Creciente aceptación del aprendizaje de igual a igual

Creciente aceptación del aprendizaje de igual a igual
Por Patricia López en la Gaceta de la UNAM Núm. 4, 717

Un modelo de creciente aceptación en la UNAM propone vivir en colectivo y de igual a igual la experiencia de aprender y de enseñar. De entrada, las personas que comparten el salón de clases se acomodan en círculo o pequeños equipos, lo que rompe con la tradicional estructura de alumnos alineados y pasivos frente a un maestro que da información de pie frente a ellos.

El esquema es el de las comunidades de aprendizaje, donde los estudiantes son participantes dinámicos que buscan información y hacen ejercicios sobre los temas de interés, mientras los profesores se convierten en guías y asesores para ayudarlos a utilizar al máximo las tecnologías de la información y los materiales interactivos, lo que impulsa un cambio de actitud hacia la búsqueda de datos, el razonamiento de nuevos conocimientos, la realización de experimentos y la participación responsable que los involucra, incluso, en la evaluación de lo aprendido.

Desde 2013, esta casa de estudios puso en marcha un plan para ensayar este método, que se compartió en el Segundo Simposio UNAM sobre Comunidades de Aprendizaje, organizado por la Secretaría General.

Semillero de ideas

Actualmente, 18 facultades y escuelas han instrumentado e impulsado este esfuerzo innovador que forma parte del Plan de

Desarrollo de la UNAM 2011-2015, cuyo principal objetivo es “incrementar la interacción entre los maestros y sus alumnos y la promoción del trabajo colegiado de los académicos”, citó Eduardo Bárzana García, secretario general.

Al inaugurar el evento en el Auditorio Raoul Fournier de la Facultad de Medicina, recordó que desde noviembre de 2014 esta iniciativa cuenta con un sitio web que incluye aula virtual, Twittery Facebook, donde se comparten avances de las experiencias logradas. Los temas que tratan estas comunidades son diversos. Entre ellos, la actualización docente, generación de recursos tecnológicos y campañas de comunicación institucional.

El proyecto entra a una etapa de cimentación y así se convierte en un semillero de ideas que alienta el trabajo flexible y compartido entre distintos sectores de la comunidad, afirmó.

Hay un nuevo contexto educativo que va de un paradigma centrado en la educación, a otro fundamentado en la enseñanza, dijo Claudio Rama Vitale, académico de la Universidad de la Empresa, de Uruguay.

“Esto trae consigo nuevos conceptos que marcan debates intelectuales, como el aprendizaje colaborativo, en red, significativo, autónomo, cooperativo, activo o dialógico, lo que cambia la dinámica educativa”, explicó el profesor e investigador del doctorado en Educación de la institución sudamericana.

En la conferencia inaugural indicó que esas comunidades son un instrumento para delimitar a los actores educativos, una red y estructura que los unifica, así como un soporte conceptual del aprendizaje colaborativo que significa una construcción de futuro.

Sylvia Rojas Drummond, de la Facultad de Psicología, presentó su proyecto Aprendiendo Juntos, que construye escenarios educativos innovadores en las primarias, para fomentar la participación de alumnos, maestros, directivos y padres de familia.

En ese modelo “el conocimiento se construye en lo individual y colectivo, en eventos de significación social; su principal logro: una educación de calidad para todos”, apuntó la titular del Laboratorio de Cognición y Comunicación de esa entidad.

Dentro del proyecto, los jóvenes se forman de manera competente y autónoma en actividades escolares y extraescolares; los docentes y directivos cuentan con recursos didácticos útiles para enriquecer y transformar sus prácticas.

Otras experiencias

Griselda Trujillo Cedeño, de la Escuela Nacional de Trabajo Social, mencionó que un grupo de profesores hizo un diagnóstico de las habilidades de lectura en sus alumnos de licenciatura y creó un instrumento para medir esa destreza, uno de los problemas detectados en su comunidad.

María Guadalupe Lucio Gómez Maqueo, de la Facultad de Ciencias, narró que su comunidad de aprendizaje trató la problemática para aprender la materia de cálculo. Un grupo de expertos analizó las habilidades de abstracción, uso de lenguaje matemático y razonamiento en esa disciplina, que se requieren para entenderlo; luego, diseñaron un curso propedéutico, dos talleres y materiales didácticos para afrontar esa materia.

Octavio Angulo, de la Dirección General de Orientación y Servicios Educativos, destacó que se requiere un ambiente de inclusión, reconocimiento de la diversidad, diálogo igualitario, interés común y compromiso, en especial entre los profesores.

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