dichos parásitos, no porque no hubiera habido intentos, sino porque estos no se dejaban cultivar.

“Nuestra hipótesis inicial, fundamentada en los primeros estudios de ultraestructura de los parásitos de la malaria, fue que estos parásitos estrictamente no eran intracelulares y que por lo tanto podrían cultivarse en medio carentes de células; es decir, en cultivos axénicos (que consiste en una sola especie microbiana proveniente de una sola célula). Desde entonces Malagón Gutiérrez se ha dedicado al estudio del cultivo axénico dePlasmodium.

“A la fecha contamos con cultivos de plasmodios humanos y de ratón; pero ocasionalmente hemos revertido esas formas a sus plasmodios originales, así que desde el punto de vista experimental el cultivo axénico de plasmodios no existe, aunque ahí estén, pero aún no somos capaces de reconocer los detalles que nos permitan reproducir esas reversiones de Plasmodium de roedor a placer”.

En el transcurso de la investigación han surgido diversos estudios que han permitido hallazgos interesantes, como la transmisión oral de la malaria, el papel de la malaria en el desarrollo de cáncer, así como el análisis sobre la evolución de plasmodios a partir de una coccidia ancestral, y el papel que podría jugar en la transmisión actual de la malaria. Las coccidias son parásitos intestinales del mismo Phylum que los plasmodios, que se transmiten por ooquistes (formas de resitencia) que se eliminan en las heces.

La malaria

Se transmite mediante la picadura de mosquitos del género Anopheles, aunque en ocasiones también por transfusión sanguínea y raramente de manera congénita, “se considera que en nuestro país los vectores prevalentes son Anopheles pseudopunctipennisAn. Albimanus An. punctimacula”.

De acuerdo con el último reporte de la Organización Mundial de la Salud, se estima que 3.2 mil millones de personas se encuentran en riesgo de infección y de sufrir la enfermedad en 97 países. En la actualidad, esta infección parasitaria provoca la muerte en más de medio millón de personas al año.

Según el investigador Malagón Gutiérrez, los esfuerzos de la Campaña Nacional para la Erradicación del Paludismo (CNEP) y otros programas posteriores que ha implementado el gobierno federal han mantenido bajo control esta enfermedad, “pero aún hay mucho qué explicar y descubrir desde la ciencia”.

La Ivermectina: Medicamento clave en la erradicación de la oncocercosis

La Ivermectina: Medicamento clave en la erradicación de la oncocercosis
Por Noemí Rodríguez González en la Academia Mexicana de Ciencias

El 29 de septiembre de este año la Secretaría de Salud y la Organización Panamericana de la Salud anunciaron la certificación oficial de la erradicación de la oncocercosis en Oaxaca, en el norte de Chiapas (conocido como foco Chamula), y en el sur de Chiapas (foco Soconusco), lo que se logró tras una estrategia en la cual el descubrimiento y el desarrollo farmacéutico de la ivermectina, un derivado de la avermectina descubierta por el irlandés William Campbell y el japonés Satoshi Omura, galardonados con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2015, fue un elemento clave para la erradicación de la oncocercosis.

Cuando una mosca hembra del género Simulium, con el fin de alimentarse muerde a un humano infectado con el parásito Onchocerca volvulus, la mosca queda infectada y las larvas maduran dentro de ella; la mosca al morder a otro humano deposita pequeñas larvas (microfilarias) que viven bajo la piel; en el caso de los gusanos adultos, que continúan su ciclo de transmisión en el organismo, forman nódulos conocidos como oncocercomas.

Los principales síntomas de la infección con O. volvulus son lesiones en la piel y daño ocular que puede provocar ceguera. La oncocercosis, conocida como ceguera de los ríos o mal morado, se produce principalmente en zonas tropicales y más del 99% de las personas infectadas viven en 31 países del África subsahariana. “Y, en vista de que no existe una vacuna para prevenir la infección por O. volvulus, el tratamiento con ivermectina y la vigilancia epidemiológica son la clave para controlar y erradicar esta enfermedad en las zonas de mayor concentración de casos”, explicó la doctora Teresa Uribarren Berrueta, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Adiós a la oncocercosis

Las acciones para controlar y erradicar la oncocercosis en México iniciaron en 1991 con el tratamiento con ivermectina que se les daba a las personas con manifestaciones clínicas. En 1993 se estableció formalmente el Programa para la Eliminación de la Oncocercosis en las Américas (OEPA, sus siglas en inglés), que tiene como principal objetivo eliminar la oncocercosis como una amenaza de salud pública, esto a través de la distribución de ivermectina en las comunidades en donde la enfermedad es endémica.

Unos años más tarde, en 1997, en nuestro país recibían dos veces al año este medicamento las personas de las comunidades en donde la enfermedad es endémica; es decir, en las zonas afectadas durante un largo periodo de tiempo, que en el caso de México son el sur y el norte de Chiapas, así como Oaxaca.

Con las dosis de ivermectina se eliminan las microfilarias en piel y en ojos, y aunque el medicamento no afecta a los adultos del parásito, al detener el desarrollo embrionario de las microfilarias, los vectores, en este caso las moscas negras, no pueden infectarse al morder a las personas enfermas. “Por ello, uno de los criterios para tratar de detener el ciclo de transmisión del parásito fue administrar el medicamento dos veces al año y a por lo menos el 85% de la población infectada o expuesta a O. volvulus”.

En México se distribuyeron tratamientos cuatro veces al año, de 2003 a 2011, en el foco del sur de Chiapas, que era reportado como el de mayor número de casos. A la par, se llevaron a cabo evaluaciones parasitológicas, serológicas y oftalmológicas, que demostraron la interrupción de la transmisión del parásito. Además, se realizaron estudios entomológicos, tanto en las comunidades representativas de la enfermedad o centinelas, como en las que no lo son; se recolectaron más de cien mil moscas negras Simulium ochraceum, que es principal vector en nuestro país, en los que no se encontró ADN del parásito O. volvulus, lo que sugirió que la oncocercosis ya no representa un problema de salud en las comunidades endémicas de México, explicó Uribarren Berrueta, del Departamento de Microbiología y Parasitología.

En el año 2012, la OEPA decidió, basándose en los datos obtenidos por México, que la transmisión estaba interrumpida, es decir, ya no se detectaron moscas infectadas, por lo que se suspendió el tratamiento, aunque se implementó la etapa de vigilancia epidemiológica; lo que llevó a la reciente verificación de México como un país libre de oncocercosis, esto para las tres zonas endémicas.

Sin embargo, de acuerdo con en el Boletín Epidemiológico de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaria de Salud, desde el 2013 en el país se han detectado casos de la enfermedad en zonas no endémicas, por ejemplo, en ese año se reportaron 66 casos en Coahuila, 14 en Chiapas y dos en Veracruz; y para el 2014 se tienen registrados 128 en Coahuila, 24 en Tamaulipas, 80 en el Estado de México y uno en Zacatecas. “Por lo que se debe continuar con la vigilancia epidemiológica en los estados en los que ya se ha controlado la enfermedad y en los que se han detectado nuevos casos”.

La ivermectina y el Nobel

En la década de 1970, William Campbell de la Universidad Drew, en Estados Unidos, y el profesor emérito de la Universidad de Kitasato, en Japón, Satoshi Omura, descubrieron una clase de compuestos llamados avermectinas que pueden aniquilar parásitos que causan infecciones como la oncocercosis o la filariasis linfática. El más potente de esos compuestos fue lanzado al mercado en 1981 como el medicamento ivermectina, un derivado de la avermectina; esto les valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de este año, el cual comparten con la china Tu Youyou, quien descubrió hace más de tres décadas un compuesto clave para tratar la malaria.