La desigualdad educativa en México

La desigualdad educativa en México
Por Ruth Padilla Muñoz en la Gaceta UdeG Nº 859

El artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Educación, forman parte del marco legal que fundamenta y regula el sistema educativo, y en el que se establece la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación, así como la permanencia en el sistema educativo. Sin embargo, a pesar de las leyes para que el Estado proporcione educación de calidad a todos los ciudadanos, ésta no es una garantía para que en la realidad la situación educativa cambie por decreto.

Hace unas semanas el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) dio a conocer su informe anual: “El panorama educativo de México: indicadores del sistema educativo nacional”. El reporte demuestra que a pesar de que hasta ahora es obligatoria la educación media superior y que en 2021, de acuerdo al plazo que establecieron los legisladores, se debe alcanzar la cobertura universal, en el país se observan graves problemas, sobre todo de desigualdad en las oportunidades de acceso a la educación y en la calidad de la educación en escuelas públicas y privadas.

Quedan sólo cinco años para lograr los objetivos planteados para la educación media superior, y de acuerdo con los datos disponibles en el informe, la cobertura neta en este nivel educativo es de 54.8 por ciento, y en estados como Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Guanajuato y Jalisco hay valores por debajo de 50 por ciento en las tasas netas de cobertura, a pesar de que en los últimos años la cobertura ha crecido sustantivamente.

A la variable del acceso a la educción, se le suma otra más: la extraedad, pues sobre todo es en el nivel medio superior, donde en el ámbito el 15.4 por ciento de los jóvenes estudian con dos o más años de retraso.

No obstante, conforme se avanza de nivel o tipo educativo, aumenta el desfase de una trayectoria escolar regular y es en educación media superior donde existe el nivel más bajo de aprobación. Se afirma que mientras uno de cada cien estudiantes no aprueba el grado escolar que cursó en educación primaria, 15 de cada cien alumnos en educación media superior tampoco aprueba el grado escolar; al final del ciclo escolar 2012-2013, la tasa de aprobación nacional en este nivel fue de 85.3 por ciento.

El Distrito Federal presentó la tasa más baja (74.8 por ciento), mientras que en Estado de México (90.2 por ciento) y Chiapas (93.8 por ciento) obtuvieron mejores resultados. Por tipo de sostenimiento las mayores tasas de aprobación en educación media superior fueron alcanzadas en los planteles de sostenimiento privado (92.8 por ciento).

En cuanto a la variable de deserción, se muestra que en educación media superior se pasó de 15.0 a 14.3 por ciento con respecto al ciclo escolar 2011-2012, e indican que el mayor abandono escolar regularmente acontece durante el ciclo escolar y no entre cada uno de los ciclos.

El sistema educativo mexicano tiene desafíos para cambiar la desigualdad en los estados respecto al acceso a la educación y permanencia de los estudiantes, pero al mismo tiempo debe cambiar el panorama de desigualdad en la calidad de la educación.

El reporte del INEE toma en consideración el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), aplicado a jóvenes de 15 años; algunos de los datos que sobresalen son los resultados en matemáticas, en los que más de la mitad de los estudiantes en el país tienen un bajo nivel de rendimiento, lo cual es un obstáculo para que esta competencia sea aplicada por los estudiantes en el futuro.

En 2012 destacan ocho entidades que obtuvieron bajo desempeño matemático, entre éstas se encuentra Jalisco: el 42.5 por ciento de sus estudiantes obtuvo bajo rendimiento en esta materia. También aparecen brechas en los tipos educativos de educación media: los bachilleratos tecnológicos (44.2 por ciento) tienen menores proporciones de estudiantes ubicados en los niveles más bajos de esta competencia en comparación con el bachillerato general (46.1 por ciento) y profesional técnico (50.6 por ciento). Las escuelas privadas concentran porcentajes menores de estudiantes con desempeño bajo.

Las políticas para llevar un adecuado seguimiento y atender la repetición, deserción y acceso a la educación han mostrado algunos avances, pero el contexto educativo en México no ha cambiado de tal manera que veamos que las metas establecidas serán cumplidas y que disminuya la desigualdad en las diferentes regiones del país.

El informe del INEE muestra una importante información sobre el sistema educativo en México, que debe ser consultada por los tomadores de decisiones, para garantizar mejores oportunidades educativas en todos los estados y para mejorar la calidad en todas las escuelas del país

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Creciente aceptación del aprendizaje de igual a igual

Creciente aceptación del aprendizaje de igual a igual
Por Patricia López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 717

Un modelo de creciente aceptación en la UNAM propone vivir en colectivo y de igual a igual la experiencia de aprender y de enseñar. De entrada, las personas que comparten el salón de clases se acomodan en círculo o pequeños equipos, lo que rompe con la tradicional estructura de alumnos alineados y pasivos frente a un maestro que da información de pie frente a ellos.

El esquema es el de las comunidades de aprendizaje, donde los estudiantes son participantes dinámicos que buscan información y hacen ejercicios sobre los temas de interés, mientras los profesores se convierten en guías y asesores para ayudarlos a utilizar al máximo las tecnologías de la información y los materiales interactivos, lo que impulsa un cambio de actitud hacia la búsqueda de datos, el razonamiento de nuevos conocimientos, la realización de experimentos y la participación responsable que los involucra, incluso, en la evaluación de lo aprendido.

Desde 2013, esta casa de estudios puso en marcha un plan para ensayar este método, que se compartió en el Segundo Simposio UNAM sobre Comunidades de Aprendizaje, organizado por la Secretaría General.

Semillero de ideas

Actualmente, 18 facultades y escuelas han instrumentado e impulsado este esfuerzo innovador que forma parte del Plan de

Desarrollo de la UNAM 2011-2015, cuyo principal objetivo es “incrementar la interacción entre los maestros y sus alumnos y la promoción del trabajo colegiado de los académicos”, citó Eduardo Bárzana García, secretario general.

Al inaugurar el evento en el Auditorio Raoul Fournier de la Facultad de Medicina, recordó que desde noviembre de 2014 esta iniciativa cuenta con un sitio web que incluye aula virtual, Twittery Facebook, donde se comparten avances de las experiencias logradas. Los temas que tratan estas comunidades son diversos. Entre ellos, la actualización docente, generación de recursos tecnológicos y campañas de comunicación institucional.

El proyecto entra a una etapa de cimentación y así se convierte en un semillero de ideas que alienta el trabajo flexible y compartido entre distintos sectores de la comunidad, afirmó.

Hay un nuevo contexto educativo que va de un paradigma centrado en la educación, a otro fundamentado en la enseñanza, dijo Claudio Rama Vitale, académico de la Universidad de la Empresa, de Uruguay.

“Esto trae consigo nuevos conceptos que marcan debates intelectuales, como el aprendizaje colaborativo, en red, significativo, autónomo, cooperativo, activo o dialógico, lo que cambia la dinámica educativa”, explicó el profesor e investigador del doctorado en Educación de la institución sudamericana.

En la conferencia inaugural indicó que esas comunidades son un instrumento para delimitar a los actores educativos, una red y estructura que los unifica, así como un soporte conceptual del aprendizaje colaborativo que significa una construcción de futuro.

Sylvia Rojas Drummond, de la Facultad de Psicología, presentó su proyecto Aprendiendo Juntos, que construye escenarios educativos innovadores en las primarias, para fomentar la participación de alumnos, maestros, directivos y padres de familia.

En ese modelo “el conocimiento se construye en lo individual y colectivo, en eventos de significación social; su principal logro: una educación de calidad para todos”, apuntó la titular del Laboratorio de Cognición y Comunicación de esa entidad.

Dentro del proyecto, los jóvenes se forman de manera competente y autónoma en actividades escolares y extraescolares; los docentes y directivos cuentan con recursos didácticos útiles para enriquecer y transformar sus prácticas.

Otras experiencias

Griselda Trujillo Cedeño, de la Escuela Nacional de Trabajo Social, mencionó que un grupo de profesores hizo un diagnóstico de las habilidades de lectura en sus alumnos de licenciatura y creó un instrumento para medir esa destreza, uno de los problemas detectados en su comunidad.

María Guadalupe Lucio Gómez Maqueo, de la Facultad de Ciencias, narró que su comunidad de aprendizaje trató la problemática para aprender la materia de cálculo. Un grupo de expertos analizó las habilidades de abstracción, uso de lenguaje matemático y razonamiento en esa disciplina, que se requieren para entenderlo; luego, diseñaron un curso propedéutico, dos talleres y materiales didácticos para afrontar esa materia.

Octavio Angulo, de la Dirección General de Orientación y Servicios Educativos, destacó que se requiere un ambiente de inclusión, reconocimiento de la diversidad, diálogo igualitario, interés común y compromiso, en especial entre los profesores.

El gasto para educación prácticamente sin crecimiento: INEE

El gasto para educación prácticamente sin crecimiento: INEE
Por Laura Poy Solano en Jornada

En México casi seis de cada 10 escuelas de prescolar, primaria y secundaria están en localidades de alta y muy alta marginación y 40 por ciento de bachillerato enfrentan la misma condición.

El documento El panorama educativo de México: indicadores del sistema educativo nacional 2014. Educación básica y media superior,elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), señala que el financiamiento destinado se ha mantenido prácticamente sin crecimiento.

Pese a que en 2014 se destinó 6.8 por ciento del producto interno bruto (PIB) al gasto nacional en educación, si se compara con la tasa de crecimiento desde 2000, la tendencia a incrementarse se atenuó.

De esta forma, agrega el informe, para 2013 sólo creció 0.3 por ciento y un año después 0.6 por ciento, mientras el PIB aumentó a una tasa anual de 1.3 y 2.6 por ciento, en cada año, por lo que el instituto considera que hay un crecimiento inercial del gasto educativo.

En cuanto a las escuelas que enfrentan mayores condiciones de pobreza, señala que las de prescolar y primaria indígena y comunitarios, así como las telesecundarias y secundarias comunitarias constituyen el mayor porcentaje, en localidades marginadas.

Educación especial

El informe, que da cuenta de los avances y actualizaciones del sistema de indicadores, y que este año incluyó datos desagregados de la educación especial en México, destaca que la cobertura para la población con discapacidad es una de la que enfrenta mayores retos.

Se detectó que 48.2 por ciento de los niños de 3 a 5 años que presentan discapacidad acude a la escuela, mientras el porcentaje de los de 6 a 11 años es 81.4 y de 12 a 14 años, 72.4; en tanto, de los jóvenes de 15 a 17 años sólo asiste 49.6 por ciento, por lo que las diferencias de acceso a educación entre la población con y sin discapacidad es de 17 a 25 puntos porcentuales.

Además, respecto de la escolaridad de la población, a nivel nacional, los habitantes de 15 años o más alcanzan, en promedio, 8.6 grados escolares y quienes enfrentan una discapacidad y se ubican en ese rango de edad sólo logran en promedio 4.7 grados.

El analfabetismo también afecta a la población con alguna discapacidad, pues entre los jóvenes de 15 a 24 años es de 23.6 por ciento, frente a 1.5 por ciento en comparación con personas de este rango de edad que no la padecen.

En cuanto al total de alumnos atendidos, el INEE revela que en los pasados 13 años (en millones) se incrementó la matrícula de prescolar en 1.3, 1.2 en secundaria, 1.7 en bachillerato y 1.4 en secundaria, aunque en primaria hubo una reducción de 200 mil estudiantes.

El INEE advierte también que se alcanza una cobertura de casi 90 por ciento para los menores de cuatro años. La cobertura universal se logra entre los 5 y los 12 años de edad, pero vuelve a decrecer desde los 13 hasta los 17 años, con 98.1 y 54.1 por ciento, respectivamente.

Evaluar la educación tiene ventajas y riesgos: Unesco

Evaluar la educación tiene ventajas y riesgos: Unesco
Por Laura Poy Solano en Jornada

La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) alertó que desde hace dos décadas se ha dado en el mundo un incremento de las evaluaciones a gran escala, lo que ofrece ventajas y riesgos.

En el informe Replantear la educación: ¿hacia un bien común mundial? subrayó que el interés por el contenido de programas educativos y de formación se ha desviado en la actualidad hacia el reconocimiento, la evaluación y la validación del conocimiento adquirido.

Si bien reconoce que los instrumentos evaluativos pueden servir para la rendición de cuentas de la inversión pública y privada en el sector educativo, son también motivo de preocupación al orientar la enseñanza hacia los exámenes y, por tanto, a la convergencia en la elaboración del plan de estudios, lo que puede socavar la calidad.

El reporte de la Unesco apunta que los peligros que entrañan las evaluaciones en gran escala son especialmente graves cuando se utilizan con fines que no sean informar la política de educación, por ejemplo, determinar la paga de los docentes o la clasificación de los centros escolares.

Al abordar la formulación de políticas educativas en un mundo cada vez más complejo, interconectado, diverso y cambiante, la organización multinacional reconoció que otro de los retos que enfrenta la educación del siglo 21 es el creciente desfase entre empleo y educación.

Señala que la falta de puestos laborales adecuados para los jóvenes que han concluido sus estudios universitarios provoca frustración cada vez mayor. Añadió que la existencia de niveles educativos cada vez más elevados entre jóvenes y trabajadores genera mayor competencia por el empleo.

Agregó que en naciones en desarrollo el acceso de los jóvenes a un mercado contraído de empleo está alargando la distancia entre las aspiraciones suscitadas por la educación formal y las realidades de un empleo escaso.

Advierte asimismo que un número considerable de quienes inician su educación formal no cosecharán ya los anhelados frutos de las competencias adquiridas por medio de la educación: un empleo y la promesa de un futuro mejor.

Por ello consideró que en algunos países y sectores de la sociedad crece la decepción ante la ineficacia de la educación como vehículo de la movilidad social y mayor bienestar. Y agrega que los “jóvenes están empezando a dudar del ‘rédito de inversión’ de las trayectorias educativas tradicionalmente prestigiosas”.

La desigualdad educativa

La desigualdad educativa
Por Humberto Muñoz en Campus Milenio

En este momento se está dando una discusión importante sobre la desigualdad social en México. Autores como Cortés (2000), Solís, (2014) Raphael (2015) y Esquivel (2015) han producido conocimientos que ponen el dedo en la llaga, para que en el país se resuelva el problema. También, en algunos organismos internacionales se ha insistido en el tema.

Por ejemplo, los expertos (Ostry et al. 2014) del Fondo Monetario Internacional han enfatizando que una disminución de la desigualdad es fundamental para un crecimiento económico durable. La desi-gualdad económica y social es un freno al desarrollo. La Cepal (2014), por su parte, ha insistido en la necesidad de cerrar las brechas sociales hacia el logro de una mayor igualdad. Y en tal cierre, la educación juega un papel importante, que en el país está limitado por la persistente desigualdad educativa.

1. Cuando se analiza el promedio de escolaridad de la población de 15 años y más, se encuentra que las diferencias extremas están dadas entre el DF y Chiapas. El aumento del promedio de escolaridad (que está cercano a los 9 años) no modificó esta diferencia, como tampoco que quince entidades federativas permanecieran por debajo del promedio a través del tiempo (Inegi 2000, 2005 y 2010). La estructura de las desigualdades educativas en el territorio ha tendido a permanecer.

El lugar donde se vive resulta determinante de las oportunidades educativas que tienen las personas. Por ejemplo, en el Distrito Federal la cobertura de educación superior para el grupo de 19 a 23 años ha rebasado el 70 por ciento mientras que en estados como Chiapas y Oaxaca no ha podido rebasar el límite del 20 por ciento.  En este rubro, hay brechas que se han agrandado.

Los horizontes sociales para quienes viven en los estados más pobres  también tienen que ver con la infraestructura institucional. En ellos se localizan las escuelas donde hay menos condiciones para enseñar, aprender y convivir. Desde el mero inicio de sus estudios, los niños de las entidades menos desarrolladas están en desventaja frente a  niños que viven donde hay mejores escuelas. Los niños de los grupos indígenas son los más perjudicados.

Igualmente, en los estados menos desarrollados, las universidades e instituciones públicas son aquellas que tienen menos capacidades intelectuales y científicas. Su desventaja es producto, entre otras cosas, de la escases de recursos económicos para invertir en infraestructura y para captar recursos humanos de alto nivel para la academia.

En suma, las desigualdades educativas nos han dejado con una población en edad de trabajar (25 a 64 años) donde 2 de cada 3 personas tiene una escolaridad inferior al nivel medio superior. Nos ligamos a la globalidad teniendo como ventaja comparativa contar con trabajadores buenos que cobran poco. Con una enorme mayoría de trabajadores pobres no habrá mercado interno. Además, los profesionistas tienen la tasa de desempleo más alta, comparados con personas de otros niveles educativos, en virtud de que existe un mercado de trabajo incapaz de generar puestos para aprovechar a quienes cuentan con educación superior.

2. Un segundo factor que juega en la desigualdad educativa es el género. Las mujeres tienen un promedio de escolaridad más bajo que los varones, aún cuando la presencia femenina en la educación superior ha aumentado hasta superar la de los hombres.

De acuerdo con algunos reportes el abandono escolar es bastante alto después de la secundaria y del bachillerato. Y eso deja a una buena porción de jóvenes sin estudiar, particularmente a las mujeres. Y, finalmente, hay evidencia de que a igual nivel de escolaridad, las mujeres que trabajan perciben remuneraciones menores que los hombres. Este ámbito de la desigualdad ha sido persistente a conveniencia de los empleadores.

3. El siguiente factor discriminatorio de las oportunidades de estudio es la posición social de los hogares y su disponibilidad de ingresos para sostener los estudios de niños y jóvenes. En el deterioro social, hay jóvenes que no pueden continuar sus estudios por falta de recursos en la familia.

Desde hace tiempo se conoce que las personas que viven en familias ubicadas en el decil más elevado de la distribución del ingreso han tenido una mayor ganancia en años de escolaridad que quienes están en el estrato más pobre. Las brechas venían agrandándose hasta bien entrado este siglo.

Además, de acuerdo con información oficial, en el decil más elevado del ingreso, casi 6 de cada 10 jóvenes de 19 a 23 años estaban matriculados en algún tipo de universidad. Para el decil más bajo la proporción no llegaba al 5 por ciento. Hay, además, evidencia de que la probabilidad  de obtener educación superior se eleva con el aumento de la escolaridad del padre y de la madre. Las desigualdades de clase juegan para la obtención de un título o grado, pero también en el enriquecimiento cultural de las personas.

En suma, territorio, género y clase son factores interrelacionados que  influyen en la desigualdad educativa. A ellos se agrega la dimensión política, apreciada en las deficiencias del gasto público y la mala distribución de los recursos. Un nudo que la reforma educativa no tiene en cuenta.

El Exministro de Universidades discute las reformas que rediseñaron la educación superior (Primera parte)

El Exministro de Universidades discute las reformas que rediseñaron la educación superior (Primera parte)
(Tomado de The Times Higher Education, junio de 2015) publicado en U2000 (906)

Le tomó 10 minutos a David Willetts llegar de la puerta del restaurant a la mesa. No se detuvo una, ni dos, sino tres veces, a través de la multitud para el almuerzo tempranero, con los comensales levantándose para saludarlo. Quizá porque el restaurant The Delauney, donde nos reuniríamos para discutir sus años supervisando la educación superior, está cruzando la calle desde el King´s College London, donde ahora es profesor visitante. O tal vez porque el sitio es frecuentado por los periodistas y tipos de Westminster (esto último parece más probable, a menos que los académicos del King´s estén particularmente interesados en lucir trajes de negocios)

De cualquier manera, es una entrada llamativa del ex ministro de Universidades, cuya personal afabilidad y apertura se coloca en yuxtaposición a la naturaleza divisiva de sus reformas a la educación superior. Con todo su disposición a involucrarse en discusión y debate, David Willetts difícilmente puede ser acusado de popularidad.

Como arquitecto del tope de 9 mi libras en las cuotas universitarias, supervisó la única medida de austeridad que causó disturbios en las calles de Londres. Ahora permanece duro en la defensa de sus reformas, y, filosófico, recuerda esos ríspidos días de noviembre y diciembre de 2010 que precedieron la votación al aumento en las cuotas para matricularse.

Pero antes de llegar a eso, regreso unos años cuando Willetts era parte una oposición conservadora que estaba en contra de los derechos de matrícula en cualquier nivel. Fue en 1997-98 cuando apenas llegaba a la educación, que su involucramiento en la saga de las cuotas comenzó y recuerda haber estado escandalizado por la forma en la cual David Blunkett, que era el secretario de Educación laborista, manejó el histórico Informe de Lord Dearing sobre el futuro de la educación superior.

Lord Dearing recomendó una cuota a tanto alzado para cubrir alrededor del 25 por ciento del costo promedio de la matrícula –unas mil libras en 1997– para los estudiantes de tiempo completo, pagables una vez que empezaran a trabajar, con comprobación de subvenciones retenidas como parte del sistema. Sin embargo, el gobierno desechó las becas e introdujo cuotas medias para la matrícula, pagables por adelantado, con préstamos para mantenimiento.

“Se podría argumentar que el punto en el que todo este debate (sobre la financiación universitaria) salió mal fue cuando los laboristas no aceptaron el Informe Dearing. Se debería haberlo hecho … y varios años se desperdiciaron “, dice Willett.

Todo estaba muy bien, pero él mismo votó contra el incremento de las cuotas en 2004. “Viendo hacia atrás, eso fue un error”, dice Willetts. ¿Entonces por qué lo hizo? “Estaba en el Gabinete de sombra, pero no en la Educación, así que sigues la indicación (que recibes).

El argumento conservador era entonces que los chicos pobres iban a ser dejados a un lado, lo que era una preocupación comprensible que subsecuentemente se probó equivocada. Y en segundo, nuestro equipo de educación tenía una especie de ingenioso paquete que decían ellos proporcionaría los fondos para las universidades sin tener que aumentar las cuotas, no muy diferentes a las que tuvieron los laboristas en 2010.

“Mirando atrás, esto realmente no era creíble. El estratégico juicio de las universidades era que ellas siempre perderían saldrían perdiendo en una batalla por el gasto público con causas de más alto perfil, así que necesitaban una diferente fuente de financiamiento. Ese era entonces el juicio correcto y fue correcto otra vez en 2010”.

Fue hasta el final de 2005, cuando fue nombrado secretario de Educación alterno (después de montar el caballo equivocado –David Davis, en vez de David Cameron, en la carrera por el liderazgo para el Partido Conservador– que cambió la posición oficial de Willetts respecto a las cuotas y acredita a Cameron por decidir tempranamente en su mandato que “nuestra oposición a las cuotas sería una de las primeras cosas que desecharíamos”.

Mucho después, en el Parlamento, los conservadores se enfrentaron a una decisión que vendría a acosar a la coalición de sus colegas del Partido Liberal Demócrata: si o no firmar la promesa a la Unión Nacional de Estudiantes de no aumentar las tarifas después de las elecciones generales de 2010. Willetts, quien para ese tiempo era ministro de Educación suplente, escribió a los candidatos conservadores en la Ronda para las elecciones, diciéndoles que no pusieran su nombre en la promesa.

“Sospecho que esto nos costó algunos escaños,” dice, “pero era lo correcto y responsable. Mientras me arrepiento mucho de ver a Vince [Cable] y otros perder (sus escaños en las elecciones generales del mes pasado), nos hizo tener éxito en 2010 por no tomar la opción fácil y firmar ese compromiso”. En vez de ello, prometió a la Unión Nacional de Estudiantes antes de las elecciones de 2010 que sólo haría sólo lo que pensaba era en interés de los estudiantes y está convencido de que se entregó a eso.

Otro Informe en ese tiempo fue la Revisión Browne, con apoyo de los partidos y supervisada por Browne de Madingley, que recomendó destapar las cuotas y la imposición de un gravamen del gobierno sobre los ingresos de las universidades por arriba de un cierto nivel. Se publicó poco después de las elecciones, en octubre de 2010 y rápidamente fue destripado.

Para David Willetts, lo que se propuso en la revisión tuvo varios defectos. “Tenía un problema para los demoliberales porque podías decir que no había techo sobre las cuotas; y esto tenía un problema para las universidades en que era un gravamen salvaje, hizo gestión con los representantes de las universidades de investigación intensiva en contra, porque “vamos a tener que pasar por todo el fuego antiaéreo de ajuste de tasas a £8K, £10K, £12K, pero el gobierno tomará el 60 por ciento, o la cifra que sea. Así que vamos a pasar por el lío de recolectar impuestos para ustedes”.

“Le dije a John Browne en ese momento ¿Por qué diablos es tan alto el gravamen? Y dijo: No tenemos suficiente evidencia sobre las tasas actuales de repago de las universidades; sólo podemos hacer un impuesto genérico que pensamos captura los riesgos de que los préstamos que no sean pagados”.

Lo que nos trajo el paquete de reformas que hizo el Parlamento en diciembre de 2010. Uno se imagina que había febril estira y afloja dentro de la coalición en el período previo a la votación.

Realmente fue un poco extraño, porque los demoliberales pudieran abstenerse (del voto) tenían el derecho a no participar, por tanto fue más dirigida por los conservadores,” recuerda Willetts.

“Los demócrata liberales querían un alto umbral de reembolso, pero pude (en cualquier enventualidad) ver el caso de que fuera progresivo, aunque terminó siendo incluso más alto de que se pretendía en el momento porque los salarios no crecieron tan rápidamente como fue pronosticado por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria. Viendo hacia atrás, lo que podría haber hecho era insertar después de £21K (límite de repago) algún freno diciendo “un equis porcentaje de las ganancias. Como para ser generosos, pero terminó siendo mucho más generoso de lo que intentaba porque los salarios habían perdido valor adquisitivo”.

Willetts está menos dispuestos a admitir que fue un error no incluir una disposición establecer un tope a tarifa 9 mil libras para aumentar en línea con la inflación, aunque dice que este cambio se debe hacer en algún momento.

“El juicio (en 2010) era que estaba claro que iba a ser muy controvertido y con tal voto difícil yo no quería regresar al Congreso. No quería tener que decir Oh, no hemos ahorrado suficiente dinero o la Educación está en crisis. No quería volver a ese punto en los próximos cinco años. Por eso argumenté por un alto nivel de cuotas, así que había espacio libre… así que las universidades se podían manejar a ese nivel por varios años, sin tener que cambiar

Oaxaca nivel más bajo de escolaridad

Oaxaca nivel más bajo de escolaridad
Por Emiliano Cassani Serrano en Foro Consultivo Científico y Tecnológico

Oaxaca, uno de los dos estados en que las autoridades de Educación Pública decidieron suspender la evaluación del personal docente, posee un nivel de 6.9 años como Grado Promedio de Escolaridad de la Población, entre personas con una edad de 15 años y más, cifra inferior al promedio nacional, que es de 8.6 años; mientras que el porcentaje de la población alfabetizada –que sabe leer y escribir– es de 83.73%, también menor a la media nacional de 93.12%, según lo revela el más reciente Diagnóstico Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación, elaborado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico A.C. (FCCyT).

Dicho diagnóstico, muestra una radiografía de la entidad federativa en cuanto a sus capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras, con el propósito de exponer integralmente al estado conforme a sus condiciones y entorno particular.

Los indicadores sociales dejan ver que Oaxaca ocupa el lugar 31 con un valor de 0.67 en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), inferior al promedio nacional que es de 0.74 –este índice es una medida compuesta por salud, educación e ingresos–; un valor más cercano a la unidad representa un mejor IDH. De la misma forma, el estado tiene el lugar 32 en el Índice de Competitividad Estatal, el cual analiza la capacidad de una entidad para atraer y retener talento e inversión.

En cuanto a capital humano para la CTI se refiere, la región cuenta con 59.6 investigadores del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) por cada millón de habitantes, lo que representa un total de 236 investigadores que constituyen 1.2% del total nacional hasta 2013. En este mismo rubro de interés, Oaxaca registró tasas de 172.9 estudiantes –en licenciatura- y 3.1 –posgrado- en áreas afines a ciencia y tecnología (CyT) por cada 10 mil integrantes de la Población Económicamente Activa (PEA) estatal, éstas cifras ponen al estado por debajo de los indicadores nacionales (260.2 en licenciatura y 13.9 en posgrado de la PEA).

Respecto a la formación de recursos humanos de Licenciatura y Posgrado, el estado de la república registró en el ciclo escolar 2011-2012 una matrícula total de 52 mil 827 estudiantes en nivel de Licenciatura Universitaria y Tecnológica (LUT) y mil 468 alumnos en Posgrado, lo que conforma 0.6% y 1.9% respectivamente de la matrícula total nacional. En relación con el nivel de LUT, puede observarse en el diagnóstico que 55.3% de la matrícula corresponde a áreas afines a CyT, mientras que el restante 44.7% pertenece a las áreas de Ciencias Sociales y Humanidades.

En gran medida, la calidad de la formación de recursos humanos, depende de los apoyos para estudios a nivel de posgrado que se dan a través de becas y financiamientos, siendo que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) elevó de 13 becas en 2002, a 217 en 2012, en términos absolutos, la tasa de crecimiento anual se ha mantenido en el rango de 32.5%, muy por encima de la media nacional de 16%.

Con relación a la Infraestructura para la Investigación, Oaxaca se posiciona en el puesto 29 en escuelas de nivel posgrado y 31 en instituciones de licenciatura –en cuanto a la tasa de Instituciones de Educación Superior por cada 10 mil habitantes en edad de referencia del estado- debido a que el en ciclo escolar 2010-2011 la entidad contó con una infraestructura de 33 instituciones a nivel de posgrado y 79 de licenciatura.

Oaxaca, registra 19 adscripciones en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), que son 22.1% del total de programas de posgrado del estado; mayormente están concentrados en la Universidad del Mar y la Universidad Tecnológica Mixteca, del total de éstos, cuatro son de doctorado y 15 de maestría; además, dos son de carácter consolidado, cinco en desarrollo y 12 de creciente creación, cabe destacar que no cuenta con programas de competencia internacional.

Referente a la Propiedad Intelectual, la región posee un máximo de ocho solicitudes de patente de 2009 a 2011; en el período 2004-2012 la tasa de crecimiento promedio anual registrada para los oaxaqueños fue de 8.3%, inferior a la tasa nacional registrada en 10.8%. En el último año del período sólo les fue concedida una patente, valor muy por debajo de la media nacional que fue de 11. Los anteriores datos en su conjunto, sumados, originan que la entidad federativa se encuentre en la posición número tres en cuanto al indicador de marginación refiere.