Las ciencias sociales tienen mucho que decir en el diseño de políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación

Las ciencias sociales tienen mucho que decir en el diseño de políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación
Por Isaac Torres Cruz en la Crónica

Gabriela Dutrénit rompió la inercia que llevaba la dirección del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), constituido en 2002. Y es que ella fue la primera mujer en ocupar el cargo, provenía de la investigación social y de una universidad que no era la UNAM, características que fueron común denominador en el cargo durante una década.

Ahora ella ha impreso su sello característico, ponderando temas como el desarrollo de la investigación social y las humanidades, el desarrollo de las perspectivas de género y el desarrollo de la innovación dentro del aparato nacional de ciencia y tecnología.

De origen uruguayo, Dutrénit llegó a México en 1982, “junto con la crisis”, donde realizó estudios en la UAM en temas de organización industrial y su relación en áreas de desarrollo con la innovación. Se convertiría en investigadora y docente del Posgrado en Economía y Gestión de la Innovación de esta casa de estudios.

Posteriormente, obtuvo el doctorado en Economía de la Innovación en el Science Policy Research Unit de la Universidad de Sussex, Inglaterra, donde se especializó aún más en los temas de innovación y políticas de ciencia, tecnología e innovación (CTI).

Regresó a México y realizó varios estudios de estos temas y en 2003 se incorporó a la red Globelics —que analiza los papeles que juegan los sistemas de innovación en el desarrollo económico y social— para después entrar en su ramal latinoamericano: Lalics.

La también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias se dedicó a estudiar la vinculación entre universidades y empresas, y del sector industrial con el agropecuario, entre otros.

“Ahora estudio políticas sobre CTI y los aspectos para fomentar la vinculación y articulación entre actores. Recientemente he abordado el análisis del Sistema Nacional de Innovación con el objetivo de que contribuya a un desarrollo inclusivo: porque si bien, estos temas se relacionan con el desarrollo económico y social, vivimos en sociedades donde hay muchos excluidos, principalmente en México y Latinoamérica”.

HETEROGÉNEO. Con toda esta experiencia y especialización en el tema, no debería sorprender que la académica hubiera llegado a la coordinación del Foro. Parecerían hechos el uno para el otro, aunque sea la primera mujer, de la UAM, y de un área social, en el cargo.

“Sí, no es lo mismo ser mujer que hombre, he aprendido que la perspectiva de género es un tema en todos los ámbitos y también lo es en la CTI.

Soy la primera que viene de una institución que no es la UNAM, del área de ciencias sociales además, pero esto me ha permitido darle un toque distinto a algunas actividades del Foro, que ha acumulado capacidades desde que se creó en 2002”.

La especialista de la UAM refiere que además ha levantado temas de ciencias sociales y humanidades, dentro de un sector donde debe discutir y planear proyectos con físicos, químicos, astrónomos… cuya perspectiva es distinta. Pero en el Foro se ha aprendido a interactuar entre distintas disciplinas y sectores productivos. Hay heterogeneidad dentro del mismo organismo, dice.

“Esto ha facilitado que ya hay espacios de interacción entre distintos sectores, disciplinas y perspectivas para empujar otros temas que estaban olvidados, porque cada coordinador pone la atención a distintos temas y pone sus propios toques”.

En entrevista acota que además de este tema ha puesto énfasis en los aspectos de la innovación y de perspectiva de género, “que están dentro del Plan Nacional de Desarrollo y nos permite coordinarnos mejor, pero además como mujer tenía que levantar este tema”.

TOQUE PARTICULAR. A lo largo de su estancia en la coordinación del FCCyT, Dutrénit Bielous espera dejar bien planchados estos temas dentro de la articulación del organismo, enfatizando el relacionado con las áreas sociales y las humanidades.

“Porque son muy importantes y tienen mucho que decir en el diseño de las políticas de CTI, porque si lo que buscan es afectar, cambiar y entender el comportamiento de los actores (academia, empresa y gobierno), se necesita de esta área del conocimiento”.

Sobre el tema de género, “no te voy a decir que el sector de CTI es donde está más marcada la discriminación, pero sí que hay espacios de mejora, muchos. Uno lo ve en el porcentaje de directores universidades, centros de investigación y directores de Conacyt, por ejemplo. Un género distinto te da una perspectiva distinta más allá de la ciencia en sí misma, te permite abordar los problemas de manera distinta.

Sobre lo que respecta al área de innovación, menciona que ha sido lenta su incorporación dentro del Foro, porque, inicialmente, “era de dominio absoluto de la parte académica. Hubo cambios en la ley hace unos años que permitió incorporar a las cámaras empresariales”. También, añade, se ha preocupado por dar más espacios de interacción con el sector productivo y llevar muchos temas de la innovación que pasan por la mejora articulación de CTI.

Otro aspecto central que han desarrollado con Gabriela Dutrénit en el FCCyT ha sido su posicionamiento y visibilidad dentro de la comunidad mexicana. “Debemos ser voz de las comunidades pero antes comunicarnos mejor con ellas. Hemos avanzado porque ahora llegamos a un público mayor –con cuenta en diversas redes sociales, tan sólo en Twitter han alcanzado más de 22 mil seguidores—. Aún así tenemos un espacio de mejoramiento amplio”.

Objetivos de un órgano autónomo

El Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) es una instancia autónoma e imparcial que se encarga de analizar el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) en el país. Es un órgano coadyuvante de las actividades del Estado. Fue creado en junio de 2002 a partir de la publicación de La Ley de Ciencia y Tecnología.

Forma parte del Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, encargado de regular los apoyos que el Gobierno Federal está obligado a otorgar para impulsar, fortalecer y desarrollar la investigación científica, tecnológica y las actividades de innovación.

Coordina diversos grupos de trabajo especializados en los que participan expertos provenientes de organismos e instituciones científicas, tecnológicas, gubernamentales y empresariales a fin de diagnosticar, analizar y proponer diversos esquemas para el fortalecimiento y desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación.

Entre sus funciones sustantivas destaca fungir como organismo asesor autónomo y permanente del Poder Ejecutivo, del Conacyt y del Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación. También atiende al Poder Legislativo federal y estatal. Las actividades de asesoría incluyen el diseño de políticas, la construcción del presupuesto y la evaluación de políticas.

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