La esperanza de vida aumenta dos meses por año

La esperanza de vida aumenta dos meses por año
Por Leticia Olvera y René Tijerino en la UNAM Núm. 4, 703

La tercera edad suele asociarse a dependencia, deterioro, déficits, depresión y pasividad; sin embargo, estudios recientes muestran que ofrece niveles elevados de satisfacción y disfrute, señalaron los participantes en la fase final del Primer Congreso Internacional Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento, en la Unidad de Posgrado de la UNAM.

Al respecto, Rocío Fernández-Ballesteros, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, indicó que este concepto se ha visto alterado por una serie de prejuicios, “pues hoy la tercera edad suele verse como un problema y no como lo que es: la representación más clara del éxito de la sociedad y de la especie”.

Sobre la longevidad, dijo que ésta se mantuvo en los mismos rangos hasta el siglo XX y hoy en día no se sabe cuál es su tope. “La esperanza de vida se ha incrementado dos meses por año y no tenemos algún indicador de cuándo terminará. No hay ninguna etapa que represente al cien por ciento la probabilidad de muerte; por ello, el reto es prolongar la existencia de forma adecuada”.

Para la catedrática esta situación depende de las condiciones del individuo, pues ser un adulto mayor exitoso implica buena salud, no tener problemas crónicos causantes de discapacidad, gozar de independencia, adaptarse a nuevas situaciones, sentirse bien y contar con familia y amigos.

Un reto que involucra a todos

El envejecimiento demográfico es un desafío que involucra a todos. Más allá de un obstáculo, requiere una atención crítica y ponderar lo positivo para lograr un bienestar generalizado, señaló Peter Lloyd-Sherlock, de la University of East Anglia, United Kingdom, al impartir la conferencia Cambio Gradual o Revolución Pacífica. Respondiendo al Envejecimiento Poblacional en Economías Emergentes.

El experto habló de la experiencia de México, tomada como modelo parcialmente en Perú, India e incluso China. Un aspecto a destacar, expuso, es que en el territorio nacional los mayores de 60 años, pese a representar 16 por ciento de la población, tienen protección social.

En salud, sustentabilidad y consumo, 19 por ciento de los adultos son diabéticos o hipertensos y los mexicanos presentan la tasa de obesidad más alta del planeta. “Estas cuestiones deben atenderse y repercutir en mejores hábitos para la población”, advirtió.

Respecto al desarrollo sostenible, Lloyd-Sherlock refirió que Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, reconoce que en muchas partes del mundo persiste la discriminación contra la senectud; para contrarrestar esta situación, México y otras economías emergentes hoy en día consideran a grupos anteriormente excluidos, como el de la tercera edad.

Verónica Zenaida Montes de Oca Zavala, del Seminario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, destacó la entrega de los participantes y organizadores del congreso y la convivencia intergeneracional. “Esto ayudó a que juventudes y vejeces identifiquen temas comunes en un marco de valores, respeto y derechos”.

Santiago Macotela Hernández, de la Dirección General de Atención a la Comunidad Universitaria, informó que esa entidad se encarga de hacer que la formación de alumnos sea integral y de abrir espacios para conocer lo que ofrece la Universidad

Proteína abre el camino hacia la detección temprana de Alzheimer

Proteína abre el camino hacia la detección temprana de Alzheimer
En La Jornada

Un grupo internacional de investigadores descubrió una proteína en la sangre que indicaría si las personas sufrirán un declive de la función cerebral, lo que facilitaría un diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer.

Los científicos realizaron un estudio para identificar las proteínas plasmáticas asociadas con posibles marcadores de la enfermedad de Alzheimer, especialmente en sus etapas presintomáticas, a fin de hallar un método de detección temprano económico y no invasivo.

Los estudios para diagnosticar la enfermedad, como resonancias magnéticas o tomografías, revelan signos entre cuatro y 17 años, respectivamente, antes de la aparición de la demencia, pero requieren instalaciones especializadas y en general son caros.

En la actualidad no existen tratamientos que retrasen o prevengan la aparición de la enfermedad, pero la detección del Alzheimer desde la etapa asintomática allanaría el camino al desarrollo de tratamientos contra la demencia, que afecta a 44 millones de personas en el mundo.

Individuos asintomáticos

Buscando sustitutos de diagnóstico, los investigadores encontraron que la sangre puede ser una fuente útil, pero sólo se han realizado dos estudios de descubrimiento comparando proteínas de ese tejido líquido con los fenotipos relacionados con la enfermedad en individuos asintomáticos.

El equipo de expertos analizaron esta vez los niveles de mil 129 proteínas que circulan en la sangre de más de 200 gemelos y los compararon con los datos de pruebas de función cognitiva efectuadas durante 10 años.

Los resultados, publicados en la revista Translational Psychiatry,muestran que los niveles de una proteína llamada MAPKAPK5 tendían a ser más bajos en las personas con una función cerebral disminuida.

Esa proteína está involucrada en la transmisión de mensajes químicos en el cuerpo, pero su vínculo con el deterioro cognitivo quedó claro, aunque pasaría más de una década –a partir de los primeros cambios en el cerebro– antes de notar síntomas como pérdida de memoria.

Se estima que los casos de demencia se triplicarán a escala mundial para 2050, a 135 millones de pacientes, debido a que no hay cura o tratamiento.

La gente piensa que puede ser difícil revertir 20 años de posibles daños a su cerebro, pero si se detecta la enfermedad mucho antes, entonces podría ser capaz de encontrar algo que funcione, sostiene Steven Kiddle, científico del Colegio Real de Londres.

Una prueba de sangre podría ayudar a identificar a las personas vulnerables, pero para “poder ir al médico a preguntar ‘¿tengo Alzheimer o no?’ aún falta mucho camino”, admite.

Los investigadores aseguran que el hallazgo es un gran paso, pero que son necesarios más estudios para conocer con precisión la manera en que produce cambios en la memoria y el pensamiento.

Propagación de datos en cerebro

Propagación de datos en cerebro
Por Eduardo Carrillo en la Gaceta UdeG Nº 838

Los institutos de Neurociencias, de la Universidad de Guadalajara y Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), colaboran en un estudio de punta para avanzar en el conocimiento sobre cómo se comunican redes neuronales biológicas y computacionales, datos que a futuro pudieran emplearse en biomedicina o robótica.

El trabajo es dirigido por el profesor de la UdeG, Mario Treviño Villegas y los estudiantes Dmetri Hayes y Gary Burnett, del MIT, quienes realizan una estancia por tres meses en la UdeG, con apoyo económico del ayuntamiento de Zapopan.

En 2014 avanzaron en la creación de un sistema por computadora, valiéndose de herramientas de modelado matemático, con las cuales representan la actividad eléctrica neuronal, es decir, simulan redes virtuales con diferentes tamaños: de mil a cien mil neuronas y las interconectan vía modelos de sinapsis químicas y eléctricas.

Mario Treviño tiene estudios in vitro, en los que ha analizado y caracterizado la actividad de redes interconectadas reales. “En este sistema podemos observar cómo estos grupos de neuronas (o ensambles) se comunican unas con otras. Es un problema complejo, del cual tenemos poco conocimiento a la fecha”.

En 1980 fue conocida por primera vez, la actividad eléctrica de dos neuronas a la vez, dijo Treviño Villegas, y añadió: “Tipificar la actividad simultanea de un grupo de 100 neuronas representa un reto para la neurociencia actual”.

Treviño Villegas, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) y miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel II, quien presentó avances de estos estudios en la UNAM en 2014, ofrecerá en septiembre próximo una conferencia en el LVIII Congreso de la Sociedad Mexicana de Ciencias Fisiológicas.

Según sus resultados preliminares, en el sistema nervioso central pueden ocurrir cosas semejantes a lo presentado en el tráfico vial:

“Las redes neuronales pueden llegar a cumplir su función de actividad a nivel grupal por diferentes rutas”.

Dmetri Hayes, egresado de lingüística del MIT y quien fuera alumno del profesor Noam Chomsky, reconocido lingüista, ha viajado dos veces a Guadalajara. Con la traducción del académico, señaló que estudiará el impacto de las sinapsis eléctricas entre neuronas modeladas en computadora.

A Gary Burnett, quien estudia ciencias computacionales y neurociencias, originario de un pueblo pequeño en Estados Unidos, le entusiasma hacer una estancia en Guadalajara. Considera una “oportunidad” trabajar en este espacio donde investigará cómo “la arquitectura” de las conexiones sinápticas influye en los patrones de actividad de redes neurales virtuales.

El síndrome de sueño insuficiente la afección de jóvenes

El síndrome de sueño insuficiente la afección de jóvenes
Por Leticia Olvera en la UNAM Núm. 4, 702

En términos generales, más de 20 por ciento de la población, principalmente estudiantes, adolescentes y adultos jóvenes, padece síndrome de sueño insuficiente, dijo Ulises Jiménez Correa, director de la Clínica de Trastornos del Sueño.

Se trata de una alteración al dormir; las personas con esta anomalía se quejan de tener sueño en el día y, por lo mismo, se les dificulta atender sus actividades escolares, laborales o familiares, precisó.

Cifras

El problema ocurre por igual en hombres y en mujeres, en la adolescencia y primeros años de la edad adulta, porque es la etapa donde ya no se tienen límites en términos de horarios y, por lo tanto, empiezan a privarse de horas de sueño, apuntó el especialista.

En la muestra general de quienes asisten a la clínica universitaria, 15 por ciento presenta esta situación. Por grupos de edad, cien por ciento de la población estudiantil de entre 15 y 25 años que acude lo hace para atenderse por este síndrome.

Los pacientes duermen tres o cuatro horas por noche, de lunes a viernes, y tratan de recuperarse en fin de semana, lo que lejos de ser una solución, ocasiona que se acumule una deuda importante de sueño, señaló.

Causa

La causa fisiológica de este atraso es la estimulación luminosa que nos imponemos al usar dispositivos electrónicos sin límite. Por ejemplo, ahora los jóvenes ocupan las noches para hacer sus tareas en equipo por Internet o revisar las redes sociales y su correo electrónico, resaltó Jiménez Correa.

Esa estimulación, explicó, no permite que el cerebro identifique que ya es hora de dormir, pues se dan cambios importantes en la química cerebral y se deja de producir la melatonina en un horario adecuado, lo que dificulta el inicio del sueño.

Aunado a ello, realizan conductas que obstaculizan el inicio del descanso, como cenar tarde, leer o llegar muy noche a casa, agregó. “El problema es que por lo regular las actividades laborales y/o escolares empiezan temprano y es cuando se manifiestan los síntomas diurnos de esta afectación que son: dificultad para ejecutarlas bien, somnolencia, irritabilidad, ansiedad, problemas de atención, concentración y memoria.”

Ello se refleja en una baja productividad laboral o rendimiento escolar inadecuado, además de cambios en el estilo de vida e incluso en las relaciones sociales. A veces la gente se queda dormida si requiere estar alerta y eso ocasiona accidentes. “Hoy en día se sabe que los choques durante las primeras horas de la mañana suceden porque hay privación de sueño”, finalizo.

Determina escolaridad bienestar en la vejez

Determina escolaridad bienestar en la vejez
Por Diego Joaquin en Foro Consultivo Científico y Tecnológico

El nivel de escolaridad en América Latina es un factor que podría ser determinante para que un individuo goce de bienestar o no durante la vejez, al menos así lo conciben Carlos Cano, Director del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Javeriana y Florencia Torche, profesora asociada de Sociología de la Universidad de Nueva York, por estudios que ha realizado sobre demencia en adultos mayores y movilidad intergeneracional en América Latina, respectivamente.

Durante su ponencia Cognitive aging, el doctor Cano explicó que en diversos estudios realizados para medir el nivel de demencia en adultos mayores de 60 años, personas con cero a cinco años de escolaridad se encontraban por debajo de la media, lo que significaría que alrededor del 70% de la población muestra sufre demencia. Sin embargo, Cano propuso evaluar esta población mediante componentes que tienen que ver con funciones cognitivas, lo que determinó que poco más del 5% tendría esta enfermedad, que aún corresponde a personas con bajo nivel escolar. En su turno, la doctora Torche destacó que a pesar de la alta desigualdad en la distribución de riquezas que se presenta en Latinoamérica, el nivel escolar es un factor determinante para que exista movilidad en el bienestar de una generación a otra.

Es por esto que, de acuerdo con la doctora Florencia, la educación es plausible de una intervención política para su mejoramiento, pues la inmovilidad intergeneracional es el resultado de que familias desaventajadas enfrentan barreras  para tener acceso a una educación de calidad.

El Foro “Política pública basada en evidencia para enfrentar los desafíos del envejecimiento en América Latina y el Caribe” se llevó a cabo los días 28 y 29 de mayo en el Auditorio de la Academia Nacional de Medicina, Bloque “B”, Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI. Contó, además, con la participación del Instituto Nacional de Geriatría de México, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la Universidad de Míchigan, el Centro Médico de la Universidad de Texas, la Organización Panamericana de Salud y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Malos horarios de sueño y comida pueden influir en el desarrollo de enfermedades mentales

Malos horarios de sueño y comida pueden influir en el desarrollo de enfermedades mentales
Por (Huffington Post) en Cinvestav: Avance y Perspectiva

Debido al ritmo acelerado de nuestras vidas, cada vez es más común que descuidemos nuestra salud. Los ciclos de sueño y el tipo de comida que consumimos, cada vez se ven más afectados, lo posteriormente tiene consecuencias negativas para nuestra salud.

Según un estudio realizado por un psicólogo francocanadiense y publicado en la revista electrónica eLifenuestras rutinas de sueño y alimentación son muy importantes para mantener la salud mental y niveles de estrés bajos.

Tener horarios regulares para comer y dormir podrían evitar el desarrollo de una enfermedad mental. Según los investigadores, esto tiene que ver con la forma en la que los ciclos naturales de nuestro cuerpo afectan algunos de los químicos cerebrales.

Dormimos y despertamos a cierta hora debido a nuestro “reloj circadiano” interno, el cual define patrones de sueño y actividad. Las actividades diarias también son influenciadas por algo llamado “ritmos ultradianos”, los cuales son ciclos de cuatro horas, que se repiten durante las 24 horas. Estos ritmos que son superimpuestos sobre el ritmo circadiano, están ligados a funciones como la temperatura corporal, alimentación, hormonas séricas y movimiento físico. Los ritmos ultradianos podrían ser la razón por la cual comemos tres veces al día, repartidas durante el día.

Se sabe que los ritmos ultradianos de cuatro horas se activan gracias al químico cerebral dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa. Cuando los niveles de dopamina no están balanceados en el cerebro (como le ocurre a personas con desorden bipolar o esquizofrenia), los ciclos de cuatro horas se pueden extender hasta por 48 horas.

Los desordenes de sueño han sido relacionados con una ruptura del ritmo circadiano, pero en el nuevo experimento llevado a cabo con ratones, los investigadores demostraron que estas anormalidades son el resultado del mal balance de un generador de ritmo ultradiano, que opera a partir de señales de dopamina.

Este hallazgo es el primero en sugerir que hay un generador de ritmo basado en dopamina en el cerebro y que está relacionado con enfermedades mentales. Específicamente cuando este generador no funciona adecuadamente, es cuando se puede provocar la interrupción del sueño y la manía en pacientes bipolares, y podría estar asociado con episodios esquizofrénicos. Los científicos creen que estos hallazgos podrían tener implicaciones importantes para el tratamiento de estos desórdenes y que controlar los ciclos de comida y sueño puede desempeñar un papel importante a la hora de prevenir episodios esquizofrénicos y bipolares.

Este no es el primer estudio en sugerir que hay una relación entre las horas de sueño y la salud metal. Otro estudio publicado en la revistaCognitive Therapy and Research, publicó un artículo en diciembre, donde reportan que encontraron una relación entre aquellos que van a la cama muy tarde y la preocupación constante junto con pensamientos negativos.

Por qué las mentes más brillantes necesitan soledad

Por qué las mentes más brillantes necesitan soledad
Por Silvia Díez en El País (10 Febrero 2015)

Según el profesor Robert Lang de la Universidad de Nevada (Las Vegas), experto en dinámicas sociales, muchos de nosotros acabaremos viviendo solos en algún momento de nuestra vida, ya que cada día nos casamos más tarde, las tasas de divorcio aumentan y las personas viven más. La prosperidad también fomenta este estilo de vida, elegido en la mayoría de los casos voluntariamente por el lujo que representa. La periodista Maruja Torres en su autobiografía Mujer en guerra (editada por Planeta) ya se vanagloriaba del placer que le producía meterse en la cama y dormir sola, con las extremidades extendidas en forma de aspa. A esto se le añade la comodidad de disponer del sofá, poder cambiar de canal sin tener que negociar, improvisar planes sin avisar ni dar explicaciones, pasearse por la casa de cualquier guisa, comer a cualquier hora…

Por si fuera poco, el sociólogo Eric Klinenberg, de la Universidad de Nueva York, autor del estudio GOING SOLO: The Extraordinary Rise and Surprising Appeal of Living Alone, está convencido de que vivir solo significa, además, disfrutar de relaciones de más calidad, ya que la mayoría de singles tiene claro que la soledad es mucho mejor que el hecho de sentirse mal acompañado. Incluso hay estudios que aseguran que la soledad facilita el desarrollo de la empatía. Otra socióloga, Erin Cornwell, de la Universidad Cornell en Ithaca (Nueva York), ha determinado tras distintos análisis que es más probable que la gente mayor de 35 años que vive sola pase una velada entre amigos que no aquellos que viven en pareja. Esto también ocurre con las personas mayores que, aun viviendo solas, poseen una red social de amistades tan amplia o más que las personas de su misma edad que viven acompañadas. Es la conclusión a la que llegó el estudio llevado a cabo por el sociólogo Benjamin Cornwell y que publicó enAmerican Sociological Review.

La base de la creatividad y de la innovación

Las personas somos seres sociales, pero tras pasarnos el día rodeados de gente, de reunión en reunión, atentos a las redes sociales y al móvil, hiperactivos e hiperconectados, la soledad ofrece un espacio de reposo sanador. Una de las conclusiones más sorprendentes es que la soledad resulta básica para la creatividad, la innovación y el buen liderazgo. Un estudio realizado en 1994 porMihaly Csikszentmihalyi (el gran psicólogo de la felicidad) comprobó que los adolescentes que no soportan la soledad son incapaces de desarrollar el talento creativo.

Susan Cain, autora del libro Quiet: The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking, cuya conferencia en Ted Talks es una de las favoritas de Bill Gates, defiende a ultranza la riqueza creativa que surge de la soledad y reivindica, por el bien de todos, la práctica de la introversión. “Siempre me habían dicho que debía mostrarme más abierta, aunque yo sentía que ser introvertida no era algo malo. Así que durante años fui a bares abarrotados, muchos introvertidos lo hacen, lo que representa una pérdida de creatividad y de liderazgo que nuestra sociedad no se puede permitir. Tenemos la creencia de que toda creatividad y productividad proviene de un lugar extrañamente sociable. Sin embargo, la soledad es el ingrediente crucial de la creatividad. Darwin daba largas caminatas por el bosque y rechazaba enfáticamente invitaciones a fiestas. Steve Wozniak inventó la primera computadora Apple encerrado en su cubículo de Hewlett Packard, donde trabajaba entonces. La soledad importa. Para algunas personas, incluso, es el aire que respiran”.

Cain recuerda que cuando estamos rodeados de gente nos limitamos a seguir las creencias de los demás para no romper con la dinámica de grupo. La soledad, en cambio, significa abrirse al pensamiento propio y original. Denuncia que las sociedades occidentales han privilegiado más a la persona activa que a la contemplativa. Y nos ruega: “Detengan la locura del trabajo constante en equipo. Vayan al desierto para tener sus propias revelaciones”.

La conquista de la libertad

“Solo cuando estoy sola me siento completamente libre. Me reencuentro conmigo misma y eso me resulta agradable y reparador. Es cierto que, por inercia, cuanto menos solo estás, más te cuesta estarlo. No obstante, en una sociedad que te obliga a estar enormemente pendiente del afuera, los espacios de soledad representan la única posibilidad de contactar otra vez con uno mismo. Es un movimiento de contracción necesario para recuperar el equilibrio”, asegura la psicóloga Mireia Darder, autora del libro Nacidas para el placer (Ed. Rigden).

También el gran filósofo del momento, Byung-Chul Han, autor de La sociedad del cansancio (Ed. Herder), abandera la necesidad de recuperar nuestra capacidad contemplativa para compensar nuestra hiperactividad destructora. Según este autor, solo tolerando el aburrimiento y el vacío seremos capaces de desarrollar algo nuevo y de desintoxicarnos de un mundo lleno de estímulos y de sobrecarga informativa. Byung-Chul Han tiene muy presente las palabras de Catón: “Nos olvidamos de que nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca está menos solo que cuando está consigo mismo”.

Conciencia de sí y auditoría interior

“Para mí la soledad representa la ocasión de revisar nuestra gestión, de proyectar el futuro y evaluar la calidad de los vínculos que hemos construido. Es un espacio para llevar a cabo una auditoría existencial e indagar qué es esencial para nosotros más allá de las exigencias del entorno social”, asegura el filósofo Francesc Torralba, autor de El arte de estar solo (Ed. Milenio) y director de la cátedra Ethos de la Universidad Ramon Llull. En soledad dejamos ese espacio en blanco para escuchar sin interferencias lo que sentimos y necesitamos. “La soledad nos da miedo porque con ella caen todas las máscaras. Estamos viviendo siempre de cara a la galería en busca de reconocimiento, pero raramente nos tomamos tiempo para mirar hacia dentro”, dice Torralba.

Efectivamente, la soledad despierta temor porque suele asociarse al vacío y la tristeza, sobre todo cuando ha sido postergada largo tiempo por una actividad frenética y anestesiante. Para Mireia Darder conviene enfrentarse a ese momento teniendo en cuenta que la tristeza es resultado simplemente del hecho de aflojarse después de tanta tensión y de haber hecho un enorme esfuerzo por aparentar fortaleza y aguantar la presión ante los que nos rodean. “No se puede olvidar que para ser realmente autónomo has de aprender a transitar la soledad. El amor no es lo contrario de la soledad sino la soledad compartida”, señala Darder.

En nuestra sociedad, la inactividad —que surge a menudo de la soledad— se teme y despierta la culpa. Nos han preparado para la acción y para realizar muchas cosas al mismo tiempo, pero es cuando estamos solos cuando podemos reflexionar sobre lo que hacemos y cómo lo hacemos. El escritor Irvin Yalom, catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Stanford, confesaba que desde que tenía conciencia se había sentido “asustado por los espacios vacíos” de su yo interior. “Y mi soledad no tiene nada que ver con la presencia o ausencia de otras personas. De hecho detesto a los que me privan de la soledad y, además, no me hacen compañía”. Algo que, según Francesc Torralba, es muy frecuente: “Aunque estemos rodeados de gente y de formas de comunicación existe un alto grado de aislamiento. No hay peor sensación de soledad que aquella que se experimenta al estar en pareja o con gente”.

La UNAM realiza un estudio para analizar la relación de noviazgo

La UNAM realiza un estudio para analizar la relación de noviazgo
Por Fernando Guzmán en la UNAM Núm. 4, 667

El noviazgo es una relación social acordada explícitamente entre dos personas en la que se expresan sentimientos amorosos y emocionales mediante las palabras y el contacto físico; además, es una suerte de ensayo para el matrimonio o la unión libre, expuso Areli Mancilla Hernández, alumna de posgrado de la UNAM.

En dicha etapa es normal experimentar conflictos. Desafortunadamente, muchos jóvenes eligen dinámicas destructivas (agresiones) que derivan en malestares psicológicos e, incluso, atentados contra la vida si la carga emocional y frustraciones se agravan. Si esos episodios no son manejados en forma adecuada, ocasionan daño a distintos niveles.

Ante este escenario se han desarrollado programas contra la violencia, la mayoría centrados en el género femenino.

No obstante, las iniciativas que proponen acciones preventivas son escasas, no suelen considerar el noviazgo ni evalúan la posibilidad de que el hombre y la mujer trabajen de manera conjunta para aprender sobre el tema. En esta sociedad, que promueve la capacitación y formación para el éxito profesional, material y laboral –añadió la trabajadora social– se soslaya la preparación para la convivencia.

Mejorar la dinámica de pareja

Si nos educamos para una carrera universitaria, ¿por qué no hacerlo para algo que marcará el resto de nuestra vida?, preguntó Mancilla Hernández. La dinámica de pareja puede ser mejorada en cualquier etapa, pero es mejor aprender buenos patrones de convivencia (comunicación y negociación) en el noviazgo, pues en el matrimonio o la unión libre los hábitos perjudiciales tienden a arraigarse.

Con esta inquietud desarrolló una propuesta de intervención para que los jóvenes sepan resolver sus conflictos desde el principio. De esa forma, la joven busca titularse en el programa de Especialización de Trabajo Social y consolidar un modelo útil.

El estudio fue realizado con 16 parejas de alumnos de la Escuela Nacional de Trabajo Social, todos con una relación de noviazgo mayor a tres meses. Las edades de los participantes oscilaron entre 18 y 26 años, la mayoría proveniente de una familia nuclear, con padres casados y una situación económica estable.

En esta investigación, el mayor tiempo de una relación fue de 44 meses y el menor de tres. Con este último es difícil experimentar diferencias de opinión, pues los individuos están en proceso de conocerse y prevalecerá la cordialidad y el romance.

Además, se aplicaron reactivos para saber el tipo de comunicación y negociación empleados en el noviazgo y recabar datos sobre cómo se conocieron, las características del cortejo, el lugar de residencia y su situación económica, entre otros.

Para esta labor, Mancilla se basó en un inventario desarrollado por Rolando Díaz Loving, de la Facultad de Psicología, sobre los estilos de comunicación prevalecientes, como el social afiliativo (donde el sujeto es amistoso, amable, cortés) o el social-automodificador (caracterizado por la tolerancia, sensatez y respeto ante las demandas de la pareja, pese a las discrepancias).

Resultados

La indagatoria arrojó que ante situaciones estresantes, casi todas las parejas son cordiales, pues en ocho de cada 10 la actitud tolerante respondió a una postura socialauto-modificadora (se prefirió mesurar lo dicho para evitar peleas).

En general, los hombres utilizaron más este estilo. En 14 parejas hubo una comunicación amable y sólo en dos violencia instrumental (amenazas, agresiones y ataques en la conversación), estrategia esgrimida principalmente por las mujeres.

Para Mancilla esto fue una sorpresa porque, por una situación histórica, se esperaba que ellas asumieran una comunicación social-automodificadora; quizá no ocurrió por el nivel educativo o la reestructuración del papel femenino ante el patriarcado, aunque los datos deben ser comprobados mediante investigaciones posteriores.

Cabe destacar que si los entrevistados pasaban por una situación difícil, recurrían mayormente a la madre por sentir más confianza; casi nadie se acercó al padre. ¿Qué hacer si no hay coincidencias o si hay enojo en la pareja? Mancilla recomendó abstenerse de tomar decisiones. Dijo también que no debe pasarse por alto la violencia por no querer estar solos; si es así, es preciso buscar ayuda profesional e institucional.

A los 13 meses de edad, los bebés ya entienden interacciones sociales complejas

A los 13 meses de edad, los bebés ya entienden interacciones sociales complejas
Por (LiveScience) en Cinvestav: Avance y Perspectiva

A pesar de lo que se pueda creer, bebés de un año de edad ya tienen interacciones sociales bastante complejas. Pueden entender lo que los demás saben y lo que no, y esperan que se comporten de acuerdo a eso.

En un nuevo estudio, pusieron a bebés de apenas 13 meses de edad a ver un show de marionetas, donde una atacaba a la otra, esperando que la otra huyera. Los pequeños demostraron curiosidad e intriga por el drama presentado. “Casi todos los bebés se veían muy preocupados cuando vieron la violencia de las marionetas”, dijo Yuyan Luo, psicóloga coautora del estudio, de la Universidad de Missouri.

En el show, 2 de los personajes (A y B) interactuaban de manera amigable, hasta que uno de ellos golpeaba a un tercer personaje (C). “Los bebés esperaban que el personaje A, hiciera algo al respecto si B estaba haciendo algo malo,” indicó Luo.

Antes de que empiecen a hablar y caminar, los bebés parecen tener comprensión social. A escasos 8 meses, los bebés demuestran gusto por ver castigados a adultos que se portaron mal, y para los 10 meses son capaces de desarrollar empatía por víctimas del abuso.

Inclusive, bebés muy pequeños parecen entender las perspectivas de otros, un talento llamado “teoría de la mente”. Investigadores no creían que la teoría de la mente se desarrollara hasta la edad preescolar, pero recientes estudios sugieren que comienza a aparecer entre los 7 y los 18 meses de edad.

Uno de los experimentos utilizados para probar la teoría de mente, consiste en que un bebé observa como alguien coloca un objeto en un lugar escondido y después abandona el cuarto. Mientras está ausente, otra persona entra al cuarto y cambia el objeto de lugar. Cuando regresa la primera persona, busca el objeto ya sea en el lugar original o en el nuevo lugar.

Los investigadores observan a los bebés para ver dónde esperan que la primera persona busque. Con este experimento se busca averiguar si los bebés entienden que la persona no debería saber que el objeto ha sido movido, o en otras palabras, que tiene una falsa creencia sobre el mundo.

La investigadora You-jung Choi, realizó un experimento parecido, pero para observar situaciones sociales.

El experimento se llevó a cabo a partir de un show de marionetas. La marioneta A y la B, interactuaron amigablemente al principio. Después la marioneta B golpea a una tercer marioneta C. En algunos casos, la marioneta A estaba parada cerca, observando el mal comportamiento de B. En otros, la marioneta A había abandonado el escenario y no presenció el golpe.

En otro escenario, la marioneta B golpea a la marioneta C, sólo por accidente. Finalmente las marionetas A y B se reúnen. La marioneta A actuaba o amable, o rehuía de la marioneta B.

La prueba se hizo con 48 bebés de 13 meses de edad. Los investigadores se ocuparon en rastrear cuánto tiempo reparaban los bebés en A, después del golpe de B.

Los bebés pre-verbales, pasaron más tiempo viendo cosas inesperadas. En este caso, las investigadoras se dieron cuenta de que los bebés se quedaron viendo más tiempo cuando A era amigable con B, después de haber visto como golpeaba a C, que cuando A rechazaba a B, después de presenciar el golpe. En otras palabras, los bebés se percataron de que A había visto que algo malo había pasado, y esperaban que A actuara en consecuencia.

Los bebés también observaron durante más tiempo cuando A rechazó a B después de no ver el golpe.

“Aunque el bebé vio a B golpear a C, el bebé esperaba que A jugara nuevamente con B”, dijo Choi. Este hallazgo indica que los bebés saben lo que A sabe y no sabe. No esperan que A rechace a B, porque A no vio que B hiciera algo malo.

Finalmente, cuando el golpe era accidental, los bebés observaban la interacción de A y B por igual, aunque A rechazara o no a B. Los bebés parecían haber reconocido la intención del golpe, al mismo tiempo que el conocimiento de A al respecto, dijo Luo.

El estudio fue publicado en la revista Psychological Science, es uno de los primeros en observar respuestas de bebés de corta edad ante interacciones sociales complejas, particularmente creencias falsas que puedan surgir durante situaciones sociales.  Estos talentos ayudan a los humanos a sobrellevar el mundo social cuando crecen.

Ahora las investigadoras se encuentran estudiando cómo reaccionan los bebés cuando un personaje hace algo bueno en lugar de malo. Las científicas quieren investigar como es que los bebés esperan que los testigos traten a las víctimas.

Estudian mejorar la calidad de vida del anciano

Estudian mejorar la calidad de vida del anciano
Por Alejandra Monsiváis Molina en la Academia Mexicana de Ciencias

Conforme el ser humano envejece, las funciones de su cerebro van mermando, afectando sus capacidades motoras, cognitivas y de memoria a tal grado que incluso llegan a producir varios tipos de demencias. Ahora se sabe, el principal responsable de esta disminución es el deterioro en los circuitos de comunicación que hay entre las neuronas y en la integridad de las propias células -en gran medida ocasionadas por la pérdida de sus espinas dendríticas, los principales sitios de entrada de los estímulos a la neurona que ésta convierte en información.

Desde hace algunos años, el equipo de científicos liderado por Gonzalo Flores Álvarez, adscrito al Instituto de Fisiología de la Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), estudia los efectos de ciertas sustancias en los procesos de envejecimiento en regiones del sistema nervioso de ratas asociadas con los procesos de memoria y aprendizaje, y ha encontrado que la administración crónica de dichos compuestos favorecen la plasticidad neuronal al incrementar el número de espinas dentríticas y de la longitud de las dendritas, mejorando así la comunicación neuronal y la actividad motora de los roedores.

Entre los compuestos que ha probado este grupo de investigación se encuentran el Cerebrolysin y el donepezilo, utilizados para tratar el Alzheimer y la demencia vascular, así como un compuesto extraído del veneno de abeja llamado apamine, entre algunos otros.

El incremento en la comunicación de las zonas del cerebro que han estudiado puede, al menos en parte, beneficiar la función cerebral en todos los procesos degenerativos propios del envejecimiento, aseguró el doctor en neurociencias por el Cinvestav.

“Conforme el anciano envejece se hace más torpe al caminar, puede tener accidentes o fracturas; su memoria, capacidad de aprendizaje y procesos de abstracción van mermando; es decir, hay un deterioro cognitivo. Si lográramos mejorar la parte cognitiva del individuo que se va deteriorando con la edad, mejoraríamos su calidad de vida y contribuiríamos a que pueda valerse por sí mismo para sus actividades cotidianas.”

Para hacer sus experimentos, los científicos de la BUAP utilizan roedores de entre un año y medio y dos años (en algunos estudios han sido más jóvenes), lo cual equivaldría a 65-70 años y 80-85 años en edad humana, respectivamente. De acuerdo con González Flores, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias, la parte más difícil y costosa, y por lo mismo de gran valor de estos estudios, es esperar a que los roedores envejezcan y mantenerlos (razón por la cual, se hacen pocos trabajos de este tipo).

Diariamente, por un lapso de entre uno o dos meses, los roedores reciben una cierta dosis del fármaco a estudiar. Posteriormente, observan su actividad locomotora utilizando cajas que por dentro son atravesadas por rayos de luz de manera que es posible detectar los movimientos de los animales y registrarlos en una computadora.

“Evaluamos la conducta de los animales para ver cómo ha mejorado, o por lo menos, detectar si ésta no se ha deteriorado conforme va pasando la edad”, explicó el responsable del Laboratorio de Neuropsiquiatría.

Posteriormente, sacrifican a los animales para extraer sus cerebros y estudiar los cambios en la morfología de las neuronas mediante un método llamado impregnación Golgi-Cox, una técnica de tinción que permite visualizar toda la neurona.

“También medimos cómo ha cambiado su árbol dendrítico, es decir, su comunicación intercelular y después, cuando ya tienen una edad avanzada aplicamos el fármaco. Al estudiar lo que ha pasado, observamos que hay estructuras que se deterioran más lentamente o incluso estructuras que recuperan parcialmente su comunicación”, abundó.

Más recientemente, los investigadores de la BUAP están interesados en estudiar si darle a los roedores una mezcla de los fármacos que ya han mostrado los beneficios para prevenir los procesos neurodegenerativos propios del envejecimiento.

“Lo que estamos probando –explicó- es si todos estos compuestos actúan por mecanismos de acción iguales o diferentes, incluso los mezclamos entre ellos para ver si hay algún efecto aditivo. Si actúan por diferentes mecanismos de acción pues tal vez el efecto podría ser aditivo y la mezcla de estos productos pudiera dar mejores resultados. Entonces, queremos ver si los dos en conjunto: el donepezilo, que bloquea la destrucción dela acetil-colina en el cerebro y el Cerebrolysin que actúa como un neuroprotector y un efector neurotrópico, tienen un mejor efecto, o es mejor usar cada uno por separado”.

Aunque hasta el momento estos fármacos no están prescritos por los geriatras para el anciano, comentó Gonzalo Flores, los hallazgos de sus estudios abren la posibilidad de que estas sustancias comiencen a usarse como un posible tratamiento para mermar el deterioro cognitivo que provoca el envejecimiento. Sin embargo, el especialista aclaró que todavía falta pasar de los modelos animales a personas para determinar las dosis adecuadas y verificar su eficacia.

“Las poblaciones de la tercera edad están aumentando en el mundo. Si conseguimos que los individuos lleguen a esta etapa de vida con una mejor calidad, entonces su atención le costaría mucho menos al sistema de salud […] Desafortunadamente en México, el sistema de salud todavía no está muy preocupado por el anciano, a diferencia de Europa, Estados Unidos y Canadá que invierten mucho en el apoyo a la tercera edad y que cuentan por igual con centros para su cuidado”, destacó.